En los primeros días de 2022, la variante ómicron no distinguió entre estadios y comunidades: siete jugadores del Toluca y doce de Tigres UANL dieron positivo a COVID-19, obligando a la Liga MX a reprogramar los debuts de ambos equipos en el Clausura 2022. Lo que ocurrió en los vestuarios de San Nicolás de los Garza y Toluca era un espejo fiel de lo que sucedía en todo México, donde los contagios se multiplicaban a un ritmo que las autoridades aún se resistían a llamar cuarta ola. El deporte, como tantas otras esferas de la vida colectiva, aprendía una vez más a negociar su continuidad con un
Pumas vs Toluca se reprograma por brote de COVID-19 en el Toluca
Siete casos positivos obligaron a reprogramar; uno no fue suficiente
¿Por qué la Liga MX decidió que siete casos era el número mínimo para reprogramar un partido?
La liga no explicó públicamente ese criterio. Solo dijeron que con siete casos activos se justificaba el aplazamiento. Pumas tenía uno y no fue suficiente.
Eso es importante: no sabemos si ese número fue científicamente determinado o si fue una decisión administrativa. La liga no lo aclaró.
¿Cuántos jugadores en total estaban contagiados en la Liga MX en ese momento?
La liga reportó 39 casos activos en los últimos días entre los 18 equipos. Pero solo Toluca y Tigres tuvieron brotes lo suficientemente grandes como para reprogramar.
Treinta y nueve casos en dieciocho equipos significa que la mayoría de los clubes estaba relativamente limpio. Dos equipos concentraban la mayoría de los contagios.
¿Los jugadores contagiados fueron identificados públicamente?
No. Ni Toluca ni Tigres dieron a conocer los nombres de los afectados. Solo confirmaron los números.
Eso es un vacío. No sabemos si eran titulares, suplentes, o una mezcla. No sabemos si alguno estaba en cuarentena antes de que se detectara el virus.
¿Cómo se comparaba esto con lo que pasaba en el resto del país?
México estaba en medio de un pico de contagios impulsado por ómicron. El miércoles anterior se reportaron más de 20.000 casos nuevos, casi cuatro veces más que la semana anterior.
Pero las autoridades se negaban a llamarlo una cuarta ola. Eso es un dato político importante, no solo epidemiológico.
Der Puls
- Con 39 casos activos detectados entre sus 18 equipos en pocos días, la Liga MX enfrentó el inicio del Clausura 2022 bajo la sombra de un brote que amenazaba con descarrilar la jornada inaugural.
- Tigres UANL encendió las alarmas primero con 12 positivos en su plantel varonil y cinco más en el femenil, forzando el aplazamiento de su debut ante Santos Laguna del 8 al 12 de enero.
- Horas después, Toluca confirmó siete casos propios tras aplicar 125 pruebas, alcanzando el umbral mínimo que la liga exige para reprogramar partidos y postergando su choque ante Pumas UNAM un día.
- Pumas UNAM, con un solo positivo, quedó justo por debajo del umbral y no obtuvo aplazamiento, evidenciando la línea delgada entre jugar y esperar que la liga trazó como criterio sanitario.
- Mientras el fútbol ajustaba horarios, México reportaba 20.626 nuevos contagios en un solo día —casi cuatro veces los de la semana anterior— en un país que aún se negaba a reconocer oficialmente una nueva ola.
En los primeros días de 2022, la variante ómicron no distinguió entre estadios y comunidades: siete jugadores del Toluca y doce de Tigres UANL dieron positivo a COVID-19, obligando a la Liga MX a reprogramar los debuts de ambos equipos en el Clausura 2022. Lo que ocurrió en los vestuarios de San Nicolás de los Garza y Toluca era un espejo fiel de lo que sucedía en todo México, donde los contagios se multiplicaban a un ritmo que las autoridades aún se resistían a llamar cuarta ola. El deporte, como tantas otras esferas de la vida colectiva, aprendía una vez más a negociar su continuidad con un virus que no respeta calendarios.
El Clausura 2022 arrancó con un contratiempo que la pandemia ya había vuelto familiar: siete jugadores del Toluca dieron positivo a COVID-19, y la Liga MX tuvo que mover su partido ante Pumas UNAM del domingo 9 al lunes 10 de enero. Fue el segundo aplazamiento de la temporada, en un contexto donde la variante ómicron aceleraba los contagios en todo México.
