Los cinco momentos históricos de Messi con Argentina: del debut al legado eterno

Soportó de todo para devolverle la gloria a su selección
Reflexión sobre la resiliencia de Messi después de ganar la Copa América 2021, su primer título con Argentina.
Mark

¿Por qué estos cinco momentos en particular? ¿Qué los hace históricos?

Mimi

Porque marcan los puntos de quiebre en su relación con Argentina. El debut muestra la promesa, las decepciones muestran la lucha, y los títulos muestran la redención. Es la narrativa completa de una carrera.

Luke

Pero hay que ser precisos: ¿cuántas finales perdió antes de ganar? Porque el texto dice que estuvo "merodeando finales desde 2014", pero ¿cuántas exactamente fueron?

Mark

Buena pregunta. Y el retiro que anunció en 2016, ¿fue real o fue solo una declaración en caliente?

Mimi

Fue una declaración real, pero nunca se concretó. Volvió a la selección. Es importante porque muestra cuánto le dolía no poder ganar con Argentina.

Luke

El texto dice "anunciando una renuncia que nunca terminó siendo tal". Eso es claro, pero no sabemos exactamente cuánto tiempo pasó entre esa declaración y su regreso.

Mark

¿Y en 2026, realmente fue su mejor actuación individual en un Mundial?

Mimi

El texto dice que fue "de las mejores actuaciones individuales en la historia del torneo". Ocho goles, cuatro asistencias, 25 ocasiones creadas. A los 38 años.

Luke

Pero perdieron la final, ¿verdad? Entonces no es lo mismo que Qatar. Y la Bota de Oro se la llevó Mbappé. Eso importa para la narrativa de su legado.

Mark

¿Qué significa que sea el segundo máximo goleador histórico de Mundiales?

Mimi

Que solo hay un jugador en la historia que ha anotado más goles en Mundiales que él. Es una posición de inmortalidad.

Luke

Pero el texto no dice quién es el primero. Eso es información que falta.

  • Durante una década, Messi cargó el peso de finales perdidas —2014, 2015, 2016— hasta el punto de anunciar su retiro de la selección tras fallar un penal decisivo ante Chile.
  • La llegada de Lionel Scaloni como entrenador reconfiguró el equipo y devolvió a Messi un entorno donde su liderazgo encontró respuesta colectiva.
  • La Copa América 2021 rompió 28 años de sequía y funcionó como catarsis para una generación entera de jugadores que habían rozado la gloria sin alcanzarla.
  • En Qatar 2022, Argentina protagonizó lo que muchos consideran la mejor final de la historia del fútbol mundial, y Messi alzó el trofeo que definió su iconografía.
  • En 2026, ya con 38 años, Messi marcó ocho goles y repartió cuatro asistencias, consolidándose como el segundo máximo goleador histórico de los Mundiales y llevando a Argentina nuevamente a la gran final.

A lo largo de dos décadas, Lionel Messi transformó la carga de las expectativas en una epopeya de perseverancia: desde aquel primer gol en Gelsenkirchen en 2006 hasta los ocho tantos anotados en el Mundial 2026 a los 38 años, su historia con la selección argentina no es solo la de un atleta excepcional, sino la de un hombre que aprendió que la grandeza colectiva exige más paciencia que el talento individual. Qatar 2022 le dio la copa que más anhelaba, y 2026 lo situó como el segundo máximo goleador en la historia de los Mundiales, sellando un legado que trasciende el deporte.

Lionel Messi llegó a la selección argentina en 2006 como un joven de talento aún sin probar en el escenario mundial. Su debut en el Mundial de Alemania fue fulgurante: entró desde el banco ante Serbia y Montenegro, habilitó a Crespo y marcó él mismo en el minuto 88. Era el primero de los 21 goles que anotaría en Copas del Mundo.

Lo que siguió fue una década de gloria individual opacada por el dolor colectivo. En 2014, Argentina llegó a la final del Maracaná y perdió 1-0 ante Alemania en tiempo extra. La imagen de Messi llorando en el césped quedó grabada en la memoria colectiva. Las derrotas en las Copas América de 2015 y 2016 profundizaron la herida, y tras fallar un penal ante Chile en la tanda definitiva, Messi declaró que la selección no era para él y anunció su retiro, una decisión que finalmente no se concretó.

