Netanyahu condena a líderes que reconocen Palestina antes de viaje a EE.UU.

Cientos de miles de palestinos fueron desplazados hacia el sur de la Franja de Gaza por la ofensiva militar israelí en Ciudad de Gaza.
La promesa de un Estado árabe sigue sin cumplirse hasta hoy
Macron invoca la historia de 1947 para justificar por qué Palestina merece lo que se le prometió hace décadas.
Mark

¿Por qué Netanyahu espera hasta el último momento, en el aeropuerto, para condenar a estos países? ¿No habría sido más efectivo hacerlo antes?

Mimi

Porque el timing es el mensaje. Espera hasta que está a punto de partir hacia Nueva York, donde enfrentará a esos mismos líderes. Es una declaración de que no será intimidado, de que lleva su posición intacta a la mesa.

Mark

Pero once países acaban de reconocer a Palestina. ¿No sugiere eso que su posición está perdiendo apoyo internacional?

Mimi

Sí, pero Netanyahu lo ve de otra manera. Para él, estos países están recompensando el terrorismo en lugar de condenarlo. Desde su perspectiva, están eligiendo el lado equivocado.

Mark

Macron dice que el reconocimiento es "la única solución que traerá la paz a Israel". ¿Cómo responde Netanyahu a eso?

Mimi

Rechazándolo completamente. Para Netanyahu, la paz no viene de ceder territorio o reconocer un Estado palestino. Viene de victoria militar y de que Hamás sea derrotado. Son dos visiones irreconciliables del futuro.

Mark

¿Qué significa que más del 75 por ciento de los países de la ONU reconozcan a Palestina?

Mimi

Significa que Netanyahu está cada vez más aislado en la arena internacional. Pero él no lo ve como aislamiento; lo ve como estar de pie solo por principios. Su audiencia no es la ONU. Es Trump, sus votantes, y aquellos que creen que Israel no debe hacer concesiones.

Mark

¿Y los rehenes? ¿Cómo encaja eso en todo esto?

Mimi

Es su comodín. Mientras haya rehenes israelíes en Gaza, Netanyahu puede argumentar que cualquier acuerdo debe priorizarlos. Macron lo sabe, por eso lo condiciona todo a su liberación. Pero Netanyahu lo usa para justificar que la guerra continúe.

  • Once países occidentales, liderados por Francia, reconocieron simultáneamente a Palestina como Estado en una cumbre organizada al margen de la Asamblea General de la ONU, marcando un quiebre diplomático sin precedentes recientes.
  • Netanyahu respondió con dureza desde el aeropuerto Ben Gurion, prometiendo condenar a los líderes que, según él, recompensan a los responsables del ataque del 7 de octubre en lugar de condenarlos.
  • Cientos de miles de palestinos huyen hacia el sur de Gaza mientras el ejército israelí avanza en una gran ofensiva sobre Ciudad de Gaza, añadiendo urgencia humanitaria al debate político.
  • Macron condicionó la apertura de una embajada francesa en Palestina a la liberación de rehenes israelíes y a un acuerdo de alto el fuego, intentando equilibrar el gesto diplomático con presión concreta.
  • Netanyahu viaja a Nueva York para reunirse con Trump por cuarta vez y hablar ante la ONU, buscando consolidar apoyos mientras la comunidad internacional se fractura en torno a la solución de dos Estados.

Mientras Benjamin Netanyahu partía hacia Nueva York para dirigirse a la ONU y reunirse con Donald Trump, once naciones occidentales —encabezadas por Francia— anunciaban su reconocimiento oficial de Palestina como Estado independiente, elevando a más del 75% la proporción de países miembros de la ONU que han dado ese paso. El primer ministro israelí respondió con una promesa rotunda: un Estado palestino 'no sucederá'. En este cruce de voluntades diplomáticas se condensa una de las tensiones más antiguas y dolorosas de la historia contemporánea: la distancia entre la promesa de la paz y la realidad de la guerra.

Benjamin Netanyahu abordó un vuelo hacia Nueva York el jueves con palabras de rechazo aún frescas. Antes de partir, arremetió contra los líderes que acababan de reconocer a Palestina como Estado, prometiendo condenarlos públicamente y reafirmando que la creación de ese Estado 'no sucederá'. Su destino: la Asamblea General de la ONU, donde hablaría el viernes, y reuniones con Donald Trump y el presidente argentino Javier Milei.

El detonante inmediato fue la cumbre del lunes, organizada por Francia y Arabia Saudita al margen de la Asamblea General. Once países —Francia, Reino Unido, Canadá, Australia, Portugal, Bélgica, Luxemburgo, Malta, Mónaco, Andorra y San Marino— anunciaron simultáneamente su reconocimiento oficial de Palestina. Con esas incorporaciones, más del 75% de los miembros de la ONU han dado ese paso, una cifra que refleja la creciente presión internacional ante la escalada militar israelí en Gaza y la violencia en Cisjordania.

Los líderes que firmaron el reconocimiento lo enmarcaron como un acto de esperanza. El primer ministro de Luxemburgo lo describió como 'el comienzo de un renovado compromiso con la diplomacia y la coexistencia'. El rey Alberto de Mónaco anunció el deseo del Principado de sumarse, aunque reafirmó su apoyo 'inquebrantable' a la existencia de Israel. Emmanuel Macron fue más directo: aseguró que el reconocimiento es 'la única solución que traerá la paz a Israel', aunque condicionó la apertura de una embajada francesa en Palestina a la liberación de rehenes y a un alto el fuego. Recordó además que la promesa de un Estado árabe hecha en 1947 sigue sin cumplirse.

