Musk ofreció casi 98.000 millones de euros para comprar ChatGPT y evitar que cayera bajo control de Microsoft, según documentos del juicio contra OpenAI. Zuckerberg ignoró la invitación de Musk y optó por desarrollar su propio chatbot competidor, reforzando la posición de OpenAI frente a la oferta multimillonaria.
Musk intentó reclutar a Zuckerberg para frenar a Gates y comprar ChatGPT
Zuckerberg ni siquiera respondió; eligió su propio camino
¿Por qué Musk pensaría que Zuckerberg querría unirse a este plan? Parecen competidores naturales.
Porque en ese momento, ambos compartían una preocupación común: la concentración de poder en manos de Microsoft y Gates a través de OpenAI. Musk vio una oportunidad de formar una alianza defensiva.
Pero tenemos que ser claros: los documentos muestran que Musk lo intentó. No sabemos exactamente cómo lo intentó, qué palabras usó, o si fue una propuesta seria o exploratoria. Solo sabemos que Zuckerberg no respondió.
¿Y eso qué significa? ¿Que no le interesaba o que simplemente estaba ocupado?
Probablemente ambas cosas. Zuckerberg ya estaba invirtiendo en su propio chatbot. Unirse a Musk habría significado depender de él, compartir control, asumir riesgos legales. Era más seguro hacer lo suyo.
Y aquí está lo importante: la falta de respuesta de Zuckerberg fue lo que permitió que OpenAI rechazara la oferta de Musk. Si Zuckerberg hubiera dicho que sí, la historia podría haber sido completamente diferente.
Entonces, ¿Musk perdió porque Zuckerberg simplemente no quiso jugar?
Exactamente. Y eso dice algo sobre cómo funciona el poder en Silicon Valley. No siempre gana quien tiene el dinero o la idea más grande. A veces gana quien tiene el mejor timing y los aliados correctos.
Aunque debemos notar que OpenAI tampoco necesitaba a Zuckerberg. Tenía a Microsoft detrás. La pregunta real es si la oferta de Musk fue jamás una amenaza real o solo una maniobra que nunca tuvo posibilidades de éxito.
Le Pouls
- Musk ofreció 97.600 millones de euros a Sam Altman para comprar ChatGPT
- Zuckerberg ignoró la invitación de Musk y desarrolló su propio chatbot
- Musk y Altman fundaron OpenAI en 2015; Musk abandonó el consejo en 2018
- Musk ha presentado dos demandas contra OpenAI acusándola de priorizar ganancias sobre el bien público
- Musk lanzó xAI como competidor directo en el mercado de inteligencia artificial
Musk ofreció casi 98.000 millones de euros para comprar ChatGPT y evitar que cayera bajo control de Microsoft, según documentos del juicio contra OpenAI. Zuckerberg ignoró la invitación de Musk y optó por desarrollar su propio chatbot competidor, reforzando la posición de OpenAI frente a la oferta multimillonaria.
Documentos judiciales revelan que Elon Musk intentó reclutar a Mark Zuckerberg para adquirir ChatGPT y frenar la influencia de Bill Gates, ofreciendo 97.600 millones de euros a Sam Altman, pero Zuckerberg rechazó la propuesta.
Los documentos presentados en el juzgado durante la disputa entre Elon Musk y OpenAI sacaron a la luz un episodio revelador de la lucha corporativa por controlar el futuro de la inteligencia artificial: el intento de Musk de reclutar a Mark Zuckerberg para una operación conjunta destinada a comprar ChatGPT antes de que cayera bajo el dominio de Microsoft.
Según los registros judiciales, Musk ofreció aproximadamente 97.600 millones de euros a Sam Altman, cofundador de OpenAI, para adquirir la compañía. La estrategia no era simplemente hacer una oferta de compra. Musk buscaba que Zuckerberg se sumara al plan, viendo en el fundador de Meta un aliado potencial para bloquear lo que percibía como la influencia creciente de Bill Gates sobre el futuro de la inteligencia artificial a través de la asociación entre OpenAI y Microsoft. Era, en esencia, un intento de construir una coalición de magnates tecnológicos contra lo que Musk consideraba una amenaza existencial.
Zuckerberg nunca respondió. No rechazó formalmente la propuesta; simplemente la ignoró. En su lugar, decidió concentrar sus recursos en desarrollar su propio chatbot, un competidor directo de ChatGPT que le permitía perseguir sus propias ambiciones en el espacio de la inteligencia artificial sin depender de alianzas con otros empresarios. Esa indiferencia, según reportes de Business Insider, fortaleció efectivamente la posición de OpenAI. Sin el respaldo de Zuckerberg y sin la capacidad de Musk para movilizar capital adicional a través de Meta, la oferta multimillonaria se desvaneció.
La historia de la ruptura entre Musk y OpenAI es importante para entender por qué llegó a este punto. Ambos habían fundado la compañía en 2015 junto a otros inversores, con la misión declarada de desarrollar inteligencia artificial segura y beneficiosa para la humanidad. Pero en 2018, la relación se fracturó. Musk abandonó el consejo de administración argumentando que la dirección de la compañía se había desviado de sus principios originales. Lo que lo molestaba específicamente era la transformación de OpenAI de una organización sin fines de lucro a una entidad comercial, un cambio que se consolidó cuando OpenAI selló su alianza estratégica con Microsoft, la compañía liderada por Gates.
Desde entonces, Musk ha presentado dos demandas contra OpenAI, acusándola de traicionar su contrato fundacional al priorizar las ganancias sobre el bien público. En febrero de este año, su frustración fue tan evidente que calificó públicamente a Altman de "Scam Altman", una acusación que resumía su convicción de que había sido engañado. Mientras tanto, Musk lanzó su propia empresa de inteligencia artificial, xAI, con la intención explícita de competir directamente en lo que considera un mercado estratégico para el futuro de la civilización.
Lo que emerge de estos documentos judiciales es un retrato de la competencia feroz que define el sector tecnológico en este momento. No se trata simplemente de empresas compitiendo por usuarios o ingresos. Se trata de magnates intentando moldear la arquitectura fundamental de la tecnología que podría definir el siglo XXI. Musk vio una oportunidad de cambiar el tablero reclutando a Zuckerberg. Zuckerberg, sin embargo, eligió su propio camino. Y OpenAI, respaldada por Microsoft y Gates, continuó su trayectoria sin ser perturbada por ninguno de los dos.
Citations marquantes
Musk calificó públicamente a Sam Altman de 'Scam Altman' en febrero, resumiendo su convicción de haber sido engañado— Elon Musk