Nueva York bajo alerta por humo de incendios canadienses antes de la final del Mundial

La contaminación del aire afecta la salud de residentes y visitantes, con riesgos especiales para asmáticos, niños y mujeres embarazadas; se reportaron interrupciones en partidos deportivos por calidad del aire pésima.
La televisión intenta retratar esta escena que estamos viendo
Un joven de Nueva York describe cómo el humo de los incendios canadienses transformó la ciudad en un paisaje de ciencia ficción.
Mark

¿Por qué el humo de Canadá llegó tan lejos? ¿No debería quedarse en la frontera?

Mimi

El viento no respeta fronteras. Cuando tienes más de 180 incendios activos en Ontario, el volumen de humo es tan masivo que atraviesa estados enteros. Es como si toda una región estuviera ardiendo a la vez.

Mark

¿Qué tan grave es un índice de calidad del aire de 200?

Mimi

Es el punto donde la gente empieza a sentir síntomas reales. No es solo incomodidad. Hay tos, dolor de cabeza, ardor en los ojos. Para alguien con asma, puede ser peligroso.

Mark

¿Cómo afecta esto a la Selección argentina?

Mimi

Llegan a una ciudad que parece sacada de una película de horror, con aire que no pueden respirar bien. El entrenamiento del viernes es un problema real. Pero tienen suerte: el domingo, cuando jueguen, debería estar mejor.

Mark

¿Por qué compararon Nueva York con Stranger Things?

Mimi

Porque literalmente no podías ver los edificios. El cielo era amarillo y gris. La gente caminaba con barbijos. Era como si la ciudad hubiera desaparecido dentro de una nube. No es una exageración.

Mark

¿Qué pasa con los turistas?

Mimi

Están en Times Square viendo el humo en lugar de las luces. Es el viaje que nadie planeó. Algunos probablemente piensan que es parte del espectáculo. Otros simplemente quieren irse.

Mark

¿Mejorará realmente para el domingo?

Mimi

Según los meteorólogos, sí. Las lluvias van a limpiar el aire. Pero es una carrera contra el tiempo. La final no puede posponerse, así que Argentina tendrá que jugar en las condiciones que haya.

  • Más de 180 incendios forestales activos en Ontario generan humo que alcanza 20 estados estadounidenses
  • Índice de calidad del aire cercano a 200, nivel considerado insalubre
  • La Selección argentina llega a Nueva York; entrenamiento del viernes comprometido
  • Final del Mundial programada para el domingo en New Jersey Stadium contra España
  • Partido de fútbol femenino interrumpido cuatro veces el miércoles por calidad del aire

Más de 180 incendios activos en Ontario generan humo que alcanza 20 estados estadounidenses con índices de calidad del aire cercanos a 200, nivel considerado insalubre. La Selección argentina llega a Nueva York en medio de la alerta; el entrenamiento del viernes podría verse comprometido, aunque se esperan lluvias que mejoren las condiciones para el domingo.

Nueva York enfrenta alerta por contaminación del aire debido al humo de incendios forestales canadienses. Las condiciones deberían mejorar para la final del Mundial el domingo, pero podrían afectar el entrenamiento de la Selección argentina el viernes.

Nueva York despertó el jueves envuelta en una neblina que parecía sacada de una película de ciencia ficción. El humo de más de 180 incendios forestales activos en el norte de Ontario había cruzado la frontera canadiense y llegado hasta la costa este estadounidense, tiñendo el cielo de tonos ocres y grises que oscurecían incluso los rascacielos más emblemáticos de Manhattan. El índice de calidad del aire se acercaba a 200, un nivel que los expertos clasifican como insalubre, y las autoridades habían emitido alertas en más de veinte estados.

La ciudad que nunca duerme se encontraba bajo alerta hasta la medianoche de ese jueves, con el humo persistiendo al menos hasta la mañana del viernes. Kaitlyn Lardeo, meteoróloga del Servicio Meteorológico Nacional, explicó que el fenómeno se extendería durante todo el día siguiente, lo que complicaría los planes de entrenamiento de la Selección argentina, que había llegado a Nueva York después de que su vuelo desde Atlanta se retrasara por una tormenta eléctrica. La final del Mundial contra España estaba programada para el domingo en el New Jersey Stadium, y aunque las perspectivas mejoraban para ese día gracias a las lluvias pronosticadas, el viernes presentaba un escenario desafiante.

El alcalde Zohran Mamdani había pedido a los neoyorquinos que limitaran su tiempo al aire libre. Las temperaturas superaban los treinta grados centígrados, lo que agravaba la situación. En las calles, multitudes de turistas y residentes caminaban con barbijos que se distribuían gratuitamente en bibliotecas, estaciones de bomberos, centros de transporte y comisarías. Los aromas característicos de Times Square —frutos secos tostados y panchos a la parrilla— quedaban enmascarados por el aire cargado de hollín. Desde el Bronx, el horizonte de Manhattan era completamente invisible. Los aviones que despegaban del aeropuerto de LaGuardia desaparecían rápidamente entre la densa nube.

John Larry, un joven de veinte años, observaba la ciudad desde el Muelle 15 de Manhattan a través de una inquietante neblina amarilla. "La televisión y el cine intentan retratar esta escena que estamos viendo en Nueva York", dijo. "Da un poco de miedo." Su comparación con la serie Stranger Things capturaba la sensación de irrealidad que envolvía a la ciudad.

Los efectos en la salud ya eran evidentes. Las partículas tóxicas del humo causaban tos, dolor de cabeza, ardor en los ojos, irritación de garganta, sinusitis, dolor de pecho, taquicardia y cansancio. Para quienes padecían asma u otras enfermedades respiratorias, los riesgos eran significativamente mayores. Los niños y las mujeres embarazadas también se exponían a efectos negativos más graves. El miércoles por la noche, un partido de la Liga Nacional de fútbol femenino había tenido que ser interrumpido cuatro veces para que las jugadoras se hidrataran, algo sin precedentes esa temporada. Trinity Rodman, figura del Washington Spirit y de la selección estadounidense, describió la calidad del aire como "pésima".

La meteoróloga Lardeo ofrecía una perspectiva esperanzadora para el fin de semana. Las lluvias pronosticadas para las próximas horas deberían ayudar a mejorar la situación y permitir que aire más limpio llegara a la zona. Para el domingo, cuando Argentina enfrentara a España en la final, las condiciones deberían ser significativamente mejores. Pero el viernes seguía siendo una incógnita, un día en el que la Selección tendría que adaptarse a un entorno hostil mientras se preparaba para el partido más importante del torneo.

La televisión y el cine intentan retratar esta escena que estamos viendo en Nueva York. Da un poco de miedo.
— John Larry, turista de 20 años en Manhattan
La calidad del aire era pésima.
— Trinity Rodman, jugadora del Washington Spirit y seleccionado estadounidense
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