En el silencioso pero significativo mundo de las instituciones del Estado, la renuncia de José Velis como director general de Aduanas no es simplemente la partida de un funcionario con más de cuatro décadas de trayectoria: es un síntoma visible de las tensiones que reorganizan el poder dentro de la administración libertaria. Su figura, ligada al asesor presidencial Santiago Caputo, abandona un organismo sensible en un momento en que las disputas internas entre facciones del Gobierno trazan nuevas fronteras de influencia. Como ocurre en toda arquitectura de poder, los cambios en los cargos técn
Renuncia el jefe de Aduanas José Velis en nuevo capítulo de la interna libertaria
Velis respondía políticamente al asesor presidencial, cuyo poder ha menguado
¿Por qué la renuncia de un director de Aduanas importa tanto en este momento?
Porque Velis no es cualquier funcionario. Lleva más de cuarenta años en el organismo, conoce cada rincón de la institución. Su salida es un síntoma de algo más grande: el debilitamiento de Santiago Caputo dentro del Gobierno.
¿Y Caputo quién es exactamente en esta historia?
Es el asesor presidencial más influyente, o lo era. Velis respondía a él políticamente. Cuando se va Velis, se va un hombre de confianza de Caputo. Es una pérdida de territorio.
¿Hay algo personal en la renuncia o es puramente política?
Probablemente ambas cosas. Velis tiene 67 años, su esposa vive en Paraguay, hace tiempo quería irse. Pero el timing, el contexto de la interna con Karina Milei, eso no es casualidad.
¿Quién lo reemplaza?
Todavía no hay confirmación oficial, pero todos hablan de Andrés Kunisz, que trabaja como subdirector de Control. Es el nombre que circula en los pasillos.
¿Qué hizo Velis que lo hizo tan importante?
Modernizó Aduanas. Implementó sistemas informáticos que eliminaron corrupción, redujeron costos, aceleraron los trámites. Fue técnico, no político. Eso lo hacía valioso.
¿Esto significa que Caputo está perdiendo el Gobierno?
No que pierda el Gobierno, pero sí que pierde espacios. Cada renuncia como esta es un paso atrás en su influencia. La pregunta es si puede recuperarse o si esta es una tendencia que continúa.
El Pulso
- Velis presentó su renuncia el lunes por la tarde, pero la noticia no trascendió públicamente hasta el martes, cuando funcionarios del sector la confirmaron a la prensa.
- Su salida es leída como una señal del debilitamiento de Santiago Caputo, quien ha perdido posiciones clave en la estructura de decisiones del Gobierno en los últimos meses.
- La interna entre Karina Milei y Caputo sigue escalando: cada movimiento de personal en organismos sensibles como Aduanas se convierte en un nuevo indicador del equilibrio de fuerzas.
- Andrés Kunisz, subdirector de Control Aduanero, circula con fuerza como posible sucesor, aunque el Gobierno aún no ha emitido ninguna confirmación oficial.
- Caputo reapareció el martes en la reunión de mesa política, disipando especulaciones sobre su posición, aunque la erosión de su influencia sigue siendo el telón de fondo.
En el silencioso pero significativo mundo de las instituciones del Estado, la renuncia de José Velis como director general de Aduanas no es simplemente la partida de un funcionario con más de cuatro décadas de trayectoria: es un síntoma visible de las tensiones que reorganizan el poder dentro de la administración libertaria. Su figura, ligada al asesor presidencial Santiago Caputo, abandona un organismo sensible en un momento en que las disputas internas entre facciones del Gobierno trazan nuevas fronteras de influencia. Como ocurre en toda arquitectura de poder, los cambios en los cargos técnicos revelan, con frecuencia, más sobre la política que los discursos.
José Velis entregó su renuncia como director general de Aduanas el lunes por la tarde. Con 67 años y más de cuatro décadas en el organismo, había sido convocado en 2024 para asumir el máximo cargo jerárquico tras haberse jubilado. La confirmación pública llegó recién el martes, cuando funcionarios del sector lo comunicaron a la prensa.
Su salida se inscribe en la puja interna que atraviesa la administración libertaria, particularmente entre Karina Milei y Santiago Caputo. Velis respondía políticamente al influyente asesor presidencial, quien en los últimos meses ha visto erosionarse su posición en la estructura de decisiones del Gobierno. La renuncia de uno de sus hombres de confianza en un organismo tan sensible refuerza la percepción de que su poder ha menguado.
