En el Estadio Monumental de Buenos Aires, Lionel Messi cerró el martes por la noche 21 años de historia con la selección argentina, ante una multitud que no fue a ver un partido sino a despedir a un hombre que redefinió lo que significa representar a un país. Con 208 partidos, 126 goles y cuatro títulos internacionales, Messi no solo rompió récords: devolvió a Argentina la fe en sí misma tras 28 años de sequía. Su adiós no fue el fin de una carrera, sino el cierre de una era que difícilmente volverá a repetirse.
Messi se despide de la selección argentina en noche emotiva en el Monumental
No venir más va a ser un dolor muy grande
¿Por qué este partido fue tan importante si Argentina ya había ganado el Mundial hace apenas tres meses?
Porque era la última vez que Messi iba a jugar con la camiseta argentina. Después de 21 años, después de 208 partidos, después de ser el máximo goleador histórico, necesitaba un cierre. No era solo un partido de fútbol.
Pero el rival era Benin, un equipo mucho más débil. ¿Realmente fue un partido competitivo o fue más una ceremonia con balón de por medio?
Benin ofreció resistencia real en la primera mitad. Messi incluso falló tres situaciones claras. No fue una goleada fácil hasta el segundo tiempo.
¿Qué dijo Messi exactamente cuando habló al micrófono?
Que no venir más sería un dolor muy grande. Que jugar para Argentina fue lo más lindo que le pasó. Pero también fue honesto: dijo que el último Mundial ya fue demasiado, que quería estar toda la vida pero que su cuerpo le pedía parar.
¿Mencionó algo sobre la final que perdieron hace tres meses?
Sí. Dijo que estuvieron muy cerca de ser campeones nuevamente, que el partido con Inglaterra en semifinales fue un desgaste emocional y físico muy grande. Negó cualquier teoría conspirativa sobre lo que pasó.
¿Cuáles fueron sus números finales con la selección?
208 partidos, 126 goles, 69 asistencias. Casi un gol o asistencia por partido. Es el máximo goleador histórico de Argentina.
¿Estaban todos sus compañeros del Mundial 2022 en el campo?
La mayoría sí. Emiliano Martínez, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister. Pero faltaban algunos como Ángel Di María y Marcos Acuña, que fueron como espectadores. Gonzalo Montiel no estuvo, lo cual fue extraño considerando que convirtió el penal de la final.
¿Cómo reaccionó el público?
Con emoción contenida al principio, porque sabían que era el adiós. Pero cuando Messi habló, cuando cantaron "Brindis" con esos versos sobre los días que se van, la gente lloró. Fue catártico.
¿Hay algo que no esté claro sobre por qué se retiró ahora y no después?
Messi mismo lo dijo: el último Mundial fue demasiado. A los 39 años, después de ganar todo lo que se puede ganar, el cuerpo pide parar. No hay misterio.
Der Puls
- Desde temprano, Buenos Aires respiraba una tensión dulce: la ciudad sabía que estaba viviendo su última noche con Messi de celeste y blanco.
- Benin ofreció una resistencia inesperada en el primer tiempo, y Messi falló tres ocasiones claras, generando la angustia de que la noche festiva podría no llegar.
- El segundo tiempo disipó los temores: una asistencia, un pase de gol y un penal convertido sellaron el 3-0 y garantizaron la despedida que el estadio necesitaba.
- Con voz temblorosa al micrófono, Messi recordó a su padre fallecido, confesó que 'no venir más va a ser un dolor muy grande' y explicó sin evasivas la derrota en la final del Mundial 2026.
- Entre drones, la canción 'Brindis' en vivo y lágrimas en el campo, Messi dio una vuelta final al Monumental, llevándose consigo el amor de un país entero.
En el Estadio Monumental de Buenos Aires, Lionel Messi cerró el martes por la noche 21 años de historia con la selección argentina, ante una multitud que no fue a ver un partido sino a despedir a un hombre que redefinió lo que significa representar a un país. Con 208 partidos, 126 goles y cuatro títulos internacionales, Messi no solo rompió récords: devolvió a Argentina la fe en sí misma tras 28 años de sequía. Su adiós no fue el fin de una carrera, sino el cierre de una era que difícilmente volverá a repetirse.
El martes por la noche, el Estadio Monumental de Buenos Aires fue el escenario de un cierre de época. Argentina despidió formalmente a Lionel Messi, el capitán que durante 21 años vistió la camiseta celeste y blanca y que, junto a una generación irrepetible, devolvió al país su tercer título mundial en 2022 y tres trofeos más, poniendo fin a 28 años sin coronas internacionales.
Desde las primeras horas del día, algo diferente se percibía en las calles. Los trenes hacia el estadio iban repletos de hinchas con camisetas argentinas, y el Monumental comenzó a llenarse temprano. El rival, Benin, importaba poco. Lo que importaba era el adiós. Cuando Messi salió a calentar, las tribunas lo recibieron con cánticos que resonaron en todo el estadio.
El partido arrancó con más tensión de la esperada: Benin resistió con firmeza en el primer tiempo y Messi falló tres ocasiones claras. Parecía que no era su noche. Pero el segundo tiempo cambió todo. Argentina impuso su jerarquía: Messi asistió a Romero para el 1-0, luego habilitó a Nicolás Paz para un golazo desde afuera del área, y finalmente convirtió un penal para cerrar el 3-0. Las tribunas respiraron aliviadas.
