Salud promueve taller de gestión emocional para mayores en Ciutadella

Aprender a vivir mejor con lo que sienten, sin vergüenza
Los talleres buscan que personas mayores reconozcan y gestionen emociones en espacios comunitarios seguros.
Mark

¿Por qué el Govern decide ahora invertir en talleres de gestión emocional para mayores? ¿Qué cambió?

Mimi

Reconocen que las personas mayores enfrentan vulnerabilidades reales—económicas, sociales, residenciales—que afectan su salud mental. Y hay un riesgo concreto: aislamiento, pérdida de sentido vital. Estos talleres son prevención.

Luke

¿Pero qué tan efectivos son? El artículo dice que han hecho más de treinta talleres con seiscientas personas, pero no hay datos sobre resultados, sobre si realmente mejora el bienestar emocional de quienes asisten.

Mark

Eso es justo. ¿Cómo se mide el éxito aquí?

Mimi

El Govern lo ve como parte de una estrategia más amplia de prevención del suicidio. No es que cada taller sea una intervención clínica; es crear espacios donde las personas mayores puedan hablar de emociones sin vergüenza, algo que muchos nunca pudieron hacer en sus vidas.

Luke

Entiendo la intención. Pero el artículo no dice si hay seguimiento, si hay evaluación de impacto. Ochenta actividades más están previstas, pero ¿sobre qué base?

Mark

¿Y la participación? ¿Quién va a estos talleres?

Mimi

El que asistió en Ciutadella fue en el Club Democrático de Jubilados y Pensionistas, así que probablemente personas ya organizadas, ya conectadas. Eso es importante.

Luke

Exacto. Seiscientas personas en toda Baleares es un número, pero no sabemos si llegan a los más aislados, a los que más lo necesitan. El artículo no lo dice.

Mark

¿Entonces es un buen programa o es insuficiente?

Mimi

Es ambos. Es un reconocimiento genuino de que las personas mayores tienen necesidades emocionales reales y que el silencio es dañino. Pero Luke tiene razón: sin datos de impacto, sin información sobre quién realmente participa, es difícil saber si está llegando a quienes más lo necesitan.

Luke

Y eso no es culpa del artículo. Es que el Govern no ha publicado esos datos. Lo que sabemos es que existe, que está creciendo, y que está alineado con una estrategia de prevención del suicidio. Eso es real y es importante.

  • Las personas mayores de Baleares enfrentan una confluencia de vulnerabilidades —aislamiento, duelo, pérdida de autonomía— que erosionan silenciosamente su salud mental.
  • Una generación criada en la cultura del silencio emocional llega a la vejez sin herramientas para reconocer ni expresar lo que siente, lo que agrava su riesgo de sufrimiento prolongado.
  • El taller 'Emociones que dan vida' ofrece técnicas concretas para identificar, expresar y gestionar emociones, apostando por la transformación práctica sobre la teoría.
  • La Dirección General de Salud Mental ya ha alcanzado a unas 600 personas en más de 30 talleres, con más de 80 actividades adicionales previstas en los próximos meses.
  • El programa se ancla en el Plan Estratégico para el Bienestar Emocional de Baleares, convirtiendo cada sesión grupal en un acto de prevención del suicidio y protección comunitaria.

En Ciutadella, personas mayores se reunieron un lunes para aprender a nombrar lo que sienten, un gesto pequeño con consecuencias profundas. La Conselleria de Salud de Baleares lleva este tipo de encuentros a municipios de todo el archipiélago, reconociendo que el silencio emocional acumulado durante décadas puede convertirse, con el tiempo, en una forma de sufrimiento invisible. Detrás de cada taller late una pregunta antigua: ¿qué ocurre cuando una generación entera aprendió que sentir en voz alta era una debilidad?

El lunes, la consellera de Salud Manuela García y la directora general de Salud Mental Carme Bosch se desplazaron hasta Ciutadella para acompañar un taller poco habitual: uno en el que personas mayores aprendían, quizás por primera vez, a hablar de lo que sienten. La actividad, celebrada en el Club Democrático de Jubilados y Pensionistas bajo el nombre 'Emociones que dan vida', no tenía vocación teórica. Su propósito era que los asistentes pudieran reconocer sus emociones, ponerles nombre, expresarlas sin miedo y gestionarlas de un modo que mejorara su vida cotidiana.

