Puerta de Oro alcanza 71% de avance: el megaproyecto solar que transformará la energía de Colombia

El proyecto ha generado más de 1.100 empleos directos, principalmente para mano de obra local, fortaleciendo la economía regional.
El parque que transformará cómo Colombia genera electricidad
Puerta de Oro alcanza el 71% de construcción y promete abastecer a más de 550.000 hogares cuando entre en operación.

En las llanuras de Cundinamarca, Colombia está construyendo su parque fotovoltaico más grande: Puerta de Oro, una apuesta de 280 millones de dólares que, al entrar en operación en 2026, alimentará a más de medio millón de hogares con energía limpia. El proyecto no solo redefine la escala de las renovables en el país, sino que establece un modelo de financiación internacional inédito y ancla su beneficio en las comunidades locales que lo hacen posible. Es, en su esencia, un momento en que la geografía, el capital y la voluntad política convergen para reescribir el origen de la luz que enciende los hogares colombianos.

  • Con el 71% de avance y más de 511.000 módulos solares instalados en 500 hectáreas, el reloj corre hacia la energización prevista para noviembre de 2025.
  • Colombia enfrenta una red eléctrica vulnerable ante fenómenos como El Niño, y Puerta de Oro llega como respuesta estructural a esa fragilidad con 300 megavatios de capacidad limpia.
  • Por primera vez en el país, un proyecto recibe fondos concesionales simultáneos del BID y del Climate Investment Funds, abriendo una ruta financiera que otros proyectos podrán seguir.
  • Más de 1.100 trabajadores locales están empleados en la obra, y los municipios vecinos recibirán regalías anuales de 35.000 millones de pesos, convirtiendo la transición energética en desarrollo territorial concreto.
  • La operación comercial proyectada para el primer trimestre de 2026 colocará al país ante un hito: 700 GWh anuales de energía limpia integrados al Sistema Interconectado Nacional.

Entre Guaduas y Chaguaní, en Cundinamarca, más de 500 hectáreas de llanura se están transformando en el parque solar más grande de Colombia. Puerta de Oro ha alcanzado el 71% de su construcción, con 511.830 módulos solares y 330 inversores conectados por miles de kilómetros de cableado. La inversión total de 280 millones de dólares refleja la ambición de un proyecto que, cuando entre en operación comercial en el primer trimestre de 2026, generará 700 GWh anuales de energía limpia para más de 550.000 hogares.

El impacto ambiental es igualmente significativo: el parque evitará casi 156.000 toneladas anuales de emisiones de CO₂, una contribución tangible a la transición energética nacional. Su director, Luis Alberto Páez, confirmó que la energización comenzará en noviembre de 2025, y que la integración al Sistema Interconectado Nacional está prevista para la primera mitad del año siguiente, fortaleciendo la estabilidad de la red ante fenómenos climáticos como El Niño.

La estructura financiera del proyecto marca un precedente: la Financiera de Desarrollo Nacional logró combinar por primera vez recursos concesionales del BID y del Climate Investment Funds en un mismo proyecto colombiano, abriendo camino para futuras inversiones en energías limpias. Una línea de transmisión de 22,5 kilómetros conectará la planta con la subestación San Felipe en Armero-Guayabal.

Más allá de la infraestructura, Puerta de Oro ha generado más de 1.100 empleos directos para trabajadores locales. Los municipios beneficiarios recibirán regalías anuales por 35.000 millones de pesos, y se destinarán 1.300 millones adicionales a programas sociales en educación e infraestructura comunitaria. En el plano ambiental, el proyecto contempla la conservación de 600 hectáreas de ecosistemas naturales, compensación en 1.700 hectáreas adicionales y la siembra de 12.000 árboles, un compromiso con la sostenibilidad que trasciende la simple generación de energía.

En las llanuras entre Guaduas y Chaguaní, en Cundinamarca, está tomando forma uno de los proyectos de energía más ambiciosos que Colombia ha emprendido. El Parque Solar Puerta de Oro ha alcanzado el 71% de su construcción, y cuando esté terminado será el parque fotovoltaico más grande del país. La inversión total asciende a 280 millones de dólares, una cifra que refleja la escala de lo que se está construyendo: más de 500 hectáreas cubiertas con 511.830 módulos solares y 330 inversores, conectados por más de tres mil kilómetros de cableado de alta calidad.

Lo que hace que este proyecto sea significativo no es solo su tamaño, sino lo que promete entregar. Cuando entre en operación comercial en el primer trimestre de 2026, Puerta de Oro generará aproximadamente 700 gigavatios hora de energía limpia cada año. Esa cantidad de electricidad será suficiente para abastecer a más de 550.000 hogares colombianos. En términos de impacto ambiental, el parque evitará la emisión anual de casi 156.000 toneladas de dióxido de carbono equivalente, una contribución tangible a la reducción de la huella de carbono nacional en un momento en que la transición energética es una prioridad política.

