Ese oro es de nuestro pueblo. Es para atender las consecuencias del sismo
En el cruce entre la catástrofe natural y la legitimidad política, Venezuela busca recuperar lo que considera suyo: casi dos mil millones de dólares en oro inmovilizados en Londres y más de cinco mil millones en derechos especiales bloqueados por el FMI. La presidenta interina Delcy Rodríguez, heredera de un gobierno cuya legitimidad aún se disputa en foros internacionales, ha apelado al rey Carlos III y a la directora del FMI invocando a las víctimas de los terremotos del 24 de junio como argumento moral. Lo que está en juego no es solo el dinero, sino la pregunta de cuándo una institución internacional decide que un nuevo gobierno merece ser reconocido como legítimo.
- Los terremotos del 24 de junio dejaron a Venezuela con una emergencia humanitaria urgente y sin acceso a sus propios recursos financieros en el exterior.
- Casi siete mil millones de dólares en activos venezolanos permanecen congelados en Londres y en el FMI, herencia de años de disputas sobre la legitimidad del gobierno de Maduro.
- Rodríguez escribió directamente al rey Carlos III y llamó a la directora del FMI, Kristalina Georgieva, para presionar por la liberación de esos fondos en nombre de los damnificados.
- Su posición es frágil: fue vicepresidenta bajo Maduro y ahora debe convencer a las mismas instituciones que rechazaron a su predecesor de que su gobierno es diferente.
- La decisión final no depende de la diplomacia sino de tribunales británicos y de la política interna del FMI, instituciones que históricamente han mirado a Venezuela con profunda desconfianza.
Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, envió esta semana una carta al rey Carlos III solicitando la liberación de 1.900 millones de dólares en oro venezolano custodiado en el Banco de Inglaterra. El argumento es humanitario: los terremotos del 24 de junio devastaron partes del país y el gobierno necesita recursos para atender a los damnificados. Ese oro lleva años congelado en Londres porque los tribunales británicos se negaron a entregárselo al gobierno de Maduro, al que consideraban ilegítimo.
El contexto político ha cambiado radicalmente. Maduro fue capturado en una operación militar estadounidense el 3 de enero y extraditado a Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico. Rodríguez asumió el control interino del país y ahora argumenta que ese oro pertenece al pueblo venezolano y debe usarse para la reconstrucción.
La crisis financiera va más allá del oro británico. El canciller Yván Gil exigió públicamente la liberación de todos los activos venezolanos bloqueados en el exterior, mientras Rodríguez mantuvo una llamada con Kristalina Georgieva, directora del FMI, para presionar por 3.568 millones en Derechos Especiales de Giro —equivalentes a unos 5.100 millones de dólares— también congelados desde la era Maduro.
Rodríguez enfrenta una paradoja política: necesita demostrar que su gobierno es lo suficientemente distinto al anterior para merecer la confianza de instituciones que durante años desconfiaron de Caracas. Los terremotos han convertido esa necesidad en urgencia. Pero las decisiones no dependen de ella: están en manos de jueces británicos y de organismos multilaterales cuya respuesta determinará cuánto dinero llega realmente a quienes lo necesitan.
Delcy Rodríguez, la presidenta interina de Venezuela, escribió directamente al rey Carlos III esta semana con una petición urgente: liberar casi dos mil millones de dólares en oro venezolano que permanece bajo custodia en las bóvedas del Banco de Inglaterra. El dinero, según explicó, sería destinado a las víctimas de los terremotos que sacudieron el país hace dos semanas, el 24 de junio.
Ese oro —lingotes valorados en 1.900 millones de dólares— ha estado congelado en Londres desde la era de Nicolás Maduro. Los tribunales británicos se negaron entonces a entregar el metal precioso al gobierno de Maduro, considerándolo ilegítimo. Ahora, con Maduro capturado en una operación militar estadounidense el 3 de enero y extraditado a Estados Unidos bajo acusaciones de narcotráfico, Rodríguez ha asumido el control interino del país. Su argumento es simple: ese oro pertenece al pueblo venezolano y debe servir para reconstruir lo que los terremotos destruyeron.
"He decidido enviar una carta al rey de Inglaterra para que liberen el oro que está retenido en el Banco de Inglaterra", declaró Rodríguez el miércoles. "Ese oro es de nuestro pueblo. Es para atender las consecuencias del sismo". La solicitud refleja la magnitud de la crisis que enfrenta Venezuela: no solo debe lidiar con el desastre natural, sino también con activos nacionales bloqueados en el extranjero.
Pero el problema es más amplio que solo el oro británico. El mismo día, el canciller Yván Gil pidió públicamente la liberación de todos los recursos venezolanos congelados en el exterior. Rodríguez fue más allá: mantuvo una llamada con Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, para presionar por la liberación de fondos adicionales. Venezuela tiene depositados en el FMI 3.568 millones en Derechos Especiales de Giro, equivalentes a aproximadamente 5.100 millones de dólares. Esos fondos también fueron bloqueados durante el gobierno de Maduro, cuando el FMI no reconoció su legitimidad.
Rodríguez, quien fue vicepresidenta bajo Maduro y ahora gobierna bajo presión de Estados Unidos, se encuentra en una posición delicada. Necesita demostrar que su gobierno es diferente al anterior, lo suficientemente legítimo para que instituciones internacionales le devuelvan el dinero que Venezuela necesita desesperadamente. Los terremotos han acelerado esa urgencia. Pero la liberación de estos fondos no depende solo de peticiones diplomáticas. Requiere decisiones de tribunales británicos y de organismos multilaterales que históricamente han visto a Venezuela con desconfianza. Lo que suceda en las próximas semanas —si Londres y el FMI deciden confiar en el nuevo gobierno venezolano— podría determinar cuánto dinero llega realmente a los damnificados.
Notable Quotes
He decidido enviar una carta al rey de Inglaterra para que liberen el oro que está retenido en el Banco de Inglaterra. Ese oro es de nuestro pueblo. Es para atender las consecuencias del sismo.— Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela
Sostuve una llamada con la directora del Fondo Monetario Internacional, a la que agradezco su atención, su comprensión, para liberar recursos bloqueados de Venezuela que están en el Fondo Monetario.— Delcy Rodríguez
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el oro de Venezuela está en Inglaterra en primer lugar?
Muchos países mantienen reservas de oro en bancos centrales extranjeros por seguridad y conveniencia. Pero cuando Maduro estaba en el poder, los tribunales británicos decidieron que no podían confiarle ese dinero al gobierno que lo pedía.
¿Y ahora que Maduro se fue, por qué no simplemente lo devuelven?
Porque la legitimidad es complicada. Rodríguez es interina, no fue elegida. Los británicos y el FMI necesitan estar seguros de que el nuevo gobierno es real, que representa al pueblo, que no es solo otro acto del mismo régimen.
¿Qué tan urgente es esto para Venezuela?
Muy urgente. Los terremotos dejaron gente sin hogar, sin acceso a servicios básicos. Pero Venezuela ya estaba en crisis económica severa. Sin estos fondos, la reconstrucción será casi imposible.
¿Tiene Rodríguez alguna ventaja en estas negociaciones?
Tiene una: Estados Unidos la respalda. Eso le da credibilidad que Maduro nunca tuvo. Pero también significa que está bajo escrutinio constante. No puede cometer errores.
¿Qué pasa si el FMI y el Banco de Inglaterra dicen que no?
Entonces Venezuela sigue sin acceso a miles de millones que necesita. La reconstrucción se ralentiza. La presión política sobre Rodríguez aumenta. Y la gente sigue sufriendo.