Murnane lidera las quinielas del Nobel de Literatura 2025 frente a Murakami y Kracht

El mejor escritor en inglés del que la mayoría nunca ha oído hablar
Cómo The New York Times describió a Gerald Murnane, el favorito de las apuestas para el Nobel de Literatura 2025.
Mark

¿Por qué Murnane es el favorito si casi nadie lo conoce?

Mimi

Porque las casas de apuestas tienen acceso a información sobre cómo vota la Academia, y porque su obra es genuinamente importante. The New York Times lo llamó el mejor escritor en inglés del que nadie ha oído hablar.

Luke

Pero eso es una frase bonita, no una razón. ¿Qué datos concretos tienen las casas de apuestas? ¿Encuestas a académicos? ¿Historial de votación?

Mimi

El artículo no especifica. Solo dice que llevan semanas situándolo en lo más alto.

Mark

¿Y Murakami? Aparece cada año.

Mimi

Exacto. Se ha convertido en un meme. Según Nice Odds, esta vez podría quedar cerca del podio pero sin alcanzarlo.

Luke

Eso es especulación. Lo que sabemos es que Björn Wiman, que es un experto real, dice que el premio irá a un hombre blanco del mundo anglosajón, alemán o francés. Eso eliminaría a Murakami.

Mark

¿Y Kracht? Wiman lo menciona como favorito real, pero no aparece en las apuestas.

Mimi

Eso es lo extraño. Wiman dice que miembros de la Academia estuvieron en primera fila en la charla de Kracht en Gotemburgo hace poco.

Luke

Pero eso podría significar cualquier cosa. Podrían haber ido por cortesía, por interés académico, por cualquier razón. No es evidencia de nada.

Mark

Entonces, ¿quién gana?

Mimi

Probablemente Murnane o Pynchon, si seguimos a Wiman. Pero las apuestas dicen Murnane.

Luke

Y en unas horas lo sabremos.

  • Las casas de apuestas posicionan a Gerald Murnane como favorito indiscutible, pero su nombre es casi desconocido para el gran público, lo que convierte su posible victoria en un acto de reivindicación literaria antes que en un triunfo mediático.
  • Candidatos de peso como Krasznahorkai, Cărtărescu y Pynchon compiten en la sombra, mientras Murakami se ha convertido en el eterno finalista que el mundo espera y la Academia ignora.
  • El analista sueco Björn Wiman contradice a las apuestas: según él, el patrón de alternancia de género y los criterios geopolíticos de la Academia apuntan a un hombre blanco de tradición anglosajona, alemana o francesa.
  • Christian Kracht, el escritor suizo que Wiman considera uno de los grandes favoritos reales, no aparece en ninguna quiniela comercial, aunque varios miembros de la Academia asistieron en primera fila a su charla en la feria del libro de Gotemburgo días antes del anuncio.
  • El anuncio de Mats Malm resolverá en pocas horas si el Nobel de 2025 sigue la lógica de los mercados, la de los expertos, o si la Academia elige —como tantas veces— sorprender al mundo entero.

Cada octubre, el mundo literario contiene el aliento mientras la Academia Sueca delibera sobre quién merece unirse a la estirpe de los inmortales de las letras. Este año, las casas de apuestas señalan al australiano Gerald Murnane —escritor de ochenta y tantos años que ha habitado los márgenes de la fama global con una dignidad casi monástica— como el favorito para recibir el Nobel de Literatura 2025. Sin embargo, los expertos más cercanos a los patrones históricos de la Academia advierten que el premio podría seguir una lógica más silenciosa y geopolítica que la que dictan los mercados de apuestas.

La Academia Sueca anunciará este jueves el ganador del Nobel de Literatura 2025, y las casas de apuestas llevan semanas apuntando al mismo nombre: Gerald Murnane, el escritor australiano de ochenta y tantos años que The New York Times describió como "el mejor escritor en lengua inglesa del que la mayoría nunca ha oído hablar". Su obra, que incluye novelas como Las llanuras, lo ha mantenido durante décadas en los márgenes de la atención masiva, pero en el radar de quienes siguen el premio con mayor atención.

Junto a Murnane figuran candidatos de peso: el húngaro László Krasznahorkai, cuya prosa parece filmar el apocalipsis en cámara lenta; el rumano Mircea Cărtărescu, que canceló un viaje durante la semana del Nobel alegando agotamiento; y Thomas Pynchon, cuya nueva novela Shadow Ticket acaba de publicarse en Estados Unidos. Haruki Murakami reaparece en las quinielas más por tradición que por probabilidad real, convertido ya en una suerte de meme literario del premio. La sorpresa es Cristina Rivera Garza, la escritora mexicana ganadora del Pulitzer, que aparece con opciones más reales que las del japonés.

Pero el análisis más influyente llega desde Suecia. Björn Wiman, jefe de Cultura del diario Dagens Nyheter y considerado uno de los mejores lectores del patrón nobélico, sostiene que el premio debería ir a un hombre blanco del mundo anglosajón, alemán o francés, siguiendo la alternancia de género que la Academia mantiene desde 2017 y criterios geopolíticos que pesan tanto como la calidad literaria. Bajo esa lógica, Murnane y Pynchon tendrían opciones; Murakami y el español Enrique Vila-Matas, no.

