Nueva York declara emergencia por tormenta de nieve histórica que paraliza la costa este

Millones de personas enfrentan riesgos por ventisca, cortes de electricidad y aislamiento; se han desplegado equipos de rescate en zonas inundables.
Nadie entra ni sale de la ciudad de Nueva York
Un meteorólogo del Centro de Predicción Meteorológica resume la magnitud de la tormenta que paraliza la costa este.
Mark

¿Por qué esta tormenta es tan diferente de otras que ha visto Nueva York?

Mimi

Los números la sitúan en un contexto histórico. Si cae más de 37,6 centímetros en 24 horas, entra en el top diez de la historia registrada de la ciudad. El pronóstico de 51 centímetros la acerca peligrosamente al récord de 69,3 centímetros de 2016.

Luke

Pero espera—ese pronóstico de 51 centímetros, ¿es el máximo esperado o una estimación central? Porque hay una diferencia enorme entre "podría llegar a" y "probablemente llegará a".

Mimi

El Servicio Meteorológico Nacional lo plantea como el pronóstico principal para la ciudad. Pero tienes razón en ser preciso: los meteorólogos hablan de "potencial" para impactos extremos, no de certeza absoluta.

Mark

¿Qué significa realmente que 41 millones de personas enfrenten "riesgos por ventisca"?

Mimi

Es un área geográfica enorme—desde Filadelfia hasta Maine. Pero el impacto varía. Nueva York, Long Island, Nueva Jersey y el sur de Nueva Inglaterra soportarán la peor parte. Washington solo espera 7,6 centímetros.

Luke

Entonces cuando dicen "41 millones", ¿eso incluye a gente que verá 7,6 centímetros y gente que verá 51? Porque eso es una diferencia de experiencia completamente distinta.

Mimi

Exacto. Es una cifra de población en riesgo, no de población igualmente afectada. La zona de máximo impacto es mucho más pequeña.

Mark

¿Qué tan preparada está la ciudad para esto?

Mimi

Hochul desplegó 6.000 trabajadores de servicios públicos, más de 100 miembros de la Guardia Nacional, y más de 2.000 quitanieves. Eso sugiere una respuesta seria.

Luke

Pero ella también advirtió sobre apagones generalizados. Si eso sucede, ¿qué tan efectivos serán esos quitanieves si los trabajadores no pueden trabajar de noche sin luz?

Mimi

Es un punto válido. La gobernadora fue honesta sobre los límites: dijo que es demasiado peligroso que los trabajadores suban a postes durante una tormenta. Así que hay una preparación, pero también una aceptación de que habrá períodos en los que simplemente no se puede hacer mucho.

Mark

¿Cuánto tiempo durará esto?

Mimi

La tormenta misma, lo peor, será durante la noche del domingo. Pero Rob Carolan, un meteorólogo privado, advierte que el patrón invernal podría mantener la región bajo condiciones tormentosas durante semanas.

Luke

¿Semanas? ¿Eso significa más tormentas, o solo que seguirá siendo frío e invernal?

Mimi

Probablemente ambas cosas. El hielo acumulado en los Grandes Lagos y la nieve extensa crearán un patrón que favorecerá más sistemas de tormenta. Pero eso es una proyección a largo plazo, no un pronóstico confirmado.

  • 41 millones de personas en la costa este enfrentan condiciones de ventisca
  • Nueva York podría recibir más de 51 centímetros de nieve; el récord histórico es 69,3 centímetros (23 de enero de 2016)
  • Casi 9.900 vuelos cancelados hasta el martes
  • Gobernadora Hochul declaró estado de emergencia para 22 condados; 6.000 trabajadores de servicios públicos desplegados
  • Vientos esperados de hasta 80 km/h en Nueva York y 112 km/h en la costa

La gobernadora Kathy Hochul declaró estado de emergencia para Nueva York, Long Island y el valle del Hudson ante nevadas que podrían ser históricas. Casi 9.900 vuelos fueron cancelados; el transporte público limitado; se esperan vientos de hasta 80 km/h y posibles apagones generalizados.

Nueva York y la costa este de EE.UU. enfrentan una tormenta invernal potencialmente paralizante que afecta a 41 millones de personas, con previsión de más de 51 cm de nieve en la ciudad.

La costa este de Estados Unidos se preparaba el domingo para lo que podría ser una de las tormentas invernales más severas de los últimos años. Cerca de 41 millones de personas enfrentaban condiciones de ventisca mientras una potente masa de aire frío y humedad convergía sobre la región, amenazando con paralizar ciudades, interrumpir el transporte y dejar a millones sin electricidad durante días.

