Propuestas secretas entre EE.UU. e Irán revelan fragilidad del camino hacia acuerdo nuclear

El diablo está en los detalles, y alguien no quiere que veamos a uno de los diablos
Un experto en control de armas explica por qué Washington mantiene secretas las propuestas de implementación.

EE.UU. e Irán trabajan en propuestas secretas más allá del memorando firmado, incluyendo detalles sobre enriquecimiento de uranio y el futuro del programa nuclear iraní. Los negociadores estadounidenses publicaron el memorando sin esperar aprobación formal iraní para acelerar las negociaciones, dejando detalles cruciales sin formalizar.

  • Estados Unidos e Irán trabajan en propuestas secretas para implementar 14 puntos firmados esta semana
  • Irán no ha firmado ningún documento adicional más allá del memorando de entendimiento
  • Está previsto un período de 60 días de negociaciones técnicas
  • Las propuestas incluyen detalles sobre enriquecimiento de uranio iraní
  • Trump ha sido sensible a comparaciones con el acuerdo nuclear de Obama de 2015

Estados Unidos e Irán elaboran propuestas secretas para implementar 14 puntos de un memorando nuclear, pero fuentes advierten que están lejos de ser definitivos y subrayan la rapidez con que podría fracasar el frágil esfuerzo político.

Esta semana, Estados Unidos e Irán pusieron sus firmas en un memorando de entendimiento de 14 puntos. Pero detrás de esa ceremonia, según tres funcionarios estadounidenses, un oficial regional y un exfuncionario de Washington, hay un segundo conjunto de documentos que nadie ha visto: propuestas de trabajo que detallan cómo implementar realmente lo que acaban de acordar, incluyendo las cuestiones más espinosas sobre el programa nuclear iraní.

El vicepresidente J.D. Vance confirmó el jueves que algunos de estos acuerdos paralelos están por escrito. Pero aquí está el problema: Irán no ha firmado nada de eso. El memorando de 14 puntos tiene su rúbrica. Las propuestas más detalladas, no. Las fuentes consultadas fueron claras en señalar que estos documentos están lejos de ser definitivos, lo que plantea una pregunta incómoda sobre si Washington ha exagerado lo que realmente ha conseguido de Teherán, y subraya cuán rápidamente podría desmoronarse todo este esfuerzo diplomático.

La decisión estadounidense de publicar el memorando sin esperar la aprobación formal de Irán para esas propuestas más específicas fue deliberada. Según una fuente familiarizada con lo que los negociadores de Trump compartieron con los líderes del Congreso, el equipo estadounidense optó por acelerar el proceso. Obtener la aprobación formal de la cúpula iraní para esos documentos de trabajo habría tomado más tiempo. Así que publicaron lo que tenían firmado y dejaron el resto para las conversaciones posteriores. Un período de 60 días de negociaciones técnicas está previsto que comience el jueves.

Vance fue directo sobre la lógica detrás de esta estructura: algunos acuerdos están escritos, otros no, pero eso no importa porque el gobierno no confía en las palabras. Confía en las acciones. Confía en la conducta. Por eso, dijo, recompensarán el comportamiento, no el papel. Las propuestas de trabajo incluyen detalles más específicos sobre lo que los negociadores estadounidenses buscan en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, pero el contenido exacto permanece opaco. Lo que sí se sabe es que hay discusiones en torno a si se permitirá a Irán continuar enriqueciendo uranio en algún nivel, una cuestión que fue tanto técnicamente compleja como políticamente explosiva en las negociaciones originales.

La existencia misma de estas propuestas secretas expone algo más profundo: el margen de maniobra increíblemente estrecho con el que operan los negociadores estadounidenses. Necesitan un acuerdo que permita a ambas partes, al menos públicamente, declarar la victoria. Pero el memorando de 14 puntos es relativamente vago, lo que sugiere que podrían nunca llegar a algo más sustancial. Esto también abre la puerta a una crítica que Trump ha sido particularmente sensible en evitar: que está haciendo exactamente lo que criticó a Barack Obama por hacer en 2015. En ese entonces, los republicanos atacaron lo que llamaron acuerdos paralelos secretos. El Congreso incluso aprobó una ley exigiendo que cualquier acuerdo nuclear con Irán, incluidos acuerdos paralelos o entendimientos verbales, sea presentado al Capitolio.

Trump ha sido explícito en su rechazo a cualquier comparación con Obama. El domingo publicó en Truth Social que el acuerdo de Obama era un camino hacia un arma nuclear para Irán, uno de los peores acuerdos jamás hecho por Estados Unidos. Su acuerdo, escribió, es un muro contra que Irán obtenga un arma nuclear. Pero hasta ahora, Trump no ha alcanzado realmente un acuerdo nuclear con Irán. Las propuestas, los acuerdos de caballeros, aún no han sido firmadas.

Jeffrey Lewis, experto en control de armas, señaló que la decisión de mantener las propuestas en secreto casi con seguridad busca evitar la vergüenza política interna para cualquiera de las partes. Gran parte de la información técnica relevante ya fue pública bajo el acuerdo nuclear original de 2015. No hay razón de seguridad nacional para mantener esto clasificado, dijo Lewis. El diablo está en los detalles, y alguien no quiere que veamos a uno de los diablos. Un alto funcionario estadounidense declaró el miércoles que el lema que querían tener era: nada de acuerdos paralelos, plena transparencia. La ironía es evidente.

Es posible que los negociadores nunca logren un acuerdo final, y mucho menos en 60 días. Ambas partes han trazado líneas rojas tan firmes que cualquier compromiso significativo podría estar fuera de alcance, o ser demasiado políticamente dañino internamente como para hacerlo público. Si quieren un acuerdo, alguien tendrá que ceder. Y eso explica por qué querrían mantener la información clasificada.

No hay ninguna razón de seguridad nacional para mantener en secreto el tipo de información que fue pública bajo el JCPOA
— Jeffrey Lewis, experto en control de armas
Se están discutiendo los próximos pasos, pero no hay acuerdos definitivos más allá del memorando de entendimiento
— Olivia Wales, portavoz de la Casa Blanca
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué publicar el memorando sin que Irán haya firmado estas propuestas más detalladas? Parece un riesgo.

Model

Es un cálculo. Si esperas a que Teherán apruebe formalmente cada detalle, las negociaciones se estancan. Así que publicas lo que tienes y dices que el resto viene después. Pero eso también significa que no tienes nada vinculante más allá de esos 14 puntos vagos.

Inventor

Entonces, ¿qué tan frágil es realmente esto?

Model

Muy frágil. Las fuentes fueron claras: estas propuestas están lejos de ser definitivas. Irán no ha firmado nada adicional. Eso plantea la pregunta de si Washington ha exagerado lo que consiguió.

Inventor

¿Y la comparación con Obama? Trump ha sido muy sensible a eso.

Model

Exactamente. Criticó a Obama por acuerdos paralelos secretos. Ahora está haciendo lo mismo. Un experto en control de armas dijo que el diablo está en los detalles, y alguien no quiere que veamos a uno de los diablos.

Inventor

¿Hay alguna posibilidad de que esto llegue a un acuerdo real en 60 días?

Model

Es posible que nunca lleguen a un acuerdo final. Ambas partes han trazado líneas rojas tan firmes que cualquier compromiso significativo podría estar fuera de alcance, o ser demasiado políticamente dañino para hacerlo público.

Inventor

Entonces, ¿cuál es el punto del memorando?

Model

Podría ser simplemente un cese de hostilidades. Un respiro. No necesariamente el camino hacia un acuerdo nuclear completo.

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