En las horas que siguieron al 6 de septiembre, cuando un Boeing 767-300 de Amazon se salió de la pista en Miami y aplastó una camioneta llena de trabajadores de limpieza, cinco hombres cubanos perdieron la vida y uno quedó marcado para siempre. Ahora, Roosevelt Sebastián Perdomo Torres, de 27 años, hospitalizado con fracturas graves y desfiguración, ha convertido su supervivencia en una demanda legal que interroga no solo a una empresa, sino a la cadena de decisiones humanas que, según sus abogados, pudieron haberse interrumpido. La justicia civil y la investigación federal avanzan en paralelo
Sobreviviente demanda a Amazon por accidente aéreo en Miami que mató a cinco trabajadores
Consciente de sus graves lesiones, temiendo por su vida
¿Por qué es importante que el sobreviviente presente esta demanda ahora, cuando la investigación federal aún está en curso?
Porque establece un registro legal de lo que sucedió desde la perspectiva de quien lo vivió. Mientras la NTSB investiga los hechos técnicos, la demanda civil documenta el daño real y busca responsabilidad corporativa.
Pero hay que ser claro: la demanda alega negligencia, pero esas alegaciones aún no están probadas. Las advertencias en la cabina que menciona la demanda, ¿de dónde salen esos detalles? ¿De registros de vuelo, de testimonios?
Según la querella, provinieron de los registros de la cabina de mando. Pero tienes razón en señalar que esto es lo que los abogados están argumentando, no lo que la NTSB ha confirmado.
¿Qué significa que la demanda busque "una cantidad de dinero no especificada"?
Significa que los abogados no han fijado un número específico todavía. Eso generalmente viene después, cuando tienen más claridad sobre el alcance de las lesiones y los costos de la recuperación.
Y aquí está lo importante: Perdomo Torres sigue hospitalizado. No sabemos cuánto tiempo tardará en recuperarse, si se recuperará completamente, o cuáles serán los costos médicos totales. Eso afectará directamente cuánto pida en compensación.
Exacto. La demanda es el primer paso legal, pero el verdadero cálculo del daño vendrá después, cuando se entienda mejor el alcance de sus lesiones.
¿Qué pasa con las familias de los cinco que murieron? ¿Sus demandas avanzan al mismo ritmo?
Algunas ya están en los tribunales. Las familias de Rodríguez Naranjo y Pineda ya presentaron demandas. Pero cada caso es independiente, así que pueden avanzar a ritmos diferentes.
Y eso es crucial: no es una sola demanda colectiva. Son múltiples acciones legales que pueden resultar en diferentes resultados y compensaciones. Eso complica el panorama legal pero también refleja la realidad de que cada familia, cada sobreviviente, tiene su propia historia de daño.
Le Pouls
- Un avión de carga descendía demasiado rápido y con advertencias sonando en cabina durante al menos un minuto antes de salirse de la pista e impactar una camioneta con trabajadores.
- Cinco hombres cubanos —con edades entre 47 y 75 años— murieron en el impacto; el único sobreviviente quedó desfigurado y hospitalizado, consciente en el suelo mientras temía no volver a ver a su familia.
- La demanda presentada ante el Undécimo Circuito Judicial de Florida acusa a Amazon, sus filiales y a los dos pilotos de negligencia, señalando que la tragedia era evitable.
- Las familias de al menos dos víctimas ya habían acudido a los tribunales; la demanda de Perdomo Torres abre una segunda oleada legal que amplía la presión sobre la empresa.
- La NTSB investiga los factores técnicos del accidente mientras los tribunales civiles avanzan hacia determinar responsabilidades y fijar compensaciones para los afectados.
En las horas que siguieron al 6 de septiembre, cuando un Boeing 767-300 de Amazon se salió de la pista en Miami y aplastó una camioneta llena de trabajadores de limpieza, cinco hombres cubanos perdieron la vida y uno quedó marcado para siempre. Ahora, Roosevelt Sebastián Perdomo Torres, de 27 años, hospitalizado con fracturas graves y desfiguración, ha convertido su supervivencia en una demanda legal que interroga no solo a una empresa, sino a la cadena de decisiones humanas que, según sus abogados, pudieron haberse interrumpido. La justicia civil y la investigación federal avanzan en paralelo, buscando cada una a su manera nombrar lo que falló.
Roosevelt Sebastián Perdomo Torres tenía 27 años el 6 de septiembre cuando el Boeing 767-300 de Amazon se salió de la pista del Aeropuerto Internacional de Miami y golpeó la camioneta en la que viajaba junto a compañeros de trabajo. El avión recorrió unos 400 metros más allá del pavimento antes del impacto. Cinco de sus compañeros murieron. Él sobrevivió, pero con fracturas graves y desfiguración que lo mantienen hospitalizado.
