En la frontera entre Colombia y Venezuela, una organización terrorista de extrema izquierda había convertido su antigua red de radio propagandística en una operación digital sofisticada, reclutando jóvenes a través de Facebook, Instagram y WhatsApp. Meta respondió desactivando más de mil cuentas entre 2025 y 2026, en lo que la compañía describe como una disrupción estratégica de red: no la eliminación de contenidos aislados, sino el desmantelamiento de una infraestructura completa. La acción recuerda que las plataformas digitales se han convertido en el nuevo campo de disputa entre quienes bus
Meta desactiva más de 1.050 cuentas de grupo terrorista colombiano en sus plataformas
Es un ejercicio constante, no una acción única
¿Por qué Meta decidió actuar ahora contra este grupo específico? ¿Qué cambió?
El grupo había migrado su operación de radio tradicional a internet. Cuando los métodos antiguos comenzaron a fallar, buscaron plataformas digitales para mantener el reclutamiento. Meta detectó la red completa, no solo cuentas aisladas.
Pero ¿cómo sabe Meta que estas 1.050 cuentas pertenecían realmente al grupo? ¿Cuál fue el criterio de identificación?
Usaron un modelo de lenguaje que identifica patrones de comportamiento, palabras clave, convenciones de nombres. Luego especialistas humanos verificaban cada caso.
¿Y funcionó? ¿El grupo dejó de reclutar?
Meta alcanzó a 20.000 jóvenes de 13 a 25 años con mensajes educativos. Confirmaron cambios medibles: perfiles privados, eliminación de conexiones, desactivación de cuentas.
Eso es lo que Meta dice que pasó. Pero ¿cuántas de esas 20.000 personas realmente estaban siendo reclutadas activamente? ¿O solo habían visto contenido?
Es una pregunta válida. El informe distingue entre audiencia primaria con conexiones directas a miembros y audiencia secundaria con señales de vulnerabilidad. Pero tienes razón: no sabemos cuántos estaban en riesgo real.
¿El grupo simplemente desapareció o se mudó a otro lugar?
Meta reconoce que estos actores son adversarios que intentarán regresar. Por eso dice que es un ejercicio constante, no una acción única.
Entonces esto no es una victoria definitiva. Es una ronda en una batalla continua.
Exacto. Meta bloqueó URLs, deshabilitó cuentas, pero el grupo tiene incentivos fuertes para volver: reclutamiento, propaganda, coordinación de operaciones.
¿Qué tan sofisticados son estos grupos para evadir detección?
Lo suficiente como para que Meta haya tenido que desarrollar sistemas de lenguaje y análisis de imágenes con IA. Y Meta anticipa que seguirán mejorando sus tácticas.
Il Polso
- Un grupo terrorista activo en la frontera colombo-venezolana migró su propaganda a internet, disfrazando sus cuentas como medios de noticias independientes para evadir la detección.
- El reclutamiento apuntaba deliberadamente a jóvenes de entre 13 y 25 años, con señales de que la red también intentaba coordinar daños fuera de línea contra rivales.
- Meta ejecutó remociones en dos fases durante 2025 —más de 250 activos primero, luego más de 800— y sumó 350 desactivaciones automatizadas en 2026, bloqueando además las URLs de su infraestructura de transmisión.
- La empresa desplegó modelos de lenguaje e inteligencia artificial para identificar cuentas en riesgo y lanzó la primera campaña de mensajería preventiva en Colombia, alcanzando a cerca de 20.000 usuarios jóvenes.
- A pesar de las remociones, Meta reconoce que estos actores intentarán regresar bajo nuevas identidades, convirtiendo la vigilancia en un esfuerzo continuo y no en una victoria definitiva.
En la frontera entre Colombia y Venezuela, una organización terrorista de extrema izquierda había convertido su antigua red de radio propagandística en una operación digital sofisticada, reclutando jóvenes a través de Facebook, Instagram y WhatsApp. Meta respondió desactivando más de mil cuentas entre 2025 y 2026, en lo que la compañía describe como una disrupción estratégica de red: no la eliminación de contenidos aislados, sino el desmantelamiento de una infraestructura completa. La acción recuerda que las plataformas digitales se han convertido en el nuevo campo de disputa entre quienes buscan proteger a los jóvenes y quienes los convierten en objetivo.