Nueva York era el epicentro de la amenaza. El Servicio Meteorológico Nacional pronosticaba que la ciudad recibiría más de 51 centímetros de nieve, con el peor de las condiciones esperado durante la noche del domingo. Cualquier acumulación superior a 37,6 centímetros en 24 horas situaría el temporal entre los diez más intensos en la historia registrada de la ciudad; el récord actual, establecido el 23 de enero de 2016, alcanzó 69,3 centímetros. Brian Hurley, meteorólogo jefe del Centro de Predicción Meteorológica, calificó el sistema como "potencialmente paralizante" para muchas zonas del noreste, con potencial de causar impactos extremos que alcanzaban el nivel más alto en la escala de cinco categorías que utiliza la agencia para evaluar sistemas invernales.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró el estado de emergencia para la ciudad, Long Island y partes del valle del Hudson, ampliando posteriormente la declaración a 22 condados. El alcalde Zohran Mamdani anunció que las autopistas, puentes y carreteras de acceso a Nueva York cerrarían a las 21:00 del domingo, y que las escuelas permanecerían cerradas el lunes. En Boston, la alcaldesa Michelle Wu también declaró la emergencia por nieve y prohibió el aparcamiento en las principales vías a partir de las 14:00. Nueva Jersey declaró igualmente el estado de emergencia, mientras que el gobernador de Connecticut, Ned Lamont, prohibió la circulación de vehículos comerciales a partir de las 17:00 locales del domingo.

El sistema de transporte de la región colapsó bajo la presión de la tormenta. Casi 9.900 vuelos hacia y desde Estados Unidos fueron cancelados hasta el martes, la mayoría con origen o destino en Nueva York, Boston y Filadelfia. Delta Air Lines suspendió operaciones en los aeropuertos LaGuardia y John F. Kennedy de Nueva York y en el Logan de Boston hasta el martes. El servicio del Long Island Rail Road quedó suspendido, mientras que el Metro-North Railroad funcionaba con horario de fin de semana y el sistema de metro operaba únicamente con servicio local. Frank Pereira, meteorólogo jefe del Centro de Predicción Meteorológica, resumió la situación con una frase que capturaba la magnitud del evento: "Nadie entra ni sale de la ciudad de Nueva York".

Los vientos intensos amplificaban el peligro. Se esperaban rachas de casi 80 kilómetros por hora en Nueva York y de hasta 112 kilómetros por hora en la costa. Estas condiciones, combinadas con las nevadas, generarían visibilidad nula y crearían retrasos en cascada tanto en desplazamientos terrestres como aéreos. Los futuros del gas natural en Estados Unidos subieron hasta un 6,8% el domingo por la noche, ante la previsión de que el frío extremo impulsaría la demanda de calefacción.

La amenaza de apagones generalizados preocupaba a los funcionarios. Hochul advirtió a los neoyorquinos sobre posibles cortes de electricidad que probablemente se extenderían por el Atlántico Medio y el noreste. Como preparación, unos 6.000 trabajadores de servicios públicos fueron desplegados para responder y restablecer el suministro lo antes posible. "Es demasiado peligroso que suban a un poste y arriesguen sus propias vidas para restablecer la electricidad", dijo Hochul en una rueda de prensa. "Así que, por favor, tengan paciencia si se quedan sin luz". Más de 100 miembros de la Guardia Nacional fueron desplegados, y más de 2.000 quitanieves fueron preparados para despejar y tratar las carreteras. El alcalde Mamdani anunció que equipos adicionales de rescate habían sido activados en zonas inundables por si la situación se agravaba.

La tormenta no se limitaba a Nueva York. Filadelfia podría recibir 41 centímetros de nieve, mientras que en Boston se preveían hasta 51 centímetros. Washington esperaba alrededor de 7,6 centímetros. La amenaza se extendía desde aproximadamente Filadelfia hasta Maine, con entre 45 y 51 centímetros de nieve esperados en muchas áreas.

Los meteorólogos advertían que los impactos podrían extenderse mucho más allá de la tormenta inmediata. Rob Carolan, propietario de Hometown Forecast Services, afirmó que la extensa nevada en todo el noreste y el hielo acumulado en los Grandes Lagos podrían mantener a la región bajo un patrón invernal tormentoso durante semanas. Para millones de personas en la costa este, lo que comenzaba como una noche de domingo se transformaría en una prueba de resistencia que probaría la capacidad de las ciudades para responder a una de las peores tormentas en décadas.

Son condiciones de ventisca. Nueva York no ha afrontado una tormenta de esta magnitud en la última década.
— Alcalde Zohran Mamdani
Es demasiado peligroso que suban a un poste y arriesguen sus propias vidas para restablecer la electricidad. Así que, por favor, tengan paciencia si se quedan sin luz.
— Gobernadora Kathy Hochul
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