La iniciativa parte de una constatación incómoda: muchas personas mayores crecieron en una época en que hablar de emociones se consideraba inapropiado, y esa herencia pesa. A ello se suman vulnerabilidades concretas —económicas, relacionales, residenciales— que hacen al colectivo especialmente propenso al aislamiento, a la pérdida de sentido vital y al sufrimiento emocional sostenido, sobre todo en momentos de duelo o cuando la capacidad funcional mengua.

Este taller no es un caso aislado. La Dirección General de Salud Mental ha impartido ya más de treinta sesiones similares en distintas localidades de Baleares, llegando a cerca de seiscientas personas. El calendario contempla más de ochenta actividades adicionales. Todo ello se inscribe en el Plan Estratégico para el Bienestar Emocional y la Salud Mental de Baleares, y responde a dos prioridades explícitas del Govern: la prevención del suicidio y la protección de colectivos vulnerables.

Lo que ocurre en estos espacios es, al mismo tiempo, política pública y encuentro humano. Al reunir a personas mayores en torno a una tarea compartida —aprender a vivir mejor con lo que sienten—, se construye un contexto de prevención comunitaria que busca que la vulnerabilidad no derive en crisis. El taller de Ciutadella fue, en ese sentido, un recordatorio de que cuidar la salud mental también significa devolver la palabra a quienes durante demasiado tiempo fueron invitados a guardar silencio.

Manuela García, consellera de Salud, y Carme Bosch, directora general de Salud Mental, acudieron el lunes a Ciutadella para presenciar un taller dirigido a personas mayores. La actividad, celebrada en el Club Democrático de Jubilados y Pensionistas, llevaba por título 'Emociones que dan vida' y formaba parte de una iniciativa más amplia de la Dirección General de Salud Mental para enseñar herramientas de gestión emocional en municipios de toda Baleares.

El propósito del taller era práctico y directo: ayudar a los asistentes a reconocer sus emociones, identificarlas con claridad, expresarlas sin temor y gestionarlas de manera que mejorara su bienestar cotidiano. Durante la sesión, los participantes recibieron técnicas concretas para comprender sus propias reacciones emocionales y fortalecer su capacidad de actuar con autonomía en la vida diaria. La Conselleria subrayó que el objetivo no era teórico sino transformador: que las personas mayores vivieran sus emociones de forma natural, sin represión ni confusión.

La iniciativa responde a una realidad que el Govern ha identificado con claridad. Muchas personas mayores enfrentan simultáneamente vulnerabilidades económicas, relacionales y residenciales que erosionan su salud mental. El colectivo corre riesgo particular de aislamiento social, de perder el sentido de propósito vital y de experimentar sufrimiento emocional prolongado, especialmente durante períodos de duelo o cuando su capacidad funcional disminuye. La Conselleria también señaló que buena parte de esta población vivió en épocas en que hablar de emociones era considerado inapropiado, lo que dejó cicatrices en su forma de relacionarse con sus propios sentimientos.

Este taller no es un evento aislado. La Dirección General de Salud Mental ha ejecutado ya más de treinta talleres similares en diferentes localidades de Baleares, alcanzando a alrededor de seiscientas personas. El calendario prevé más de ochenta actividades adicionales en los próximos meses. El programa se alinea explícitamente con dos prioridades estratégicas del Govern: la prevención del suicidio y la protección de colectivos vulnerables. Forma parte, además, del Plan Estratégico para el Bienestar Emocional y la Salud Mental de Baleares, un marco más amplio que sitúa estos talleres dentro de una política pública coherente.

La Conselleria describió estos espacios como oportunidades para reforzar el bienestar emocional desde un enfoque grupal y comunitario, no clínico ni individual. Al reunir a personas mayores en torno a una tarea común—aprender a vivir mejor con lo que sienten—se crea un contexto de prevención que busca evitar que la vulnerabilidad se convierta en crisis. El taller de Ciutadella fue, en ese sentido, tanto un acto de política pública como un momento de encuentro entre personas que comparten la experiencia de envejecer en una sociedad que, hasta hace poco, les pedía que guardaran silencio sobre sus emociones.

Hay personas mayores que afrontan múltiples factores de vulnerabilidad que pueden afectar a su salud mental
— Conselleria de Salud
Estos talleres son una oportunidad para reforzar el bienestar emocional y fomentar la participación activa desde un enfoque grupal, comunitario y preventivo
— Govern de les Illes Balears
Contattaci Domande frequenti