Meta desactivó más de mil cuentas vinculadas a una organización terrorista de extrema izquierda que operaba en la frontera entre Colombia y Venezuela, en una operación ejecutada en etapas durante 2025 y 2026. El grupo había transformado su red de radio propagandística en una presencia digital distribuida: cuentas en Facebook, Instagram y WhatsApp que se presentaban como medios independientes, replicaban contenido de audio en múltiples perfiles y reclutaban activamente a jóvenes.
Las remociones se realizaron en dos fases principales. A comienzos de 2025, Meta deshabilitó más de 250 activos y bloqueó enlaces a canales en servicios de mensajería encriptada. En mayo del mismo año eliminó más de 800 activos adicionales vinculados tanto al grupo principal como a una organización aliada en la misma región. Durante 2026, procesos automatizados sumaron más de 350 desactivaciones adicionales. La estrategia no buscaba eliminar contenidos individuales, sino desmantelar redes completas para dificultar la reconstitución del grupo.
Para identificar cuentas, Meta combinó un modelo de lenguaje que detecta perfiles con alta probabilidad de pertenecer a la organización con un flujo automatizado basado en palabras clave, convenciones de nombres y marcadores de red. Los investigadores también hallaron indicios de intentos de coordinar daños fuera de línea, incluidas amenazas contra rivales.
Paralelamente, la compañía lanzó su primera campaña de mensajería preventiva en Colombia bajo su política de Organizaciones e Individuos Peligrosos, alcanzando a cerca de 20.000 usuarios de entre 13 y 25 años que habían interactuado con redes terroristas. El contenido educativo se desarrolló con la ONG colombiana Tiempo de Juego. Los datos mostraron que enviar el mensaje dos veces amplificó el cambio de comportamiento, especialmente entre usuarios con más conexiones con la organización.
Meta reportó una tasa de detección proactiva de contenido terrorista del 98,8% en el segundo trimestre de 2026, sostenida en ese rango por más de dos años. Aun así, la empresa advierte que los grupos terroristas seguirán ajustando sus tácticas, con mayor coordinación entre plataformas y técnicas de ocultamiento más sofisticadas, reconociendo que la vigilancia es un ejercicio constante, no una acción definitiva.
Meta desactivó más de mil cuentas en sus plataformas durante 2025 y 2026, todas ellas vinculadas a una organización terrorista de extrema izquierda que operaba en la frontera entre Colombia y Venezuela. El grupo había transformado su antigua red de radio propagandística en una operación digital, usando Facebook, Instagram y WhatsApp para difundir material ideológico y reclutar nuevos miembros, con un enfoque deliberado en personas jóvenes.
La compañía ejecutó las remociones en dos fases principales durante 2025. En la primera, a comienzos de ese año, deshabilitó más de 250 activos, la mayoría cuentas de Facebook, y bloqueó direcciones web asociadas a la infraestructura de transmisión del grupo, particularmente enlaces a canales en servicios de mensajería encriptada. En mayo de 2025 llegó la segunda fase: Meta eliminó más de 800 activos adicionales vinculados tanto a la organización principal como a un grupo terrorista aliado que operaba en la misma región. A estas acciones manuales se sumaron más de 350 activos deshabilitados mediante procesos automatizados durante 2026.
Según investigadores de Meta especializados en amenazas adversariales, el grupo había migrado deliberadamente sus métodos tradicionales hacia internet. Las cuentas falsas se presentaban como medios de noticias independientes y replicaban la misma programación de audio de forma redundante en múltiples perfiles y dominios, lo que significaba que eliminar cuentas individuales no detenía la operación completa. Meta clasificó esta intervención como una "disrupción de red estratégica": un operativo dirigido a desmantelar redes completas en lugar de contenidos aislados. El objetivo era dificultar que la organización se reconstituyera, enviar un mensaje sobre su presencia en las plataformas y comprender cómo evadían los mecanismos de detección.
