Los Javis: «Ya no somos pareja, pero somos familia. Todo ha mejorado»

Ya no somos pareja, pero somos familia. Todo ha mejorado.
Ambrossi reflexiona sobre cómo la separación sentimental fortaleció su relación creativa y personal con Calvo.
Mark

¿Por qué Lorca ahora? ¿Qué los llevó a él después de todo lo que han hecho?

Mimi

Lorca siempre estuvo ahí, pero fue aquí, en Madrid, en su habitación, cuando lo visualizaron como alguien real que existió. Para Ambrossi fue especialmente importante porque estudió en La Barraca, la escuela que emulaba la compañía de Lorca. La primera obra que estudió como actor fue El maleficio de la mariposa.

Mark

Pero eso es educación, no es razón para hacer una película. ¿Qué cambió?

Mimi

Cuando decidieron adaptar La piedra oscura de Alberto Conejero, él les mostró una fotografía de la despedida en la verbena entre Lorca y Rapún. Lorca le toca la frente, rodeados de otros hombres intelectuales. Esa imagen tenía una emoción muy especial. Les hizo imaginar cómo era su vida.

Mark

¿Y la familia de Lorca? ¿Cómo reaccionó a que ustedes contaran su historia?

Mimi

Fueron muy generosos. Leyeron el guion, vinieron al rodaje. Pero el momento mágico fue en la fundación de Granada, cuando Laura García Lorca sacó de una caja fuerte las cuatro páginas de La bola negra. Eso cambió todo.

Mark

Ustedes se separaron durante el rodaje. ¿Cómo se sigue haciendo cine cuando tu pareja creativa es también tu pareja sentimental y eso se rompe?

Mimi

Fue difícil entonces, sigue siendo difícil. Pero lo importante fue darse cuenta de que no podían seguir. Antes estaban empañando toda su vida personal con el trabajo y no había espacio para crecer. Ahora, cuando van a trabajar, trabajan y ya.

Mark

¿Y la película? ¿Se nota la ruptura en la película?

Mimi

Al contrario. Dice Ambrossi que le quiere muchísimo más desde un lugar más sano. Calvo añade que ahora cada uno se enriquece por su lado y pueden avanzar. Hay más admiración y menos competición. Están más relajados.

Mark

La película mezcla todo: guerra, amor, musical, espectáculo. ¿No es demasiado?

Mimi

Aceptan lo de barroco como virtud. ¿Por qué tenemos que quedarnos en una película LGTBI+ pequeña? Esta es una película protagonizada por tres hombres gais, interpretada por tres hombres gais y dirigida por dos hombres gais. Demuestra que se puede tener un gran presupuesto para hacer cine de época y bélico gay. No es excesiva. Tiene lo que necesita.

  • La bola negra ganó el premio a mejor dirección en Cannes, compartido con Paweł Pawlikowski
  • La película se vendió a 50 países durante el festival de Cannes
  • Se estrena en cines españoles el 25 de septiembre de 2026
  • Los Javis se separaron sentimentalmente a mitad del rodaje
  • La película está basada en La piedra oscura, obra teatral de Alberto Conejero de 2013

La película 'La bola negra' ganó el premio a mejor dirección en Cannes, compartido con Paweł Pawlikowski, situando a Los Javis en la carrera hacia los Premios Oscar. Los directores reflexionan sobre cómo la Guerra Civil y el franquismo interrumpieron el legado queer español, usando la figura de Lorca como eje para explorar identidad y género.

Los directores Javier Ambrossi y Javier Calvo presentan 'La bola negra', su segundo largometraje que ganó el premio a mejor dirección en Cannes. La película explora la identidad y el género a través de la figura de Federico García Lorca y marca un punto de madurez en su carrera tras separarse sentimentalmente.

En la Residencia de Estudiantes de Madrid, en una pared dedicada al archivo de Federico García Lorca, existe una lista manuscrita del poeta donde anotó obras que nunca llegó a escribir. Entre ellas figura La bola negra, tachada y renombrada como La piedra oscura—Drama epéntico, término que Lorca inventó para no decir homosexual. Ese papel amarillento contiene el germen de la segunda película de Javier Ambrossi y Javier Calvo, estrenada en Cannes hace apenas meses con un premio a la mejor dirección que comparten con el cineasta polaco Paweł Pawlikowski, en la misma categoría que ganaron Luis Buñuel en 1951 y Pedro Almodóvar en 1999.

La película nace de una adaptación de La piedra oscura, obra teatral del dramaturgo Alberto Conejero publicada en 2013. Su historia central gira en torno a Sebastián, un soldado del bando sublevado, quien custodia en sus últimos días a un prisionero republicano: Rafael Rodríguez Rapún, ingeniero, futbolista y secretario de La Barraca, la compañía universitaria de teatro dirigida por Lorca. Rapún fue uno de los últimos amores del poeta granadino. La película se vende a cincuenta países durante el festival de Cannes y llegará a los cines españoles el 25 de septiembre, tras pasar también por Toronto y San Sebastián.

