Mercados asiáticos se desploman por caída de Wall Street y alza del petróleo

Probablemente los rendimientos y el precio del petróleo tengan que bajar para que las acciones se recuperen
Una economista de Wolfe Research resume la trampa en la que están atrapados los mercados globales.
Mark

¿Por qué una caída de medio punto en Wall Street provoca una caída de 1,4% en Asia? ¿No debería haber cierta independencia entre los mercados?

Mimi

Hay conexión financiera real. Cuando suben los rendimientos de los bonos estadounidenses, el dinero se va hacia allá. Los inversores globales venden acciones asiáticas para comprar Tesoros. Es un flujo de capital.

Luke

Pero espera—¿cuánto de esa caída asiática es realmente por Wall Street y cuánto es por el petróleo y la inflación? El artículo dice que el petróleo subió, que los datos de inflación fueron sorprendentes. Eso afecta a Asia directamente, no solo porque Wall Street cayó.

Mimi

Tienes razón. Es un efecto combinado. El petróleo sube, eso asusta a los bancos centrales, eso sube los rendimientos, eso vende acciones. Wall Street es parte de la cadena, no la causa única.

Mark

¿Y por qué el petróleo sube? ¿Es solo la tensión en Ormuz o hay algo más?

Luke

El artículo dice que los ataques a buques en el estrecho han disparado los precios. Pero no dice cuántos ataques, cuándo empezaron, si esto es nuevo o si ha estado pasando un tiempo. Sabemos que Irán amenaza con intensificar, pero ¿cuál es el estado actual?

Mimi

Es una amenaza creíble porque controlan esa zona. Pero el artículo no cuantifica el riesgo real de interrupción. Solo dice que si la escalada se traduce en nuevas interrupciones, los precios subirían significativamente.

Mark

Entonces el mercado está apostando a que algo podría pasar, no a que ya está pasando.

Luke

Exacto. Y eso es importante. Los precios reflejan la probabilidad percibida, no la realidad confirmada. El Brent está en 110, pero ¿cuánto de eso es por ataques reales y cuánto por miedo a ataques futuros?

Mimi

Lo que sí sabemos es que los bancos centrales están en una trampa. Si suben tasas para combatir la inflación energética, hieren el crecimiento. Si no suben, la inflación se queda.

Mark

¿Y el viernes con los datos de inflación al consumidor—eso resuelve algo?

Luke

Resuelve si la inflación energética se está trasladando al resto de la economía. Si los datos son bajos, tal vez el petróleo caro no es un problema sistémico. Si son altos, entonces sí lo es.

  • El índice MSCI Asia Pacífico cayó 1,4%, liderado por Corea del Sur y Japón
  • El crudo Brent subió a casi US$110 por barril
  • Los swaps de tasas reflejan una probabilidad cercana al 70% de aumento de tasas de la Reserva Federal
  • El rendimiento a tres años de Australia alcanzó 5,05%, su nivel más alto desde 2011
  • Los ataques a buques en el estrecho de Ormuz mantienen elevados los precios de la energía

El índice MSCI Asia Pacífico retrocedió 1,4%, liderado por caídas en Corea del Sur y Japón, tras el descenso del S&P 500. El petróleo Brent subió a casi US$110 por barril, elevando rendimientos de bonos del Tesoro a máximos de varios años y aumentando apuestas sobre alzas de tasas.

Los mercados asiáticos cayeron un 1,4% tras la caída de Wall Street, impulsada por el aumento del petróleo y datos de inflación que refuerzan expectativas de alzas de tasas de la Reserva Federal.

Los mercados de Asia despertaron a una mañana de pérdidas. El índice MSCI Asia Pacífico retrocedió un 1,4%, con Corea del Sur y Japón liderando la caída. Detrás de esta debacle estaba Wall Street: el S&P 500 había cedido medio punto porcentual el día anterior, arrastrado por un alza inesperada en los precios del petróleo que encendió las alarmas sobre la inflación y las tasas de interés.

El crudo Brent subió un 0,4% el viernes, rozando los 110 dólares por barril en las operaciones estadounidenses. Ese movimiento aparentemente modesto tuvo consecuencias amplias. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidenses saltaron a máximos de varios años, presionados aún más cuando el gobierno recompró menos títulos de lo que los inversores habían anticipado. Un informe de precios al productor en Estados Unidos que superó las expectativas selló el panorama: los operadores comenzaron a apostar con mayor convicción en un aumento de tasas de la Reserva Federal para la próxima semana. Los swaps de tasas reflejaban una probabilidad cercana al 70%.

Los bonos asiáticos no escaparon. El rendimiento a tres años de Australia subió más de 20 puntos básicos, alcanzando el 5,05%, su nivel más alto desde 2011. Nueva Zelanda experimentó un movimiento similar en su curva a dos años. Japón vio cómo el rendimiento de sus bonos a diez años subía 6,5 puntos básicos hasta el 2,965%. La venta se extendía por toda la región, reflejando una realidad incómoda: si los bancos centrales occidentales endurecen la política monetaria, el dinero barato desaparece en todas partes.

La tensión geopolítica amplificaba el problema. Los ataques a buques en el estrecho de Ormuz mantenían los precios del petróleo elevados, una complicación que los bancos centrales no necesitaban. Irán había dejado claro que no cedería ante el bloqueo naval estadounidense y amenazó con intensificar sus ataques si Washington continuaba golpeando su territorio. Warren Patterson, jefe de estrategia de materias primas de ING, advirtió que los precios del petróleo serían motivo de preocupación de cara a las elecciones de mitad de mandato. Para que suban significativamente, dijo, tendríamos que ver que la escalada reciente se traduzca en nuevas interrupciones en los flujos de petróleo.

No todo era oscuridad. Oracle reportó un crecimiento mejor de lo esperado en su negocio de computación en la nube, y sus acciones subieron cerca de un 6% en las operaciones posteriores al cierre. Pero fue una luz pequeña en un panorama sombrío. Joe Brusuelas, economista jefe de RSM US LLP, capturó el sentimiento: los elevados datos del índice de precios al productor en Estados Unidos y el tono agresivo de Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, apuntaban a la posibilidad de un ciclo global de subidas de tasas que no favorecería a los activos de riesgo ni hoy ni a corto plazo.

La próxima prueba llegaba el viernes con el informe del índice de precios al consumidor estadounidense. Stephanie Roth, economista jefe de Wolfe Research, fue directa: probablemente los rendimientos y el precio del petróleo tendrían que bajar para que las acciones se recuperen. Eso podría suceder si los datos de inflación fueran bastante bajos. Si no lo eran, la caída se prolongaría. Los inversores estaban atrapados en una encrucijada: la energía cara alimentaba la inflación, la inflación justificaba tasas más altas, y las tasas más altas castigaban a las acciones. La pregunta ahora era si el viernes traería alivio o confirmación de que lo peor aún estaba por venir.

Probablemente los rendimientos y el precio del petróleo tengan que bajar para que las acciones se recuperen
— Stephanie Roth, economista jefe de Wolfe Research
Los elevados datos del IPP en EE.UU. y el tono agresivo de Christine Lagarde apuntan a la posibilidad de que se avecine un ciclo global de subidas de tasas de interés, lo que no favorece a los activos de riesgo
— Joe Brusuelas, economista jefe de RSM US LLP
Contattaci Domande frequenti