Oro sube hacia su mayor ganancia mensual en más de dos años

El oro espera claridad de la Fed antes de decidir su próximo movimiento
Los mercados se mantienen en una postura de espera pendientes de señales sobre la política monetaria futura.
Mark

¿Por qué el oro sube cuando el dólar baja? Parece contraintuitivo.

Mimi

Porque el oro se cotiza en dólares en los mercados globales. Cuando el dólar se debilita, el mismo precio en dólares representa menos valor en otras monedas, así que los compradores internacionales encuentran el oro más barato.

Luke

Pero eso es solo parte de la historia. El dólar débil también refleja expectativas de tasas de interés más bajas, que es lo que realmente impulsa el oro.

Mark

¿Entonces Powell es el verdadero protagonista aquí?

Mimi

Completamente. Su discurso podría mover el precio entre US$ 1,745 y US$ 1,780. Eso es lo que los analistas están diciendo.

Luke

Aunque hay que notar que esos son escenarios de dos analistas diferentes. No sabemos si el mercado en su conjunto está de acuerdo con esos rangos.

Mark

¿Y por qué importa que el oro tenga su mejor mes en dos años?

Mimi

Porque rompe una racha de siete meses de pérdidas. Sugiere que los inversionistas están cambiando de opinión sobre dónde está el valor.

Luke

O simplemente que el dólar se ha debilitado lo suficiente como para hacer que el oro sea atractivo de nuevo. No sabemos si es un cambio fundamental o solo un rebote técnico.

Mark

¿Qué pasa con la plata y el platino?

Mimi

Suben juntos con el oro, pero con ganancias mensuales aún más fuertes. El paladio es el que más sube.

Luke

Aunque el paladio es un metal mucho más pequeño en volumen de mercado, así que sus movimientos porcentuales pueden ser más volátiles.

  • Tras siete meses consecutivos de pérdidas, el oro acumulaba en noviembre una ganancia del 7.8%, la más sólida desde julio de 2020, señalando un giro de ánimo entre los inversores globales.
  • La caída del 0.4% en el índice del dólar abría la puerta a compradores internacionales, haciendo los lingotes más accesibles para quienes operan en euros, libras o pesos.
  • Todo el mercado aguardaba el discurso de Powell en la Brookings Institution: sus palabras podían empujar el oro hasta US$ 1,780 o hundirlo hasta US$ 1,745 según el tono que adoptara.
  • Los analistas anticipaban una subida de tasas de 50 puntos básicos en diciembre —más moderada que los cuatro aumentos consecutivos de 75— lo que alimentaba el optimismo en torno al metal.
  • Plata, platino y paladio acompañaban el repunte, con el paladio liderando al subir 2.7%, confirmando que el movimiento alcista no era exclusivo del oro sino una tendencia entre los metales preciosos.

En los mercados globales del miércoles, el oro avanzaba con la serenidad de quien recupera terreno perdido tras meses de retroceso: siete meses de pérdidas cedían paso a la mejor ganancia mensual en más de dos años, impulsada por un dólar debilitado y la expectativa colectiva de escuchar a Jerome Powell revelar el rumbo de las tasas de interés. Como ocurre con frecuencia en la historia del metal precioso, su brillo no dependía solo de la oferta y la demanda, sino de la confianza —o la duda— que los seres humanos depositan en sus instituciones monetarias.

El miércoles, el oro cotizaba en US$ 1,760.56 la onza con una ganancia diaria del 0.6%, pero lo que verdaderamente capturaba la atención era su trayectoria mensual: un alza del 7.8% en noviembre, la mejor desde julio de 2020, después de siete meses consecutivos de pérdidas. Carlo Alberto De Casa, analista de Kinesis Money, describía el momento como una fase de consolidación, con los mercados en postura de espera ante las señales que pudiera emitir la Reserva Federal.

El debilitamiento del dólar —que caía 0.4%— actuaba como viento de cola para el metal, abaratando los lingotes para inversores que operan con otras divisas y estimulando la demanda global. Este mecanismo, tan antiguo como el comercio internacional, recordaba que el precio del oro no se mide solo en dólares, sino en la fortaleza relativa de las monedas del mundo.

El punto de inflexión de la jornada era el discurso que Jerome Powell pronunciaría esa tarde en la Brookings Institution. Edward Meir, de ED&F Man Capital Markets, trazaba el dilema con precisión: un tono agresivo del presidente de la Fed fortalecería el dólar y llevaría el oro a US$ 1,745; un tono más flexible lo elevaría a US$ 1,780. Apenas 35 dólares de diferencia, pero suficientes para revelar cuán atento estaba el mercado a cada matiz del lenguaje de Powell.

