El Gran Premio de Madrid (MADRING) inyectará 467 millones de euros en la economía madrileña, equivalente al 5,7% del valor añadido bruto del sector recreativo regional. La F1 ha rejuvenecido su audiencia: 43% menores de 35 años y 42% mujeres, transformando el patrocinio de logos estáticos a ecosistemas de contenido digital en TikTok, Instagram y Twitch.
Madrid acoge la F1 con 467 millones en juego y un público transformado por redes sociales
La F1 se ha convertido en un fenómeno nativo para TikTok, Instagram y Twitch
¿Por qué importa tanto que la F1 vuelva a Madrid después de cuarenta y cinco años? ¿Es solo nostalgia?
No es nostalgia. Es que la F1 de 1981 y la de 2026 son deportes completamente distintos. Entonces era un evento deportivo. Ahora es una máquina de generación de contenido que vive en TikTok y en Instagram tanto como en la pista.
Pero esos números de impacto económico, ¿de dónde salen exactamente? ¿Son proyecciones o datos reales?
PwC los basa en datos reales de venta de entradas e inversiones ya ejecutadas. Ciento veinte mil entradas vendidas, no estimadas.
Bien. Pero cuando dicen que generará nueve mil empleos, ¿son empleos permanentes o solo durante el evento?
El estudio no especifica eso. Es un dato que habría que aclarar con la Cámara de Comercio.
¿Y por qué el treinta y siete por ciento de los visitantes son internacionales? ¿Eso es mucho o poco?
Es significativo porque gastan casi el doble que los españoles. Novecientos cincuenta euros frente a seiscientos. Eso es lo que hace que el modelo funcione económicamente.
Entonces el evento depende de que vengan turistas ricos. Si no vienen, los números caen.
Exacto. Por eso Madrid copia el modelo de México, Miami y Las Vegas. Son ciudades que ya saben cómo atraer a ese público.
¿Y el cambio de audiencia, eso de que ahora hay más mujeres y gente joven, es porque la F1 cambió o porque el mundo cambió?
Ambas cosas. La F1 decidió convertirse en una fábrica de contenido. Los pilotos y las escuderías ahora son creadores de contenido. Eso atrae a generaciones que viven en redes sociales.
Pero ¿cuánto de ese crecimiento de audiencia es real y cuánto es que ahora cuentan mejor? Porque la F1 siempre tuvo aficionados jóvenes.
Ese es un buen punto. Lo que sabemos es que el cuarenta y tres por ciento tiene menos de treinta y cinco años y el cuarenta y dos por ciento es mujer. Esos números son de la propia F1.
¿Y Banco Santander? ¿Por qué un banco invierte tanto en esto?
Porque funciona. En dos mil diez, Santander sacó cinco euros de retorno por cada euro invertido. Y con Lewis Hamilton en Reino Unido, pasaron del veinte al ochenta y dos por ciento de conocimiento de marca.
Pero eso fue hace dieciséis años. ¿Sigue siendo así de rentable?
Ahora Santander opera como Official Retail Banking Partner, así que el modelo ha evolucionado. Usan la F1 para conectar con pymes, captar talento tecnológico y desarrollar productos digitales.
En otras palabras, ya no es solo publicidad. Es parte de su estrategia de negocio.
Exactamente. Eso es lo que ha cambiado en el patrocinio deportivo.
Le Pouls
- Impacto económico de 467 millones de euros en Madrid
- Cuarenta y cinco años sin F1 en la capital (última carrera en 1981)
- 120.000 entradas vendidas, 37% de visitantes internacionales
- 43% de la audiencia global tiene menos de 35 años, 42% es público femenino
- Banco Santander registró retorno de 5 euros por cada euro invertido en 2010
El Gran Premio de Madrid (MADRING) inyectará 467 millones de euros en la economía madrileña, equivalente al 5,7% del valor añadido bruto del sector recreativo regional. La F1 ha rejuvenecido su audiencia: 43% menores de 35 años y 42% mujeres, transformando el patrocinio de logos estáticos a ecosistemas de contenido digital en TikTok, Instagram y Twitch.
La F1 vuelve a Madrid tras 45 años con un circuito urbano-híbrido que generará 467 millones de euros de impacto económico, 9.000 empleos y transformará el modelo de patrocinio deportivo hacia experiencias digitales y contenido en redes sociales.
Hace cuarenta y cinco años que la Fórmula 1 no corría en Madrid. En 1981, setenta mil aficionados se apretujaban en el circuito del Jarama para ver ganar a Gilles Villeneuve por apenas un segundo, en una carrera tan cerrada que los cinco primeros monoplazas cruzaron la meta casi juntos. Ahora, la capital se prepara para encender de nuevo los semáforos de un Gran Premio, pero en un escenario radicalmente distinto: MADRING, un circuito urbano-híbrido diseñado no solo para competir, sino para transformar la ciudad entera en una máquina de generación económica.
