Snap alcanza 1 millón de suscriptores en Snapchat+ ante debilitamiento publicitario

Si los anunciantes gastaban menos, la compañía necesitaba dinero de otro lado
Snap lanzó Snapchat+ como respuesta directa a la caída de la demanda publicitaria digital causada por la inflación récord.
Mark

¿Por qué Snap necesitaba un millón de suscriptores tan rápido? ¿Qué tan grave era la situación?

Mimi

La publicidad digital se había colapsado. La inflación récord hizo que las marcas cortaran gastos de marketing drásticamente. Snap dependía casi completamente de eso, así que sus ingresos se desplomaron.

Luke

Pero un millón de suscriptores a 3.99 dólares mensuales es apenas 48 millones de dólares anuales. ¿Eso realmente compensa la caída en publicidad?

Mimi

No, probablemente no. Pero es un comienzo. Es una fuente de ingresos que no depende de que las marcas gasten dinero.

Mark

¿Qué tan atractivo es pagar casi cuatro dólares al mes por iconos personalizados y acceso a escritorio?

Mimi

Aparentemente lo suficiente para un millón de personas. Aunque hay que recordar que Snapchat tiene cientos de millones de usuarios activos, así que es un porcentaje pequeño.

Luke

¿Sabemos si esos suscriptores son principalmente de Estados Unidos o están distribuidos en los 25 mercados?

Mimi

El comunicado de Snap no lo especifica. Solo dice que alcanzaron el millón y que están expandiendo a nuevos países.

Mark

¿Crees que Twitter Blue y Snapchat+ van a funcionar como modelos de negocio a largo plazo?

Mimi

Depende. Si la publicidad se recupera, estas suscripciones serán un complemento útil. Si no se recupera, van a necesitar mucho más que esto.

Luke

Meta aún no ha lanzado suscripciones de pago. ¿Eso significa que creen que pueden sobrevivir sin ellas, o simplemente están esperando?

Mimi

Probablemente están esperando. Meta es más grande y tiene más opciones. Pero si la presión publicitaria continúa, eventualmente tendrán que hacer algo similar.

  • Las acciones de Snap cayeron un 25% en julio de 2022 tras revelar resultados decepcionantes, exponiendo la fragilidad de un modelo de negocio dependiente casi por completo de la publicidad digital.
  • Con la inflación en máximos históricos, las marcas recortaron su gasto en anuncios, dejando a plataformas como Snap, Twitter y Meta buscando urgentemente nuevas fuentes de ingresos.
  • Snap respondió con Snapchat+, un servicio de suscripción a 3.99 dólares mensuales que ofrece once funciones exclusivas, desde iconos personalizados hasta acceso desde computadoras de escritorio.
  • En solo dos meses, el servicio alcanzó un millón de suscriptores y se expandió a 25 mercados, incluyendo Arabia Saudí, India y Egipto, apostando por el crecimiento en economías emergentes.
  • La industria entera se mueve en la misma dirección: Twitter Blue ya cobraba 4.99 dólares mensuales, y Meta observaba la tendencia con creciente presión para seguir el mismo camino.

En un momento en que la inflación erosionaba los presupuestos publicitarios de las grandes marcas, Snap Inc encontró en sus propios usuarios una fuente de sustento alternativa: un millón de personas dispuestas a pagar por pertenecer a algo más exclusivo dentro de Snapchat. Este hito, alcanzado apenas dos meses después del lanzamiento de Snapchat+ en junio de 2022, no es solo un dato comercial, sino el reflejo de una industria entera reconfigurando su relación con quienes la habitan. Las redes sociales, construidas sobre la promesa de la gratuidad, comienzan a preguntarse qué vale realmente lo que ofrecen.

A mediados de 2022, la inflación en Estados Unidos no solo encareció la vida cotidiana: también secó el dinero que las marcas destinaban a publicidad digital. Snap Inc lo sintió con dureza. Sus acciones se desplomaron un 25% en julio tras reportar resultados muy por debajo de las expectativas, víctima de una demanda publicitaria que Wall Street no había anticipado tan débil. La conclusión era inevitable: depender únicamente de los anuncios ya no era viable.

Fue en ese contexto donde nació Snapchat+, un servicio de suscripción mensual de 3.99 dólares lanzado en junio. La lógica era simple: si los anunciantes gastaban menos, el dinero tendría que venir de los propios usuarios. A principios de agosto, la compañía anunció que había alcanzado un millón de suscriptores, un número modesto pero significativo, que demostraba apetito real por un producto premium.

