Cada 12 de octubre, España detiene su mirada sobre el Paseo del Prado para recordar quién es y hacia dónde marcha. Este año, la ceremonia adquirió un peso simbólico adicional: por primera vez desde 2020, los cuatro miembros de la familia real coincidieron en la tribuna, cerrando un ciclo de ausencias impuesto por los estudios de las infantas en el extranjero. El desfile fue también umbral de nuevos comienzos —la infanta Sofía en su primer acto institucional adulto, la Formación Mirlo heredando el cielo que durante cuatro décadas perteneció a la Patrulla Águila— recordándonos que las institucio
Los Reyes presiden el desfile del 12 de octubre sin la Patrulla Águila; Leonor y Sofía acompañan
La familia real completa en el palco tras cinco años de ausencias
¿Por qué es significativo que la familia real completa esté presente este año?
Porque no sucedía desde 2020. Leonor y Sofía estaban estudiando en Gales, así que durante años no pudieron asistir juntas con los reyes. Es el primer desfile donde los cuatro comparten el palco.
Pero eso es circunstancial, ¿verdad? No es que haya una política nueva, simplemente terminaron sus estudios en el extranjero.
Exacto. Aunque ahora Sofía está en Lisboa y puede participar en actos oficiales. Eso sí es un cambio: su mayoría de edad y su nueva ubicación la hacen disponible.
¿Qué significa que Sofía asista por primera vez a la recepción del Palacio Real?
Que hasta ahora no había cumplido los requisitos de edad y disponibilidad para estar en ese acto. Ahora que es mayor de edad y estudia en un lugar más cercano, puede participar en la agenda oficial.
¿Sabemos si la recepción es un acto importante o es más bien protocolar?
El artículo la describe como parte de la conmemoración oficial, pero no especifica qué implica exactamente. Parece ser un acto institucional de relevancia, pero los detalles de su contenido no están claros.
¿Qué pasó con la Patrulla Águila?
Se extinguió porque los aviones C-101 fueron retirados tras 40 años de servicio. Ahora la Formación Mirlo vuela con los nuevos Pilatus PC-21.
¿Es una pérdida simbólica importante o simplemente una sustitución técnica?
Probablemente ambas cosas. Los C-101 tenían historia, pero los nuevos aviones son más modernos. El artículo no profundiza en cómo se vivió esta transición.
¿Quién faltó al desfile y por qué?
Varios presidentes autonómicos: algunos por compromisos previos, otros por la emergencia de la DANA en sus territorios. Y Abascal de Vox eligió verlo desde la calle como protesta política.
O Pulso
- Por primera vez en cinco años, los cuatro miembros de la Casa Real compartieron tribuna, poniendo fin a una discontinuidad institucional que los estudios en el extranjero de Leonor y Sofía habían impuesto.
- La infanta Sofía cruzó un umbral simbólico al asistir por primera vez a la recepción oficial del Palacio Real, apenas meses después de alcanzar la mayoría de edad y comenzar su carrera universitaria en Lisboa.
- En el cielo de Madrid, la histórica Patrulla Águila cedió su lugar a la Formación Mirlo, marcando el fin de una era de cuarenta años y el debut de una nueva generación de aeronaves de entrenamiento.
- Cerca de 4.000 efectivos, 45 aviones y 29 helicópteros desplegaron la maquinaria del Estado, mientras varios presidentes autonómicos brillaban por su ausencia debido a emergencias territoriales o a la DANA que azotaba el levante español.
- Santiago Abascal optó por seguir el desfile desde la calle como gesto de protesta, convirtiendo un acto de unidad nacional en escenario de la fractura política que atraviesa el país.
Cada 12 de octubre, España detiene su mirada sobre el Paseo del Prado para recordar quién es y hacia dónde marcha. Este año, la ceremonia adquirió un peso simbólico adicional: por primera vez desde 2020, los cuatro miembros de la familia real coincidieron en la tribuna, cerrando un ciclo de ausencias impuesto por los estudios de las infantas en el extranjero. El desfile fue también umbral de nuevos comienzos —la infanta Sofía en su primer acto institucional adulto, la Formación Mirlo heredando el cielo que durante cuatro décadas perteneció a la Patrulla Águila— recordándonos que las instituciones, como las personas, también atraviesan sus propios ritos de paso.
El domingo 12 de octubre, Madrid vistió de gala institucional para el desfile del Día de la Fiesta Nacional. La imagen más significativa no estuvo en el cielo ni en la formación de tropas, sino en la tribuna: Felipe VI, Letizia, Leonor y Sofía juntos por primera vez desde 2020, reunidos tras años en que los estudios de las infantas en el extranjero habían impedido la coincidencia.
La infanta Sofía protagonizó su primer acto institucional como adulta. Cumplida la mayoría de edad en abril, ahora estudia Ciencias Políticas en Lisboa —una elección deliberada por su proximidad a España— y este desfile fue su estreno en la recepción oficial del Palacio Real. Su hermana Leonor, en cambio, acumula ya diez apariciones en este acto; este año compareció con el uniforme del Ejército del Aire y del Espacio, continuando la rotación por las distintas ramas militares que marca su formación como heredera.
