Nuevas evidencias sugieren que Venus tuvo océanos hace mil millones de años

Quizá fue habitable hace mil millones de años
Venus pudo haber sido un mundo con océanos antes de convertirse en el infierno actual que conocemos.
Mark

¿Por qué importa tanto saber si Venus tuvo océanos hace mil millones de años?

Mimi

Porque si Venus fue habitable durante gran parte de su historia y luego se convirtió en lo que es hoy, tendríamos un ejemplo de cómo evolucionan los mundos rocosos. Eso nos ayuda a entender qué tan común es encontrar planetas potencialmente habitables alrededor de otras estrellas.

Mark

Pero el estudio se basa solo en la forma de las grietas, ¿no? ¿Eso es suficiente para hacer una afirmación tan grande?

Mimi

No, no es suficiente. Es por eso que el estudio es una hipótesis, no una conclusión. Los investigadores ven un patrón geométrico que se parece al que crean las arcillas en los océanos terrestres, pero no pueden medir directamente si esas arcillas están realmente allí. El radar no puede distinguir entre basalto y arcilla solo por su forma.

Mark

Entonces, ¿qué necesitan para verificar esto?

Mimi

Mejor resolución y espectroscopía. Las nuevas misiones, especialmente VERITAS y EnVision, tendrán instrumentos capaces de resolver características mucho más pequeñas y de analizar la composición química de la superficie. Eso permitirá confirmar o descartar la hipótesis.

Mark

¿Cuánto tiempo falta para que lleguen esas misiones?

Mimi

VERITAS no se lanzará antes de 2031, y EnVision también está prevista para ese año. Así que todavía hay que esperar varios años. Mientras tanto, los científicos seguirán reinterpretando los datos de hace treinta años, buscando pistas que otros quizá no vieron.

Mark

Si Venus fue habitable, ¿qué pasó? ¿Por qué se convirtió en un infierno?

Mimi

Eso es lo que los científicos quieren entender. Probablemente tuvo que ver con un efecto invernadero descontrolado, donde el vapor de agua y otros gases atraparon cada vez más calor, evaporando los océanos. Pero los detalles de cómo sucedió exactamente siguen siendo un misterio.

  • Venus pudo haber sido habitable hace mil millones de años
  • Fracturas poligonales de 1-2 kilómetros cubren el 32% de la superficie venusiana
  • Los océanos antiguos habrían cubierto el 90% de Venus, equivalentes al 40% de los océanos terrestres actuales
  • Las nuevas misiones (VERITAS, EnVision, DAVINCI) llegarán a partir de 2031

Venus pudo haber sido habitable durante miles de millones de años antes de convertirse en el infierno actual, lo que tendría implicaciones cruciales para entender la evolución de exoplanetas similares a la Tierra. Las fracturas poligonales de 1-2 kilómetros en Venus coinciden con patrones formados por contracción de arcillas en océanos terrestres, sugiriendo antiguos depósitos sedimentarios en las llanuras bajas del planeta.

Un nuevo estudio reinterpreta estructuras geológicas venusianas como posibles restos de océanos antiguos que cubrieron hasta el 90% del planeta hace mil millones de años, basándose en patrones de fracturas poligonales similares a sedimentos marinos terrestres.

Venus hoy es un mundo inhóspito, sofocante bajo una atmósfera de dióxido de carbono y ácido sulfúrico, con temperaturas que fundirían el plomo. Pero hace mil millones de años, quizá, fue diferente. Quizá fue habitable. Esta posibilidad es lo que mantiene a los científicos estudiando nuestro planeta vecino con tanta intensidad, porque si Venus fue realmente un mundo con agua durante gran parte de su historia geológica y luego se transformó en el infierno que vemos hoy, tendríamos un ejemplo vivo de cómo evolucionan los mundos rocosos alrededor de estrellas como el Sol. Eso importa no solo para entender nuestro propio sistema solar, sino para saber qué tan común es encontrar exotierras potencialmente habitables en el universo.

El problema es que sabemos muy poco sobre la superficie de Venus. Los datos más recientes provienen de misiones de hace treinta años: las sondas soviéticas Venera 15 y 16, y la sonda Magallanes de la NASA, que operó entre 1990 y 1994 y creó mapas de radar con una resolución máxima de unos cien metros por píxel. Eso es suficiente para ver las características grandes, pero no para resolver los detalles que permitirían confirmar o descartar hipótesis sobre el pasado climático del planeta. Mientras esperamos que lleguen las nuevas misiones —VERITAS y DAVINCI de la NASA, EnVision de la Agencia Espacial Europea, Shukrayaan 1 de la agencia espacial india, y VOICE de China—, los investigadores siguen reinterpretando esos datos antiguos, buscando pistas que otros quizá pasaron por alto.

