Musk admite consumir ketamina para tratar depresión; expertos advierten sobre riesgos sin supervisión

Matthew Perry murió por sobredosis de ketamina, ilustrando la peligrosidad potencial de la droga incluso en contextos de uso médico.
La droga es boba, no decide su efecto
Advertencia de un psiquiatra sobre por qué la inteligencia o riqueza no protegen contra los riesgos reales de la ketamina.
Mark

¿Por qué la admisión de Musk sobre la ketamina genera tanta preocupación si dice que la toma bajo supervisión médica?

Mimi

Porque la supervisión médica que describe es muy diferente de la que requiere realmente la ketamina. Dice tomar una pequeña cantidad cada dos semanas, pero eso no es lo mismo que estar bajo monitoreo clínico riguroso.

Luke

Espera, ¿sabemos realmente cuál es su supervisión? El artículo dice que la toma bajo supervisión médica, pero no especifica qué significa eso exactamente ni quién es el médico.

Mark

Entonces el problema no es la ketamina en sí, sino cómo se está usando.

Mimi

Exacto. La ketamina tiene potencial real para tratar depresión refractaria en contextos de investigación. Pero Musk está promoviendo algo que suena como uso recreativo, solo que con un sello de aprobación porque él es rico e inteligente.

Luke

El artículo cita a De Rosa diciendo que es "uso recreativo de drogas sin control médico", pero ¿cómo sabe De Rosa eso si no ha examinado a Musk? Parece una caracterización basada en el patrón, no en los hechos específicos del caso.

Mark

¿Cuál es el riesgo real si alguien toma dosis pequeñas?

Mimi

Que la dosis pequeña crea una falsa sensación de seguridad. La ketamina es impredecible. Puede causar delirios, alucinaciones, problemas respiratorios. Y tiene alto riesgo de adicción.

Luke

Pero ¿hay evidencia de que Musk haya experimentado esos efectos? El artículo no lo dice. Dice que él cree que no afecta su trabajo.

Mark

¿Y Matthew Perry?

Mimi

Perry murió por sobredosis. Eso muestra que incluso en contextos donde hay acceso a medicamentos, la ketamina puede ser mortal.

Luke

Pero Perry no estaba bajo supervisión médica. Eso es diferente del caso de Musk, aunque el riesgo sigue siendo real.

Mark

Entonces, ¿cuál es el mensaje que Musk está enviando?

Mimi

Que si eres lo suficientemente inteligente y rico, puedes usar drogas peligrosas de forma segura. Y eso normaliza algo que sigue siendo muy peligroso sin control profesional riguroso.

  • Musk dice consumir ketamina una vez cada dos semanas bajo supervisión médica
  • Matthew Perry murió por sobredosis de ketamina en su jacuzzi
  • La ketamina tiene alto riesgo de adicción, tolerancia rápida y puede causar delirios, alucinaciones y paro cardíaco
  • Investigaciones muestran potencial de ketamina para depresión refractaria, pero expertos advierten que esto no valida el uso recreativo sin control

Musk dice tomar una pequeña cantidad cada dos semanas bajo supervisión médica para tratar episodios depresivos ocasionales relacionados con 'mareas químicas'. Psiquiatras advierten que las dosis mínimas generan falsa sensación de seguridad y que la ketamina sigue siendo droga de alto riesgo sin control profesional estricto.

Elon Musk afirmó consumir ketamina recetada en dosis mínimas para tratar depresión, pero expertos advierten sobre peligros del uso sin supervisión médica rigurosa y riesgos de abuso.

Elon Musk reveló en una entrevista publicada el lunes pasado que consume ketamina recetada en dosis pequeñas para tratar episodios depresivos ocasionales. En diálogo con el ex presentador de CNN Don Lemon, el magnate dueño de X y Tesla describió cómo experimenta lo que llamó "mareas químicas" en su cerebro, estados de ánimo negativos que no están vinculados a eventos externos. Según su relato, toma "una pequeña cantidad una vez cada dos semanas", a veces con menor frecuencia aún, y cree que este tratamiento ha sido beneficioso no solo para su salud mental sino también para los inversores de sus empresas. Cuando Lemon le preguntó si alguna vez abusa de la sustancia, Musk respondió que la consume bajo supervisión médica y que tomar demasiada lo haría incapaz de trabajar, algo que su agenda no permite.