El cronograma de construcción avanza conforme a lo planeado. Luis Alberto Páez, quien dirige el proyecto, ha indicado que el proceso de energización comenzará en noviembre de 2025, apenas unos meses después de la fecha actual. La integración al Sistema Interconectado Nacional está prevista para la primera mitad de 2026. Con una capacidad instalada de 300 megavatios, el parque fortalecerá la red eléctrica de la Sabana y del centro del país, mejorando la estabilidad del sistema durante los picos de demanda y ante fenómenos climáticos como El Niño.

La estructura de financiación de Puerta de Oro marca un precedente importante. La Financiera de Desarrollo Nacional estructuró el financiamiento utilizando recursos concesionales del Banco Interamericano de Desarrollo y del Climate Investment Funds. Es la primera vez que un proyecto en Colombia recibe fondos de ambas instituciones simultáneamente, un hito que abre el camino para futuros desarrollos en el sector de energías limpias. La línea de transmisión de 22,5 kilómetros que conectará la planta con la subestación San Felipe en Armero-Guayabal fue diseñada para garantizar que la energía generada llegue eficientemente al sistema nacional.

Más allá de la infraestructura, el proyecto ha generado más de 1.100 empleos directos, la mayoría para trabajadores locales. Los municipios beneficiarios recibirán regalías anuales por 35.000 millones de pesos, y se invertirán 1.300 millones de pesos adicionales en programas sociales que incluyen educación, infraestructura comunitaria y fortalecimiento ambiental. Estos números reflejan un esfuerzo deliberado por anclar el beneficio económico en las comunidades donde se construye.

En materia ambiental, el proyecto contempla la conservación de 600 hectáreas de ecosistemas naturales y la compensación en 1.700 hectáreas adicionales. Se plantarán 12.000 árboles como parte de un esfuerzo más amplio por equilibrar el impacto de la construcción y promover la restauración de áreas afectadas. Estas acciones están alineadas con las metas nacionales de mitigación del cambio climático y reflejan un compromiso con la sostenibilidad que va más allá de la simple generación de energía limpia.

Puerta de Oro representa un cambio en la forma en que Colombia está pensando su futuro energético. No es solo un parque solar más, sino un proyecto que demuestra la viabilidad de la inversión internacional en energías renovables, que genera empleo local, que contribuye a la estabilidad de la red eléctrica nacional y que reduce emisiones de carbono a escala significativa. Con la energización programada para noviembre de 2025 y la operación comercial esperada para el primer trimestre de 2026, el proyecto está a menos de un año de comenzar a transformar la forma en que Colombia genera electricidad.

Se espera que el proceso de energización comience en noviembre de 2025, mientras que la entrada en operación comercial se proyecta para el primer trimestre de 2026
— Luis Alberto Páez, CEO del proyecto
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué este proyecto es diferente de otros parques solares que ya existen en el país?

Model

Puerta de Oro es el más grande que Colombia ha construido hasta ahora. Pero lo que realmente lo distingue es cómo fue financiado: fue el primer proyecto que logró recursos concesionales simultáneamente del BID y del Climate Investment Funds. Eso abre puertas para que otros proyectos similares accedan a ese tipo de financiamiento.

Inventor

¿Qué significa que genere 700 gigavatios hora anuales en términos prácticos?

Model

Significa que puede abastecer a más de 550.000 hogares. Para ponerlo en perspectiva, eso es casi el tamaño de una ciudad mediana. Y lo hace sin emitir carbono, evitando casi 156.000 toneladas de CO₂ cada año.

Inventor

¿Cuál es el riesgo más grande que enfrenta un proyecto de esta escala?

Model

La integración a la red nacional es crítica. Necesita conectarse perfectamente al Sistema Interconectado Nacional para que la energía fluya sin problemas. Por eso la línea de transmisión de 22,5 kilómetros es tan importante. Si eso falla, toda la energía que genera no llega a donde se necesita.

Inventor

¿Qué pasa con las comunidades locales cuando termina la construcción?

Model

Recibirán regalías anuales de 35.000 millones de pesos y han invertido 1.300 millones en programas sociales. Pero lo más importante es que durante la construcción generó más de 1.100 empleos directos, principalmente para gente local. Eso es dinero que circula en la región ahora, no solo promesas futuras.

Inventor

¿Es suficiente lo que está haciendo el proyecto en términos ambientales?

Model

Está conservando 600 hectáreas de ecosistemas naturales y compensando en 1.700 hectáreas más. Plantará 12.000 árboles. No es perfecto, pero es un esfuerzo deliberado por no dejar solo un parque solar, sino también restauración ambiental.

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