En vísperas de un encuentro preparatorio entre Panamá y Perú, el fútbol volvió a encontrarse con la pandemia: dos miembros de la delegación canalera dieron positivo en pruebas PCR, recordando que el virus aún viaja con los equipos aunque ya no dicta sus calendarios. El partido del 16 de enero de 2022 se mantuvo en pie, sin público en las gradas y con los afectados en aislamiento, como testimonio silencioso de cuánto había cambiado la relación del deporte profesional con el COVID-19.
Perú vs Panamá: rival anuncia dos casos positivos de COVID-19 horas antes del amistoso
Ambos casos asintomáticos cumplirían aislamiento en Perú
¿Por qué Panamá anunció los casos tan cerca del partido? ¿No hubiera sido mejor saberlo antes?
Las pruebas PCR se hicieron la noche anterior, así que técnicamente fue lo más rápido que pudieron informar. Pero tienes razón en que fue muy ajustado.
Lo que no sabemos es si Panamá consideró suspender el partido o si Perú pidió que continuara. El comunicado solo dice que no hay información oficial para cancelarlo.
¿Qué tan grave es que dos personas de la delegación den positivo?
En ese momento de la pandemia, si eran asintomáticos y se aislaban, el riesgo se consideraba manejable. El partido se jugaba sin público, así que no había transmisión a las gradas.
Pero no sabemos si hubo contacto cercano entre los positivos y otros jugadores antes de que se detectaran. Las pruebas fueron la noche anterior, así que pudieron haber estado en contacto durante días.
¿Esto afectó el rendimiento de Panamá en el partido?
No hay información sobre cómo jugó Panamá ese día. El comunicado solo confirma los casos y que el partido seguía en pie.
Exacto. Sabemos que dos personas dieron positivo, pero no sabemos cuántas más pudieron estar expuestas o incubando el virus sin saberlo.
¿Y Perú? ¿Corrió algún riesgo?
Perú no reportó casos positivos antes del partido. Pero ambas delegaciones compartieron el mismo espacio durante el encuentro.
Aunque sin público, los jugadores, árbitros y personal técnico estuvieron en contacto directo durante noventa minutos. No hay información sobre si Perú hizo pruebas después del partido o si hubo casos posteriores.
Der Puls
- Horas antes del pitazo inicial, la Federación Panameña confirmó dos positivos en su delegación, instalando la incertidumbre en ambos camerinos.
- Pese al hallazgo, ninguna autoridad emitió un comunicado de suspensión, y el reloj del partido siguió corriendo sin pausa.
- Los dos casos —un jugador y un integrante del cuerpo técnico o administrativo— son asintomáticos y quedarán en aislamiento en suelo peruano, separados del grupo.
- La ausencia de público, impuesta por restricciones estatales, redujo el riesgo de contagio masivo y despejó el camino para que el cotejo se disputara.
- Perú llegó al encuentro sin casos propios pero con una baja sensible: Sergio Peña fue desafectado por lesión muscular, achicando las opciones del técnico.
En vísperas de un encuentro preparatorio entre Panamá y Perú, el fútbol volvió a encontrarse con la pandemia: dos miembros de la delegación canalera dieron positivo en pruebas PCR, recordando que el virus aún viaja con los equipos aunque ya no dicta sus calendarios. El partido del 16 de enero de 2022 se mantuvo en pie, sin público en las gradas y con los afectados en aislamiento, como testimonio silencioso de cuánto había cambiado la relación del deporte profesional con el COVID-19.
La delegación de Panamá aterrizó en Perú para un amistoso de preparación, pero la noche previa al encuentro las pruebas PCR dejaron un resultado que nadie esperaba gestionar tan cerca del pitazo: un jugador y un integrante del cuerpo técnico o administrativo habían contraído el virus. Ambos casos eran asintomáticos, y la federación panameña anunció que cumplirían su aislamiento en territorio peruano conforme a los protocolos sanitarios vigentes.
El partido, programado para las cuatro de la tarde del 16 de enero de 2022, formaba parte de la preparación peruana rumbo a las Eliminatorias de Qatar. Era el primer compromiso oficial del año para la Bicolor, y la noticia llegó cuando reordenar los planes ya no era una opción real. Del lado peruano no hubo positivos, aunque sí una baja de peso: Sergio Peña quedó fuera por una lesión muscular.
Lo que facilitó que el encuentro siguiera adelante fue, paradójicamente, una restricción: el Estado peruano había prohibido el ingreso de público a los estadios, eliminando el mayor foco de transmisión masiva. Con las gradas vacías y solo el personal imprescindible dentro del recinto, el riesgo se volvía manejable. Sin comunicado oficial de suspensión, todo apuntaba a que el cotejo se disputaría según lo previsto, como reflejo de una nueva normalidad en el fútbol profesional: los positivos se aíslan, y el equipo sigue adelante.
La delegación panameña llegaba a Perú para un partido amistoso contra la selección local, pero pocas horas antes del encuentro, la Federación Panameña de Fútbol anunció un problema que no podía ignorarse: dos miembros de su grupo habían dado positivo en las pruebas de COVID-19 realizadas la noche anterior.
El comunicado fue directo. Tras las pruebas PCR efectuadas el 15 de enero, la federación confirmó que un jugador y un integrante del cuerpo técnico o administrativo de la delegación habían contraído el virus. Ambos casos fueron identificados como asintomáticos, lo que significaba que las personas no presentaban síntomas visibles de la enfermedad en ese momento. La federación panameña informó que ambos cumpliría su período de aislamiento en territorio peruano, según lo requerido por los protocolos sanitarios.
El partido estaba programado para las cuatro de la tarde del 16 de enero de 2022, como parte del calendario preparatorio de la selección peruana rumbo a las Eliminatorias para el Mundial de Qatar. Era el primer encuentro oficial del año para la Bicolor, y Panamá había sido elegida como rival de preparación. Sin embargo, la noticia de los casos positivos llegó cuando ya no había margen para cambios significativos en los planes.
Desde el lado peruano, no se reportaron casos positivos de coronavirus previo al encuentro. Sí hubo una baja de consideración: Sergio Peña fue desafectado del equipo por una lesión muscular, lo que redujo las opciones disponibles para el técnico. Más allá de eso, la selección peruana se mantuvo lista para jugar.
La situación sanitaria del país había impuesto restricciones que, paradójicamente, facilitaron que el partido continuara. Las nuevas medidas del Estado peruano prohibían la presencia de público en los estadios, lo que eliminaba uno de los principales riesgos de transmisión masiva. Sin aficionados en las gradas, el encuentro podría desarrollarse con un número controlado de personas: solo los jugadores, los árbitros, el personal técnico y administrativo necesario. No había comunicado oficial de suspensión del partido, y todo indicaba que el cotejo se llevaría a cabo según lo programado.
La decisión de mantener el partido en pie reflejaba la realidad del fútbol profesional en ese momento de la pandemia: los protocolos de aislamiento y las pruebas constantes permitían que los equipos continuaran compitiendo, incluso cuando había casos positivos en las delegaciones. El virus ya no detenía los calendarios como lo había hecho en 2020 y principios de 2021. Los jugadores y funcionarios positivos simplemente se aislaban, y el resto del equipo seguía adelante.
Bemerkenswerte Zitate
Las pruebas PCR realizadas ayer, con miras al partido de Perú vs. Panamá de hoy, arrojaron dos casos positivos (un jugador y un miembro de la delegación). Ambos son asintomáticos y cumplirán en Perú su aislamiento correspondiente.— Federación Panameña de Fútbol