La oncología de precisión permite diseñar tratamientos personalizados según alteraciones moleculares específicas de cada tumor, mejorando significativamente la supervivencia en cánceres como el de pulmón. Con inmunoterapia, algunos pacientes alcanzan remisiones duraderas de años sin progresión, aunque persisten desafíos en tumores con ambiente inmunológico 'frío' donde la respuesta es limitada.
Martín Lázaro: "La inmunoterapia logra largos supervivientes en tumores antes impensables"
Hay largos supervivientes en tumores donde antes era impensable
¿Qué significa realmente que un tumor sea "diferente" si está en el mismo órgano? ¿No son todos cánceres de pulmón, por ejemplo?
No. Dos tumores de pulmón pueden tener mutaciones completamente distintas. Uno puede tener una alteración ALK, otro una mutación EGFR, otro ninguna de esas. Son como enfermedades diferentes que viven en el mismo lugar. Por eso ahora se diseñan fármacos específicos para cada alteración molecular.
Pero eso solo funciona si el tumor tiene una alteración que los médicos saben cómo tratar. Lázaro admite que hay un porcentaje importante de pacientes para los que aún no pueden seleccionar bien el tratamiento. ¿Cuán importante es ese porcentaje? No lo dice.
Habla de pacientes que llevan años sin progresión después de inmunoterapia. ¿Eso significa que están curados?
No exactamente. Significa que el tumor dejó de crecer y no necesitan más medicación. Pero no sabemos si volverá. Es una remisión duradera, no una cura confirmada.
Y eso ocurre en algunos pacientes. Lázaro es claro: hay tumores con ambiente inmunológico "frío" donde la inmunoterapia no funciona bien. No sabemos cuántos pacientes caen en cada categoría.
Mencionó la "toxicidad del tiempo". ¿Eso es realmente un factor médico que los oncólogos consideran?
Sí. Si un paciente con cáncer avanzado gasta el 20% de su supervivencia restante en viajes al hospital y pruebas, eso es tiempo de vida real que se pierde. Es un cálculo legítimo.
Pero ¿cómo se mide eso en la práctica? ¿Cuántos oncólogos realmente dicen a los pacientes: "Este tratamiento te da dos meses más pero te cuesta el 20% de tu tiempo"? Lázaro lo hace, pero no sabemos si es la norma.
¿Por qué el cáncer de pulmón está subiendo en mujeres si el tabaquismo baja?
Porque las mujeres empezaron a fumar más recientemente que los hombres. Pero además, el tumor parece comportarse de forma ligeramente diferente en ellas. Hay factores hormonales y genéticos que aún no se entienden completamente.
Lázaro dice que las mujeres tienen mejor pronóstico que los hombres, pero también más toxicidad con los tratamientos. Eso sugiere que estamos tratando tumores diferentes de la misma manera. Es un problema real, pero también es un área donde falta investigación.
¿Debería hacerse cribado de cáncer de pulmón a toda la población?
Lázaro dice que sí, porque reduce la mortalidad. Pero advierte que detectar pocos tumores significa hacer muchas pruebas que resultan en hallazgos benignos.
Eso es el dilema del cribado: salva vidas, pero también genera ansiedad y procedimientos innecesarios. Lázaro lo reconoce, pero sigue pensando que vale la pena. Es una posición razonable, pero no es unánime entre los expertos.
Le Pouls
- La mediana de supervivencia en cáncer de pulmón pasó de 10-11 meses a años con tratamientos personalizados
- Algunos pacientes con inmunoterapia llevan 3-4 años sin progresión tras interrumpir el tratamiento
- En cáncer de páncreas, la toxicidad del tiempo puede consumir el 20% de la supervivencia restante
- Las mutaciones ALK positivas representan el 4% de los tumores de pulmón
- El tabaco está presente en más del 90% de cánceres de pulmón en hombres y 50-80% en mujeres
La oncología de precisión permite diseñar tratamientos personalizados según alteraciones moleculares específicas de cada tumor, mejorando significativamente la supervivencia en cánceres como el de pulmón. Con inmunoterapia, algunos pacientes alcanzan remisiones duraderas de años sin progresión, aunque persisten desafíos en tumores con ambiente inmunológico 'frío' donde la respuesta es limitada.
El oncólogo Martín Lázaro destaca cómo la inmunoterapia y los tratamientos personalizados logran supervivientes duraderos en tumores antes incurables, aunque reconoce que falta conocimiento sobre inmunidad en cáncer y algunos pacientes no responden.
Martín Lázaro lleva décadas tratando cáncer, y en ese tiempo ha visto transformarse la enfermedad de una sentencia casi uniforme en un mosaico de diagnósticos tan distintos entre sí que dos tumores en el mismo órgano pueden ser prácticamente adversarios diferentes. El oncólogo del Complexo Hospitalario Universitario de Vigo, presidente de la Sociedad Oncológica de Galicia, ha dedicado su carrera a tumores de pulmón y genitourinarios, y hace poco impulsó junto a colegas un simposio nacional sobre oncología de precisión que reunió en Vigo lo que representa hoy la frontera real de la medicina del cáncer: la capacidad de leer la letra pequeña molecular de cada tumor y diseñar fármacos no solo para una enfermedad, sino para la enfermedad específica de una persona específica.
