Putin llegó a Nueva Delhi para una visita de tres días, donde se reunirá con Modi, Xi Jinping e Irán en una cumbre del 12-13 de septiembre. El conflicto con Irán representa una línea de fractura dentro de los BRICS, dividiendo a miembros pro-Teherán como Rusia y China de Arabia Saudita y Emiratos Árabes.
Putin llega a India para cumbre de BRICS marcada por tensiones geopolíticas
La guerra contra Irán es la línea de fractura de esta cumbre
¿Por qué esta cumbre de los BRICS es tan importante si ya se han reunido antes?
Porque el contexto global ha cambiado radicalmente. Hace unos meses, el conflicto en Oriente Medio se intensificó, y eso ha dividido al bloque de formas que antes no eran tan evidentes.
Pero espera, ¿cuándo exactamente estalló ese conflicto? El texto dice "finales de febrero" pero no especifica el año ni los detalles exactos de qué desencadenó todo.
Es verdad, eso es un vacío. Lo que sí sabemos es que ha afectado los precios del petróleo y el gas, y eso impacta directamente a economías como la india.
¿Y Modi realmente puede mantener ese equilibrio entre Rusia, Irán y Washington?
Eso es lo que esta cumbre va a revelar. Modi ha sido muy cuidadoso hasta ahora, pero sus acciones tienen consecuencias reales. Sigue comprando petróleo ruso mientras mantiene relaciones con Estados Unidos.
Pero el texto no dice cuánto petróleo compra India de Rusia, ni cuál es el valor económico de eso. Sabemos que sucede, pero no tenemos números.
¿Entonces la verdadera prueba es si el bloque puede mantenerse unido a pesar de estas divisiones?
Exactamente. Arabia Saudita y Emiratos Árabes están en el lado opuesto de Irán, Rusia y China. Es difícil imaginar cómo pueden coexistir en el mismo bloque cuando sus intereses son tan contradictorios.
Y Brasil no va a estar allí. Lula envía a su canciller porque está enfocado en su reelección. Eso también dice algo sobre cuánta prioridad tiene esto para los miembros.
¿Qué esperas que suceda cuando se reúnan?
Probablemente mucha diplomacia cuidadosa y muy pocas declaraciones que revelen las grietas reales. Pero esas grietas están ahí, y todos en la sala lo saben.
The Pulse
- Putin llegó a Nueva Delhi el viernes para una visita de tres días
- La cumbre se extiende entre el 12 y el 13 de septiembre
- Xi Jinping asistirá, su primer viaje a India desde 2019
- Arabia Saudita y Emiratos Árabes están divididos de Irán, Rusia y China sobre el conflicto en Oriente Medio
- Lula da Silva no asistirá; enviará a su canciller Mauro Vieira
Putin llegó a Nueva Delhi para una visita de tres días, donde se reunirá con Modi, Xi Jinping e Irán en una cumbre del 12-13 de septiembre. El conflicto con Irán representa una línea de fractura dentro de los BRICS, dividiendo a miembros pro-Teherán como Rusia y China de Arabia Saudita y Emiratos Árabes.
India alberga una cumbre de los BRICS con líderes de Rusia, China e Irán en medio de tensiones globales por la guerra en Oriente Medio y el conflicto en Ucrania.
Nueva Delhi se prepara este fin de semana para recibir a los líderes más poderosos de los países emergentes del mundo, una reunión que promete ser tan compleja como frágil. Vladimir Putin llegó el viernes a la capital india para una visita de tres días, recibido por el ministro de Estado de Asuntos Exteriores indio, Kirti Vardhan Singh. También se espera la llegada del presidente iraní, Masud Pezeshkian, y la confirmación del gobierno chino indica que Xi Jinping asistirá, marcando su primer viaje a India desde 2019. El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, sin embargo, ha decidido no acudir, enviando en su lugar a su canciller Mauro Vieira para concentrarse en su campaña de reelección en octubre. La cumbre, que se extenderá entre el 12 y el 13 de septiembre, reúne a los miembros del bloque BRICS, creado en 2009 como espacio para las principales economías emergentes al margen de instituciones dominadas por Estados Unidos y potencias occidentales como el G7. Desde entonces, el grupo se ha ampliado para incluir a Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, cuyo presidente Mohamed Bin Zayed al Nahyan también tiene previsto visitar India.
