El precio base permanece igual, pero el cliente paga más al final
Desde Chipre, una de las principales casas distribuidoras de habanos cubanos ha comenzado a cobrar un recargo del 6,5% sobre todos sus pedidos, señal visible de que las sanciones estadounidenses contra el suministro de petróleo a Cuba han roto las rutas marítimas que sostenían uno de los comercios de lujo más antiguos del mundo. Lo que se presenta como una medida temporal revela, sin embargo, una fragilidad estructural: cuando los barcos dejan de llegar, las islas —y sus industrias— quedan a la deriva.
- Navieras como Hapag-Lloyd y CMA CGM han suspendido operaciones hacia Cuba desde principios de 2026, obligando a Phoenicia T.A.A. a depender del transporte aéreo, cuyo costo puede alcanzar el 15% del valor de los puros.
- El recargo del 6,5% no toca el precio de cada puro, pero sí el total de cada factura, una distinción técnica que en el comercio de lujo puede inclinar decisiones de compra.
- Habanos S.A. reportó ingresos récord de 827 millones de dólares en 2024, pero esa cifra convive con impagos a campesinos, escasez de insumos y una cadena logística que ahora se quiebra en el mar.
- Minoristas en mercados clave de Europa, África y Oriente Medio están evaluando puros dominicanos y nicaragüeños, países con producción robusta y rutas de exportación intactas.
- La empresa distribuidora promete que el recargo desaparecerá cuando se restablezcan las rutas marítimas, pero nadie puede garantizar cuándo —ni si— eso ocurrirá.
Phoenicia T.A.A., distribuidora oficial de habanos cubanos con sede en Limassol, Chipre, ha notificado a sus clientes en más de 50 países que todos los pedidos llevarán un recargo adicional del 6,5%. La empresa, fundada en 1999 y responsable de llevar marcas como Cohíba, Montecristo y Romeo y Julieta a Europa, África y Oriente Medio, no está subiendo el precio de los puros: está cobrando aparte los costos extraordinarios que ha generado el colapso del transporte marítimo hacia Cuba.
Desde principios de 2026, las sanciones estadounidenses contra el suministro de petróleo a la isla han provocado que navieras internacionales suspendan sus rutas cubanas. Sin barcos disponibles, Phoenicia T.A.A. ha tenido que recurrir al transporte aéreo, una alternativa costosa cuyos precios pueden representar hasta el 15% del valor total de la mercancía. La empresa optó por trasladar solo una parte de ese sobrecosto como recargo separado, en lugar de modificar los precios unitarios, y asegura que la medida es temporal.
Sin embargo, el contexto es más sombrío que una simple interrupción logística. La industria tabacalera cubana ya arrastraba problemas internos —impagos a productores, escasez de insumos, planificación deficiente— antes de que los barcos dejaran de llegar. Habanos S.A. reportó ingresos de 827 millones de dólares en 2024, un 16% más que el año anterior, pero esos números no reflejan la tensión acumulada en toda la cadena.
Lo que más preocupa a largo plazo es el movimiento que ya se observa en los mercados: minoristas en posiciones clave están comenzando a considerar puros de República Dominicana y Nicaragua, países con capacidad productiva y, sobre todo, con rutas de exportación que funcionan. En el segmento de lujo, donde los márgenes son estrechos y la lealtad del comprador puede romperse con un solo catálogo alternativo, un recargo del 6,5% puede ser suficiente para cambiar hábitos. La pregunta que nadie responde todavía es cuánto tiempo puede sostenerse lo temporal antes de volverse definitivo.
A los distribuidores de habanos cubanos se les está acabando el tiempo y el espacio. Phoenicia T.A.A., una de las mayores casas comerciales de puros de la isla, acaba de comunicar a sus clientes en más de 50 países que todos los pedidos de habanos sufrirán un recargo del 6,5 por ciento. No es un aumento de precio en los productos mismos. Es un cargo adicional, separado, que refleja una realidad más profunda: el colapso de las rutas que sacan los puros cubanos del mundo.