Un nuevo estudio publicado en Earth and Planetary Science Letters, liderado por Richard Ghail, Suzanne Smrekar y Anna Gülcher, propone una lectura novedosa de ciertas estructuras geológicas venusianas. Sugieren que lo que vemos podría ser evidencia de océanos que cubrieron el planeta hasta bien entrada la mitad del último eón. Venus es volcánicamente activo, más que la Tierra incluso: tiene casi 85.000 edificios volcánicos identificados y algunos de los flujos de lava más grandes del Sistema Solar. Su superficie está surcada por canales, la mayoría creados por procesos volcánicos. Baltis Vallis, el canal más largo de todo el Sistema Solar, se extiende entre 6.800 y 7.431 kilómetros, superando al Nilo. Pero hay otras estructuras que llaman la atención: regiones cubiertas de fracturas poligonales, patrones geométricos de grietas que dividen la superficie en polígonos de entre uno y dos kilómetros de lado. Se han identificado 204 de estas regiones.

La explicación tradicional es que estas fracturas se formaron cuando la superficie se enfrió y contrajo, como sucede en muchos lugares. Pero hay un problema: existen hasta seis tipos diferentes de fracturas poligonales en Venus, y algunas de las más grandes no encajan bien con esa explicación. En Marte se ven fracturas poligonales, pero son mucho más pequeñas, de cientos de metros, y se formaron cuando se secaron los sedimentos de antiguos lagos. En ningún otro planeta se observan fracturas tan grandes como las de Venus. En la Tierra, sin embargo, existe un patrón similar: en los fondos oceánicos, los sedimentos marinos ricos en minerales arcillosos llamados esmectitas se contraen al comprimirse, creando exactamente este tipo de red geométrica de grietas.

La hipótesis que proponen Ghail y sus colegas es que algunas de las estructuras venusianas podrían ser restos de esos sedimentos arcillosos, depositados en el fondo de antiguos océanos y luego comprimidos. ¿De dónde vendrían esas arcillas? Durante la evaporación de los océanos, el ciclo fotoquímico del azufre en una atmósfera rica en vapor de agua habría generado episodios intensos de lluvia de ácido sulfúrico, junto con lluvia de agua. Esas lluvias habrían erosionado las tierras altas, transportando arcillas ricas en esmectita hacia las llanuras bajas, donde se depositaron en el fondo de los océanos que aún existían. Uno de los seis tipos de terreno hexagonal que ven en Venus se parece notablemente a lo que encuentran en los fondos oceánicos terrestres. Este tipo de terreno cubre el 32% de la superficie de Venus, por debajo de cierto radio de referencia. Si realmente son restos de sedimentos oceánicos, su distribución sugiere un nivel de agua que habría cubierto el 90% de la superficie del planeta, con un volumen equivalente al 40% de los océanos terrestres actuales.

La baja resolución de las imágenes de radar de Magallanes impide verificar directamente si hay antiguas líneas de costa, aunque hay características del terreno que podrían corresponder a estructuras erosionadas por agua. La teoría predominante sigue siendo que estas formaciones se crearon por flujos de lava. Aquí está el talón de Aquiles del estudio: se basa únicamente en la morfología, en la forma de las fracturas. Los investigadores infieren que hay arcillas a partir de la geometría, pero no tienen medidas directas de su presencia. El radar no puede distinguir entre basalto compactado y arcilla; ambos se ven similares en las imágenes. Las próximas misiones cambiarán eso. VERITAS, con lanzamiento previsto para no antes de 2031 tras reajustes presupuestarios, incluirá el instrumento VISAR, capaz de resolver características de hasta treinta metros por píxel, tres veces mejor que Magallanes. EnVision, también prevista para 2031, complementará con radar de mayor resolución y sondeo subsuperficial. DAVINCI enviará una sonda atmosférica que caracterizará el ambiente cerca de la superficie durante su descenso, aportando datos composicionales indirectos. Entonces sabremos si Venus fue realmente un mundo habitable, o si esa posibilidad sigue siendo solo una hipótesis atractiva.

Si Venus fue habitable durante miles de millones de años y luego dejó de serlo, tendríamos un ejemplo del camino que han seguido muchos exoplanetas de tamaño terrestre alrededor de estrellas de tipo solar
— Implicación del estudio de Ghail, Smrekar y Gülcher
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