Oro opera en rango ajustado ante señales contradictorias de mercado

Hay señales contradictorias que mantienen al oro sin dirección
El analista Peter Fertig resume la tensión entre factores que empujan y tiran del precio del oro en direcciones opuestas.
Mark

¿Por qué el oro no subió si la gente estaba preocupada por ómicron? Eso es lo que normalmente sucede con los activos de refugio seguro.

Mimi

Porque la preocupación por ómicron no fue lo suficientemente fuerte como para superar otros factores. El dólar se estaba fortaleciendo, los bonos pagaban más intereses, y los inversores en general seguían comprando acciones. Fue un empate.

Luke

Pero espera, ¿cómo sabemos que los inversores realmente no estaban asustados? ¿Hay datos sobre flujos de dinero hacia oro, o solo estamos viendo que el precio no se movió?

Mimi

Es una buena pregunta. El artículo solo nos dice el precio y lo que algunos analistas piensan sobre por qué no se movió. No tenemos números sobre cuánto dinero entró o salió del oro.

Mark

Entonces, ¿qué le dijo al mercado que ómicron no era tan malo? ¿Solo que no había síntomas graves?

Mimi

Eso es lo que sugiere Innes. La falta de síntomas "abiertamente angustiantes" fue suficiente para que la gente dijera: bueno, sigamos comprando acciones.

Luke

Eso es una caracterización de Innes, no un hecho. No sabemos realmente qué pensaba el mercado en general. Sabemos que las acciones subieron y el oro no, pero eso podría significar muchas cosas.

Mark

¿Y el dólar? ¿Por qué se fortaleció después de dos días de caídas?

Mimi

El artículo no lo explica. Solo dice que subió "levemente". Probablemente fue una corrección técnica o algo relacionado con las expectativas sobre tasas de interés.

Luke

Exacto, no sabemos. Y eso importa, porque si el dólar se fortaleció por una razón específica, eso nos diría algo sobre lo que el mercado realmente espera.

Mark

Entonces, ¿qué debería estar observando alguien que quiere entender hacia dónde va el oro?

Mimi

Los rendimientos de los bonos, el valor del dólar, y si los casos de ómicron comienzan a afectar realmente la economía. Si alguno de esos cambia significativamente, el oro se moverá.

Luke

Y si quieres saber si los inversores realmente están asustados o no, mira si el dinero comienza a fluir hacia oro o si se queda en acciones. Eso te dirá la verdad.

  • Oro al contado cotizaba en US$ 1,787.83 la onza el miércoles 22 de diciembre
  • Dólar se apreciaba después de dos días de pérdidas, encareciendo el oro
  • Rendimientos de bonos del Tesoro estadounidense y alemán en máximos recientes
  • Acciones asiáticas y europeas avanzaban a pesar del aumento de casos de COVID-19

El oro se mantiene cerca de US$ 1,787.83 la onza con operaciones limitadas, reflejando un equilibrio entre factores alcistas y bajistas en los mercados. La fortaleza del dólar y los rendimientos de bonos en máximos recientes encarecen el oro, mientras que la confianza inversora en activos de riesgo reduce la demanda de refugio seguro.

El oro cotiza sin cambios significativos en medio de presiones opuestas: la apreciación del dólar y mayores rendimientos de bonos contrarrestan la demanda de refugio seguro por la variante ómicron.

El oro se movía sin dirección clara el miércoles, atrapado entre fuerzas opuestas que se neutralizaban mutuamente en una sesión de operaciones lentas. A las 09:54 GMT, la onza de oro al contado se cotizaba prácticamente sin cambios en 1,787.83 dólares, mientras que los futuros estadounidenses apenas se movían alrededor de 1,782.20 dólares. La quietud de los precios reflejaba una realidad incómoda para los inversores: no había un ganador claro entre los múltiples factores que empujaban y tiraban del mercado simultáneamente.

La propagación acelerada de la variante ómicron del coronavirus debería haber impulsado la demanda tradicional de oro como activo de refugio seguro. Sin embargo, ese impulso chocaba directamente contra tres obstáculos. Primero, el dólar estadounidense se apreciaba nuevamente después de dos días de caídas, lo que encarecía el oro para cualquier comprador que operara en otras monedas. Segundo, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y los títulos alemanes se mantenían cerca de máximos recientes, aumentando el costo de oportunidad de mantener oro físico que no genera intereses. Tercero, y quizás más importante, los inversores en mercados de riesgo seguían mostrando confianza. Las acciones asiáticas y europeas avanzaban a pesar del aumento de casos de COVID-19, sugiriendo que los participantes del mercado no veían a ómicron como una amenaza existencial.

Peter Fertig, analista de Quantitative Commodity Research, capturó la tensión con una frase simple: "Hay señales contradictorias". Para el oro, explicó, la presión combinada de un dólar más fuerte y rendimientos de bonos más altos estaba siendo contrarrestada por el apoyo que llegaba de la debilidad de las acciones británicas. Esa debilidad había surgido de datos económicos decepcionantes: la economía del Reino Unido se había expandido menos de lo esperado durante el período julio-septiembre, empujando a los inversores británicos hacia activos más defensivos.

Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management, ofreció una perspectiva diferente sobre por qué los inversores seguían entrando en activos de mayor riesgo a pesar de ómicron. Aunque las preocupaciones sobre la variante abundaban, la falta de síntomas abiertamente angustiantes proporcionaba cierto alivio psicológico. Eso era suficiente para que muchos participantes del mercado decidieran que el momento de buscar refugio seguro había pasado, al menos por ahora.

Entre los otros metales preciosos, la plata subía modestamente un 0.2% a 22.54 dólares la onza. El platino ganaba también un 0.2%, llegando a 936.70 dólares, mientras que el paladio mostraba más fuerza con un avance de 2.1% hasta 1,830.76 dólares. Estos movimientos menores en los metales acompañantes reflejaban el mismo patrón de indecisión que dominaba al oro: sin dirección clara, sin convicción, simplemente esperando que el mercado decidiera cuál de las fuerzas opuestas terminaría prevaleciendo.

Hay señales contradictorias
— Peter Fertig, analista de Quantitative Commodity Research
La falta de síntomas abiertamente angustiantes brinda cierto alivio, lo que es una razón para entrar en activos de mayor riesgo
— Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management
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