Letras del Tesoro y fondos monetarios pierden rentabilidad: qué hacer ahora

El mundo de los tipos altos ha terminado
Los rendimientos de productos seguros como Letras y fondos monetarios caen mientras los bancos centrales reducen tipos de interés.
Mark

¿Por qué cayeron tan rápido los rendimientos de las Letras si hace poco ofrecían el 4%?

Mimi

Porque los bancos centrales empezaron a bajar tipos. Las Letras son deuda a corto plazo, así que sus rendimientos se ajustan casi inmediatamente a los cambios de política monetaria.

Luke

Pero espera, ¿eso significa que si compro una Letra hoy al 2,82%, ese es el rendimiento que tendré garantizado hasta el vencimiento?

Mimi

Exacto. El 2,82% es lo que obtendrás. El problema es que ese rendimiento es mucho menor que hace un año.

Mark

Entonces, ¿por qué alguien seguiría comprando Letras si los bonos a largo plazo ofrecen más?

Mimi

Porque algunos inversores necesitan liquidez inmediata o prefieren no asumir riesgo. Las Letras son seguras y puedes acceder a tu dinero rápidamente.

Luke

Pero hay un detalle importante: los bonos a largo plazo no solo ofrecen más rendimiento hoy, sino que pueden ganar valor si los tipos siguen bajando. Las Letras no tienen ese potencial.

Mimi

Exactamente. Si compras un bono a 10 años al 3% y los tipos caen al 2%, ese bono vale más en el mercado secundario. Es una plusvalía.

Mark

¿Y cuándo deberían los inversores hacer ese cambio? ¿Ahora?

Mimi

Según los expertos, sí. Especialmente si pueden mantener el dinero invertido durante años.

Luke

Aunque hay un riesgo que no se menciona mucho: si la economía entra en recesión profunda, los bonos corporativos podrían sufrir. Y si la inflación repunta, los bonos a largo plazo pierden valor.

Mimi

Cierto. Por eso dice el experto que hay que encontrar equilibrio, no apostar todo a una sola estrategia.

Mark

¿Entonces los fondos monetarios están muertos?

Mimi

No, pero su mejor momento probablemente ya pasó. Siguen siendo útiles para quien necesita seguridad y acceso rápido.

  • Letras a 12 meses: del 4% en octubre 2023 a menos del 3% en septiembre 2024
  • Fondos monetarios: rendimientos esperados caen del 4% al 3% en próximos 12 meses
  • BCE fija tipos en 3,5%; Fed cortó 50 puntos básicos a banda 4,75%-5%
  • Bonos a 10 años ofrecen 3%, superando rendimiento de Letras a 12 meses

Las Letras a 12 meses cayeron del 4% en octubre 2023 a menos del 3%, mientras fondos monetarios descienden del 4% al 3% esperado. El BCE redujo tipos al 3,5% y la Fed cortó 50 puntos básicos; se espera que tipos de depósito europeos caigan al 2,5-3% en un año.

Las Letras del Tesoro y fondos monetarios reducen sus rendimientos tras la bajada de tipos de interés del BCE y la Fed, obligando a inversores conservadores a buscar alternativas en bonos a largo plazo.

Durante meses, los ahorradores españoles encontraron refugio en las Letras del Tesoro y los fondos monetarios. Eran productos seguros que ofrecían lo que parecía imposible hace apenas unos años: rentabilidades cercanas al 4%. En octubre de 2023, las Letras a 12 meses llegaron a rondar ese nivel. Hoy, menos de un año después, esa realidad ha desaparecido. En la subasta del 10 de septiembre, las Letras a 3 meses ofrecían el 2,82% y las de 9 meses el 3,01%. Las de 12 meses han caído por debajo del 3%. Para quien vive de sus ahorros o busca preservar su capital, el cambio es brusco.

La causa está en los bancos centrales. El Banco Central Europeo ha fijado sus tipos de interés en el 3,5%, iniciando un ciclo de reducciones. La Reserva Federal estadounidense acaba de cortar 50 puntos básicos, llevando sus tipos a la banda del 4,75% al 5%, con planes de bajarlos por debajo del 4,5% antes de fin de año. En Europa, los analistas esperan que los tipos de depósito caigan al rango del 2,5% al 3% dentro de doce meses. Cuando los bancos centrales reducen tipos, todo lo demás cae con ellos: las Letras del Tesoro, que son deuda pública a corto plazo, pierden atractivo porque sus rendimientos se ajustan a la baja automáticamente.

Esta transición plantea un dilema incómodo para el inversor conservador. Durante años, la estrategia era simple: depositar dinero en Letras o fondos monetarios, cobrar intereses seguros, dormir tranquilo. Los fondos monetarios, que hace un año ofrecían rentabilidades cercanas al 4%, ahora se espera que rondes el 3% en los próximos doce meses. La seguridad sigue siendo total, pero el rendimiento se evapora. Marco Meijer, director adjunto de Renta Fija de Mediolanum International Funds, sugiere que este es el momento de repensar la estrategia. Con los tipos en descenso, los bonos a más largo plazo se vuelven atractivos por una razón específica: cuando los tipos bajan, el precio de los bonos antiguos sube en el mercado secundario, generando plusvalías.

La curva de rendimientos está invirtiendo su lógica. Durante gran parte de 2023, las Letras del Tesoro a corto plazo ofrecían más que los bonos a largo plazo, una situación inusual. Ahora eso está cambiando. Un bono a 10 años ofrece actualmente el 3%, superando el rendimiento de las Letras a 12 meses. Un bono a 3 años rinde el 2,56%, apenas por debajo de las Letras a 12 meses, pero con la posibilidad de ganar valor si los tipos siguen cayendo. Para quien pueda mantener su dinero invertido durante varios años, los bonos a 5 o 10 años representan una alternativa sólida, especialmente si la inflación se mantiene controlada y la economía no entra en recesión profunda.

La pregunta que muchos se hacen es si vale la pena seguir en fondos monetarios. La respuesta depende de las prioridades. Si necesita acceso inmediato a su dinero o quiere evitar cualquier volatilidad, los fondos monetarios siguen siendo válidos. Pero si su horizonte es superior a un año y busca maximizar rentabilidad, el mejor momento para estar en estos productos probablemente ya pasó. Los inversores globales están aumentando progresivamente la duración de sus carteras, es decir, están comprando bonos con vencimientos más lejanos.

Para quienes no quieren conformarse con rendimientos menores, el camino es encontrar equilibrio entre seguridad y rentabilidad. Esto significa explorar bonos a largo plazo o, para los más aventureros, renta fija corporativa de alta calidad. No es un cambio radical, pero sí un giro necesario. El mundo de los tipos altos ha terminado. Lo que viene es más complejo, requiere más decisiones, y ya no permite dormir tan tranquilo.

Este es un buen momento para reconsiderar la estrategia de inversión en renta fija, ya que los bonos con plazos más largos se vuelven más atractivos cuando los tipos de interés caen
— Marco Meijer, director adjunto de Renta Fija de Mediolanum International Funds
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