Sus abogados presentaron esta semana una demanda ante el Undécimo Circuito Judicial de Florida contra Amazon, Amazon Air Cargo, otras empresas vinculadas a la operación y los dos pilotos. La querella acusa a los demandados de negligencia, responsabilidad por productos defectuosos y pérdida de consorcio, sin especificar una cantidad. Según el documento, durante al menos un minuto antes del aterrizaje fallido sonaron advertencias en la cabina alertando sobre velocidad excesiva y descenso brusco —algunas emitidas por uno de los propios pilotos— y aun así el avión no logró detenerse a tiempo.
Los cinco trabajadores fallecidos eran de origen cubano: Yoel Rodríguez Naranjo, de 53 años; Julio C. Pineda, de 75; Carlos Acosta Fajardo, de 53; Javierkys Reyes Quevedo, de 47, y Rolando Alemán León, de 55. Las familias de Rodríguez Naranjo y Pineda ya habían presentado demandas previas. La de Perdomo Torres abre una nueva etapa judicial.
Mientras la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) continúa su investigación federal sobre las causas técnicas del accidente, los tribunales civiles deberán determinar si Amazon y los pilotos son responsables de los daños. Ambos procesos avanzan en paralelo, con el peso de cinco muertes y un sobreviviente que reconstruye su vida desde una cama de hospital.
Roosevelt Sebastián Perdomo Torres tenía 27 años cuando el avión de carga de Amazon se salió de la pista del Aeropuerto Internacional de Miami el 6 de septiembre. Viajaba en una camioneta junto a otros trabajadores de limpieza cuando el Boeing 767-300 avanzó aproximadamente 400 metros más allá de la superficie pavimentada e impactó el vehículo. Cinco de sus compañeros murieron en el choque. Perdomo Torres sobrevivió, pero con fracturas graves y desfiguración que lo mantienen hospitalizado.
Esta semana, sus abogados presentaron una demanda ante el Undécimo Circuito Judicial de Florida contra Amazon, Amazon Air Cargo, otras compañías vinculadas a la operación aérea y los dos pilotos del avión. La querella busca una compensación sin cantidad especificada y acusa a los demandados de negligencia, delegación negligente, responsabilidad estricta por productos defectuosos y pérdida de consorcio. Según el documento legal, la tragedia pudo haberse evitado.
La aeronave había despegado del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín en San Juan, Puerto Rico, con dos tripulantes a bordo. Poco después de las 2 de la tarde, durante el descenso hacia Miami, el avión se aproximaba a la pista a una velocidad excesiva y descendiendo bruscamente. Los abogados de Perdomo Torres sostienen que durante al menos un minuto se emitieron advertencias dentro de la cabina de mando alertando sobre estas condiciones peligrosas. Algunas de esas advertencias, según la demanda, provinieron incluso de uno de los propios pilotos. A pesar de estas señales de alerta, el Boeing 767-300 no logró realizar un aterrizaje seguro.
La demanda describe los momentos posteriores al impacto desde la perspectiva del sobreviviente. Perdomo Torres permaneció consciente en el suelo, enfrentando sus heridas graves, temiendo por su vida y pensando en los familiares que dejaría atrás si fallecía. Sus lesiones requieren atención médica continua y lo mantienen hospitalizado mientras se recupera.
Los cinco trabajadores que murieron en el accidente eran todos de origen cubano. Entre las víctimas se encuentran Yoel Rodríguez Naranjo, de 53 años; Julio C. Pineda, de 75; Carlos Acosta Fajardo, de 53; Javierkys Reyes Quevedo, de 47, y Rolando Alemán León, de 55 años. Las familias de Rodríguez Naranjo y Pineda ya habían presentado demandas relacionadas con el accidente. La viuda de Rodríguez Naranjo acudió a los tribunales, así como los hijos de Pineda.
Ahora, con la demanda de Perdomo Torres, se abre una segunda etapa del accidente. Mientras la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) mantiene abierta su investigación federal para determinar qué ocurrió durante la aproximación y el aterrizaje, los tribunales civiles tendrán que establecer si hubo responsabilidad de las empresas involucradas y de los pilotos por las consecuencias del impacto. La investigación de la NTSB será clave para entender los hechos técnicos del accidente, mientras que el proceso legal buscará determinar las responsabilidades y obtener compensación por los daños sufridos.
Citations marquantes
Una tragedia terrible y evitable— Descripción de la demanda sobre el accidente
El hombre se vio obligado a permanecer en el suelo, consciente de sus graves lesiones, temiendo por su vida y temiendo por los familiares que dejaría atrás si fallecía— Documento de la demanda describiendo los momentos posteriores al impacto