La ciudad ha sido engalanada con fotografías del primer ministro indio Narendra Modi, y sus principales avenidas están siendo acordonadas por fuerzas de seguridad en preparación para el evento. Sin embargo, bajo esta fachada de celebración subyacen tensiones geopolíticas profundas que amenazan con fragmentar la cohesión del bloque. El conflicto que estalló a finales de febrero en Oriente Medio, desencadenado por ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, ha dejado cicatrices que se extienden más allá de la región. El impacto en los precios del petróleo y el gas probablemente ocupará un lugar central en las discusiones de la cumbre, pero la verdadera línea de fractura es más profunda: divide a los miembros del bloque en dos campos irreconciliables.
Rusia y China, decididas a contrarrestar la hegemonía estadounidense, continúan comerciando con Irán a pesar de las repetidas amenazas de sanciones del presidente Donald Trump. Durante una reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái a principios de mes en Kirguistán, el presidente iraní Pezeshkian instó a Washington a regresar a la mesa de negociaciones ante Xi y Putin. Esta postura contrasta marcadamente con la de otros miembros de los BRICS, particularmente Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, que son hostiles a Teherán y han sido blanco de represalias de la república islámica en los últimos meses. Shilan Shah, del centro de estudios Capital Economics, ha caracterizado la situación de manera directa: la guerra contra Irán constituye una prueba para la cohesión del grupo. Harsh V. Pant, del grupo de reflexión Observer Research Foundation cercano al gobierno indio, fue aún más específico al predecir que este conflicto será la principal línea de fractura durante la cumbre.
India, como país anfitrión, se encuentra en una posición particularmente delicada. Mantiene relaciones cordiales con Irán pero se cuida de preservar un equilibrio cuidadoso con Washington. Las conversaciones previstas para el viernes entre Putin y Modi también permitirán poner a prueba la solidez de sus lazos bilaterales, especialmente considerando que hace apenas seis meses el presidente ruso visitó India. Como aliada tradicional de Rusia, India ha continuado importando petróleo ruso a pesar de las sanciones estadounidenses, que afirman que estas compras financian la guerra contra Ucrania. Modi, quien hasta ahora ha evitado condenar abiertamente la invasión rusa, instó durante la última cumbre de la OCS a su "amigo" Putin a encontrar una solución al conflicto, una invitación que fue inmediatamente bien recibida por el presidente ucraniano Volodimir Zelenski.
Más allá de las tensiones de Oriente Medio, la reunión del fin de semana también podría convertirse en una arena para debates intensos sobre el dominio económico de China. Pekín inunda a sus socios de los BRICS, comenzando por India, con sus exportaciones, una realidad que genera inquietud entre varios miembros. Según Shah, aunque Pekín debería aprovechar esta cumbre para promover los intercambios comerciales entre sus miembros, algunos podrían ver en ello únicamente el interés de China por promover sus propios intereses. La cumbre, entonces, no es simplemente un encuentro de líderes emergentes unidos contra la hegemonía occidental. Es un espacio donde las grietas internas del bloque amenazan con hacerse visibles, donde los intereses nacionales compiten con la solidaridad del grupo, y donde cada decisión tomada en Nueva Delhi reverberará en capitales de todo el mundo.
Notable Quotes
La guerra contra Irán constituye una prueba para la cohesión del grupo— Shilan Shah, Capital Economics
Este conflicto será la principal línea de fractura durante esta cumbre— Harsh V. Pant, Observer Research Foundation