Lluvias intensas y calor extremo de 45°C en México para el 4 de agosto

Riesgo de inundaciones y encharcamientos en múltiples regiones que podrían afectar a poblaciones en el noroeste y sureste del país.
Lluvias de 75 a 150 milímetros acompañadas de granizo y descargas eléctricas
El noroeste de México enfrentaría precipitaciones torrenciales con riesgo de inundaciones durante la madrugada del martes.
Mark

¿Por qué México enfrenta simultáneamente lluvias torrenciales en el noroeste y calor extremo en el norte?

Mimi

Es la confluencia de varios sistemas meteorológicos. El monzón mexicano, sistemas ciclónicos, vaguadas atmosféricas y la onda tropical número 24 convergen al mismo tiempo, mientras un anticiclón se mantiene sobre el centro del país.

Luke

¿Esos son términos técnicos o hay algo más concreto? ¿Cuántas personas podrían resultar afectadas?

Mark

¿Cuál es el riesgo real para la población en esas regiones?

Mimi

Las inundaciones y encharcamientos son los peligros más inmediatos. Con 75 a 150 milímetros de lluvia en pocas horas, más granizo y descargas eléctricas, el terreno no puede absorber tanta agua rápidamente.

Luke

El pronóstico menciona riesgo, pero ¿hay alertas específicas emitidas? ¿Se evacuó a alguien o es preventivo?

Mark

¿Qué tan extremo es hablar de temperaturas superiores a 45 grados?

Mimi

Es peligroso. A esa temperatura, la exposición prolongada puede causar golpes de calor. Baja California y Sonora estarán en zona de riesgo alto durante las horas de la tarde.

Luke

¿Hay registros históricos de esas temperaturas en esos estados? ¿Es récord o dentro de lo esperado para agosto?

Mark

¿Qué significa que el oleaje sea de 1 a 2 metros en el Pacífico?

Mimi

Es elevado pero no catastrófico. Significa que las playas estarán peligrosas, las embarcaciones pequeñas no deberían salir, y hay riesgo de erosión costera.

Luke

¿Hay restricciones de navegación oficiales emitidas o solo recomendaciones?

Mark

¿Cuándo terminarían estas condiciones?

Mimi

El pronóstico cubre el 4 de agosto. No tenemos información clara sobre cuándo se disipará este sistema.

Luke

Eso es una brecha importante. ¿Es un evento de 24 horas o podría extenderse? El SMN debería haber proyectado más adelante.

  • Lluvias de hasta 150 mm amenazan el suroeste de Chihuahua, Durango y Sinaloa en las primeras horas del martes, con granizo y rayos que elevan el riesgo de inundaciones repentinas.
  • Baja California y Sonora enfrentan temperaturas superiores a 45°C por la tarde, mientras el norte y el sureste del país también registran máximas que rondan los 40 grados.
  • Rachas de viento de hasta 70 km/h azotan el golfo de California y oleaje de hasta 2 metros sacude las costas del Pacífico desde Baja California hasta Chiapas.
  • La onda tropical número 24 se suma al monzón mexicano, sistemas ciclónicos y un anticiclón central, creando una tormenta de factores que complica cualquier pronóstico simple.
  • Protección Civil exhorta a la población a seguir avisos oficiales, mientras el riesgo de encharcamientos e inundaciones mantiene en alerta a comunidades del noroeste y el sureste del país.

El 4 de agosto de 2026, México amaneció atrapado entre dos extremos simultáneos: el noroeste bajo la amenaza de lluvias torrenciales con granizo y descargas eléctricas, y el norte consumido por temperaturas que superarían los 45 grados Celsius. El Servicio Meteorológico Nacional identificó la convergencia de varios sistemas —el monzón mexicano, ondas tropicales y anticiclones— como el origen de este escenario plural y severo. En la historia del clima, estos días recuerdan que la naturaleza rara vez actúa con un solo instrumento, y que la preparación colectiva es la única respuesta sensata ante su complejidad.

El martes 4 de agosto de 2026 presentó a México un escenario meteorológico de extremos simultáneos: lluvias torrenciales en el noroeste y calor sofocante en el norte. El Servicio Meteorológico Nacional emitió un pronóstico que describía condiciones adversas generalizadas para múltiples regiones del país.