Esa revolución no es teórica. Cuando Lázaro completó su formación como especialista, un paciente diagnosticado con cáncer de pulmón podía esperar una mediana de supervivencia de diez u once meses. Hoy, si ese paciente tiene una alteración genética específica —digamos, una mutación ALK positiva, que aparece en el 4% de los casos— el oncólogo puede iniciar un tratamiento sabiendo que cuando deje de funcionar, probablemente habrán surgido nuevos fármacos para la siguiente fase. Algunos pacientes que recibieron dos años de inmunoterapia y luego interrumpieron el tratamiento llevan tres o cuatro años sin progresión de la enfermedad, viviendo una vida normal, sin necesidad de medicación continua. Eso no es una cura en el sentido clásico, pero es algo que antes era impensable.
Pero Lázaro no oculta los límites. Hay tumores que crecen en lo que él llama un ambiente inmunológico "frío", donde el sistema inmune no logra activarse contra las células cancerosas con la misma eficacia. En esos casos, los investigadores están explorando estrategias para convertir ese tumor frío en uno caliente, donde la inmunoterapia pueda funcionar. Y hay un porcentaje importante de pacientes para los que los médicos aún no pueden seleccionar bien cuál es el tratamiento más efectivo. El conocimiento sobre cómo funciona la inmunidad en el cáncer sigue siendo incompleto.
La medicina de precisión también ha traído un cambio más silencioso pero profundo: el paciente ahora tiene voz. Lázaro rechaza la medicina paternalista. Si un paciente con cáncer avanzado enfrenta un tratamiento que podría prolongar su supervivencia dos meses en promedio pero requiere viajes constantes al hospital, efectos secundarios limitantes y lo que los médicos llaman "toxicidad del tiempo", puede decidir que no le compensa. En cáncer de páncreas, ese tiempo dedicado a pruebas, desplazamientos y tratamientos puede consumir casi el 20% de la supervivencia restante del paciente. No es un número abstracto: es tiempo de vida que se gasta en recibir atención médica en lugar de vivirla.
Lázaro también advierte sobre las expectativas falsas. Hace poco circuló en redes un anuncio sobre un test de saliva para detectar cáncer tempranamente, y la Sociedad Española de Oncología Médica tuvo que salir a aclarar que el estudio no tenía valor médico comprobado. El problema, dice, es que la sociedad está tan hambrienta de noticias esperanzadoras que magnificamos hallazgos preliminares sin considerar sus limitaciones reales. La cautela es necesaria porque las falsas esperanzas pueden llevar a decisiones médicas equivocadas.
Hay otro cambio que está ocurriendo en los consultorios: el cáncer de pulmón está cambiando de cara. Desciende en hombres y sube en mujeres, no porque el tabaco sea menos dañino, sino porque las mujeres se incorporaron más tardíamente al hábito de fumar. Pero lo interesante es que el tumor parece ser ligeramente diferente en ellas. En hombres, el tabaco está presente en más del 90% de los casos; en mujeres, en el 50% u 80%. Hay otros factores en juego: el entorno hormonal podría ser uno de ellos, y hay sustancias en el tabaco que necesitan ser activadas por proteínas llamadas citocromos, algunas de las cuales están más expresadas en mujeres. Las mujeres también parecen tener mejor pronóstico que los hombres con el mismo diagnóstico. Sin embargo, los tratamientos se aplican de forma muy similar, y las mujeres experimentan más toxicidad con la quimioterapia y algunos fármacos, por razones que aún no se comprenden bien. Lázaro insiste en que los estudios clínicos deben estratificar por género para entender estas diferencias.
Sobre el cribado de cáncer de pulmón —detectar la enfermedad antes de que cause síntomas— hay debate entre científicos, pero las autoridades europeas lo recomiendan. Lázaro está a favor de implementarlo porque los estudios demuestran que reduce la mortalidad. Pero no minimiza las complicaciones: detectar pocos tumores significa hacer muchas exploraciones por hallazgos que resultan ser lesiones benignas, lo que puede derivar en diagnósticos innecesarios y complicaciones. La infraestructura para procesar esa cantidad de pruebas también es un desafío real.
Al final, la pregunta que persigue a la oncología moderna es si el objetivo es curar o simplemente ganar tiempo. Lázaro responde con precisión: hay situaciones donde se cura, pero en la enfermedad avanzada, el objetivo es retrasar la evolución del tumor el mayor tiempo posible. Con la inmunoterapia, ya están logrando algo que antes no existía: largos supervivientes en tumores donde la supervivencia se medía en meses. Eso es un hecho irrefutable. Pero también es un hecho que hay mucho que aún no sabemos.
Citations marquantes
Con la inmunoterapia ya estamos consiguiendo que, en algunos tumores donde antes era impensable, haya largos supervivientes que antes no los teníamos— Martín Lázaro, oncólogo
Hay un porcentaje importante de pacientes para los que no podemos seleccionar bien cuál es el tratamiento— Martín Lázaro