Nvidia confirma entregas de chips Vera Rubin a principales empresas de IA

La última tecnología de Nvidia ya está aquí y lista para gestionar las tareas de IA más críticas del mundo.
Nvidia demostró que sus chips Vera Rubin no son promesas futuras sino tecnología en funcionamiento en centros de datos reales.
Mark

¿Por qué Nvidia necesitaba hacer estas demostraciones en vivo? ¿No es suficiente con anunciar que el producto está listo?

Mimi

Porque los inversores están asustados. Nvidia ha tenido un año terrible en bolsa mientras sus competidores se disparan. Necesitaba mostrar que la tecnología no es una promesa futura, sino algo que está siendo usado en este momento por OpenAI y otras empresas grandes.

Mark

¿Qué tan significativa es la mejora de fabricación que describieron, la del cableado eliminado?

Mimi

Es más importante de lo que parece. Significa que pueden producir más rápido, con menos errores, y con robots en lugar de trabajadores humanos. Eso se traduce en márgenes más altos y entregas más confiables cuando la demanda es enorme.

Mark

Mencionaron que el nuevo rack proporciona diez veces más tokens. ¿Eso es suficiente para mantener a Nvidia adelante de AMD?

Mimi

Por ahora sí. Pero AMD está respondiendo rápidamente. El hecho de que Nvidia tenga que hacer comparaciones directas públicamente sugiere que la brecha se está cerrando. No es que Nvidia esté ganando, es que está tratando de no perder.

Mark

¿Qué significa que Amazon y otros clientes estén desarrollando sus propios chips?

Mimi

Significa que Nvidia no puede darse el lujo de descansar. Si sus clientes más grandes pueden hacer chips competitivos internamente, eventualmente podrían reducir drásticamente sus compras. Vera Rubin tiene que ser tan bueno que sea más barato y más rápido comprarlo que hacerlo.

Mark

¿Por qué el margen bruto del 75% importa tanto en esta historia?

Mimi

Porque muestra que Nvidia no solo vende más, sino que gana más dinero en cada venta. Eso les da recursos para invertir en la próxima generación mientras sus competidores aún están alcanzándolos. Es un círculo virtuoso, siempre que puedan mantener el liderazgo tecnológico.

  • Las acciones de Nvidia crecieron apenas 9% este año mientras AMD, Intel y ARM se duplicaban, generando dudas sobre si la empresa podía mantener su ventaja competitiva.
  • Los inversores temían retrasos en Vera Rubin y una posible pérdida de dominio frente a rivales como AMD y Broadcom, además de grandes clientes como Amazon desarrollando sus propios chips.
  • Ian Buck confirmó en rueda de prensa que Vera Rubin ya está en producción plena, con OpenAI, Google Cloud, Meta, Microsoft Azure y CoreWeave entre los primeros en desplegarlo.
  • El nuevo diseño elimina casi todo el cableado interno mediante placas de circuito impreso, reduce errores de ensamblaje con robots y multiplica por diez la capacidad de procesamiento respecto a la generación anterior.
  • Con ingresos proyectados en 393.400 millones de dólares y márgenes brutos del 75%, Nvidia avanza hacia representar un tercio de todas las ventas del sector de semiconductores.

En un momento en que los mercados cuestionaban su ritmo de innovación, Nvidia ha respondido con hechos: los chips Vera Rubin, su nueva generación de aceleradores de inteligencia artificial, ya no son una promesa sino una realidad desplegada en los centros de datos de las empresas más influyentes del mundo. La confirmación, hecha desde Santa Clara por el vicepresidente ejecutivo Ian Buck, sitúa a Nvidia en el centro de una carrera tecnológica que redefine cómo se construye y se procesa la inteligencia artificial a escala global. En un sector donde la velocidad de adopción determina el liderazgo, la empresa no solo entrega hardware: entrega certeza.

Ian Buck, vicepresidente ejecutivo de Nvidia, se presentó ante los periodistas en Santa Clara con un mensaje directo: los chips Vera Rubin ya están en manos de los clientes. No son prototipos ni promesas. Están en producción plena, desplegándose en los principales centros de datos de inteligencia artificial del mundo.

El anuncio llega en un momento de presión para la empresa. Mientras el índice de semiconductores subió 66% este año, las acciones de Nvidia apenas ganaron 9%, y competidores como AMD, Intel y Arm vieron duplicarse sus valuaciones. Los inversores habían expresado inquietud por posibles retrasos en Vera Rubin y por la amenaza de rivales como Broadcom, además de grandes clientes como Amazon que desarrollan sus propios chips para reducir su dependencia de Nvidia.

Pero la realidad que Buck presentó fue contundente: OpenAI planea adoptar Vera Rubin a gran escala en el tercer trimestre. CoreWeave, Google Cloud, Azure de Microsoft, Meta y Dell ya utilizan sistemas basados en esta tecnología. En una visita a un centro de pruebas en Sunnyvale, los ingenieros mostraron un rack de servidores Vera Rubin que OpenAI estaba probando en ese momento.

La nueva generación transforma también cómo se ensambla el hardware. Donde antes los técnicos conectaban manualmente docenas de cables durante horas, ahora un robot completa el trabajo en minutos con una tasa de fallos significativamente menor. La refrigeración líquida elimina ventiladores y libera espacio, mientras que el rack completo NVL72 ofrece diez veces más capacidad de procesamiento que la generación anterior, según CoreWeave.

Nvidia también lanzó comparaciones directas con la competencia, afirmando que su microprocesador Vera supera en hasta 1,8 veces al diseño Turin de AMD en tareas de Python. AMD respondió anunciando un evento en San Francisco para presentar su nuevo servidor Venice.

Los números respaldan la confianza de Nvidia: se prevé un crecimiento de ingresos del 82% hasta 393.400 millones de dólares en el ejercicio actual, con ventas totales que podrían superar los 500.000 millones el próximo año y márgenes brutos estimados en torno al 75%. La empresa avanza hacia representar aproximadamente un tercio de todas las ventas del sector de semiconductores.

Ian Buck, vicepresidente ejecutivo de Nvidia, se paró frente a los periodistas en la sede de la empresa y anunció algo que los inversores llevaban meses esperando escuchar: los chips Vera Rubin ya están en las manos de los clientes. No son prototipos. No son promesas. Están en producción plena, desplegándose en los principales centros de datos de inteligencia artificial del mundo.

Esta confirmación llega en un momento de presión creciente para Nvidia. A pesar de dominar el mercado de aceleradores de IA —los chips especializados que impulsan el software de inteligencia artificial en los centros de datos— la empresa enfrenta un panorama competitivo que se estrecha. Este año, mientras el índice de referencia del sector de semiconductores subió 66%, las acciones de Nvidia apenas ganaron 9%. Entretanto, AMD, Intel y Arm vieron duplicarse o más que duplicarse sus valuaciones. Los inversores y analistas han expresado inquietud sobre posibles retrasos en la fabricación de Vera Rubin y sobre si Nvidia puede mantener su ventaja tecnológica frente a rivales como AMD y Broadcom. Incluso grandes clientes como Amazon están desarrollando sus propios chips para reducir la dependencia de Nvidia.

Pero Buck fue claro durante la rueda de prensa en Santa Clara: Vera Rubin ya está aquí. OpenAI, creador de ChatGPT, planea adoptar la tecnología a gran escala en el tercer trimestre. CoreWeave, Google Cloud, Azure de Microsoft, Meta, Dell y otras empresas ya están utilizando sistemas basados en Vera Rubin. Durante una visita a un pequeño centro de datos de prueba en Sunnyvale, California, los ingenieros de Nvidia señalaron un rack de servidores Vera Rubin que OpenAI estaba probando en ese momento. El mensaje era inequívoco: la tecnología no es futura. Es presente.

La nueva generación de chips trae consigo mejoras sustanciales en cómo se fabrican y se despliegan. En generaciones anteriores, los técnicos ensamblaban manualmente las bandejas que albergaban los aceleradores de IA, las unidades centrales de procesamiento y las redes, conectando a mano docenas de cables. Era lento, propenso a errores, y especialmente problemático cuando las fábricas entrenaban a trabajadores en nuevos diseños. Vera Rubin elimina prácticamente todo ese cableado interno. Las conexiones ahora se realizan mediante placas de circuito impreso o enlaces especialmente diseñados. Una tarea que antes consumía horas de trabajo humano ahora la realiza un robot en minutos, con una tasa de fallos significativamente menor.

Esta transformación fue posible en parte gracias a la refrigeración líquida de todos los componentes principales, lo que elimina la necesidad de ventiladores y el espacio adicional requerido para que el aire circule. El nuevo rack completo de aceleradores, llamado NVL72, proporcionará diez veces más tokens —la unidad fundamental de la computación de IA— que la generación anterior, según mediciones del operador de centros de datos CoreWeave.

Durante las sesiones informativas, Nvidia hizo algo inusual: comparaciones directas con la competencia. Su nuevo microprocesador Vera es hasta 1,8 veces más rápido que el diseño Turin de AMD al ejecutar código en Python, según la empresa. OpenAI y Anthropic se encuentran entre los primeros en adoptar el nuevo producto. AMD respondió por correo electrónico diciendo que un nuevo diseño sería mucho más competitivo, y anunció un evento en San Francisco a finales de la semana para presentar su nuevo servidor Venice.

A pesar de las preocupaciones de los inversores este año, los números de Nvidia sugieren que el crecimiento está lejos de desacelerarse. Se prevé que los ingresos aumenten 82% hasta alcanzar 393.400 millones de dólares en el ejercicio fiscal actual, acelerándose desde un ritmo anterior del 65%. Se espera que las ventas totales superen los 500.000 millones de dólares el próximo año. Nvidia está en camino de representar aproximadamente un tercio de todas las ventas del sector de semiconductores, mientras mantiene márgenes brutos estimados en torno al 75%.

Para consolidar su posición, Nvidia ha construido una red de instalaciones cerca de su sede en Silicon Valley donde crea prototipos y prueba rápidamente todo lo que debe incluirse en un centro de datos de IA moderno. Estos espacios permiten a los clientes experimentar con software y servicios en el nuevo hardware antes de recibir el equipo. Es un mensaje de confianza: Nvidia no solo promete que Vera Rubin funciona. Invita a sus clientes a verlo funcionar ahora.

Estamos en plena producción. Se está implementando en todos nuestros principales clientes.
— Ian Buck, vicepresidente y director general de Nvidia
Un nuevo diseño resultaría mucho más competitivo.
— AMD, en respuesta por correo electrónico
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