Pentágono habría usado avión civil en ataque que mató a 11 personas en el Caribe

Once personas murieron en el ataque inicial de septiembre en aguas internacionales del Caribe; dos supervivientes fueron atacados nuevamente mientras flotaban en restos de la embarcación.
Dos personas saludaron la aeronave desde los restos antes de morir en el segundo ataque
El detalle más perturbador del incidente de septiembre en el Caribe, según grabaciones de vigilancia vistas por funcionarios estadounidenses.

En las aguas internacionales del Caribe, el poder militar se vistió de civil para golpear sin ser reconocido, dejando once muertos y una pregunta que ningún comunicado oficial ha respondido: ¿quiénes eran realmente las personas a bordo? La operación 'Lanza del Sur', con más de treinta y cinco ataques ejecutados bajo la justificación del narcotráfico, revela hasta dónde puede extenderse la lógica de la guerra cuando opera lejos de toda mirada pública. Lo que más perturba no es solo la táctica del camuflaje, sino el segundo ataque: dos sobrevivientes que saludaron a la aeronave y fueron hundidos junto a los restos en los que se aferraban a la vida.

  • El Pentágono desplegó una aeronave diseñada para parecer civil, con municiones ocultas en el fuselaje, para atacar una embarcación en aguas internacionales del Caribe, matando a once personas.
  • Dos sobrevivientes del primer impacto flotaban entre los escombros del casco volcado cuando, aparentemente, saludaron a la aeronave que regresó para atacarlos por segunda vez.
  • La operación forma parte de una campaña de más de 35 ataques contra supuestas narcolanchas bajo la misión 'Lanza del Sur', sin que se haya presentado evidencia pública del vínculo criminal de las víctimas.
  • Tras el incidente de septiembre, el Ejército cambió de táctica y comenzó a usar aeronaves militares identificables, como drones MQ-9 Reaper, permitiendo que en octubre dos sobrevivientes escaparan y fueran rescatados.
  • Colombia y analistas internacionales denuncian que los ataques violan el derecho internacional, con más de cien muertos acumulados y ninguna prueba pública que justifique los blancos seleccionados.

En septiembre pasado, una aeronave sin marcas militares visibles descendió sobre una embarcación en aguas internacionales del Caribe, cerca de Venezuela. Las municiones no estaban bajo las alas sino ocultas dentro del fuselaje. Nada en su apariencia revelaba que era un arma. Según funcionarios que hablaron con The New York Times bajo anonimato, la embarcación cambió de rumbo al avistar la nave y se dirigió hacia Venezuela antes de ser atacada. Once personas murieron.

Lo que ocurrió después concentró la mayor controversia. Dos sobrevivientes quedaron flotando entre los restos del casco volcado. Las imágenes de vigilancia, según los mismos funcionarios, muestran que estas personas parecieron saludar a la aeronave. Poco después, la nave regresó y atacó por segunda vez, hundiendo los escombros a los que se aferraban. Ambos murieron.

Esta operación fue una de más de treinta y cinco llevadas a cabo por fuerzas estadounidenses contra embarcaciones en aguas internacionales, todas enmarcadas en la misión 'Lanza del Sur' y justificadas como parte de la lucha contra el narcotráfico. Tras el incidente de septiembre, el Ejército modificó su táctica y comenzó a emplear aeronaves militares claramente identificables, incluidos drones MQ-9 Reaper. En octubre, dos sobrevivientes lograron escapar nadando y fueron rescatados.

Los ataques se produjeron en un contexto de tensión creciente con Venezuela, que culminó el 3 de enero cuando, por orden del presidente Trump, fuerzas estadounidenses ingresaron al país para capturar a Nicolás Maduro, quien lleva diez días recluido en una cárcel federal de Nueva York.

Colombia y analistas internacionales han denunciado estas operaciones como una violación del derecho internacional. Más de cien personas han muerto sin que se haya demostrado públicamente su vínculo con el crimen organizado. La pregunta que ningún comunicado oficial responde sigue en pie: ¿transportaban realmente drogas las embarcaciones atacadas, o fueron blancos equivocados en una operación que ha cruzado los límites de lo que la comunidad internacional considera aceptable?

En septiembre pasado, en aguas internacionales del Caribe cerca de Venezuela, una aeronave descendió a baja altura sobre una embarcación. Lo que sucedió después dejó once personas muertas y ha abierto un debate internacional sobre los límites del poder militar estadounidense.