La declaración de Musk se suma a un patrón más amplio entre empresarios tecnológicos de alto perfil. El psiquiatra Enrique De Rosa Alabaster señaló que magnates como Sergey Brin, cofundador de Google, también han promovido el uso de microdosis de ketamina, LSD y éxtasis. De Rosa advirtió que la idea de dosis "mínimas" crea una ilusión peligrosa de seguridad, sugiriendo que estas cantidades pequeñas no requieren supervisión ni control cuidadoso. Más aún, caracterizó lo que Musk está haciendo como uso recreativo de drogas sin control médico riguroso, independientemente de cuán inteligente o exitoso sea quien las consume. "A pesar de que Musk es el hombre más inteligente, más rico y una especie de ícono que todo lo que hace está bien, él está promocionando una cuestión que en el fondo sigue siendo el uso recreativo de drogas sin control médico", expresó el especialista.

La ketamina fue desarrollada originalmente como anestésico y analgésico, y en contextos médicos controlados ha demostrado ser eficaz, especialmente en situaciones de emergencia. En años recientes, investigaciones han explorado su potencial para tratar la depresión refractaria, aquella que no responde a antidepresivos convencionales. De Rosa reconoció que estos protocolos de investigación son "realmente muy positivos" y que una dosis administrada bajo condiciones específicas puede tener efectos que duran varios meses. Sin embargo, el problema fundamental radica en lo que ocurre fuera de ese contexto controlado. "El inconveniente es simple: cuando su uso no se hace bajo control profesional", explicó De Rosa. Un médico no puede saber si el usuario tiene antecedentes epilépticos, cuál es su estructura de personalidad, o cómo su cuerpo específico reaccionará a una sustancia tan compleja, incluso en dosis bajas.

Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, muchos pacientes experimentan síntomas psicodélicos y desorientadores de corta duración con la ketamina, y existe riesgo significativo de abuso. El requisito de administración intravenosa en contextos médicos la hace costosa e inconveniente, y hay preocupaciones documentadas sobre su seguridad y los efectos del uso prolongado. El Plan Nacional de Drogas del Gobierno de España detalla que los efectos varían según la composición, la dosis, el contexto y las características del consumidor. A dosis bajas produce efectos similares a la intoxicación por alcohol: pérdida de coordinación, dificultades para hablar y pensar, visión borrosa. A dosis altas provoca un "viaje" intenso con delirios, pseudoalucinaciones, pérdida de la noción del espacio y el tiempo, y distorsión de la realidad. Algunas personas reportan sentirse fuera de su cuerpo o creer que van a morir de manera inmediata.

La ketamina presenta un elevado riesgo de adicción y tolerancia rápida. Su combinación con alcohol u otras drogas aumenta el riesgo de depresión respiratoria, síncope o paro cardíaco. Cuando se mezcla con psicoestimulantes o alucinógenos, puede provocar reacciones impredecibles y muy peligrosas. El consumo habitual produce alteraciones en la memoria y concentración, y deterioro de las habilidades cognitivas. Eduardo Hidalgo, autor de un libro sobre ketamina, la describe como "anestesia disociativa": la persona no queda dormida sino desconectada de su cuerpo y entorno, pudiendo parecer consciente con los ojos abiertos pero completamente desvinculada del dolor y la realidad.

Musk argumentó que desde la perspectiva de Wall Street lo que importa es la ejecución, y que si algo lo ayuda a mantener su desempeño, debería seguir haciéndolo. Sin embargo, De Rosa rechazó esta lógica, señalando que Musk está replicando un patrón que ya ocurrió hace más de una década con los nootrópicos y estimulantes cognitivos entre inversores de bolsa, incluso inspirando una película de 2011 titulada "Sin límites" protagonizada por Bradley Cooper. La diferencia ahora es que la promoción viene de alguien de perfil global extraordinario, lo que potencialmente normaliza el consumo sin supervisión.

El contexto más sombrío de esta conversación es la muerte reciente de Matthew Perry, quien se ahogó en su jacuzzi por una sobredosis de ketamina. De Rosa concluyó con una advertencia que sigue siendo válida: "Es el mismo uso recreativo pero como 'lo hago yo, que soy inteligente, brillante, exitoso y a bajas dosis' dice Musk, está 'validado' y la verdad que la droga es boba, no decide su efecto, es una interacción entre un agente externo y un huésped y, como toda interacción de ese tipo, es una caja de Pandora que si no se la investiga y controla bien puede dar resultados peligrosos". El hecho de que la investigación científica esté explorando usos terapéuticos legítimos de la ketamina no cambia nada respecto a los peligros de su uso corriente como sustancia recreativa, ni invalida los riesgos de abuso que permanecen tan reales como siempre.

Hay momentos en los que tengo una especie de estado químico negativo en mi cerebro, como depresión, y la ketamina es útil para salir del estado de ánimo negativo
— Elon Musk, en entrevista con Don Lemon
La idea de las dosis mínimas lleva al engaño de que se trata de algo que no requiere un seguimiento y un control cuidadoso
— Dr. Enrique De Rosa Alabaster, psiquiatra
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