En el largo arco de la dependencia tecnológica, Meta da un paso deliberado hacia la autonomía: sus propios chips de inteligencia artificial llegarán a sus centros de datos en 2025, buscando reducir tanto el costo energético como la subordinación a Nvidia. Este movimiento, gestado desde 2023 en colaboración con Broadcom y TSMC, refleja una verdad más amplia sobre la era de la IA: quienes controlan el silicio controlan el futuro. La apuesta no es solo económica, sino estratégica, una declaración de que la infraestructura propia es ahora tan esencial como el software que la habita.
Meta despliega chips de IA propios para reducir costos y consumo energético
El costo se convierte en una preocupación fundamental cuando se acumulan gigavatios
¿Por qué Meta decide ahora invertir tanto en fabricar sus propios chips en lugar de simplemente comprar a Nvidia?
Porque a medida que la demanda de IA crece, los costos de energía y dinero se vuelven insostenibles. Meta necesita ejecutar miles de millones de consultas de IA cada día. Comprar chips a Nvidia es caro, y además, Meta quiere optimizar el hardware específicamente para sus propios modelos.
Pero espera, ¿cuánto dinero ahorran realmente? El artículo dice que el rendimiento es mejor por vatio y por dólar, pero no da números concretos. ¿Es un 10% más barato o un 50%?
Eso es justo lo que Song no reveló en la entrevista. Probablemente porque es información competitiva sensible. Lo que sí sabemos es que Meta se comprometió a suministrar más de un gigavatio de capacidad en doce meses.
¿Y eso qué significa en términos prácticos?
Significa que Meta está construyendo una infraestructura masiva de IA. Un gigavatio es suficiente para alimentar a cientos de miles de hogares. Es una apuesta seria.
Pero el artículo también dice que Meta canceló un chip llamado Olympus que iba a hacer tanto entrenamiento como inferencia. ¿Por qué? ¿Porque era demasiado caro o porque no funcionaba?
Song dijo que fue por costos. Si un chip que hace ambas cosas es 30% más caro, de repente no tiene sentido económico. Meta decidió enfocarse solo en inferencia, que es donde se ejecutan los modelos ya entrenados.
¿Entonces estos chips no pueden entrenar modelos nuevos?
Correcto. Son para ejecutar modelos que ya existen. Para entrenar, Meta probablemente sigue usando chips de Nvidia o sus propias soluciones anteriores.
Una cosa que me preocupa: el artículo dice que los doce chips que llegaron en septiembre funcionaron dentro del 2% o 3% de lo predicho. Eso suena bien, pero ¿qué pasa cuando pasen de doce chips a miles? ¿Seguirá siendo tan preciso?
Esa es la pregunta del millón. Song admitió que aún quedan meses de pruebas y ajustes. No es un producto terminado.
¿Cuándo podríamos ver estos chips realmente en funcionamiento a escala?
La generación actual, MTIA 450, se desplegará en H1 2025. La siguiente, Astrid, llegará a finales de 2027. Así que estamos hablando de un cronograma de años, no de meses.
O Pulso
- Meta se enfrenta a una dependencia costosa de Nvidia que amenaza su competitividad en costos y autonomía operativa a medida que la demanda de IA escala sin freno.
- El despliegue del chip MTIA 450 en la primera mitad de 2025 marca el primer punto de inflexión real: doce unidades llegaron desde TSMC con un rendimiento dentro del 2-3% de las predicciones internas.
- La cancelación del proyecto Olympus —diseñado para entrenamiento e inferencia combinados— revela que los costos a escala de gigavatios obligan a elegir: Meta apostó por la inferencia general y descartó la ambición dual.
- Con la generación 500 (Astrid) casi lista y una hoja de ruta que apunta a chips competitivos por años, Meta traza una trayectoria de independencia tecnológica que podría redefinir su posición frente a los grandes proveedores del sector.
En el largo arco de la dependencia tecnológica, Meta da un paso deliberado hacia la autonomía: sus propios chips de inteligencia artificial llegarán a sus centros de datos en 2025, buscando reducir tanto el costo energético como la subordinación a Nvidia. Este movimiento, gestado desde 2023 en colaboración con Broadcom y TSMC, refleja una verdad más amplia sobre la era de la IA: quienes controlan el silicio controlan el futuro. La apuesta no es solo económica, sino estratégica, una declaración de que la infraestructura propia es ahora tan esencial como el software que la habita.
Meta está a punto de desplegar su tercera generación de chips de inteligencia artificial diseñados internamente —conocido como MTIA 450 o Arke— en sus centros de datos durante la primera mitad de 2025. El objetivo es claro: reducir gastos operativos y consumo energético, y disminuir la dependencia de Nvidia, el proveedor dominante del sector desde que Meta anunció esta estrategia en 2023.
Yee Jiun Song, vicepresidente de ingeniería de Meta, reconoció que cada nueva generación implica un riesgo tecnológico creciente, pero argumentó que el beneficio —mejor rendimiento por vatio y por dólar— lo justifica. La siguiente generación, llamada 500 o Astrid, estará lista en aproximadamente un mes y se instalará en centros de datos hacia finales de 2027. Para su desarrollo, Meta trabaja con Broadcom en el diseño y con TSMC en la fabricación, mientras que Meta Superintelligence Labs optimiza los chips con información sobre futuros modelos de IA.