Mientras tanto, los demás metales preciosos también avanzaban. La plata subía 0.9% hacia su mejor mes desde diciembre de 2020, el platino ganaba 1.4% rumbo a su mejor desempeño desde febrero de 2021, y el paladio lideraba con un alza del 2.7%. El informe de empleo de ADP, previsto para esa misma mañana, añadía otra capa de incertidumbre: cualquier dato sobre el mercado laboral podría reconfigurar las expectativas sobre la inflación y, con ella, el destino del oro.

El oro ganaba terreno el miércoles en los mercados globales, impulsado por un dólar que perdía fuerza y por la expectativa de los inversionistas de escuchar al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, hablar sobre el futuro de las tasas de interés estadounidenses. En las primeras horas de la sesión, el metal precioso al contado se cotizaba en US$ 1,760.56 la onza, reflejando una ganancia del 0.6% en el día. Los contratos de futuros en Estados Unidos mostraban un movimiento similar, subiendo también 0.6% hasta los US$ 1,759.40.

Lo que hacía especialmente relevante este movimiento era la trayectoria mensual del oro. Acumulaba una ganancia del 7.8% desde el inicio de noviembre, posicionándose en camino a su mejor mes en más de dos años, desde julio de 2020. Este repunte llegaba después de una racha difícil: siete meses consecutivos de pérdidas que habían presionado los precios del metal. Carlo Alberto De Casa, analista externo de Kinesis Money, interpretaba el movimiento como un cambio de escenario. Señalaba que tanto el oro como la plata estaban entrando en una fase de consolidación tras las ganancias recientes, y que los mercados se mantenían en una postura de espera, pendientes de señales más claras desde la Reserva Federal.

La debilidad del dólar estadounidense era un factor clave en este contexto. El índice del dólar había caído 0.4%, lo que tenía un efecto directo en la accesibilidad del oro para inversionistas que operaban con otras monedas. Cuando la divisa estadounidense se debilita, los lingotes resultan menos costosos para quienes compran en euros, libras, pesos u otras divisas, lo que típicamente impulsa la demanda global.

Todos los ojos estaban puestos en el discurso que Powell pronunciaría esa tarde en un evento de la Brookings Institution, programado para las 18:30 GMT. Los participantes del mercado buscaban cualquier indicación sobre la estrategia que seguiría el banco central antes de su reunión de diciembre. Los analistas esperaban que la Fed subiera las tasas de interés en 50 puntos básicos, un movimiento más moderado que los cuatro aumentos consecutivos de 75 puntos básicos que había implementado anteriormente para combatir la inflación. Un aumento de menor magnitud podría beneficiar al oro, que típicamente se ve presionado cuando suben las tasas.

Edward Meir, analista de ED&F Man Capital Markets, trazaba dos escenarios posibles. Si Powell adoptaba una postura agresiva o de halcón, el dólar se fortalecería y el oro probablemente caería hasta los US$ 1,745. Pero si el presidente de la Fed mostraba un tono más conciliador o flexible, el metal podría subir hasta los US$ 1,780. La diferencia entre ambos escenarios era de apenas 35 dólares por onza, pero reflejaba cuán sensible era el mercado a los matices del lenguaje de Powell.

Más allá del oro, otros metales preciosos también mostraban ganancias. La plata al contado subía 0.9% hasta los US$ 21.47 la onza, encaminándose a su mejor mes desde diciembre de 2020. El platino ganaba 1.4% a US$ 1,016.00, en camino a su mejor desempeño mensual desde febrero de 2021. El paladio era el que mostraba el movimiento más fuerte, subiendo 2.7% a US$ 1,882.63 y acumulando una ganancia mensual del 2.5%.

Los inversionistas también estaban atentos al informe de empleo de ADP, que se publicaría más temprano ese día a las 13:15 GMT. Este dato podría proporcionar pistas adicionales sobre la salud del mercado laboral estadounidense y, por extensión, sobre la presión inflacionaria que la Fed estaba tratando de controlar. En el contexto de una economía que mostraba señales mixtas, cada dato económico adquiría peso en la decisión de los inversionistas sobre dónde colocar su dinero.

El oro está en una fase de consolidación después de las recientes ganancias y los mercados están en modo de espera, a la espera de más claridad de la Fed
— Carlo Alberto De Casa, analista externo de Kinesis Money
Si Powell adopta una postura de halcón, el dólar se fortalecerá y el oro bajará hasta US$ 1,745. Pero si se muestra más conciliador, el oro podría subir hasta US$ 1,780
— Edward Meir, analista de ED&F Man Capital Markets
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