Según funcionarios que hablaron con The New York Times bajo anonimato, el Pentágono utilizó una aeronave diseñada para pasar por civil en ese primer ataque. La nave no mostraba armamento bajo las alas. Las municiones estaban ocultas dentro del fuselaje. Nada en su apariencia sugería que se trataba de un arma de guerra. Los funcionarios dijeron haber visto grabaciones de vigilancia del incidente. En ellas se observa cómo la embarcación, al avistar la aeronave, cambió de rumbo y se dirigió hacia Venezuela antes de ser atacada.

Lo que ocurrió después es lo que ha generado mayor controversia. Dos personas que sobrevivieron al primer ataque quedaron flotando entre los restos del casco volcado. Según las imágenes que vieron los funcionarios estadounidenses, estas dos personas parecieron saludar a la aeronave. Poco después, la aeronave regresó y atacó nuevamente. Este segundo ataque hundió los restos en los que se aferraban. Ambas personas murieron.

Esta operación fue una de más de treinta y cinco ejecutadas por fuerzas armadas estadounidenses contra embarcaciones en aguas internacionales. Todas fueron justificadas como parte de la lucha contra el narcotráfico, bajo una misión denominada Lanza del Sur. Después del incidente de septiembre, el Ejército estadounidense cambió de táctica. Comenzó a utilizar aeronaves militares claramente identificables, incluidos drones MQ-9 Reaper, en ataques posteriores. En una operación realizada en octubre, dos supervivientes lograron escapar nadando y fueron rescatados, evitando un segundo ataque.

Los ataques ocurrieron en un contexto de tensión creciente con Venezuela. El 3 de enero, por orden del presidente Donald Trump, fuerzas militares estadounidenses desplegadas cerca de Venezuela ingresaron al país con el objetivo de capturar al líder de Caracas, Nicolás Maduro. Maduro ha permanecido recluido en una cárcel federal de Nueva York durante los últimos diez días.

Las operaciones contra embarcaciones atribuidas al narcotráfico han enfrentado críticas severas de analistas internacionales y gobiernos como el de Colombia. Estos críticos las consideran una violación del derecho internacional. Señalan que han dejado más de cien personas muertas sin que se haya demostrado públicamente su vínculo con el crimen organizado. La pregunta que permanece sin respuesta es si las embarcaciones atacadas transportaban realmente drogas, o si fueron objetivos equivocados en una operación que ha trascendido los límites de lo que la comunidad internacional considera aceptable.

Dos supervivientes del primer ataque parecieron saludar a la aeronave desde restos del casco volcado, antes de morir en un segundo ataque
— Funcionarios estadounidenses citados por The New York Times
Las operaciones son consideradas una violación del derecho internacional
— Gobiernos como el de Colombia y analistas internacionales
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el Pentágono elegiría una aeronave que pareciera civil para este ataque en particular?

Model

Probablemente para evitar que la embarcación huyera. Si hubiera visto un avión militar claramente identificable, habría tenido más tiempo para escapar. Una aeronave civil pasa desapercibida hasta el último momento.

Inventor

Pero eso significa que sabían lo que estaban haciendo. Que la decisión de ocultar la identidad fue deliberada.

Model

Exactamente. Y lo que es más perturbador: después de que dos personas sobrevivieron al primer ataque, la aeronave regresó. Eso no fue un error de cálculo. Fue una segunda pasada.

Inventor

¿Crees que sabían que había supervivientes?

Model

Las grabaciones de vigilancia que vieron los funcionarios lo sugieren. Si dos personas estaban saludando la aeronave desde los restos, eran visibles. La pregunta es si fueron atacadas porque representaban una amenaza, o simplemente porque estaban allí.

Inventor

¿Por qué cambió el Pentágono de táctica después?

Model

Porque quedó expuesto. Cuando usas una aeronave civil, niegas responsabilidad. Cuando usas un Reaper claramente identificable, asumes la responsabilidad de lo que haces. Eso es un cambio político, no operativo.

Inventor

¿Y los más de cien muertos en todas estas operaciones?

Model

Siguen sin ser explicados. Nadie ha demostrado públicamente que esas embarcaciones transportaran drogas. Son números sin rostro en un debate sobre si Estados Unidos tiene derecho a hacer esto.

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