La compañía, con sede en Limassol, Chipre, y fundada en 1999, distribuye las marcas más prestigiosas de Cuba—Cohíba, Montecristo, Romeo y Julieta—en Europa, África y Oriente Medio. Pero desde principios de 2026, navieras internacionales como Hapag-Lloyd y CMA CGM han suspendido sus operaciones hacia Cuba. La causa es directa: sanciones estadounidenses contra el suministro de petróleo a la isla han hecho que el transporte marítimo se desmorona. Sin barcos, Phoenicia T.A.A. ha tenido que recurrir al transporte aéreo, una alternativa que existe pero que cuesta. Los vuelos disponibles son limitados, y el precio puede alcanzar el 15 por ciento del valor total de los puros importados.
La empresa explicó que en lugar de aumentar el precio de cada puro individual—una medida que habría sido visible y polémica—decidió trasladar una parte de esos costos extraordinarios como un recargo separado en todas las ofertas. Es una distinción que importa en el comercio: el precio base permanece igual, pero el cliente paga más al final. La compañía fue clara en un punto: esto es temporal. Una vez que las rutas marítimas se restablezcan y las condiciones mejoren, el recargo desaparecerá.
Pero el daño ya está en movimiento. La industria tabacalera cubana ya enfrentaba presiones antes de que los barcos dejaran de llegar. Había deficiencias en la planificación, impagos a los campesinos, escasez de insumos. Habanos S.A., la empresa estatal que controla la producción, reportó ingresos de 827 millones de dólares en 2024, un 16 por ciento más que el año anterior. Esos números parecen sólidos, pero no cuentan la historia completa de una industria bajo tensión.
Ahora, minoristas en mercados clave están comenzando a mirar hacia otro lado. Los puros premium de República Dominicana y Nicaragua están ganando atención. Estos países tienen capacidad de producción y, más importante aún, tienen rutas de exportación que funcionan. Para Cuba, que durante décadas ha dominado el segmento de lujo del mercado global de tabaco, esto representa una amenaza real. Un recargo del 6,5 por ciento puede parecer pequeño en números, pero en el comercio de bienes de lujo, donde los márgenes son ajustados y la lealtad es frágil, puede ser suficiente para que un comprador considere alternativas. La pregunta ahora es cuánto tiempo puede durar esta situación temporal antes de convertirse en algo permanente.
Citas Notables
La medida es temporal y será eliminada una vez que mejoren las condiciones y se reanuden los servicios de carga marítima hacia Cuba— Phoenicia T.A.A.
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Phoenicia T.A.A. eligió un recargo separado en lugar de simplemente subir el precio de cada puro?
Porque en el mercado de lujo, la transparencia del precio es psicológica. Si ves que un Cohíba cuesta 50 dólares más de repente, buscas otro distribuidor. Pero si el precio base se mantiene igual y hay un recargo por "circunstancias excepcionales", es más fácil de aceptar como temporal.
¿Cuánto tiempo puede durar "temporal" antes de que los clientes simplemente cambien a puros dominicanos?
Esa es la pregunta que mantiene despiertos a los ejecutivos en Limassol. Si esto se extiende más allá de unos meses, los minoristas van a empezar a construir relaciones con proveedores alternativos. Una vez que eso sucede, es difícil volver.
Las sanciones estadounidenses contra el petróleo a Cuba—¿eso afecta solo a los habanos o a toda la economía de la isla?
A toda. Si no hay petróleo, no hay barcos. Si no hay barcos, no sale nada de Cuba. Los habanos son solo el síntoma más visible porque son un producto de alto valor que el mundo entero quiere. Pero la realidad es que Cuba está aislada logísticamente.
¿Habanos S.A. reportó ganancias récord en 2024. ¿Cómo es posible si la industria estaba ya bajo presión?
Porque 2024 fue antes de que las navieras suspendieran operaciones. Esos números reflejan un momento que ya pasó. Lo que estamos viendo ahora es el comienzo del impacto real.
¿Qué sucede si los dominicanos y nicaragüeños capturan una parte significativa del mercado premium?
Cuba pierde su posición de monopolio en un segmento donde siempre ha sido prácticamente imbatible. Eso no se recupera fácilmente, incluso cuando las rutas se restablezcan.