Por tercera semana consecutiva, el peso mexicano se afirma frente al dólar y alcanza su mejor nivel desde febrero, como si la moneda encontrara en la convergencia de fuerzas globales —un dólar debilitado, datos económicos estadounidenses que decepcionan y señales de alivio en Medio Oriente— el terreno propicio para recuperar terreno perdido. La disciplina monetaria de Banxico y el atractivo del carry-trade refuerzan esta tendencia, recordándonos que las divisas no solo reflejan economías, sino también la temperatura emocional del mundo.
Peso se aprecia por tercera semana consecutiva ante debilidad del dólar
El peso permanece en entorno favorable para continuar apreciándose
¿Por qué el peso se aprecia justo ahora, después de meses de debilidad?
Convergen tres cosas al mismo tiempo. El dólar está débil globalmente, los datos económicos de Estados Unidos decepcionan, y hay señales de que la tensión en Medio Oriente podría calmarse. Cuando baja la aversión al riesgo, el dinero fluye hacia mercados emergentes como México.
¿Y qué tiene que ver el Banco de México en esto?
Banxico ha mantenido tasas de interés altas. Eso atrae a inversionistas que piden prestado barato en Estados Unidos o Japón e invierten aquí donde ganan más. Es un juego de diferencias de tasas que favorece al peso mientras esas diferencias existan.
¿Cuánto tiempo puede durar esto?
Los analistas dicen que el entorno sigue siendo favorable en el corto plazo, pero hay una advertencia importante: el acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz aún no está cerrado, y quedan temas sin resolver entre Estados Unidos e Irán. Si eso se complica de nuevo, el optimismo desaparece rápido.
¿Los especuladores están apostando a que continúe?
Sí. En Chicago, los operadores aumentaron sus posiciones alcistas en el peso en más de 5%. Eso sugiere que creen que la moneda seguirá fuerte, al menos por ahora.
¿Qué otros mercados emergentes se benefician de esto?
Varios. El rand sudafricano, el won surcoreano, el shekel israelí y el peso chileno también ganaron esta semana. Es un movimiento coordinado de dinero que busca mayores rendimientos en economías con mayor riesgo.
The Pulse
- El peso cerró el viernes en 17.1385 por dólar, su nivel más fuerte desde el 20 de febrero, acumulando una ganancia de 2.20% en solo tres semanas.
- El dólar retrocede en todo el mundo y los datos macroeconómicos débiles de Estados Unidos erosionan el atractivo de los activos denominados en esa divisa.
- La posible apertura de una ruta de navegación en el Estrecho de Ormuz entre Irán y Omán redujo la aversión al riesgo global, impulsando a las monedas emergentes.
- Los especuladores en Chicago aumentaron sus apuestas a favor del peso en más de 4,000 contratos, señal de que los mercados anticipan continuidad en la fortaleza.
- Persisten riesgos: el acuerdo sobre Ormuz no es definitivo y el programa nuclear iraní sigue sin resolverse, lo que podría revertir el optimismo rápidamente.
Por tercera semana consecutiva, el peso mexicano se afirma frente al dólar y alcanza su mejor nivel desde febrero, como si la moneda encontrara en la convergencia de fuerzas globales —un dólar debilitado, datos económicos estadounidenses que decepcionan y señales de alivio en Medio Oriente— el terreno propicio para recuperar terreno perdido. La disciplina monetaria de Banxico y el atractivo del carry-trade refuerzan esta tendencia, recordándonos que las divisas no solo reflejan economías, sino también la temperatura emocional del mundo.
El peso mexicano cerró el viernes en 17.1385 pesos por dólar, su mejor nivel desde el 20 de febrero, completando una tercera semana consecutiva de ganancias. En lo que va de 2026, la moneda acumula un avance de 4.82%, consolidándose como una de las divisas emergentes con mejor desempeño reciente.
Tres fuerzas explican esta racha. El dólar se ha debilitado globalmente —el Índice Dólar cayó 0.37% en la semana—, mientras que los datos macroeconómicos de Estados Unidos han decepcionado, reduciendo el atractivo de los activos en esa moneda. Al mismo tiempo, Banxico mantiene una postura monetaria restrictiva que sostiene tasas de interés competitivas, atrayendo flujos de carry-trade: inversionistas que se fondean barato en Estados Unidos o Japón para invertir en México a tasas más altas.
A estos factores se sumó un cambio en el ánimo global: el optimismo ante un posible acuerdo entre Irán y Omán para habilitar una ruta temporal en el Estrecho de Ormuz redujo la aversión al riesgo mundial, beneficiando a monedas como el rand sudafricano, el won coreano y el shekel israelí, además del peso.
