En el corazón de una pandemia que no cede, el Seguro Integral de Salud descubrió en febrero de 2021 que el sistema de salud complementario privado respondía con una sola voz: la Clínica Javier Prado de Lima fue la única institución que acudió al llamado nacional para ofrecer camas de UCI con ventilación mecánica a los afiliados más vulnerables. Este silencio colectivo del sector privado —tras meses sin contratos vigentes desde noviembre de 2020— revela no solo una brecha logística, sino una pregunta más profunda sobre la solidaridad institucional en tiempos de crisis. El SIS, consciente de la
Solo una clínica tiene contrato vigente con el SIS para atender COVID-19 grave
Solo una clínica respondió cuando el país necesitaba muchas más
¿Por qué es importante que solo una clínica haya presentado propuesta? ¿No es suficiente si tiene capacidad?
Porque cuando tienes un solo proveedor, ese proveedor controla el cuello de botella. Si esa clínica llena sus camas, no hay alternativa. Y durante una pandemia, los picos de demanda son impredecibles.
Pero espera. El comunicado no dice cuántas camas tiene la Clínica Javier Prado en UCI, ni cuántos pacientes SIS típicamente necesitan este nivel de atención. Sin esos números, no sabemos si realmente es insuficiente o si funciona.
Justo. Y tampoco sabemos por qué las otras clínicas no presentaron propuestas. ¿Fue por dinero? ¿Por falta de equipos?
El SIS dice que va a lanzar una sexta convocatoria. ¿Eso significa que la quinta fracasó?
Técnicamente, la quinta convocatoria logró un contrato. Pero sí, solo uno sugiere que algo no funcionó como se esperaba.
Lo que me preocupa es el vacío entre noviembre y enero. Dos meses sin contratos vigentes. ¿Qué pasó con los pacientes que necesitaban UCI en ese período?
El comunicado no lo dice.
Exacto. Ese es el agujero en la historia. Sabemos que los contratos vencieron, sabemos que solo una clínica respondió después. Pero no sabemos cómo el sistema cubrió esa brecha.
Il Polso
- Con contratos vencidos desde el 27 de noviembre de 2020, los pacientes graves del SIS que necesitaban ventilación mecánica enfrentaron más de dos meses sin red privada de respaldo.
- De todo el sector privado y mixto del país, solo una clínica respondió al quinto llamado nacional del SIS antes del cierre del plazo el 28 de enero de 2021.
- La Clínica Javier Prado firmó el contrato bajo los tarifarios públicos del SIS y comenzará a recibir pacientes referidos desde hospitales públicos y emergencias directas.
- Una sola institución privada contratada para cubrir la demanda crítica de toda la población afiliada al SIS plantea una capacidad real de respuesta alarmantemente estrecha.
- El SIS anunció una sexta convocatoria inmediata, reconociendo implícitamente que un solo contrato no es suficiente para sostener el sistema ante picos de demanda pandémica.
En el corazón de una pandemia que no cede, el Seguro Integral de Salud descubrió en febrero de 2021 que el sistema de salud complementario privado respondía con una sola voz: la Clínica Javier Prado de Lima fue la única institución que acudió al llamado nacional para ofrecer camas de UCI con ventilación mecánica a los afiliados más vulnerables. Este silencio colectivo del sector privado —tras meses sin contratos vigentes desde noviembre de 2020— revela no solo una brecha logística, sino una pregunta más profunda sobre la solidaridad institucional en tiempos de crisis. El SIS, consciente de la fragilidad del acuerdo alcanzado, ya prepara una nueva convocatoria, apostando a que la persistencia pueda donde la urgencia no bastó.
A principios de febrero de 2021, el Seguro Integral de Salud se encontró ante una realidad incómoda: había lanzado una convocatoria nacional para que clínicas privadas y mixtas ofrecieran servicios de UCI con ventiladores mecánicos para pacientes graves de COVID-19, y solo una institución respondió. La Clínica Javier Prado, en Lima, presentó la única propuesta antes del cierre del plazo el 28 de enero, y con ella el SIS procedió a firmar un contrato.