Mientras Netanyahu volaba, el ejército israelí continuaba una gran ofensiva en Ciudad de Gaza, obligando a cientos de miles de personas a desplazarse hacia el sur de la Franja. Netanyahu —quien desde noviembre de 2024 enfrenta una orden de detención de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra— anunció que en su discurso presentaría 'la verdad de los ciudadanos de Israel' y que buscaría con Trump avanzar en la liberación de rehenes y la derrota de Hamás. La solución de dos Estados, otrora objetivo compartido, se ha convertido en el eje de una fractura diplomática que divide profundamente a la comunidad internacional.

Benjamin Netanyahu abordó un avión desde el aeropuerto Ben Gurion el jueves con un mensaje de rechazo aún resonando en sus palabras. Antes de partir hacia Nueva York, donde se dirigiría a la Asamblea General de la ONU el viernes y se reuniría con Donald Trump y el presidente argentino Javier Milei, el primer ministro israelí arremetió contra los líderes mundiales que acababan de reconocer a Palestina como Estado.

"Condenaré a aquellos líderes que, en lugar de condenar a los asesinos, violadores y quemadores de niños, quieren darles un Estado en el corazón de Israel", declaró Netanyahu desde la terminal, refiriéndose al movimiento islamista Hamás y su ataque del 7 de octubre de 2023 que desencadenó la guerra actual en Gaza. Su promesa fue clara: la creación de un Estado palestino "no sucederá". Estas palabras llegaban apenas días después de que once países occidentales, encabezados por Francia, anunciaran simultáneamente su reconocimiento oficial de Palestina como Estado independiente.

La cumbre especial del lunes, organizada por Francia y Arabia Saudita al margen de la Asamblea General de la ONU, marcó un punto de quiebre diplomático. Francia, Reino Unido, Canadá, Australia, Portugal, Bélgica, Luxemburgo, Malta, Mónaco, Andorra y San Marino sumaron sus voces al reconocimiento palestino. Con estas incorporaciones, más del 75 por ciento de los países con asiento en la ONU han decidido reconocer a Palestina como Estado independiente, una cifra que refleja la presión internacional creciente ante la escalada militar israelí en Gaza y la violencia contra palestinos en Cisjordania.

Los líderes que dieron este paso lo justificaron como un acto de esperanza diplomática. El primer ministro de Luxemburgo, Luc Frieden, describió el reconocimiento como "el comienzo de un renovado compromiso con la esperanza, un compromiso con la diplomacia, el diálogo, la coexistencia y la solución de dos Estados". Su colega maltés, Robert Abela, lo caracterizó como "solo uno de los muchos pasos necesarios para hacer realidad el sueño de la paz". Incluso el rey Alberto de Mónaco anunció el deseo del Principado de reconocer a Palestina, aunque reafirmó el apoyo "inquebrantable" a la existencia de Israel.

Emmanuel Macron, presidente de Francia y coorganizador de la cumbre, fue más directo. Aseguró que "este reconocimiento es la única solución que traerá la paz a Israel" a pesar de su "reticencia y su miedo". Sin embargo, condicionó la apertura de una embajada francesa en Palestina a la liberación de los rehenes israelíes y al logro de un acuerdo de alto el fuego. Macron también invocó la historia, recordando que en 1947 la ONU aprobó dividir el Mandato Británico de Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe. Mientras la comunidad internacional reconoció el Estado israelí "cumpliendo finalmente el destino de este pueblo tras milenios de vagar y ser perseguido", lamentó que "la promesa de un Estado árabe sigue sin cumplirse hasta el día de hoy".

Netanyahu, quien desde noviembre de 2024 enfrenta una orden de detención de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad en Gaza, utilizó su viaje a Nueva York para reafirmar su posición. Anunció que en su discurso ante la Asamblea General presentaría "la verdad de los ciudadanos de Israel, la verdad de los soldados, la verdad de nuestra nación". También confirmó que se reuniría con Trump por cuarta vez, con la intención de discutir "las grandes oportunidades que nos han traído nuestras victorias" y la necesidad de "cumplir los objetivos de la guerra: traer de vuelta a todos nuestros rehenes, derrotar a Hamás y ampliar el círculo de paz".

Mientras Netanyahu viajaba, el ejército israelí continuaba una gran ofensiva en Ciudad de Gaza, el mayor centro urbano del territorio palestino. Esta operación ha obligado a cientos de miles de personas a huir hacia el sur de la Franja, añadiendo una dimensión humanitaria a un conflicto diplomático que ahora divide profundamente a la comunidad internacional. La solución de dos Estados, que una vez fue un objetivo compartido, se ha convertido en el punto de fricción central entre aquellos que ven en el reconocimiento palestino un paso hacia la paz y aquellos que lo rechazan como una amenaza existencial.

Condenaré a aquellos líderes que, en lugar de condenar a los asesinos, violadores y quemadores de niños, quieren darles un Estado en el corazón de Israel
— Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí
Este reconocimiento es la única solución que traerá la paz a Israel a pesar de su reticencia y su miedo
— Emmanuel Macron, presidente de Francia
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