El impacto que traerá consigo es de una escala que trasciende el deporte. Según un estudio de PwC basado en datos reales de venta de entradas e inversiones ya ejecutadas, el evento inyectará cuatrocientos sesenta y siete millones de euros en la economía madrileña, lo que representa el cinco punto siete por ciento del valor añadido bruto directo del sector de actividades recreativas de toda la Comunidad. El circuito generará aproximadamente nueve mil empleos y recaudará ochenta y tres millones de euros en impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social. Hasta ahora se han vendido ciento veinte mil entradas de grada y hospitalidad, de las cuales el treinta y siete por ciento corresponde a visitantes internacionales, cuyo gasto promedio alcanza los novecientos cincuenta euros frente a los seiscientos de los españoles.
Este efecto multiplicador se extiende mucho más allá de las inmediaciones de Ifema. La hostelería recibirá cincuenta y nueve millones de euros, el transporte veintidós millones y el comercio dieciocho millones. Otros sectores como la manufactura, la construcción y las comunicaciones también se beneficiarán. En conjunto, estos ingresos representarán alrededor del cero punto dos por ciento del PIB de la Comunidad de Madrid y el cero punto cuatro por ciento del PIB de la capital. El modelo no es una invención madrileña. México, Estados Unidos y Reino Unido ya han demostrado que la Fórmula 1 genera retornos reales en las ciudades donde se celebra. El Gran Premio de Ciudad de México alcanza ocupaciones hoteleras del noventa y cinco por ciento y una inyección económica que supera los quince mil millones de pesos. Miami y Las Vegas generan cuatrocientos millones de dólares por edición cada una, desestacionalizando el turismo de lujo y reforzando la marca de la ciudad. En Silverstone, la carrera actúa como catalizador de un clúster de ingeniería avanzada e innovación tecnológica, un modelo que Ifema ha querido replicar.
Pero el cambio más profundo no está en las cifras de inversión, sino en quién viene a verlo. La Fórmula 1 acumula una audiencia global de mil trescientos cincuenta millones de espectadores y una base de aficionados de ochocientos veintisiete millones de personas en todo el mundo. De ellos, el cuarenta y tres por ciento tiene menos de treinta y cinco años y el cuarenta y dos por ciento es público femenino. Este giro demográfico no es accidental. Escuderías, pilotos y la propia FIA operan deliberadamente como factorías de contenido que generan conversación digital veinticuatro horas al día. El formato se ha americanizado, centrando el storytelling en lo que ocurre tras las cámaras, en el entretenimiento y la cultura pop. La Fórmula 1 se ha convertido en un fenómeno nativo para plataformas como TikTok, Instagram y Twitch, donde viven esas generaciones más jóvenes.
Esta transformación ha reescrito las reglas del patrocinio deportivo. El logo estático grabado en el alerón de un monoplaza ha quedado obsoleto. Según las métricas de la competición, el setenta y seis por ciento de los aficionados considera que los patrocinadores mejoran activamente la experiencia del deporte. Uno de cada tres seguidores, y el cuarenta por ciento de la generación Z, afirma ser más proclive a consumir productos o servicios de los partners oficiales del Mundial. Banco Santander ejemplifica esta evolución. Entró en la competición en dos mil siete con McLaren y en dos mil nueve saltó a Ferrari. En sus primeras etapas funcionó como vector de notoriedad global. En dos mil diez, el banco registró un retorno estimado de doscientos cincuenta millones de euros, una rentabilidad de cinco euros por cada euro invertido. La campaña con Lewis Hamilton en Reino Unido disparó el conocimiento de la marca Santander UK del veinte al ochenta y dos por ciento. Hoy, como Official Retail Banking Partner de la F1, Banco Santander opera bajo un modelo de ecosistema de contenido y valor, utilizando el patrocinio como puente que conecta la alta competición con la financiación de pymes locales, la captación de talento tecnológico y el desarrollo de productos digitales a través de Openbank en sus cinco mercados prioritarios: España, Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y México. Madrid no es solo una ciudad que acoge una carrera. Es una ciudad que se reinventa a través de ella.
Citations marquantes
El 76% de los aficionados considera que los patrocinadores mejoran activamente la experiencia del deporte— Métricas de la Fórmula 1
La campaña con Lewis Hamilton en Reino Unido disparó el conocimiento de la marca Santander UK del 20% al 82%— Informe interno Banco Santander y la Fórmula 1 (2007-2026)