El trasfondo agrava el panorama. Los acuerdos que el SIS mantenía con clínicas privadas y mixtas durante 2020 habían expirado el 27 de noviembre, dejando un vacío de más de dos meses sin cobertura especializada para quienes desarrollaban insuficiencia respiratoria aguda. El quinto proceso de contratación nacional de 2021 buscaba precisamente cerrar esa brecha, pero el sector privado respondió con un silencio casi unánime.
Bajo el contrato firmado, la Clínica Javier Prado recibirá pacientes referidos desde hospitales públicos y aquellos que lleguen directamente a su emergencia requiriendo ventilación mecánica. Sin embargo, concentrar toda esa responsabilidad en una sola institución privada genera dudas legítimas sobre la capacidad del sistema para absorber picos de demanda en plena pandemia.
El SIS no ignoró la fragilidad de la situación. En el mismo comunicado donde anunció el contrato, adelantó el lanzamiento de una sexta convocatoria para invitar a más clínicas a sumarse. Lo que el comunicado no explicó fue por qué tan pocas instituciones respondieron: si los tarifarios ofrecidos resultaban insuficientes, si había limitaciones de infraestructura, o si simplemente el sector privado no estaba en condiciones de asumir ese compromiso. En febrero de 2021, la respuesta del sistema complementario de salud para los afiliados más vulnerables del país tenía un solo nombre.
El Seguro Integral de Salud se encontró en una posición incómoda a principios de febrero: después de abrir una convocatoria nacional para que clínicas privadas y mixtas ofrecieran servicios de cuidados intensivos para pacientes graves con COVID-19, solo una institución respondió. La Clínica Javier Prado, ubicada en Lima, fue la única que presentó una propuesta antes del cierre del plazo el 28 de enero, y con ella el SIS procedió a firmar un contrato.
El contexto detrás de esta cifra revela una brecha significativa en la infraestructura sanitaria del país. Los contratos que el SIS había firmado con clínicas privadas y mixtas durante 2020 expiraron el 27 de noviembre, dejando un vacío de más de dos meses sin acuerdos vigentes para derivar a pacientes que necesitaban atención especializada. Cuando el SIS lanzó su quinto proceso de contratación nacional para 2021, buscaba específicamente instituciones capaces de ofrecer unidades de cuidados intensivos equipadas con ventiladores mecánicos. Estos servicios son críticos para pacientes afiliados al SIS que desarrollan insuficiencia respiratoria aguda grave por COVID-19.
La Clínica Javier Prado aceptó prestar estos servicios bajo los términos y tarifarios que el SIS había establecido públicamente en la convocatoria. El acuerdo especifica que la clínica recibirá pacientes referidos desde hospitales del sector público, así como aquellos que lleguen directamente a su servicio de emergencia y requieran ventilación mecánica. Sin embargo, contar con una sola institución privada bajo contrato para atender a toda una población de afiliados al SIS con necesidades críticas plantea preguntas sobre la capacidad real del sistema para responder a picos de demanda.
El SIS reconoció la insuficiencia implícita en esta situación. En el mismo comunicado donde anunció el contrato con Javier Prado, la institución adelantó que en los próximos días lanzaría una sexta convocatoria para invitar nuevamente a clínicas privadas y mixtas a presentar propuestas. La estrategia parece ser mantener abierto el proceso de contratación de manera continua, esperando que más instituciones se sumen al esfuerzo nacional de ampliar la capacidad de atención especializada para COVID-19.
Lo que quedó sin respuesta en el comunicado oficial fue por qué tan pocas clínicas respondieron a la convocatoria. Las razones podrían variar: desde consideraciones económicas sobre los tarifarios ofrecidos, hasta limitaciones de infraestructura o personal disponible en las instituciones privadas. Lo cierto es que en febrero de 2021, cuando la pandemia seguía generando casos graves en el país, el sistema de salud complementario disponible para los afiliados al SIS se reducía a una sola clínica con capacidad de UCI.
Citazioni salienti
El SIS anunció que lanzaría una sexta convocatoria en los próximos días para invitar a más clínicas privadas y mixtas a sumarse al objetivo nacional de atención especializada COVID-19— Seguro Integral de Salud