Lo más llamativo es lo que no aparece en las apuestas: Christian Kracht, el escritor suizo autor de Faserland, Imperium y Eurotrash, que Wiman señala como uno de los grandes favoritos reales. Varios miembros de la Academia asistieron en primera fila a su charla en la feria del libro de Gotemburgo el 27 de septiembre, un detalle que puede significar mucho o absolutamente nada. En pocas horas, el anuncio revelará si ganaron los mercados, los expertos, o la capacidad de la Academia para sorprender a todos.

La Academia Sueca abrirá sus puertas este jueves para anunciar el ganador del Premio Nobel de Literatura 2025, y según las casas de apuestas que llevan semanas estudiando el asunto, todo apunta a que el nombre que pronunciará Mats Malm, secretario permanente de la institución, será el de Gerald Murnane, el escritor australiano de ochenta y tantos años cuya obra ha permanecido en los márgenes de la atención masiva durante décadas. The New York Times lo describió alguna vez como "el mejor escritor en lengua inglesa del que la mayoría nunca ha oído hablar", una frase que resume tanto su calidad como su relativa invisibilidad en el mercado literario global.

Murnane no es un nombre nuevo en estas especulaciones. Aparece año tras año en las listas de favoritos, autor de novelas como Las llanuras, que lo han mantenido en el radar de los observadores más atentos del premio. Pero este año, las probabilidades que ofrecen las casas de apuestas lo sitúan claramente por delante de otros candidatos que también suenan con regularidad. Junto a él figuran nombres de peso considerable: el húngaro László Krasznahorkai, conocido por sus colaboraciones con el cineasta Béla Tarr y por una prosa que parece filmar el apocalipsis en cámara lenta; el rumano Mircea Cărtărescu, quien recientemente canceló un viaje previsto a Arequipa durante la semana del Nobel alegando agotamiento físico y mental; y Thomas Pynchon, el último posmoderno estadounidense de relevancia, cuya novela Shadow Ticket acaba de ser publicada en Estados Unidos.

Haruki Murakami sigue apareciendo en las quinielas, aunque más por tradición que por probabilidad real. Se ha convertido en una suerte de meme literario, el candidato que año tras año suena y año tras año no gana. Según la casa de apuestas Nice Odds, esta vez podría quedar cerca del podio pero sin alcanzarlo. Lo que sí sorprende es la irrupción de Cristina Rivera Garza, la escritora mexicana ganadora del premio Pulitzer por El invencible verano de Lilianiana, quien aparece en las predicciones con opciones más reales que las del japonés.

Pero aquí es donde la historia se complica. Björn Wiman, jefe de la sección de Cultura del diario sueco Dagens Nyheter y considerado uno de los oráculos más confiables a la hora de predecir al ganador, ofrece un análisis que contradice parcialmente lo que las casas de apuestas están apostando. Según Wiman, los diez millones de coronas suecas de este año, equivalentes a unos 980.000 euros, deberían ir a parar a un hombre blanco del mundo anglosajón, alemán o francés. Este pronóstico se basa en un patrón que la Academia ha mantenido desde 2017: una alternancia rigurosa entre hombres y mujeres, combinada con consideraciones geopolíticas, lingüísticas y de representación geográfica que terminan definiendo quién gana y quién no.

Si se sigue la lógica de Wiman, tanto Murnane como Pynchon tendrían opciones serias. Murakami, en cambio, quedaría fuera. También Enrique Vila-Matas, el único español que ha logrado colarse en las quinielas, aunque en una curiosa coincidencia metaliteraria, Vila-Matas dedicó recientemente uno de sus artículos a reflexionar sobre la obra de Murnane. La lista de candidatos es larga: la china Can Xue, que fue favorita en ediciones anteriores; la australiana Alexis Wright; Salman Rushdie; Michel Houellebecq; Jamaica Kincaid; César Aira; Anne Carson. Cierran la lista, casi como adorno, Stephen King, Margaret Atwood, Joyce Carol Oates y Paul Simon.

Lo verdaderamente sorprendente es lo que no aparece en las quinielas de las casas de apuestas. Christian Kracht, el escritor suizo considerado por Wiman como uno de los grandes favoritos reales, no figura en ninguna de las apuestas principales. Kracht es una figura clave de la literatura posmoderna en lengua alemana, autor de novelas como Faserland, Imperium y Eurotrash. Y aquí está el detalle que sugiere algo más que coincidencia: Wiman mencionó en declaraciones a la agencia AFP que muchos miembros de la Academia Sueca estuvieron presentes "en primera fila" durante la charla que Kracht ofreció en la feria del libro de Gotemburgo el pasado 27 de septiembre. Una presencia que podría significar interés, o podría no significar nada en absoluto. El anuncio llegará en pocas horas, y entonces sabremos si las casas de apuestas acertaron, si los expertos leyeron bien los signos, o si la Academia decidió sorprender a todos.

El mejor escritor en lengua inglesa del que la mayoría nunca ha oído hablar
— The New York Times, sobre Gerald Murnane
Un hombre blanco del mundo anglosajón, alemán o francés
— Björn Wiman, predicción sobre el ganador del Nobel 2025
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