Paraguay vence a Turquía 1-0 en el Mundial 2026, pero Almirón ve la roja

Paraguay aguanta con diez hombres lo que Turquía no puede romper
Tras la expulsión de Almirón en el primer tiempo, los sudamericanos se replegaron defensivamente para mantener su ventaja mínima.

En las orillas de la Bahía de San Francisco, Paraguay libró una batalla de supervivencia mundialista que resumió algo profundamente humano: la capacidad de resistir cuando todo conspira en contra. Con un gol temprano de Galarza y la expulsión de su figura más luminosa, los guaraníes se aferraron a una victoria mínima ante Turquía que no los salva, pero sí los mantiene vivos en el Grupo D del Mundial 2026. En el fútbol, como en la vida, sobrevivir a veces es el primer acto de la redención.

  • Paraguay llegaba herido al partido: la goleada 4-1 ante Estados Unidos había puesto a Gustavo Alfaro bajo una presión casi insostenible.
  • Galarza anotó temprano y encendió la esperanza, pero Turquía dominó el balón con aplastante superioridad y golpeó el palo en el minuto 35.
  • La expulsión de Almirón en el minuto 47 —por taparse la boca al reclamar, infracción confirmada por el VAR— dejó a Paraguay con diez hombres y al borde del colapso.
  • El segundo tiempo fue una trinchera: Paraguay se replegó por completo, sufrió cada minuto y defendió su área como si el torneo entero dependiera de cada despeje.
  • La victoria 1-0 se sostuvo, y Paraguay respira: sigue vivo en el grupo, aunque el camino hacia octavos sigue siendo estrecho y depende de la última fecha.

En el estadio de la Bahía de San Francisco, Paraguay se jugaba algo más que tres puntos. Tras la debacle 4-1 ante Estados Unidos en la primera fecha, el equipo de Gustavo Alfaro necesitaba ganar para no quedar eliminado antes de tiempo. Turquía llegaba en la misma situación, golpeada por una derrota 2-0 ante Australia. El Grupo D no tenía espacio para más tropiezos.

Matías Galarza abrió el marcador en los primeros minutos y le dio a Paraguay el oxígeno que tanto necesitaba. Pero el partido se volvió inmediatamente áspero: Turquía dominó la posesión con cerca del 80 por ciento del balón, encerró a los sudamericanos en su propio campo y estuvo a centímetros de empatar con un cabezazo que pegó en el palo en el minuto 35.

El golpe más duro llegó al inicio del segundo tiempo. Mientras el árbitro revisaba una jugada en el VAR, Almirón —la figura del equipo— se tapó la boca al reclamar, un gesto prohibido por el reglamento moderno. Los turcos lo denunciaron, el VAR lo confirmó, y Almirón vio la tarjeta roja. Paraguay quedaba con diez hombres, y en los camarines hubo empujones y tensión mientras los equipos se retiraban.

Lo que siguió fue una hora de resistencia pura. Paraguay abandonó cualquier pretensión ofensiva y se replegó en bloque, defendiendo cada balón como si fuera el último. Turquía atacó sin pausa, pero los guaraníes aguantaron. El 1-0 final fue una victoria que el juego no justificaba del todo, pero que la situación exigía con urgencia.

Con este resultado, Paraguay se mantiene vivo en el Grupo D. Estados Unidos ya tiene su pase a octavos asegurado con seis puntos, y Australia también pelea. Para los paraguayos, todo se definirá en la última fecha, pero al menos ahora tienen algo que defender: una oportunidad.

En el estadio de la Bahía de San Francisco, Paraguay se jugaba su supervivencia en el Mundial 2026. Tras la debacle de la primera fecha—una derrota 4-1 ante Estados Unidos que dejó al equipo de Gustavo Alfaro bajo fuego crítico—los sudamericanos necesitaban una victoria para mantenerse en la pelea por los octavos de final. Turquía llegaba con sus propias heridas: una caída 2-0 ante Australia los había dejado también al borde del precipicio en el Grupo D. Lo que sucedió en San Francisco fue un partido de tensión creciente, donde Paraguay encontró el gol temprano pero pagó un precio que casi le cuesta todo.

