NASA busca voluntarios para misión simulada a Marte durante un año

Los participantes enfrentarán riesgos potenciales incluida pérdida de privacidad, lesiones físicas y una ínfima probabilidad de muerte durante el año de aislamiento simulado.
Cuatro personas desaparecerán durante un año entero en una caja de 158 metros cuadrados
La NASA busca voluntarios para vivir en un hábitat simulado que replicará las condiciones de vida en Marte.

En el umbral de una nueva era de exploración, la NASA convoca a cuatro personas dispuestas a desaparecer del mundo conocido durante un año entero, no para escapar de la humanidad, sino para servirle. Dentro de un módulo de apenas 158 metros cuadrados impreso en 3D en Houston, estos voluntarios vivirán como si Marte ya fuera su hogar, generando el conocimiento que algún día permitirá a la especie humana establecerse en otro mundo. Es un acto de sacrificio silencioso: ser pionero no de la llegada, sino de la posibilidad.

  • La NASA abrió una convocatoria urgente para cuatro voluntarios dispuestos a vivir un año completo en un hábitat marciano simulado, con inscripciones que cierran el 17 de septiembre.
  • El experimento no es simbólico: los participantes enfrentarán recursos limitados, equipos que fallarán deliberadamente y retrasos de comunicación que imitarán los minutos de distancia real entre la Tierra y Marte.
  • Los riesgos son reales y la agencia no los disimula — pérdida total de privacidad, posibilidad de lesiones físicas y una probabilidad mínima pero existente de muerte durante el año de confinamiento.
  • El proyecto contempla tres misiones anuales consecutivas, cada una con su propio equipo, convirtiendo estos años de aislamiento en datos científicos que validarán sistemas de soporte vital para futuras misiones tripuladas.
  • La primera misión arrancará en otoño de 2022, y lo que emerja de esas paredes determinará si la humanidad está realmente preparada para intentar vivir en el planeta rojo.

La NASA abrió una convocatoria sin precedentes: busca cuatro personas dispuestas a desaparecer durante un año entero en Mars Dune Alpha, un módulo de 158 metros cuadrados impreso en 3D en el Centro Espacial Johnson de Houston. Dentro de ese espacio, los voluntarios vivirán como si estuvieran en Marte, enfrentando los mismos obstáculos que aguardan a los astronautas reales cuando la humanidad finalmente llegue al planeta rojo. Las inscripciones están abiertas hasta el 17 de septiembre.

El proyecto forma parte de un programa de tres misiones anuales consecutivas, cada una con su propio equipo de cuatro personas. La primera comenzará en otoño de 2022. Los datos recogidos servirán para validar sistemas de soporte vital y preparar respuestas a problemas aún desconocidos. Grace Douglas, científica de la NASA, lo explicó con claridad: es imposible saber cómo responderán los sistemas — y los humanos — sin probarlos primero aquí en la Tierra.

Dentro del módulo, los voluntarios no estarán ociosos. Realizarán caminatas espaciales simuladas, investigación científica, trabajarán con realidad virtual y controlarán robots, todo bajo condiciones de estrés deliberado: recursos escasos, equipos que fallarán y retrasos en las comunicaciones que imitarán el lag real entre ambos planetas. Cada fallo será documentado y convertido en conocimiento.

La NASA no oculta los riesgos: pérdida de privacidad durante doce meses, posibilidad de lesiones físicas y una probabilidad ínfima pero real de muerte. No se ha revelado la compensación económica. Lo que sí está claro es el perfil que busca la agencia: no los primeros en pisar Marte, sino los primeros en demostrar que los humanos pueden vivir allí.

La NASA abrió sus puertas a un experimento sin precedentes: busca cuatro personas dispuestas a desaparecer durante un año entero. No en una prisión, sino en un hábitat simulado que pretende replicar la vida en Marte. El módulo, llamado Mars Dune Alpha, ocupa apenas 158 metros cuadrados y será impreso en 3D en el Centro Espacial Johnson de Houston, Texas. Dentro de esas paredes, los voluntarios vivirán como si estuvieran a millones de kilómetros de casa, enfrentando los mismos obstáculos que enfrentarían los astronautas reales cuando la humanidad finalmente pise el planeta rojo.