En el aire, la novedad fue la despedida definitiva de la Patrulla Águila, extinguida tras la jubilación de los aviones C-101 después de cuatro décadas de servicio. Su relevo, la Formación Mirlo, compuesta por instructores de la Academia General del Aire volando el nuevo Pilatus PC-21, debutó con la capacidad de generar humos con los colores de la bandera nacional. En tierra, cerca de 4.000 efectivos de los tres ejércitos y los cuerpos de seguridad desfilaron por el Paseo del Prado ante las principales autoridades del Estado.
No todos los convocados acudieron. Varios presidentes autonómicos se ausentaron por la emergencia provocada por la DANA en el levante peninsular, y el lehendakari Pradales mantuvo su tradicional no asistencia. La nota más disruptiva la puso Santiago Abascal, quien prefirió seguir el desfile desde la calle antes que compartir tribuna con un gobierno al que calificó de corrupto. El presupuesto del acto, que ronda habitualmente los 500.000 euros, destinó casi la mitad a dietas y el resto al alquiler y combustible de vehículos.
El domingo 12 de octubre, Madrid acogió el desfile militar del Día de la Fiesta Nacional con la familia real presidiendo desde la tribuna oficial. Por primera vez desde 2020, los cuatro miembros de la Casa Real compartieron el palco: el rey Felipe VI, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía. La ausencia simultánea de ambas herederas en años anteriores —Leonor estudiaba en Gales entre 2021 y 2022, y Sofía cursaba bachillerato en el mismo país hasta hace poco— había impedido que la familia al completo presenciara juntos este acto institucional central del calendario español.
La infanta Sofía marcó un hito personal al asistir por primera vez a la recepción que los reyes ofrecen en el Palacio Real con motivo de la conmemoración. Tras cumplir su mayoría de edad el 29 de abril, la hija menor de los reyes ahora cursa Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el campus de Lisboa del Forward College. La elección de este centro de estudios, con sedes en Lisboa, París y Berlín, fue deliberada: la proximidad a España facilita su participación en los actos oficiales de la familia real. El desfile de este domingo fue, por tanto, su primer compromiso institucional tras comenzar su formación en la capital lusa en septiembre.
La princesa Leonor, heredera al trono, asistió al desfile por décima ocasión. Actualmente cursa su formación como alférez en la Academia General del Aire y del Espacio en San Javier, Murcia. En 2023 participó por primera vez vistiendo uniforme militar como dama cadete del Ejército de Tierra; en 2024 lo hizo como guardiamarina de la Armada con uniforme de gala. Este año compareció como miembro del Ejército del Aire y del Espacio, continuando su rotación por las diferentes ramas castrenses.
El desfile movilizó una cifra considerable de efectivos: cerca de 4.000 miembros de los tres ejércitos, la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Real, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y diversos organismos de Protección Civil y Emergencias. En el cielo de Madrid participaron 45 aviones distribuidos en diferentes categorías —cazas, aviones de transporte, de aeroevacuación y de lucha contra incendios— junto con 29 helicópteros organizados en 18 formaciones. Entre las novedades figuraba el Boeing Chinook CH47F, la nueva versión Foxtrot de helicóptero de transporte de carga pesada que el Ejército de Tierra incorporó en abril.
La novedad más visible del desfile aéreo fue la sustitución de la histórica Patrulla Águila por la Formación Mirlo. La Patrulla Águila se extinguió tras la jubilación de los aviones C-101, conocidos popularmente como 'culopollos', que habían prestado servicio durante 40 años en el Ejército del Aire. La Formación Mirlo, compuesta por instructores de vuelo destinados en la Academia General del Aire y del Espacio, vuela con el nuevo Pilatus PC-21, la aeronave de entrenamiento que sustituye al C-101. Está integrada por cinco aviones y, por primera vez, incorporará el sistema que permite generar humos de color simulando la bandera nacional.
El acto comenzó alrededor de las 11.00 horas en el Paseo del Prado, cuando el monarca recibió los honores militares y pasó revista al Batallón de Honores antes de saludar a los representantes institucionales. Algunos presidentes autonómicos se ausentaron: el lehendakari vasco Imanol Pradales, como es habitual; Fernando Clavijo de Canarias y Gonzalo Capellán de La Rioja por compromisos previos en sus comunidades; y Fernando López Miras de Murcia, Marga Prohens de Baleares y Carlos Mazón de la Comunidad Valenciana debido a la situación de emergencia por el paso de la DANA en esos territorios. Santiago Abascal, líder de Vox, comunicó a la Casa Real que seguiría el desfile desde la calle en lugar de desde la tribuna de autoridades, argumentando que así evitaba 'blanquear' lo que calificó como el gobierno 'corrupto y peligroso' de Pedro Sánchez.
El presupuesto del desfile ronda habitualmente los 500.000 euros. En 2021 el gasto fue de 446.517 euros, mientras que 2022 resultó el más caro con 581.583 euros. La cifra oficial de 2023 no se divulgó, pero se estimó entre 400.000 y 600.000 euros, un rango que también aplicó para el desfile de 2024. Casi la mitad del presupuesto se destina a dietas, cuyas cantidades aumentan anualmente, y la otra mitad aproximadamente al alquiler y combustible de vehículos.
Citações Notáveis
España no es de unos contra otros. España es de todos. Lo mejor está por llegar y lo lograremos juntos.— Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, en su mensaje por el Día de la Hispanidad
Santiago Abascal comunicó que seguiría el desfile desde la calle para evitar 'blanquear' al gobierno que considera 'corrupto y peligroso'— Vox, en nota de prensa