En el umbral de una nueva etapa clasificatoria, el fútbol sudamericano se ve una vez más interrumpido por la pandemia: Gustavo Barros Schelotto, asistente técnico de la selección paraguaya y hermano del entrenador Guillermo, dio positivo a coronavirus en Buenos Aires, obligando al técnico a guardar cuarentena preventiva. Aunque Guillermo resultó negativo y Gustavo se recupera favorablemente, el episodio recuerda que ninguna preparación deportiva escapa del todo a las fragilidades compartidas de este tiempo.
Técnico de Paraguay en cuarentena por positivo de coronavirus de su hermano
El técnico argentino resultó negativo tras cumplir el aislamiento
¿Qué tan común es que los asistentes técnicos contraigan coronavirus durante las eliminatorias?
No es raro. Los equipos viajan constantemente, comparten espacios cerrados, se reúnen en concentraciones. Un positivo en el cuerpo técnico puede desestabilizar toda la preparación.
¿Guillermo tuvo que aislarse completamente, o pudo seguir trabajando?
Entró en cuarentena domiciliaria, así que no. Pero lo importante es que su prueba salió negativa, lo que significa que no estaba infectado cuando se aisló.
¿Y Gustavo? ¿Puede seguir siendo asistente si se recupera?
Técnicamente sí, pero depende de cuándo se recupere y si las autoridades sanitarias lo autorizan. Estos partidos de enero y febrero son críticos; no hay tiempo para demoras.
¿Afecta esto la preparación táctica de Paraguay?
Definitivamente. Perder a un asistente en plena concentración es un golpe. Aunque Gustavo se recupere, habrá días perdidos de trabajo coordinado.
¿Por qué Uruguay también tuvo problemas con su técnico?
Diego Alonso dio positivo casi al mismo tiempo. Es la realidad del fútbol en 2021: el virus sigue circulando, y los equipos nacionales son especialmente vulnerables por la movilidad constante.
El Pulso
- El positivo de Gustavo Barros Schelotto sacudió al cuerpo técnico paraguayo en plena fase de preparación para las eliminatorias, justo cuando los plazos aprietan.
- Guillermo, el técnico al mando de la selección guaraní, tuvo que aislarse de inmediato, generando incertidumbre sobre la continuidad del trabajo táctico previo a partidos decisivos.
- Las pruebas posteriores confirmaron que Guillermo no contrajo el virus, aliviando la presión sobre la federación y permitiendo retomar la planificación.
- Paraguay afronta compromisos de alto voltaje: Uruguay el 27 de enero y Brasil el 1 de febrero, con su clasificación al Mundial en juego.
- El caso no es único: Uruguay también anunció que su nuevo seleccionador Diego Alonso contrajo covid-19, complicando el panorama de ambas selecciones antes de su propio enfrentamiento.
En el umbral de una nueva etapa clasificatoria, el fútbol sudamericano se ve una vez más interrumpido por la pandemia: Gustavo Barros Schelotto, asistente técnico de la selección paraguaya y hermano del entrenador Guillermo, dio positivo a coronavirus en Buenos Aires, obligando al técnico a guardar cuarentena preventiva. Aunque Guillermo resultó negativo y Gustavo se recupera favorablemente, el episodio recuerda que ninguna preparación deportiva escapa del todo a las fragilidades compartidas de este tiempo.
A pocos días de que Paraguay retome su camino en las eliminatorias sudamericanas hacia Qatar 2022, una noticia inesperada sacudió al cuerpo técnico guaraní: Gustavo Barros Schelotto, asistente y hermano del entrenador Guillermo, dio positivo a coronavirus tras las pruebas realizadas a la delegación en Buenos Aires. La situación obligó a Guillermo a entrar en cuarentena domiciliaria de forma preventiva, aunque las pruebas posteriores lo confirmaron negativo. Gustavo, por su parte, permanece en reposo en la capital argentina y la Asociación Paraguaya de Fútbol informó que su estado de salud es bueno.
El momento no podría ser más delicado para la selección. Paraguay tiene por delante dos partidos que pueden definir su presencia en el Mundial: el 27 de enero recibirá a Uruguay en La Nueva Olla y el 1 de febrero visitará a Brasil. Cada punto en estas fechas es vital en la lucha por la clasificación.
El episodio tampoco es un caso aislado en el fútbol del continente. El mismo día en que se confirmó el positivo de Gustavo, Uruguay reveló que su flamante seleccionador Diego Alonso también había contraído el virus, lo que obligó a posponer su presentación oficial en Montevideo. Con ambos cuerpos técnicos golpeados por el covid-19 antes de enfrentarse entre sí, la preparación para las eliminatorias adquiere una complejidad que va más allá de lo puramente deportivo.
A días de que Paraguay reanude su marcha en las eliminatorias sudamericanas rumbo a Qatar 2022, el cuerpo técnico de la selección guaraní enfrenta un obstáculo inesperado: Gustavo Barros Schelotto, asistente del equipo, dio positivo a coronavirus. El hermano del técnico Guillermo Barros Schelotto, quien dirige a la selección paraguaya, fue diagnosticado tras las pruebas realizadas a la delegación. Ambos se encuentran en Buenos Aires, donde han estado preparando los últimos encuentros clasificatorios que definirán la participación de Paraguay en el Mundial de Catar.
La noticia obligó a Guillermo a entrar en cuarentena domiciliaria como medida preventiva. Sin embargo, las pruebas posteriores confirmaron que el técnico argentino no contrajo el virus. Según informó la Asociación Paraguaya de Fútbol en un comunicado a la prensa, Guillermo resultó negativo tras cumplir el aislamiento requerido. Su hermano, en tanto, permanece en reposo en su domicilio en la capital argentina, aunque la federación reportó que se encuentra en buen estado de salud.
Este incidente llega en un momento delicado para la selección paraguaya. El equipo debe disputar encuentros cruciales en las próximas semanas: el 27 de enero recibirá a Uruguay en La Nueva Olla, un cambio de escenario respecto a su estadio habitual Defensores del Chaco, y luego viajará a Brasil para enfrentar a la Canarinha el 1 de febrero. Estos partidos son determinantes en la lucha por asegurar un lugar en el Mundial.
La situación de Paraguay no es aislada en el fútbol sudamericano. El mismo martes en que se confirmó el positivo de Gustavo Barros Schelotto, Uruguay anunció que su nuevo seleccionador, Diego Alonso, también había contraído coronavirus. El diagnóstico obligó a posponer la presentación oficial de Alonso que estaba programada para el jueves en Montevideo. Con ambas selecciones enfrentando desafíos relacionados con el covid-19 en sus cuerpos técnicos, el panorama para los próximos encuentros clasificatorios se torna más complejo.
Citas Notables
Gustavo Barros Schelotto cuenta con buen estado de salud y guarda reposo en su domicilio— Asociación Paraguaya de Fútbol