La agencia espacial estadounidense lanzó la convocatoria el viernes pasado, con inscripciones abiertas hasta el 17 de septiembre. El proyecto no es un capricho científico: forma parte de un programa de tres misiones anuales consecutivas, cada una con su propio equipo de cuatro personas. La primera misión comenzará en otoño de 2022. Los datos que emerjan de estos años de confinamiento servirán para validar sistemas de soporte vital, desarrollar soluciones a problemas aún desconocidos, y preparar a la humanidad para los desafíos reales que enfrentará cuando intente establecer una presencia permanente en Marte.

Grace Douglas, científica del departamento de Tecnología Avanzada de Alimentos de la NASA, explicó la lógica detrás del experimento: es imposible saber cómo responderán los sistemas de vida, y cómo responderán los humanos, sin probarlos primero en la Tierra. Las simulaciones permitirán a los investigadores entender y contrarrestar tanto los desafíos físicos como los mentales que los astronautas enfrentarán antes de partir. No se trata solo de ingeniería; se trata de psicología, de resistencia, de cómo el cuerpo y la mente humanos reaccionan al aislamiento extremo.

Dentro del módulo marciano, los voluntarios no estarán simplemente esperando. Realizarán caminatas espaciales simuladas, investigación científica, trabajarán con sistemas de realidad virtual, controlarán robots, y mantendrán comunicaciones con el exterior. Pero todo ocurrirá bajo condiciones de estrés deliberado: recursos limitados, equipos que fallarán, retrasos en las comunicaciones que simularán el lag de varios minutos que existe entre la Tierra y Marte. Cada problema que surja será documentado, analizado, y convertido en conocimiento que informará el diseño de futuras misiones reales.

La NASA no oculta los riesgos. La agencia advierte a los candidatos que enfrentarán la pérdida de privacidad durante doce meses completos. Existe la posibilidad de lesiones físicas. Y aunque la probabilidad es ínfima, existe incluso una pequeña posibilidad de muerte. No se ha revelado cuánto dinero recibirán los ganadores por aceptar estos riesgos y este sacrificio. Lo que sí está claro es que la agencia está buscando personas dispuestas a convertirse en pioneros de un tipo diferente: no los primeros en pisar Marte, sino los primeros en demostrar que los humanos pueden vivir allí.

Es fundamental para probar soluciones que satisfagan las complejas necesidades de vivir en la superficie marciana. Las simulaciones en la Tierra nos ayudarán a comprender y contrarrestar los desafíos físicos y mentales que enfrentarán los astronautas antes de partir
— Grace Douglas, científica del departamento de Tecnología Avanzada de Alimentos de la NASA
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué la NASA necesita hacer esto en la Tierra si eventualmente enviará gente a Marte de todas formas?

Model

Porque enviar a alguien a Marte sin saber cómo responderá es enviar a alguien a morir. Necesitan entender qué falla, cuándo falla, y cómo los humanos reaccionan cuando todo se rompe al mismo tiempo.

Inventor

¿Qué tan diferente es vivir en un cuarto de 158 metros cuadrados de vivir realmente en Marte?

Model

La diferencia es que aquí puedes salir. Aquí hay aire que respiras sin pensar. Aquí, si algo sale mal, hay gente a unos metros de distancia. En Marte, estás solo con tres personas más y nadie puede ayudarte.

Inventor

¿Quién se ofrece voluntario para esto? ¿Qué tipo de persona dice que sí?

Model

Gente que cree que forma parte de algo más grande que ellos mismos. Gente que puede tolerar la monotonía, el confinamiento, y la idea de que sus datos corporales y mentales serán estudiados durante un año entero.

Inventor

¿Y si alguien tiene un colapso mental a los tres meses?

Model

Eso es exactamente lo que la NASA quiere saber. Eso es el experimento. Entender dónde están los límites, qué pasa cuando se alcanzan, y cómo preparar a los astronautas reales para no llegar a ese punto.

Inventor

¿Vale la pena el dinero que van a recibir?

Model

Nadie lo sabe aún. La NASA no ha dicho cuánto es. Pero probablemente no sea sobre el dinero. Es sobre ser parte de la historia.

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