Maricarmen murió a los 19:30 del miércoles en el hospital, acompañada por su familia y miembros del Sindicato de Inquilinas que consideraba su familia. Estaba previsto que firmara su contrato de alquiler para ocho años el mismo miércoles, lo que le permitiría regresar a la casa donde murieron sus padres.
Maricarmen muere horas antes de firmar su contrato de alquiler tras 14 días de desahucio
El rentismo ha terminado de matar a nuestra compañera
¿Qué significa que muriera "horas antes" de firmar el contrato? ¿Estaba todo listo?
Sí, todo estaba listo. El contrato estaba preparado para ese miércoles. Era un acuerdo de ocho años que le permitiría volver a su casa. Pero su salud se agravó por la mañana y fue sedada. Nunca llegó a firmar.
¿Sabemos exactamente qué causó el deterioro? ¿Fue el estrés del desahucio o una enfermedad preexistente que se aceleró?
La abogada dice que el deterioro fue "bestial" por el proceso de desahucio, pero el certificado médico específico no aparece en el reportaje. Sabemos que estaba débil desde su ingreso.
¿Por qué su primo se describe como hermano?
Porque lo era. El reportaje aclara que Vicente Lozano, de 78 años, era su hermano, aunque se refería a él como primo. Fue una de las últimas personas que vio.
¿Hay alguna investigación oficial sobre si el desahucio aceleró su muerte, o es solo la interpretación de la abogada?
Solo tenemos la declaración de la abogada en la radio. No hay mención de una investigación formal o autopsia que establezca causalidad directa.
¿Qué pasó con el contrato después de su muerte?
El reportaje no lo dice. Solo sabemos que estaba listo para firmar ese día.
¿Cuánto tiempo llevaba fuera de su casa antes de morir?
Catorce días. La desalojaron el 23 de septiembre en camilla. Murió el miércoles siguiente.
¿Qué significa que consideraba al Sindicato de Inquilinas su familia?
Que pasaba más tiempo con ellos que con otros parientes. Llevaba cuatro años luchando junto a ellos. Estaban con ella en el hospital cuando murió.
¿Hay algún dato sobre cuántas personas más han muerto en circunstancias similares, o es Maricarmen un caso único?
El reportaje no proporciona esos números. Paca Blanco menciona que el rentismo "mata a gente cada día", pero no hay cifras específicas.
Der Puls
- Maricarmen murió a las 19:30 del miércoles en el hospital Gregorio Marañón
- Fue desahuciada 14 días antes, el 23 de septiembre
- Tenía 87 años; hubiera cumplido 88 el 2 de noviembre
- Estaba previsto que firmara un contrato de alquiler de ocho años ese mismo miércoles
Maricarmen murió a los 19:30 del miércoles en el hospital, acompañada por su familia y miembros del Sindicato de Inquilinas que consideraba su familia. Estaba previsto que firmara su contrato de alquiler para ocho años el mismo miércoles, lo que le permitiría regresar a la casa donde murieron sus padres.
Maricarmen, de 87 años, falleció en el hospital Gregorio Marañón horas antes de firmar su contrato de alquiler para recuperar su vivienda tras ser desahuciada hace 14 días en Madrid. Su abogada denuncia que hay culpables en su muerte.
Maricarmen tenía 87 años cuando su cuerpo cedió en la mañana del miércoles. Ingresada en el hospital Gregorio Marañón, su estado se deterioró sin aviso. Fue sedada. A las 19:30 de ese mismo día murió, rodeada de su primo Vicente Lozano —que era en realidad su hermano— y de las personas del Sindicato de Inquilinas a las que consideraba su verdadera familia. Nadie esperaba que el final llegara así, tan rápido. Horas antes, estaba previsto que firmara un contrato de alquiler por ocho años. Ese papel le habría permitido regresar a la casa donde murieron sus padres, el lugar donde siempre quiso morir.
Hacía catorce días que Maricarmen había sido desalojada de su vivienda. El 23 de septiembre, sacaron su cuerpo en camilla del edificio en la calle del Alcalde Sainz de Baranda. Desde entonces, vivía fuera de su hogar, esperando. Cuatro años atrás había llegado al Sindicato de Inquilinas pidiendo ayuda para luchar por esa casa. Ahora, cuando finalmente parecía que podría volver, su salud no resistió. Su abogada, Beatriz Duro, fue clara en sus palabras: hay culpables en esto. "Si se hubiera suspendido el desahucio, creo que no estaríamos en esta situación", declaró en Hora 25 de la Cadena SER. El deterioro que el proceso de desahucio provocó en su salud fue, según Duro, "bestial".
En la calle del Alcalde Sainz de Baranda, decenas de personas se quedaron en silencio cuando se enteraron. Las velas rojas y blancas comenzaron a aparecer frente al portal. Un cartel blanco lleno de corazones se llenó de mensajes escritos con bolígrafos que los vecinos dejaban a disposición de quien quisiera escribir. "Gracias, Maricarmen", decían algunos. "Por tu ejemplo y lucha", rezaban otros. Jóvenes dejaban flores blancas en el altar improvisado. En ese mismo lugar, hace dos semanas, la habían sacado en camilla. Nunca pudo volver.
La Puerta del Sol se iluminó esa noche con cientos de velas encendidas. Los manifestantes las levantaban gritando "asesinos". "Esto es un shock, no lo esperábamos", dijo Rebeca, de 24 años, abrazada a una amiga. "Esto tiene que seguir impulsando la lucha. Me conmueve pensar todo lo que sufrió Maricarmen en los últimos días de vida". En la Carrera de San Jerónimo mantuvieron un minuto de silencio. Un joven con megáfono rompió el silencio: "¡Maricarmen vive, la lucha sigue!". Dijo que su muerte dolía como la de una abuela propia, como la de una más de la clase obrera.
Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, habló del legado que dejaba la lucha de Maricarmen Abascal. "La especulación y el rentismo matan a gente cada día en nuestro país", afirmó. "Con cada burofax, con cada subida de alquiler, se llevan por delante nuestra salud y nuestra vida. Hoy el rentismo ha terminado de matar a nuestra compañera Maricarmen". Paca Blanco, otra mujer histórica en la lucha contra los desahucios, dijo que ella seguiría luchando contra el suyo —programado para el 31 de octubre— "por Maricarmen, porque compartimos decenas de manifestaciones juntas y ahora la mataron". "No se puede consentir que la hayan asesinado; lo van a pagar muy caro", vaticina.
Habían planeado una fiesta de pijamas para celebrar su regreso a casa. El 2 de noviembre hubiera cumplido 88 años. En su lugar, ese día habrá un homenaje. Los miembros del sindicato salieron del hospital después de su muerte y se reunieron en La Maliciosa, el centro en Arganzuela donde el grupo celebraba sus reuniones cada viernes. Era el mismo lugar al que Maricarmen había llegado cuatro años atrás, pidiendo ayuda. Ahora volvían sin ella.
Bemerkenswerte Zitate
Si se hubiera suspendido el desahucio, creo que no estaríamos en esta situación— Beatriz Duro, abogada de Maricarmen
Con cada burofax, con cada subida de alquiler, se llevan por delante nuestra salud y nuestra vida. Hoy el rentismo ha terminado de matar a nuestra compañera Maricarmen— Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid