La nave Orion amerizó exitosamente en el Pacífico tras sobrevolar la cara oculta de la Luna y alcanzar un récord de 400.000 km de distancia de la Tierra. Wiseman, quien se describe como no religioso, experimentó una profunda reacción emocional al encontrarse con el capellán naval y su cruz, viéndolo como una forma de procesar lo vivido.
Reid Wiseman rompe a llorar al ver una cruz tras el amerizaje del Artemis II
No había otra vía para explicar nada o experimentar nada
¿Por qué crees que Wiseman necesitaba ver esa cruz en particular? ¿No podría haber procesado la experiencia de otra manera?
Creo que cuando estás tan lejos de todo lo que conoces, buscas anclajes. La cruz no era necesariamente religiosa para él en ese momento; era un símbolo de algo humano, algo que conectaba su experiencia incomparable con la tierra que había dejado atrás.
Pero él mismo dice que no es una persona religiosa. ¿Eso no es una contradicción?
No, creo que es lo opuesto. Precisamente porque no tiene una fe estructurada, la emoción fue más pura. No estaba buscando confirmación de creencias; estaba buscando una forma de nombrar lo innombrable.
¿Crees que otros astronautas de Artemis II sintieron algo similar?
Es posible. Wiseman habla de los cuatro mirándose cuando el sol desapareció detrás de la Luna. Ese momento compartido probablemente tocó a todos, pero cada uno lo procesó de manera diferente.
¿Qué significa que la humanidad "no haya evolucionado" lo suficiente para comprender lo que vieron?
Creo que significa que nuestro lenguaje, nuestras categorías mentales, nuestras emociones conocidas simplemente no tienen cabida para algo tan grande. Vieron algo que nos supera, y eso es humillante y hermoso al mismo tiempo.
O Pulso
- La nave Orion amerizó el 10 de abril en el océano Pacífico tras completar el primer viaje tripulado a la Luna en más de 50 años
- La tripulación alcanzó una distancia récord de más de 400.000 kilómetros de la Tierra, superando en 8.000 km cualquier misión tripulada anterior
- Reid Wiseman comandaba la misión junto a Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen
- Wiseman lloró al ver la cruz del capellán naval, un momento que describe como fundamental para procesar la experiencia vivida
La nave Orion amerizó exitosamente en el Pacífico tras sobrevolar la cara oculta de la Luna y alcanzar un récord de 400.000 km de distancia de la Tierra. Wiseman, quien se describe como no religioso, experimentó una profunda reacción emocional al encontrarse con el capellán naval y su cruz, viéndolo como una forma de procesar lo vivido.
Reid Wiseman, comandante de la misión Artemis II, confesó que lloró al ver una cruz religiosa tras completar el primer viaje tripulado a la Luna en más de 50 años, describiendo la experiencia como incomparable.
Hace apenas una semana que la nave Orion tocó tierra en el océano Pacífico, el viernes 10 de abril, cerrando así la misión Artemis II con un amerizaje controlado que marcó el regreso seguro de cuatro astronautas tras el primer viaje tripulado a la Luna en más de cinco décadas. Reid Wiseman, comandante de la expedición, viajaba acompañado por Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, una tripulación que había alcanzado hitos que ningún ser humano había logrado antes: sobrevolaron la cara oculta de la Luna y se alejaron más de 400.000 kilómetros de la Tierra, superando en 8.000 kilómetros cualquier misión tripulada anterior.
Lo que sucedió después del amerizaje, sin embargo, reveló algo inesperado sobre el impacto emocional de lo vivido. Días después de regresar, Wiseman compartió un momento que lo había marcado profundamente. Aunque se describe a sí mismo como una persona que no practica la religión de manera convencional, sintió la necesidad de procesar lo que acababa de experimentar. Pidió al capellán del barco de la Marina que los recibiera, alguien a quien nunca había visto antes en su vida.
Cuando ese hombre entró en la sala, Wiseman vio la cruz que colgaba de su cuello. En ese instante, las lágrimas llegaron sin que pudiera contenerlas. No fue un llanto de tristeza, sino una descarga emocional ante la magnitud de lo que su mente y su cuerpo acababan de vivir. "No soy realmente una persona religiosa, pero simplemente no había otra vía para mí para explicar nada o experimentar nada", explicó Wiseman, buscando palabras para un momento que desafiaba la lógica cotidiana.
El comandante intentó después articular lo que había visto cuando la sombra de la Luna eclipsó el sol. Describió cómo los cuatro miembros de la tripulación se miraron entre sí, conscientes de estar presenciando algo que trascendía la experiencia humana ordinaria. Se volvió hacia Glover y le dijo algo que capturaba la vastedad de lo que tenían ante los ojos: "No creo que la humanidad haya evolucionado hasta el punto de poder comprender lo que estamos viendo ahora mismo". Era de otro mundo, era asombroso, y las palabras simplemente no alcanzaban.
Esta confesión de Wiseman añade una dimensión humana profunda a un logro técnico extraordinario. La misión Artemis II no fue solo un triunfo de ingeniería y planificación, sino también un encuentro con los límites de la comprensión humana. Un astronauta que viaja más lejos que cualquier otro antes que él, que ve lo que pocos ojos han visto, descubre que a veces la única respuesta disponible es el silencio, las lágrimas, y la búsqueda de símbolos que nos conecten con algo mayor que nosotros mismos.
Citações Notáveis
No creo que la humanidad haya evolucionado hasta el punto de poder comprender lo que estamos viendo ahora mismo— Reid Wiseman, comandante de Artemis II
No soy realmente una persona religiosa, pero simplemente no había otra vía para mí para explicar nada o experimentar nada— Reid Wiseman