Las precipitaciones más intensas se concentrarían en el suroeste de Chihuahua, el oeste de Durango y el norte y centro de Sinaloa, con acumulados de entre 75 y 150 milímetros, acompañados de granizo y descargas eléctricas que multiplicaban el riesgo de inundaciones. Sonora, Nayarit, San Luis Potosí, el Valle de México y la península de Yucatán también recibirían lluvias de diversa intensidad.

Al mismo tiempo, Baja California y Sonora enfrentarían temperaturas superiores a los 45 grados Celsius por la tarde. Nuevo León, Tamaulipas y varios estados del sureste alcanzarían entre 40 y 45 grados, mientras que el centro y sur del país no escaparían al calor, con máximas de entre 35 y 40 grados.

El viento completaría el cuadro: rachas de hasta 70 km/h en el golfo de California, ráfagas de 40 a 60 km/h en la península de Yucatán y oleaje de 1 a 2 metros en las costas del Pacífico. Todo ello era producto de la convergencia del monzón mexicano, sistemas ciclónicos, la onda tropical número 24 y un anticiclón sobre el centro del país.

Ante este panorama, las autoridades llamaron a la población a mantenerse atenta a los avisos de Protección Civil y a tomar precauciones frente a un día que combinaba lluvia torrencial, calor extremo y vientos intensos en una sola jornada.

El martes 4 de agosto de 2026 trajo consigo un escenario meteorológico de extremos simultáneos en México: mientras el noroeste del país se preparaba para lluvias torrenciales, el norte enfrentaba temperaturas que superarían los 45 grados Celsius. El Servicio Meteorológico Nacional, dependencia de la Comisión Nacional del Agua, emitió un pronóstico que pintaba un cuadro de condiciones adversas generalizadas que afectarían a múltiples regiones de la República.

Las precipitaciones más intensas se concentrarían en la madrugada del martes, particularmente en el suroeste de Chihuahua, el oeste de Durango y el norte y centro de Sinaloa, donde se esperaban acumulados entre 75 y 150 milímetros. Estas lluvias no vendrían solas: el pronóstico incluía descargas eléctricas y caída de granizo, elementos que multiplicaban el riesgo de encharcamientos e inundaciones. El norte y sureste de Sonora, el sur de Nayarit y San Luis Potosí también recibirían precipitaciones muy fuertes, mientras que el Valle de México y la península de Yucatán experimentarían lluvias fuertes aunque de menor intensidad.

En el extremo opuesto del termómetro, Baja California y Sonora se enfrentarían a temperaturas superiores a los 45 grados Celsius durante las horas de la tarde. Otros estados del norte y noreste, como Nuevo León y Tamaulipas, registrarían máximas entre 40 y 45 grados, mientras que en el sureste, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo también alcanzarían ese rango. Incluso en el centro y sur del país, donde las temperaturas serían relativamente más moderadas, se esperaban máximas entre 35 y 40 grados.

El viento completaría este cuadro de condiciones extremas. En el golfo de California y Sonora, las rachas alcanzarían hasta 70 kilómetros por hora, con vientos sostenidos de 30 a 40 kilómetros por hora. La península de Yucatán y el resto de la región norte experimentarían ráfagas de 40 a 60 kilómetros por hora, mientras que en occidente, centro y sur se prevén vientos con rachas de hasta 50 kilómetros por hora. En las costas del Pacífico, el oleaje elevado de 1 a 2 metros de altura persistiría, afectando particularmente a Baja California, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

Este conjunto de fenómenos meteorológicos no era producto de una única causa, sino de la convergencia de varios sistemas. El monzón mexicano en el noroeste, sistemas ciclónicos, vaguadas en niveles medios y altos de la atmósfera, canales de baja presión y la llegada de la onda tropical número 24 al sureste del país se combinaban con la persistencia de un sistema anticiclónico sobre el centro de México. Esta interacción generaba las condiciones extremas que caracterizarían al día.

Ante este panorama, las autoridades exhortaron a la población a mantenerse atenta a los avisos oficiales y a seguir las recomendaciones de Protección Civil. El riesgo de inundaciones y encharcamientos en múltiples regiones del noroeste y sureste del país hacía imperativo que los ciudadanos tomaran precauciones y se prepararan para posibles impactos. La combinación de lluvia torrencial, descargas eléctricas, granizo, temperaturas extremas y vientos fuertes creaba un escenario que requería vigilancia constante y respuesta coordinada.

Se exhorta a la población a seguir los avisos oficiales y atender recomendaciones de Protección Civil
— Servicio Meteorológico Nacional
Quer a matéria completa? Leia o original em infobae ↗
Fale Conosco FAQ