Con este partido, Messi completó 208 presencias con Argentina, 126 goles y 69 asistencias. Tras un show de drones y la canción 'Brindis' interpretada en vivo, tomó el micrófono con la voz temblorosa. Recordó a su padre, fallecido poco después del Mundial 2022, y fue honesto sobre el futuro: 'No venir más va a ser un dolor muy grande'. Sobre la final del Mundial 2026, que Argentina perdió hace menos de tres meses, descartó cualquier teoría conspirativa: 'No pasó nada raro. Dimos todo. Lamentablemente no pudimos ser campeones'.
Con lágrimas en los ojos y varios compañeros llorando también en el campo, Messi dio una vuelta final al Monumental. Los espectadores se fueron del estadio llevando consigo los versos de 'Brindis': 'Por otra noche como esta, doy mi vida'. Una era había terminado.
El martes por la noche, el Estadio Monumental de Buenos Aires se convirtió en el escenario de un cierre de época. La selección argentina despidió formalmente a Lionel Messi, el capitán que durante 21 años llevó la camiseta celeste y blanca y que, junto a una generación de jugadores irrepetibles, devolvió al país su tercer título mundial en 2022 y tres trofeos más, cortando una sequía de 28 años sin coronas internacionales.
Desde las primeras horas del día se percibía algo diferente en las calles de la capital. Los trenes hacia el estadio llevaban pasajeros vestidos mayoritariamente con indumentaria argentina, mientras otros optaban por quedarse en casa, conscientes de que era la última noche que vivirían a Messi en el terreno de juego con la selección. El Monumental comenzó a llenarse temprano, con aficionados que pagaron precios muy elevados para presenciar un partido contra Benin, un rival de menor envergadura, pero cuya presencia importaba poco. Lo que importaba era el adiós.
Cuando Messi ingresó al campo para la entrada en calor, las tribunas lo recibieron con cánticos que resonaron en todo el estadio. "Dale, campeón", "Leo, Leo", y el grito que se renovó tras la victoria argentina ante Inglaterra en el último Mundial: "el que no salta es un inglés". El partido comenzó más de 15 minutos tarde, pero cuando arrancó mostró un ritmo competitivo inesperado. Benin ofreció una resistencia férrea durante toda la primera mitad, incluso con algunas acciones peligrosas. Messi, por su parte, falló tres situaciones claras que pudieron haber abierto el marcador. Parecía que no era su noche.
Todo cambió en el segundo tiempo. Argentina impuso su jerarquía desde los primeros minutos. Messi asistió a Cristian Romero en un córner para el 1-0, y luego, tras los cambios de Lionel Scaloni, le puso un pase perfecto a Nicolás Paz, quien anotó un golazo desde afuera del área. A los 15 minutos del final llegó el gol que faltaba: Messi convirtió un penal con precisión para cerrar el 3-0 definitivo. En las tribunas, la gente respiraba con alivio. La noche festiva que merecía estaba asegurada.
Con este partido, Messi cerró una etapa de 21 años en la selección. En 208 partidos marcó 126 goles y entregó 69 asistencias, un promedio de casi un gol o asistencia por encuentro. Es el máximo goleador histórico de Argentina y el jugador con más presencias en la camiseta nacional. Después de un show de drones y la canción "Brindis" interpretada en vivo, Messi tomó el micrófono. Su voz temblaba. Recordó a su padre, quien falleció poco después del último Mundial, y se sinceró sobre lo que venía: "No venir más va a ser un dolor muy grande". Aseguró que jugar para Argentina fue "lo más lindo que te puede pasar", pero también fue honesto: "Les juro que quiero estar toda la vida acá, pero el último Mundial ya fue demasiado".
Sobre la final del Mundial 2026, que había terminado hace menos de tres meses, Messi explicó que "tuvimos el sueño de volver a ser campeones del mundo. Estuvimos muy cerquita". Desterró cualquier teoría conspirativa: "No pasó nada raro. Dimos todo. El partido con Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros, a nivel piernas y a nivel emocional. La peleamos hasta lo último. Lamentablemente no pudimos ser campeones". Visiblemente emocionado, agradeció a sus compañeros, a quienes describió como los que "me hicieron ser campeón del mundo". También recordó el primer partido después de Qatar en ese mismo estadio, un momento que dijo seguir reviviendo a través de videos.
Con lágrimas en los ojos y varios de sus compañeros llorando también en el campo, Messi dio una vuelta final al Monumental para saludar a la afición. Entre recuerdos y pañuelos mojados, los espectadores se fueron del estadio llevando consigo los versos finales de "Brindis": "Porque los días se nos van, quiero cantar hasta el final, por otra noche como esta, doy mi vida". Una era había terminado.
Bemerkenswerte Zitate
No venir más va a ser un dolor muy grande. Jugar para la selección argentina es lo más lindo que te puede pasar, pero el último Mundial ya fue demasiado.— Lionel Messi, en su discurso de despedida
Tuvimos el sueño de volver a ser campeones del mundo. Estuvimos muy cerquita. No pasó nada raro. Dimos todo.— Lionel Messi, sobre la final del Mundial 2026