Quienes trabajan con Velis señalan que hace tiempo expresaba su intención de abandonar el cargo, motivado también por razones personales: su esposa reside en Paraguay. La idea de su partida venía gestándose desde principios de año, especialmente tras los cambios en la cúpula de la Aduana de Ezeiza, donde un funcionario duró apenas trece días antes de ser reemplazado.
Velis dejó una huella técnica profunda en la institución: fue responsable de la implementación del sistema informático María y de la informatización de tránsitos y trasbordos, transformaciones que redujeron costos, optimizaron tiempos y eliminaron gran parte del trabajo manual que antes caracterizaba a Aduanas.
Aún no hay reemplazo designado oficialmente, aunque el nombre de Andrés Kunisz, subdirector de Control Aduanero, suena con fuerza como probable sucesor. Mientras tanto, Caputo asistió el martes a la reunión de mesa política, disipando dudas sobre su continuidad, aunque la interna libertaria sigue marcando su curso con cada nueva salida.
José Velis entregó su renuncia como director general de Aduanas el lunes por la tarde, aunque la confirmación pública llegó recién el martes cuando varios funcionarios del sector lo comunicaron a la prensa. Con 67 años y más de cuatro décadas de trayectoria en el organismo, Velis había sido convocado en 2024 para asumir el máximo cargo jerárquico después de haberse jubilado, en un movimiento que lo emparejaba con Andrés Vázquez, entonces titular de la DGI, quien luego migró hacia ARCA.
La salida de Velis se inscribe en un capítulo más de la puja interna que atraviesa la administración libertaria, particularmente entre Karina Milei y Santiago Caputo. El funcionario respondía políticamente al influyente asesor presidencial, quien en los últimos meses ha visto erosionarse su posición en la estructura de decisiones del Gobierno. Caputo ha cedido espacios en distintas áreas, y la renuncia de uno de sus hombres de confianza en un organismo tan sensible como Aduanas refuerza la percepción de que su poder ha menguado dentro de la administración mileísta.
Quienes trabajan con Velis señalan que hace tiempo expresaba su intención de abandonar el cargo, motivado en parte por razones personales: su esposa reside en Paraguay. Su hijo, Agustín, trabaja en ARCA dentro del departamento operacional del ente tributario. La idea de su partida venía gestándose desde principios de año, especialmente después de los cambios en la cúpula de la Aduana de Ezeiza, donde Gustavo Mariezcurrena duró apenas trece días antes de ser reemplazado por Diego Liberatore, quien se desempeñaba como consejero técnico de fiscalización y operativa aduanera.
Velis ingresó a la Dirección General de Aduanas en los años noventa, una época en la que también llegaron otros dirigentes que marcarían la historia del organismo, incluido el propio Vázquez, hoy máximo responsable de ARCA. Su perfil técnico y especializado lo posicionó como una figura clave para la modernización de la institución. Fue responsable de la implementación del sistema informático María y de la informatización de los tránsitos y trasbordos, cambios que permitieron identificar responsabilidades entre los actores del comercio exterior: agentes de transporte, despachantes de aduana y personal del organismo. Estos sistemas redujeron significativamente los costos operativos, optimizaron los tiempos de procesamiento y eliminaron gran parte de las tareas manuales que antes caracterizaban el trabajo en Aduanas.
Aún no hay un reemplazo designado oficialmente, aunque en los pasillos del Gobierno suena con fuerza el nombre de Andrés Kunisz, subdirector de Control Aduanero, como el probable sucesor de Velis. Mientras tanto, la renuncia se suma a una serie de movimientos que evidencian el reordenamiento de fuerzas dentro de la administración. El martes, Caputo asistió a la reunión de mesa política, de la que es miembro permanente, disipando las dudas que había generado su ausencia en el encuentro de gabinete del día anterior. La interna libertaria continúa su curso, y cada salida de funcionarios como Velis marca un nuevo punto de inflexión en el equilibrio de poder dentro del Gobierno.
Citas Notables
Velis es un histórico hombre de la Aduana, con más de 45 años en el área y que se había jubilado en 2024, cuando lo convocaron a la administración libertaria— Fuentes del sector
Quienes lo tratan seguido aseguran que el funcionario hace tiempo venía queriendo irse del cargo, entre otros motivos, porque su esposa vive en Paraguay— Allegados a Velis