El 1 de septiembre llegaron doce unidades desde TSMC, y su rendimiento se situó dentro de un margen del 2-3% respecto a las simulaciones internas. El primer día ya se ejecutaron modelos propios de Meta, junto con modelos de DeepSeek y Alibaba, sin revelar problemas de diseño. Aun así, quedan meses de pruebas y ajustes antes de que la producción se acelere plenamente.
Notablemente, Meta canceló su ambicioso proyecto Olympus —un chip para entrenamiento e inferencia combinados previsto para 2028-2029— al concluir que a escala de gigavatios, un chip un 30% más caro resulta inviable. Song fue directo: cuando el costo se convierte en preocupación fundamental, la especialización gana. Con Astrid en el horizonte y tecnologías de fibra óptica como próxima palanca de mejora, Meta proyecta una hoja de ruta sólida para fabricar chips competitivos durante los próximos años.
Meta está a punto de desplegar su tercera generación de chips de inteligencia artificial diseñados internamente en sus centros de datos durante la primera mitad de 2025, un movimiento que la empresa sostiene le permitirá reducir tanto los gastos operativos como el consumo energético en la ejecución de modelos de IA. El chip, conocido como MTIA 450 o Arke, representa el resultado de un esfuerzo que comenzó en 2023 cuando Meta anunció públicamente su intención de desarrollar procesadores propios para disminuir su dependencia de Nvidia, el proveedor dominante del sector.
Yee Jiun Song, vicepresidente de ingeniería de Meta, explicó que cada nueva generación de chips implica un riesgo tecnológico ligeramente mayor, pero el beneficio compensa: mejor rendimiento por vatio de energía y mejor rendimiento por dólar invertido. La siguiente generación, denominada 500 o Astrid, estará completada en aproximadamente un mes y se instalará en centros de datos hacia finales de 2027. Meta anticipa que utilizará esta versión de manera aún más extensa. El desarrollo de estos chips es parte de una apuesta masiva de la compañía por construir infraestructura de IA propia. Para lograrlo, Meta colabora con Broadcom en los diseños y con Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. en la fabricación, una estrategia que busca reducir su vulnerabilidad ante el dominio de Nvidia en el mercado de procesadores de IA.
En términos de consumo energético, un indicador crítico para la industria de centros de datos, Meta se ha comprometido a suministrar chips con una capacidad superior a un gigavatio durante un período de doce meses. Song señaló que después de ese período, la empresa espera que el crecimiento se acelere, siempre que no ocurra una caída drástica en los mercados de IA ni en la demanda. La división de Meta Superintelligence Labs está contribuyendo activamente al proceso optimizando los chips al proporcionar información sobre futuros modelos de IA y los requisitos para ejecutarlos, una fase conocida como inferencia. Según Song, el resultado es que estos chips pueden funcionar de manera más eficiente que cualquier producto que Nvidia comercializa actualmente para ejecutar modelos de IA, principalmente porque Meta realiza gran parte del trabajo de ingeniería internamente.
El 1 de septiembre, doce de los nuevos chips llegaron a Meta desde TSMC, y su rendimiento se situó dentro de un margen del 2% o 3% respecto a lo que las simulaciones internas de la empresa habían predicho. El primer día, el equipo utilizó los procesadores para ejecutar modelos de Meta, así como modelos de DeepSeek y Alibaba. Las pruebas iniciales no revelaron problemas de diseño en los semiconductores, aunque aún quedan varios meses de trabajo en pruebas y ajustes mientras la producción se acelera en la fábrica. Las cuatro generaciones de chips se basan en gran medida en memoria de gran ancho de banda y no están diseñadas para el mercado de inferencia ultrarrápida, donde se espera que los modelos de IA respondan con velocidad extrema. Song aclaró que estos son los chips de trabajo que Meta utilizará para la inferencia de uso general.
La empresa había planeado previamente desarrollar un chip con nombre en clave Olympus destinado tanto a la fase de entrenamiento de modelos de IA como a la de inferencia, con un lanzamiento previsto para 2028 o 2029. Sin embargo, Meta canceló ese proyecto para concentrarse en la inferencia, en parte por consideraciones de costos. Song explicó que cuando se acumula capacidad de gigavatios sobre gigavatios, el costo se convierte en una preocupación fundamental. Si un chip que gestiona tanto entrenamiento como inferencia resulta ser un 30% más caro, de repente parece completamente inaceptable. Una vez que Astrid esté finalizado, Meta se enfocará en mejorar la velocidad y el rendimiento, es decir, la cantidad de trabajo de IA gestionada, con futuros modelos. Las tecnologías de fibra óptica también deberían permitir al equipo de chips mejorar el rendimiento. Song concluyó que Meta tiene una hoja de ruta sólida y durante los próximos años espera seguir fabricando chips que sean competitivos con los que sus proveedores fabrican para la empresa.
Citações Notáveis
Cada generación implica un riesgo tecnológico ligeramente mayor, pero nos permite obtener un mejor rendimiento por vatio de energía y por dólar invertido— Yee Jiun Song, vicepresidente de ingeniería de Meta
Estos chips pueden funcionar de manera más eficiente que cualquier producto que Nvidia esté comercializando actualmente al ejecutar modelos de IA, simplemente porque estamos realizando gran parte del trabajo de ingeniería nosotros mismos— Yee Jiun Song