Las pocas estaciones con GLP registran colas de vehículos, mayormente taxis, con conductores madrugando para abastecerse a precios superiores a diez soles por litro. Autoridades del Ministerio de Energía y Minam prometieron normalización en 24 horas tras reanudación de descargas portuarias, pero RPP constató incumplimiento de estos pronósticos.
Persiste desabastecimiento de GLP: largas colas en grifos limeños pese a promesas oficiales
Las autoridades informan que se restableció, pero no es así
¿Por qué el GLP se volvió tan escaso de repente? ¿Fue solo el mal tiempo en el puerto?
Sí, los oleajes anómalos impidieron que los buques descargaran. Pero lo interesante es que eso fue el detonante, no la causa profunda. El verdadero problema es que no había un plan B.
Espera. ¿Sabemos cuánto tiempo duraron esos oleajes? ¿Cuándo exactamente comenzó la escasez? El artículo no lo especifica.
Es verdad. Lo que sí sabemos es que el martes las autoridades prometieron normalización en 24 horas, y al día siguiente seguía igual.
¿Y los precios? ¿Cuánto subieron realmente?
Pasaron de lo normal a más de diez soles por litro en algunos grifos. Eso es especulación pura, aprovechando que hay pocos lugares con combustible.
Pero el artículo no dice cuál era el precio antes. No podemos cuantificar el aumento sin ese dato.
¿Quién está ganando con esto? ¿Los dueños de los grifos?
Aparentemente sí. Tienen cautivos a los conductores. Si necesitas trabajar mañana, tienes que llenar el tanque hoy, al precio que sea.
Aunque el artículo no entrevista a ningún dueño de grifo para confirmar eso. Solo tenemos la perspectiva de los conductores.
¿Qué pasa con los pasajeros? ¿Suben las tarifas de taxi?
Es probable, pero el artículo no lo dice. Solo sabemos que los conductores pierden dinero y tiempo.
Exacto. La cadena de consecuencias es más larga que lo que el reportaje documenta.
O Pulso
- Colas de vehículos, mayormente taxis, en los pocos grifos con GLP disponible
- Precios superiores a diez soles por litro en algunos lugares
- Autoridades prometieron normalización en 24 horas el martes; el miércoles la escasez persistía
- Oleajes anómalos impidieron descargas portuarias, originando la crisis
Las pocas estaciones con GLP registran colas de vehículos, mayormente taxis, con conductores madrugando para abastecerse a precios superiores a diez soles por litro. Autoridades del Ministerio de Energía y Minam prometieron normalización en 24 horas tras reanudación de descargas portuarias, pero RPP constató incumplimiento de estos pronósticos.
El desabastecimiento de gas licuado de petróleo persiste en Lima con largas colas en grifos y precios inflados, incumpliendo promesas gubernamentales de normalización tras oleajes que interrumpieron descargas portuarias.
Esta mañana, mientras Lima amanecía, los grifos que aún tenían gas licuado de petróleo registraban filas de automóviles que se extendían hacia la calle. Un equipo de RPP Noticias recorrió la ciudad y constató lo que los conductores ya sabían: el desabastecimiento persiste, las promesas oficiales no se han cumplido, y el precio del combustible ha subido a más de diez soles por litro en algunos lugares.
La mayoría de quienes esperaban en esas colas eran taxistas. Habían madrugado, como lo hacen cada mañana desde que comenzó la escasez, para poder llenar sus tanques antes de salir a trabajar. El costo de esa rutina es real: tiempo perdido, dinero extra gastado, y la incertidumbre de si habrá combustible mañana. "Está escaso", dijo uno de ellos a nuestros reporteros. "Las autoridades informan de que ya se restableció, pero no es así. Económicamente nos afecta, porque tenemos que madrugar, empleamos más tiempo para abastecernos y está más caro, incluso".
La crisis tiene un origen claro. Oleajes anómalos en el océano impidieron que los buques descargaran combustible en los puertos peruanos, cortando el flujo de GLP que alimenta a la ciudad. Pero lo que debería haber sido un problema temporal se convirtió en una oportunidad para que los pocos grifos con existencias subieran los precios. Los conductores no tardaron en notar el patrón. "Están especulando con la escasez. No hay prevención, ese es el gran problema", se quejó otro taxista.
El martes por la noche, Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos, apareció en televisión con noticias que sonaban esperanzadoras. Los buques ya estaban descargando, dijo. La situación comenzaría a normalizarse. Ese mismo día, Román Carranza, director general de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas, fue más específico: en 24 horas, aseguró, los surtidores estarían abastecidos. "Los buques están descargando desde ayer", sostuvo el funcionario.
Pero cuando llegó la mañana siguiente, nada de eso había sucedido. RPP Noticias lo verificó directamente en las calles. Las colas seguían ahí. El combustible seguía escaso. Los precios seguían altos. Los conductores seguían madrugando.
Lo que quedó claro es que no hay margen entre lo que el Gobierno promete y lo que realmente ocurre. Los taxistas y conductores particulares no solo enfrentan una crisis de abastecimiento; enfrentan también la erosión de la confianza en que alguien en el Estado está pensando en soluciones. Exigen medidas preventivas, sistemas que eviten que esto vuelva a suceder. Pero mientras hablan, siguen esperando en las filas, viendo cómo sus ganancias diarias se reducen con cada hora de espera y cada litro más caro que tienen que comprar.
Citações Notáveis
Está escaso. Las autoridades informan de que ya se restableció, pero no es así. Económicamente nos afecta, porque tenemos que madrugar, empleamos más tiempo para abastecernos y está más caro, incluso.— Taxista entrevistado por RPP Noticias
Están especulando con la escasez. No hay prevención, ese es el gran problema.— Otro taxista consultado por RPP Noticias