Obispo considera “sospechoso" intento modificar Constitución

El derecho a la vida constituye un valor innegociable
El obispo Castro Marte rechaza cualquier intento de modificar el artículo constitucional que protege la vida desde la concepción.

En la República Dominicana, el obispo Jesús Castro Marte ha alzado su voz contra lo que considera una amenaza silenciosa al orden constitucional: los intentos de modificar el artículo 37, que protege la vida desde la concepción. Desde su diócesis, el prelado convierte una disputa jurídica en una pregunta más antigua sobre los valores que sostienen a una sociedad. Su advertencia a los magistrados del Tribunal Constitucional no es solo legal, sino moral: hay principios que, en su visión, no pertenecen al debate sino a la convicción.

  • El obispo Castro Marte califica de 'sospechosos y delicados' los intentos de impugnar ante el Tribunal Constitucional el artículo que define la vida desde la concepción, señalando la influencia de grupos foráneos.
  • La sorpresa del prelado revela una tensión real: después de años de vigencia de la Constitución actual, sectores organizados buscan ahora reabrir debates que muchos consideraban cerrados.
  • Los magistrados del Tribunal Constitucional quedan en el centro de la presión, instados por la Iglesia a actuar con prudencia ante impugnaciones que podrían redefinir principios fundamentales.
  • Más allá del debate constitucional, Castro Marte advierte sobre una crisis de violencia —feminicidios y accidentes de tránsito— que apunta a una fractura más profunda en el tejido moral del país.
  • El obispo propone que la solución no es solo jurídica ni policial, sino cultural: una educación que forme en valores éticos, amor y respeto mutuo como base de la convivencia.

En una entrevista en RNN Canal 27, monseñor Jesús Castro Marte, obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, advirtió contra los intentos de modificar el artículo 37 de la Constitución dominicana, que establece que la vida humana comienza en la concepción. Hablando con el periodista Federico Méndez en el programa Esferas de Poder, el prelado calificó esos esfuerzos de "sospechosos y delicados" y señaló la influencia de grupos externos como factor detrás de las iniciativas.

Castro Marte dirigió un mensaje directo a los magistrados del Tribunal Constitucional, exhortándolos a proceder con cautela. Lo que más le sorprende es que, tras años de vigencia de la Constitución actual, ciertos sectores recurran ahora al tribunal para impugnar disposiciones orientadas a proteger la vida. En su visión, estas acciones generan confusión pública y erosionan la dignidad de la persona, tocando principios que considera innegociables.

Pero el obispo fue más allá del debate constitucional. Expresó alarma por los niveles de violencia en el país —en particular los feminicidios y los accidentes de tránsito— y ofreció un diagnóstico de fondo: la crisis tiene raíces en la formación moral y ética de la ciudadanía. Castro Marte llamó a una educación que no se limite a ciencias y tecnología, sino que cultive el amor, el respeto mutuo y las buenas costumbres, trazando así una línea implícita entre la defensa de los principios constitucionales y la necesidad de una transformación cultural más profunda en la República Dominicana.

En una entrevista transmitida por RNN Canal 27, monseñor Jesús Castro Marte, obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, expresó su preocupación sobre lo que considera intentos problemáticos de modificar la Constitución dominicana. Específicamente, advirtió contra cualquier esfuerzo por alterar el artículo 37, la disposición constitucional que establece que la vida humana comienza en la concepción y termina con la muerte natural.

Castro Marte caracterizó estos intentos como "sospechosos y delicados" durante su conversación con el periodista Federico Méndez en el programa Esferas de Poder. El obispo fue directo en su mensaje a los magistrados del Tribunal Constitucional, instándolos a proceder con cautela frente a lo que describió como iniciativas de grupos externos que poseen influencia dentro del país. Para Castro Marte, el derecho a la vida no es negociable, y la Constitución debe ser respetada y preservada tal como está redactada.

Lo que más sorprende al prelado es que, después de años de que la Constitución actual ha estado en vigencia, ciertos sectores recurran al Tribunal Constitucional para impugnar precisamente aquellas disposiciones destinadas a proteger la vida humana. En su perspectiva, estas acciones generan confusión en la opinión pública y socavan la dignidad de la persona. Su llamado a los magistrados refleja una inquietud más profunda: que decisiones judiciales podrían reescribir principios fundamentales que considera establecidos y fuera de debate.

Más allá de la cuestión constitucional, Castro Marte amplió su mensaje para abordar lo que ve como una crisis más amplia de violencia en la República Dominicana. Expresó alarma particular por los feminicidios y los accidentes de tránsito, fenómenos que calificó de preocupantes. Su diagnóstico va más allá de la seguridad pública: sugiere que la raíz del problema está en la educación y la formación moral de la ciudadanía.

El obispo hizo un llamado a la sociedad dominicana para fortalecer la convivencia pacífica mediante la promoción del amor, el respeto mutuo y las buenas costumbres. Argumentó que la educación no puede limitarse a ciencias y tecnología, sino que debe incluir una formación ética y moral robusta. En su visión, un mundo menos violento requiere que las personas se eduquen en el amor y en valores compartidos. Castro Marte presentó así una conexión implícita entre la preservación de principios constitucionales fundamentales y la necesidad de una transformación cultural más profunda en el país.

Hago un llamado a los magistrados del Tribunal Constitucional frente al intento de grupos foráneos que tienen influencia con grupos de aquí
— Monseñor Jesús Castro Marte
Estamos en un mundo muy violento y tenemos que educarnos en el amor. La educación no solo debe enfocarse en las ciencias y la tecnología, sino también en la formación moral
— Monseñor Jesús Castro Marte
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué el obispo siente que estos intentos de modificar la Constitución son específicamente "sospechosos"? ¿Qué lo preocupa más allá del cambio legal en sí?

Model

Parece que lo que lo inquieta es la idea de que grupos externos estén influyendo en decisiones que él considera ya resueltas hace años. No es solo el cambio, sino quién lo está impulsando y por qué ahora.

Inventor

Mencionó "grupos foráneos". ¿Cree que está sugiriendo una conspiración, o simplemente que hay presión internacional sobre temas que considera internos?

Model

Probablemente ambas cosas. Está señalando que hay actores externos con poder de influencia, pero también está diciendo que eso es inapropiado cuando se trata de principios que él ve como fundamentales y ya consensuados.

Inventor

¿Cómo conecta todo esto con su preocupación por la violencia y los feminicidios? Parecen temas separados.

Model

No lo son para él. Cree que la violencia viene de una crisis moral más profunda, de una falta de educación en valores. Si la sociedad no se educa en el amor y el respeto, entonces todo se desmorona, incluyendo el respeto por la vida misma.

Inventor

¿Está diciendo que quienes quieren cambiar la ley sobre la vida son los mismos que contribuyen a la violencia?

Model

No exactamente. Está diciendo que ambas cosas son síntomas de lo mismo: una sociedad que ha perdido sus fundamentos morales. La solución, en su visión, es restaurar esos fundamentos, no debatir los detalles legales.

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