858 incendios activos en Canadá han obligado evacuaciones de comunidades indígenas y generan columnas de humo que cruzan fronteras hacia Estados Unidos. Autoridades activaron protocolos de emergencia con centros de refrigeración y distribución de mascarillas KN95 ante calidad del aire clasificada como peligrosa.
Nueva York en alerta por humo de incendios canadienses días antes de la final del Mundial 2026
Todas las casas han desaparecido. No queda nada.
¿Por qué estos incendios son diferentes a los que Canadá ha experimentado antes?
No es que sean diferentes en naturaleza, sino en dónde ocurren y con qué frecuencia. Históricamente, los grandes incendios forestales sucedían en el oeste canadiense. Ahora están llegando a Ontario, Quebec, provincias atlánticas. Y desde 2015, simplemente no han parado de aumentar.
¿Qué tiene que ver el cambio climático con esto?
El calentamiento extremo seca la atmósfera y la vegetación. Cuando todo está más seco, el fuego encuentra más combustible y se propaga más rápido. Es un ciclo que se retroalimenta. Los expertos lo ven claro: esto no es coincidencia.
Pero la gente en Nueva York está más preocupada por la final del Mundial que por los incendios en sí.
Claro, porque el humo está llegando a sus ciudades días antes del partido. Detroit tenía la peor calidad del aire del mundo. Nueva York estaba "insalubre". Es difícil ignorar una crisis cuando afecta directamente tu aire, tu salud, tu evento importante.
¿Qué pasó con las comunidades indígenas?
Fueron evacuadas. Perdieron todo. Una jefa de Primera Nación sobrevuelo su territorio y vio que todas las casas habían desaparecido. No es una cifra de contaminación del aire, es gente sin hogar.
¿Pueden controlar estos incendios?
Con 858 focos activos y más surgiendo cada día, es casi imposible. Más de 150 equipos de bomberos trabajan, pero la magnitud es tal que la extinción completa es difícil. El primer ministro de Ontario dijo que gastarían lo que hiciera falta, pero el dinero no detiene el fuego cuando el clima está en su contra.
El Pulso
- 858 incendios activos en Canadá al 16 de julio, con 30 nuevos reportados ese día
- Comunidades indígenas de Ontario evacuadas con pérdida total de viviendas
- Detroit registró la peor calidad del aire del mundo; Nueva York clasificada como "insalubre"
- Final de la FIFA 2026 programada para Nueva Jersey el 19 de julio bajo amenaza de humo
- Incendios forestales aumentaron en frecuencia desde 2015, desplazándose hacia el este canadiense
858 incendios activos en Canadá han obligado evacuaciones de comunidades indígenas y generan columnas de humo que cruzan fronteras hacia Estados Unidos. Autoridades activaron protocolos de emergencia con centros de refrigeración y distribución de mascarillas KN95 ante calidad del aire clasificada como peligrosa.
Cientos de incendios forestales en Canadá generan alertas de contaminación en el noreste estadounidense, con Nueva York bajo vigilancia días antes de la final del Mundial de la Fifa 2026.
A cientos de kilómetros al norte, en las provincias canadienses de Ontario y más allá, cientos de incendios forestales ardían sin control mientras sus columnas de humo atravesaban la frontera hacia Estados Unidos. Para el jueves 16 de julio, los registros contabilizaban 858 focos activos en territorio canadiense, y ese mismo día se reportaron 30 nuevos incendios. Los equipos de emergencia trabajaban sin descanso, pero muchas de las llamas seguían avanzando.
El humo no respeta fronteras. Denso y visible, cruzó hacia el norte de Estados Unidos, transformando el aire en varias regiones. El Servicio Meteorológico Nacional estadounidense emitió alertas de contaminación atmosférica que se extendieron por el Alto Medio Oeste, los Grandes Lagos y el noreste del país. En el norte de Michigan y Minnesota, la calidad del aire fue clasificada como "peligrosa". Las autoridades locales pidieron a los residentes que permanecieran en espacios cerrados. En el oeste de Nueva York, la situación se calificó como "muy insalubre", mientras que en el área metropolitana de Nueva York llegó a "insalubre". La empresa suiza IQAir reportó que Detroit tenía la peor calidad del aire del mundo en ese momento, seguida por Minneapolis, Chicago y Toronto.
La preocupación crecía porque la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 estaba programada para el domingo 19 de julio en Nueva Jersey. Los vientos del noroeste continuarían empujando el humo hacia el norte durante el resto de la semana y el fin de semana, lo que generó inquietud sobre si la contaminación llegaría a la zona donde se disputaría el partido más importante del torneo. Un cambio en la dirección del viento para el lunes podría mejorar la situación al sur del país, pero hasta entonces la incertidumbre permanecía.
Las autoridades respondieron activando protocolos de emergencia. Se ampliaron los planes de prevención por calor, se abrieron cientos de centros de refrigeración y se distribuyeron mascarillas KN95 entre la población. El humo generaba cielos brumosos y alteraba los colores de amaneceres y atardeceres, un recordatorio visible de la magnitud de la crisis.
Pero la emergencia no era solo ambiental. En las comunidades indígenas del norte de Ontario, el fuego avanzaba de manera implacable. Habitantes de las Primeras Naciones fueron evacuados de sus territorios, algunos abandonando la zona remota en embarcaciones. Helen Paavola, jefa de la Primera Nación Namaygoosisagagun, describió los daños tras un sobrevuelo: "Todas las casas han desaparecido. No queda nada". La pérdida era total.
Los expertos señalaban que los incendios forestales son parte del ciclo natural de la selva boreal canadiense, pero algo había cambiado. Desde 2015, su frecuencia había aumentado notablemente. Laura Chasmer, profesora de geografía y medio ambiente en la Universidad de Western Ontario, vinculaba este fenómeno con episodios de calentamiento climático extremo y el secado de la atmósfera. Lo más preocupante era que los incendios, que históricamente ocurrían más en el oeste de Canadá, se estaban desplazando hacia Ontario, Quebec y las provincias atlánticas. La magnitud de estos eventos hacía cada vez más difícil su extinción completa.
A nivel político, la tensión era evidente. Legisladores de Michigan criticaban la situación, lo que llevó al primer ministro canadiense Mark Carney a afirmar que ambos países compartían responsabilidad frente al cambio climático. Su gobierno, aseguró, mantenía comunicación constante con las provincias y comunidades afectadas. Por su parte, Doug Ford, primer ministro de Ontario, defendió la respuesta de su administración, señalando que más de 150 equipos de bomberos trabajaban en la emergencia. "Gastaremos lo que haga falta", declaró.
Mientras el humo seguía avanzando hacia el sur y el mundo observaba cómo una de las mayores competiciones deportivas podría verse afectada por una crisis ambiental, la pregunta pendiente era si los vientos cambiarían a tiempo o si Nueva Jersey recibiría las consecuencias de un desastre que estaba ocurriendo cientos de kilómetros al norte.
Citas Notables
Todas las casas han desaparecido. No queda nada.— Helen Paavola, jefa de la Primera Nación Namaygoosisagagun
Gastaremos lo que haga falta.— Doug Ford, primer ministro de Ontario