Ambrossi y Calvo, que irrumpieron en el audiovisual hace una década con el humor desenfadado de Paquita Salas y evolucionaron hacia la madurez desgarradora de La Mesías—una serie sobre religión, maternidad y abusos—, han convertido La bola negra en un fenómeno global. La película es una ucronía: Lorca escribió apenas cuatro páginas de La bola negra antes de ser asesinado, así que todo lo que vemos es especulación, un casi perpetuo. ¿Y si la hubiera terminado? ¿Y si Rafael hubiera conocido a alguien? ¿Y si ese alguien le pidiera que salvara la obra? ¿Y si esa obra llegara al presente? Los directores se permiten licencias históricas deliberadas, no porque ignoren los hechos sino porque, como dice el personaje de Glenn Close en la película, a un historiador le interesan menos los hechos que los personajes. Los hechos son fríos; la profundidad y la complejidad de las personas es lo que importa.

La película mezcla géneros sin disculparse: es historia de amor y de guerra, espectáculo y cine de autor, musical y drama bélico. Penélope Cruz encarna a una vedete que actúa para el bando sublevado pero parece extraída de los círculos artísticos de la República o la Alemania de Weimar. Su secuencia introduce el género musical y remite al Madrid libertario de principios del siglo XX, a la época de Álvaro Retana, escritor abiertamente gay cuya obra fue barrida por todo lo que vino después. Calvo sueña con hacer un musical sobre el cuplé en ese Madrid libre, sobre mujeres como La Fornarina, que trabajó de prostituta desde pequeña hasta convertirse en estrella, amiga de Retana, que viajó por Europa y murió de una enfermedad venérea a los treinta y pocos años. Todas esas mujeres acabaron muertas, encarceladas o desaparecidas, barridas por el nazismo en Alemania y el nacionalcatolicismo en España.

La película evita el debate ideológico pero no es ingenua: los avances de derechos LGTBI+ en España vinieron de la izquierda y contra la derecha, eso no hay discusión. Pero Los Javis no intentan escorar nada hacia un lado. Lo que hacen es llevar la historia a su terreno, el de la identidad sexual y de género, sin ignorar todo lo que hay alrededor. La República está representada por Rafael. El mayor acto de terror de la película lo cometen los soldados rasos, y eso fue importante trabajarlo: no se trataba de que pusieran caras de malos solo por serlo, sino de que la relación entre ellos estuviera ahí, viva, trabajada como dinámicas de ensayo y juego hasta que dejaran de ser personajes.

Ambrossi y Calvo se separaron sentimentalmente a mitad del rodaje. Fue difícil entonces; sigue siendo difícil ahora porque Ambrossi creía que iban a estar juntos para siempre. Pero cuando te das cuenta de que no puedes seguir, abrir la puerta es lo mejor que te puede pasar. Ya no son pareja, pero son familia. Todo ha mejorado. Ahora, cuando van a trabajar, trabajan y ya. Se separaron porque estaban empañando toda su vida personal con el trabajo y no había espacio para el crecimiento. Calvo está en lo pequeño, en lo terrenal; Ambrossi es más intuitivo y emocional, como quien busca agua en el desierto. Escriben juntos y a la vez, planifican y están con el equipo a la vez. Si no está el otro se sienten huérfanos. Pero ahora cada uno se enriquece por su lado. Hay más admiración y menos competición. Están más relajados, ven las cosas buenas y se las dicen porque ya no sienten que estén enganchados a nada.

La película habla de un manuscrito, de cómo pasa lo físico de generación en generación. Y la película misma es un objeto que se puede tocar: mantienen el formato de 35 milímetros tal cual, con las esquinas redondeadas. Hay varios homenajes a Almodóvar, su maestro, aunque mientras su estilo es cada vez más austero y abstracto, Los Javis apuestan por el exceso y el barroquismo. Aceptan lo de barroco como virtud, no como crítica. ¿Por qué tenemos que quedarnos en una película LGTBI+ pequeña? Esta es una película protagonizada por tres hombres gais, interpretada por tres hombres gais y dirigida por dos hombres gais que demuestran que se puede tener un gran presupuesto para hacer cine de época y bélico gay. No es excesiva. Tiene lo que necesita para llegar a la emoción que busca.

Esta es una película protagonizada por tres hombres gais, interpretada por tres hombres gais y dirigida por dos hombres gais que demuestran que se puede tener un gran presupuesto para hacer cine de época y bélico gay.
— Javier Ambrossi
Ahora cada uno se enriquece por su lado y podemos avanzar. Hay más admiración y menos competición.
— Javier Calvo
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