El punto de inflexión llegó con Lionel Scaloni en el banquillo. En la Copa América 2021, disputada en Brasil, Argentina ganó el torneo en el propio Maracaná, rompiendo una sequía de títulos que se remontaba a 1993. Para Messi y sus compañeros, fue una liberación tan esperada como merecida, y el presagio de algo mayor.

Ese algo mayor llegó en Qatar 2022. Argentina disputó una final épica ante Francia, considerada por muchos la mejor de la historia, y Messi levantó el trofeo más deseado de su carrera en el Estadio Lusail. La tercera estrella para Argentina y la primera para él en un Mundial cerraron el capítulo más buscado de su leyenda.

Cuatro años después, en 2026, Messi volvió a disputar un Mundial completo con 38 años. Marcó ocho goles, dio cuatro asistencias y creó 25 ocasiones de gol, liderando a una Argentina pragmática hasta la gran final del torneo. Al concluir, se convirtió en el segundo máximo goleador histórico de los Mundiales, afianzando su camino hacia la inmortalidad.

Lionel Messi llegó a la selección argentina en marzo de 2006 como un jugador joven con talento sin demostrar en el escenario internacional. Su primer partido en un Mundial llegó ese mismo año en Alemania, cuando entró desde el banco en el minuto 75 contra Serbia y Montenegro. El estadio de Gelsenkirchen se encendió cuando vieron su número 19 listo para ingresar. En cuestión de minutos, participó en dos de los seis goles que Argentina anotó ese día: habilitó a Hernán Crespo con un desborde por la izquierda y marcó él mismo en el minuto 88, su primer tanto en una Copa del Mundo de lo que serían 21 en total.

Lo que siguió fue una década de gloria individual opacada por decepciones colectivas. En 2014, bajo la dirección de Alejandro Sabella, Argentina jugó un torneo brillante en Brasil. Messi fue decisivo en la fase de grupos, anotando contra Bosnia y Herzegovina, Irán y Nigeria. La selección llegó a la final en el Maracaná, pero perdió 1-0 en tiempo extra contra Alemania. La imagen que quedó fue la de Messi llorando en la cancha, sin la gloria que perseguía.

La frustración se profundizó en los años siguientes. La Copa América 2015 fue otro golpe, y en 2016, en la Copa América Centenario, Argentina llegó nuevamente a la final. Esta vez enfrentó a Chile en una tanda de penales. El disparo de Messi se fue por afuera del arco defendido por Claudio Bravo. Después del partido, Messi hizo una declaración que reflejaba su angustia: "No se me da, la selección no es para mí". Anunció su retiro de la selección, aunque esa decisión no se concretaría.

El cambio llegó con Lionel Scaloni como entrenador. En 2021, en la Copa América disputada en Brasil después de la pandemia, Argentina llegó a la final nuevamente, esta vez en el Maracaná. Ganaron el torneo, rompiendo una sequía de títulos que se remontaba a 1993. Para Messi, para Ángel Di María y para todo el equipo que había estado merodeando finales desde 2014 sin poder concretar una corona, fue un enorme desahogo. La imagen de Messi levantando la Copa América fue el presagio de lo que vendría: no solo una victoria deportiva, sino una lección de resiliencia.

En 2022, Argentina disputó el Mundial en Qatar. Messi fue la figura del equipo, líder del ataque y el primer escudero de Scaloni en lo táctico. Argentina hizo un gran torneo y llegó a la final contra Francia, un partido que es recordado como la mejor final en la historia de los Mundiales. Messi alzó el título en Qatar, dándole la tercera estrella a Argentina. La imagen que definirá su iconografía fue la de celebrar en hombros de sus compañeros en el Estadio Lusail, sosteniendo la estatuilla que más había querido.

Cuatro años después, en 2026, Messi volvió a jugar un Mundial completo a los 38 y 39 años. Su actuación fue de las mejores en la historia del torneo a nivel individual: marcó ocho goles, siendo clave como goleador en los primeros partidos y como asistidor en los últimos. Dio cuatro asistencias y creó 25 ocasiones de gol. Aunque la Bota de Oro se la llevó Mbappé en el partido por el tercer puesto, Messi fue el liderazgo que llevó a una selección argentina de juego poco brillante pero efectivo de nuevo a la gran final del torneo. Al terminar el torneo, se posicionó como el segundo máximo goleador de todos los tiempos en Mundiales, afianzando su camino hacia la inmortalidad.

No se me da, la selección no es para mí
— Lionel Messi, después de perder la final de la Copa América Centenario 2016
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