El servicio ofrecía once funciones exclusivas: iconos personalizados, acceso desde escritorio —antes imposible— y mayor visibilidad de mensajes ante celebridades, entre otras. El mismo día del anuncio, Snap presentó cuatro características adicionales, señal de que la compañía seguía construyendo sobre lo que ofrecía.

Snap no estaba sola en este giro. Twitter, en medio de su turbulenta disputa legal con Elon Musk, ya operaba Twitter Blue a 4.99 dólares mensuales. Meta aún no había dado el paso, pero la presión era visible en toda la industria. Las plataformas que edificaron sus fortunas sobre la publicidad gratuita ahora buscaban, con distinta urgencia, una segunda fuente de sustento.

Para agosto, Snapchat+ ya estaba disponible en 25 mercados, con expansiones recientes a Arabia Saudí, India y Egipto. El CEO Evan Spiegel había prometido acelerar el crecimiento de ingresos tras los resultados del segundo trimestre, y Snapchat+ era una pieza central de esa promesa. No era un salvavidas definitivo, pero en un mercado publicitario que se hundía, era al menos algo a lo que aferrarse.

A mediados de 2022, mientras la inflación alcanzaba máximos históricos en Estados Unidos, las grandes plataformas de redes sociales enfrentaban una realidad incómoda: el dinero que gastaban las marcas en publicidad digital se estaba secando. Snap Inc, la empresa detrás de Snapchat, sintió el golpe con particular dureza. En julio, sus acciones cayeron un 25% después de que reportara resultados decepcionantes en el segundo trimestre, víctima de una demanda publicitaria mucho más débil de lo que Wall Street había anticipado. El panorama era claro: confiar únicamente en los anuncios ya no era suficiente.

Fue en este contexto de presión donde Snap lanzó Snapchat+, un servicio de suscripción de pago que costaba 3.99 dólares mensuales en Estados Unidos. La apuesta era directa: si los anunciantes gastaban menos, la compañía necesitaba dinero que viniera de otro lado. A principios de agosto, apenas dos meses después del lanzamiento en junio, Snap anunció que había alcanzado 1 millón de suscriptores. No era un número espectacular, pero demostraba que había demanda real para un producto premium.

Lo que Snapchat+ ofrecía era acceso a once funciones exclusivas que los usuarios gratuitos no tenían. Algunos de estos beneficios eran cosméticos: diseños personalizados para los iconos de la aplicación. Otros eran más funcionales: los suscriptores podían usar Snapchat en computadoras de escritorio, algo que antes no era posible. Había también características sociales pensadas para usuarios más activos, como la capacidad de hacer que sus mensajes fueran más visibles para celebridades en la plataforma. El lunes en que Snap anunció el hito del millón de suscriptores, también presentó cuatro nuevas características adicionales para el servicio, señalando que la compañía seguía iterando sobre lo que ofrecía.

La estrategia de Snap no era única. Twitter, enfrentando su propia turbulencia (estaba en medio de una batalla legal con Elon Musk sobre su intento de comprar la compañía por 44,000 millones de dólares), había lanzado Twitter Blue, un servicio de suscripción de 4.99 dólares mensuales. Meta Platforms, propietaria de Facebook e Instagram, aún no había lanzado suscripciones de pago en esas plataformas, pero la presión era evidente en toda la industria. Las redes sociales que habían construido sus modelos de negocio sobre la publicidad digital ahora buscaban desesperadamente nuevas fuentes de ingresos.

Snap estaba expandiendo Snapchat+ más allá de Estados Unidos. Para agosto, el servicio estaba disponible en 25 mercados, incluyendo expansiones recientes a Arabia Saudí, India y Egipto. La compañía veía en estos mercados emergentes una oportunidad para crecer la base de suscriptores, especialmente en regiones donde la publicidad digital podría ser aún más volátil. El CEO Evan Spiegel había dejado claro después de los resultados decepcionantes del segundo trimestre que la compañía trabajaría para acelerar el crecimiento de ingresos, y Snapchat+ era una parte central de esa estrategia. No era un salvavidas, pero era un bote salvavidas en un mercado publicitario que se hundía.

El CEO Evan Spiegel dijo que la compañía trabajaría para acelerar el crecimiento de los ingresos, en parte a través de nuevas fuentes de ingresos
— Evan Spiegel, CEO de Snap Inc
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