La compañía describe a la organización como un grupo que en años recientes se expandió hacia territorios abandonados por rivales, tomó control de rutas de narcotráfico y operaciones de contrabando, y mantiene vínculos estrechos con organizaciones transnacionales de tráfico de drogas. En las plataformas, el grupo buscaba difundir propaganda, reclutar jóvenes específicamente, y exhibir su capacidad de desafiar la autoridad estatal mediante imágenes y videos de su presencia en zonas bajo su control, además de material de entrenamiento militar y armamento. Los investigadores también hallaron indicios de que miembros de la red podrían haber intentado usar las plataformas para coordinar daños fuera de línea, incluidas amenazas contra rivales.
Meta desplegó un sistema basado en un modelo de lenguaje que identifica cuentas con alta probabilidad de pertenecer a la organización y las envía a especialistas humanos para la decisión final. En paralelo opera un segundo flujo automatizado definido por señales como palabras clave, convenciones de nombres y marcadores de red. La empresa afirma que el método puede aplicarse a otras organizaciones terroristas en el mundo. Los grupos terroristas están clasificados en el nivel 1 de la política de Organizaciones e Individuos Peligrosos de Meta, el más alto de las normas comunitarias.
Acompañando las remociones, Meta ejecutó una campaña de mensajería dirigida, la primera de este tipo en Colombia bajo esa política. Alcanzó a cerca de 20.000 usuarios de entre 13 y 25 años que habían interactuado con redes asociadas a organizaciones terroristas en la región. La audiencia se dividió en un grupo primario de usuarios con conexiones de amistad con miembros previamente deshabilitados, y un grupo secundario que además presentaba señales de mayor vulnerabilidad. La compañía utilizó comprensión de imágenes con inteligencia artificial para identificar a usuarios en riesgo ante la ausencia de señales tradicionales confiables.
El contenido educativo y los recursos digitales se desarrollaron en colaboración con la ONG colombiana Tiempo de Juego. Los investigadores confirmaron que la intervención tuvo un efecto medible en la desactivación de cuentas y llevó a usuarios a cambiar sus perfiles de público a privado y a eliminar conexiones previas. Según el equipo de Meta, enviar el mensaje dos veces amplificó tanto el impacto como el cambio de comportamiento. Los efectos se concentraron en usuarios con más conexiones con la organización y con sanciones previas. Cuando se le preguntó cómo evita que las cuentas bloqueadas reaparezcan bajo seudónimos, un investigador respondió que la compañía reconoce que estos actores son adversarios que intentarán regresar y modificar sus comportamientos, por lo que el esfuerzo es un ejercicio constante, no una acción única.
En el segundo trimestre de 2026, Meta reportó una tasa de detección proactiva de contenido terrorista del 98,8%, sobre 3,8 millones de elementos sancionados. En el primer semestre del año la tasa fue de cerca de 98,7%, con 8,0 millones de elementos. Para organizaciones criminales, la tasa proactiva pasó de 97,6% en el primer trimestre a 98,1% en el segundo. La compañía sostiene que la detección proactiva en terrorismo se ha mantenido en el rango alto del 98% por más de dos años. El mismo informe incluye casos de disrupciones contra grupos terroristas con base en Afganistán y Pakistán, un grupo etnonacionalista con base en Pakistán, y una red enfocada en Siria e Irak. Meta anticipa que las organizaciones terroristas seguirán ajustando sus tácticas, con mayor coordinación entre plataformas, técnicas de ocultamiento más sofisticadas y un foco deliberado en personas jóvenes.
Citazioni salienti
En la medida en que los métodos tradicionales fueron decayendo, la red busca migrar a internet y redistribuir su propaganda de su programación de audio a través de canales de mensajería encriptada y de cuentas inauténticas— Investigador de Meta especializado en amenazas adversariales
Logramos confirmar que enviar el mensaje dos veces, o sea, hacer una segunda ronda, amplifica el mensaje y el cambio de comportamiento— Investigador de Meta sobre el impacto de la campaña educativa