Matías Galarza abrió el marcador en los primeros minutos, dándole a los paraguayos lo que parecía ser el respiro que necesitaban. Pero apenas cuatro minutos después, el mismo Galarza recibía una tarjeta amarilla por una falta brusca, señal de que el encuentro se iba a poner áspero. Turquía, con el 80 por ciento de la posesión en el primer tiempo, metió a Paraguay en su propio campo, presionando sin descanso. Los sudamericanos se aferraban a su ventaja mínima, defendiendo con disciplina pero sin poder respirar. En el minuto 35, un cabezazo turco pegó en el palo—centímetros de cambiar todo.

Lo que vino después fue el golpe que nadie esperaba. En el minuto 47, cuando el árbitro revisaba una jugada en el VAR, Almirón—la figura del equipo paraguayo—se tapó la boca mientras reclamaba. Es un gesto prohibido por el reglamento moderno, y los turcos lo denunciaron. El VAR confirmó la infracción. Almirón vio la roja. Paraguay quedaba con diez hombres cuando apenas terminaba el primer tiempo, y la tensión en el estadio se volvió casi insoportable. Hubo empujones y golpes en los camarines mientras los equipos se retiraban.

El segundo tiempo fue una batalla de nervios. Paraguay, ahora con un hombre menos, se replegó completamente, defendiendo su área como si fuera la última trinchera. Turquía atacaba sin pausa, buscando el empate que los mantendría vivos. Los minutos pasaban con una lentitud angustiante. En el minuto 64, Paraguay seguía adelante 1-0, pero la presión turca era constante, sofocante. Los sudamericanos aguantaban, pero cada balón que se acercaba a su portería generaba gritos de angustia en las gradas.

Lo que Paraguay logró en San Francisco fue una victoria que probablemente no merecía en términos de juego, pero que necesitaba desesperadamente. Con Almirón fuera del campo y la superioridad numérica turca, los sudamericanos demostraron una capacidad defensiva que había estado ausente en su primer partido. El gol de Galarza fue suficiente, aunque apenas. Con esta victoria, Paraguay se mantenía vivo en el grupo, aunque todavía enfrentaba un camino complicado. Estados Unidos ya había asegurado su pase a octavos con seis puntos, y Australia también estaba en la pelea. Para los paraguayos, todo dependería de lo que sucediera en la última fecha, pero al menos ahora tenían una oportunidad.

Los sudamericanos comenzaron de la peor forma en el Mundial 2026, donde en el primer partido cayeron por 4-1 ante Estados Unidos, con el técnico Gustavo Alfaro fuertemente criticado.
— Contexto del equipo paraguayo
The Hearth Conversation Another angle on the story
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¿Cómo se explica que Paraguay gane pero termine en una posición más débil que antes, con un hombre expulsado?

Model

Porque una victoria 1-0 defendida con diez hombres durante 45 minutos es agotadora. Ganan el partido pero pierden a su mejor jugador. Es una victoria que te deja más frágil de lo que empezaste.

Inventor

¿Qué significa realmente esa expulsión de Almirón? ¿Era una falta grave?

Model

No era una falta de contacto. Era un gesto—tapase la boca mientras reclamaba. El reglamento lo prohíbe porque considera que es desacato al árbitro. Pero en el contexto del partido, fue el momento exacto en que Paraguay pasó de tener una oportunidad a estar en la cuerda floja.

Inventor

¿Turquía fue realmente mejor ese día?

Model

Turquía dominó la posesión, presionó constantemente, tuvo un cabezazo en el palo. Pero Paraguay marcó primero y supo defenderse. A veces el fútbol no premia al mejor equipo, sino al que comete menos errores.

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¿Qué pasa ahora con Paraguay en el grupo?

Model

Depende de otros resultados, pero con una victoria tienen vida. Todavía pueden clasificar si los resultados les favorecen en la última fecha. Pero perdieron a Almirón, y eso es un golpe que van a sentir.

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