La liga confirmó los casos el jueves 6 de enero, luego de aplicar 125 pruebas al plantel del Toluca entre el 30 de diciembre y el 6 de enero. Un día antes, Tigres UANL había revelado un brote más severo: 12 positivos en su equipo varonil y cinco en el femenil, lo que obligó a postergar su debut ante Santos Laguna hasta el 12 de enero. Ningún club divulgó los nombres de los jugadores contagiados.
Pumas UNAM reportó un solo caso positivo, insuficiente para justificar una reprogramación según los criterios de la liga, que fijó en siete el mínimo de casos activos para aplazar encuentros. Esa línea delgada dejó al equipo universitario en una situación incómoda: afectado, pero no lo suficiente para detener el reloj.
Con 39 casos activos detectados entre sus 18 equipos, la liga emitió un comunicado reconociendo el esfuerzo de los clubes con los protocolos sanitarios. El resto de la jornada inaugural se disputaría sin cambios. Fuera de los estadios, el panorama era más sombrío: México registraba 20.626 nuevos contagios el 5 de enero, casi cuatro veces los de la semana anterior, acumulando más de cuatro millones de casos desde el inicio de la pandemia. Las autoridades, sin embargo, se resistían a declarar formalmente una cuarta ola. El fútbol, como tantos otros sectores, seguía adelante con protocolos reforzados mientras el virus marcaba su propio ritmo.
El Toluca llegó a la primera jornada del Clausura 2022 con un problema que no estaba en el libreto: siete de sus jugadores dieron positivo para COVID-19, lo que obligó a la Liga MX a reprogramar su partido contra Pumas UNAM del domingo 9 de enero al lunes 10. La decisión marcó el segundo aplazamiento de la temporada por brotes del virus en planteles profesionales, un reflejo del momento que atravesaba México a principios de 2022, cuando la variante ómicron aceleraba los contagios en todo el país.
La Liga MX confirmó los casos el jueves 6 de enero tras realizar 125 pruebas a 25 jugadores del primer equipo de Toluca entre el 30 de diciembre y el 6 de enero. Siete resultaron positivos y activos. El equipo de San Nicolás de los Garza, Tigres UANL, había reportado el miércoles un brote aún más grave: 12 casos positivos en su plantilla varonil, lo que llevó a la liga a mover su debut ante Santos Laguna del 8 al 12 de enero. Además, Tigres detectó cinco casos más en su equipo femenil, aunque estos no afectaron la reprogramación de la jornada masculina.
La situación en Toluca se conoció después de que Tigres hiciera público su brote. Ambos equipos cumplieron con los protocolos sanitarios y realizaron pruebas de antígeno y PCR a sus planteles. Tigres aplicó 80 pruebas en total. Los nombres de los jugadores contagiados no fueron divulgados por ninguno de los dos clubes. Pumas UNAM, por su parte, reportó un caso positivo en su plantilla, pero esto no fue suficiente para justificar una reprogramación según los criterios de la liga, que establecía un mínimo de siete casos activos como umbral para aplazar encuentros.
La Liga MX reportó el miércoles que había detectado 39 casos activos de COVID-19 en los últimos días entre sus 18 equipos. A pesar de la situación, solo dos clubes presentaban índices altos de contagios. La liga emitió un comunicado reconociendo el compromiso de los equipos con los protocolos sanitarios y la aplicación constante de pruebas, que permitieron que la jornada inaugural se desarrollara "en tiempo y forma" con solo dos cambios de día y hora. El resto de los encuentros se disputaría con normalidad: Atlético de San Luis vs Pachuca el jueves 6, Juárez vs Necaxa y Puebla vs América el viernes 7, Monterrey vs Querétaro y Cruz Azul vs Tijuana el sábado 8, y Guadalajara vs Mazatlán el domingo 9.
Los brotes en la Liga MX reflejaban la realidad epidemiológica de México en ese momento. El miércoles 5 de enero, la Secretaría de Salud federal reportó 20.626 nuevos contagios, superando ampliamente los 5.289 casos de la semana anterior. El país acumulaba 4.029.274 casos confirmados y 299.805 muertes desde el inicio de la pandemia. La variante ómicron, caracterizada por su alta transmisibilidad, se propagaba rápidamente entre la población. A pesar de los números, las autoridades mexicanas se negaban a declarar formalmente que el país transitaba una cuarta ola de contagios. El fútbol profesional, como otros sectores, continuaba operando bajo protocolos reforzados mientras el virus circulaba sin control.
Bemerkenswerte Zitate
La Liga MX reconoce y agradece el compromiso de los clubes con el cuidado de la salud de sus integrantes a partir del cumplimiento del protocolo sanitario— Liga MX