Analistas de Monex Casa de Bolsa ven el entorno como favorable para que el peso continúe apreciándose, apoyados en la expectativa de estabilidad en las tasas tanto de Banxico como de la Reserva Federal. En el Mercado de Futuros de Chicago, las posiciones especulativas netas a favor del peso crecieron 5.54%, llegando a 76,543 contratos, cada uno equivalente a 500,000 pesos.
Sin embargo, Gabriela Siller, de Banco Base, advierte que el optimismo tiene límites: el acuerdo sobre Ormuz no implica una reapertura total, y los temas de fondo entre Washington y Teherán —incluido el programa nuclear iraní— permanecen sin resolver. Un deterioro geopolítico podría invertir rápidamente el rumbo favorable que hoy disfruta el peso.
El peso mexicano cerró el viernes a 17.1385 pesos por dólar, ganando 0.41% en el día y completando su tercera semana consecutiva de fortaleza frente a la divisa estadounidense. Es el mejor nivel que ha alcanzado desde el 20 de febrero, cuando finalizó en 17.1366 pesos por unidad. En lo que va de agosto, la moneda ha avanzado 1.05%, y acumula una ganancia de 4.82% desde el inicio de 2026.
Tres factores convergen para explicar esta apreciación sostenida. Primero, el dólar estadounidense se ha debilitado de manera generalizada en los mercados globales, reflejado en una caída de 0.37% del Índice Dólar durante la semana. Segundo, los datos macroeconómicos recientes de Estados Unidos han sido débiles, lo que reduce el atractivo de invertir en activos denominados en dólares. Tercero, el Banco de México ha mantenido una postura restrictiva en materia de política monetaria, lo que mantiene las tasas de interés mexicanas en niveles competitivos.
A esto se suma un cambio en el apetito global por riesgo. Durante la semana, aumentó el optimismo respecto a la posibilidad de que Irán y Omán lleguen a un acuerdo para establecer una ruta temporal de navegación a través del Estrecho de Ormuz. Esta señal de posible desescalada en Medio Oriente redujo la aversión al riesgo a nivel mundial, beneficiando a las monedas de mercados emergentes, incluido el peso mexicano.
Los analistas de Monex Casa de Bolsa sostienen que el peso permanece en un entorno favorable para continuar apreciándose en el corto plazo. Su evaluación se basa en las expectativas de estabilidad en las tasas de interés tanto del Banco de México como de la Reserva Federal estadounidense en las próximas decisiones de política monetaria. Gabriela Siller, directora de Análisis en Banco Base, añade que las operaciones de carry-trade también impulsan la fortaleza del peso. En estas operaciones, los inversionistas toman prestado a bajas tasas de interés en Estados Unidos y Japón, y luego invierten los fondos en países con tasas más altas, como México. La menor presión sobre los precios de los energéticos y la expectativa de reducción en las tensiones geopolíticas han creado un entorno de mayor apetito por riesgo que favorece este tipo de estrategias.
Sin embargo, Siller advierte que persisten riesgos importantes. El acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz aún no implica una reapertura total de la vía, y continúan sin resolverse otros temas críticos entre Estados Unidos e Irán, incluido el programa nuclear iraní. Estos factores podrían revertir el optimismo si la situación geopolítica se deteriora nuevamente.
En el contexto más amplio de los mercados de divisas, el peso mexicano no es el único que se ha apreciado esta semana. El rand sudafricano ganó 2.38%, el won surcoreano 2.06%, el shekel israelí 2.02% y el peso chileno 1.94%. Por el contrario, el rublo ruso se depreció 3.57%, el peso argentino 0.76%, la corona noruega 0.40%, la lira turca 0.39% y el yen japonés 0.23%.
En el Mercado de Futuros de Chicago, los especuladores han aumentado sus apuestas a favor del peso. Las posiciones especulativas netas que esperan una apreciación de la moneda mexicana crecieron 5.54%, equivalente a 4,015 contratos adicionales, durante la semana del 29 de julio al 4 de agosto. Estas posiciones se ubicaron en 76,543 contratos, cada uno representando 500,000 pesos. Las posturas brutas a la espera de apreciación aumentaron aún más, en 11.29% o 12,023 contratos, lo que sugiere que los operadores en Chicago ven continuidad en la fortaleza del peso en el corto plazo.
Notable Quotes
El peso fue favorecido por el debilitamiento del billete estadounidense, así como por las expectativas de la política monetaria de Banxico y la Reserva Federal— Especialistas de Monex Casa de Bolsa
La menor presión sobre los precios de los energéticos y la expectativa de una reducción en las tensiones geopolíticas favorecieron un entorno de mayor apetito por riesgo— Gabriela Siller, Banco Base