Lava Jato pide 33 años de cárcel para empresario Monteverde por lavado de activos

El operador financiero de los pagos ilícitos de Odebrecht en Perú
Descripción de Monteverde según las autoridades peruanas que lo buscan con recompensa de medio millón de soles.
Mark

¿Por qué Monteverde es tan importante en este caso? Parece que hay muchas otras personas acusadas.

Mimi

Porque él no era solo un participante más. Fue el que diseñó y operó el sistema completo de dinero ilícito. Sin él, Odebrecht no habría podido mover el dinero de sobornos en Perú.

Luke

Pero espera —¿tenemos pruebas documentales de eso, o es la interpretación de la fiscalía basada en testimonios? Porque si Monteverde está prófugo, ¿cómo construyeron el caso sin su versión?

Mimi

La acusación tiene 3,735 folios. Eso sugiere que hay documentación sustancial: registros bancarios, correos, transacciones de empresas. Pero tienes razón en que su ausencia es un problema.

Mark

¿Qué significa que pidieron la disolución de sus empresas?

Mimi

Significa que la fiscalía considera que esas empresas fueron creadas específicamente para lavar dinero, no para operar legítimamente. Así que buscan cerrarlas permanentemente.

Luke

¿Y los otros 27 acusados? ¿Algunos de ellos están disponibles para el juicio?

Mimi

No lo dice la acusación. Pero es probable que algunos sí estén en el país y otros también sean prófugos.

Mark

¿Cuánto tiempo podría tomar este juicio?

Luke

Eso es lo que nadie sabe. Con 28 acusados y miles de folios, podría ser años. Y si Monteverde nunca aparece, el juicio podría avanzar sin él.

Mimi

Lo que es seguro es que mientras esté prófugo, la recompensa de medio millón de soles seguirá activa. Alguien, en algún momento, podría decidir que eso vale la pena.

  • La fiscalía presentó una acusación monumental de 3,735 folios que convierte a Monteverde en el eje de una organización criminal dedicada a convertir y transferir dinero sucio de Odebrecht.
  • Las penas solicitadas para los 28 acusados —entre 13 y 33 años— y la disolución de empresas como Construmaq SAC e Isagon SAC revelan la escala sistémica del entramado corrupto.
  • Los fondos canalizados a través de las empresas de Monteverde financiaron sobornos y contribuciones a campañas políticas peruanas, incluida la de Fuerza 2011, hoy Fuerza Popular.
  • Tanto Monteverde como María Isabel Carmona llevan seis años evadiendo la justicia con órdenes de captura internacionales vigentes, paralizando el avance del juicio en su contra.
  • El Estado ofrece medio millón de soles de recompensa por información que conduzca a Monteverde, señal de que su captura es tan urgente como esquiva.

En el largo proceso de rendición de cuentas por el escándalo Odebrecht en Perú, la fiscalía ha dado un paso decisivo al solicitar 33 años de prisión para Gonzalo Monteverde, empresario señalado como el operador financiero central de una red de lavado de activos que financió sobornos y campañas políticas. La acusación, de más de tres mil folios, abarca a 28 imputados y pide la disolución de las empresas que sirvieron como vehículos del dinero ilícito. Sin embargo, Monteverde permanece prófugo desde 2019, recordándonos que la justicia, por más meticulosa que sea su arquitectura, depende aún de la posibilidad de encontrar a quienes la eluden.

El Equipo Especial Lava Jato presentó ante los tribunales peruanos una acusación de 3,735 folios contra el empresario Gonzalo Monteverde, solicitando 33 años de prisión por lavado de activos. El fiscal José Domingo Pérez acusa a Monteverde y a otras 27 personas —entre individuos y entidades jurídicas— de integrar una organización criminal dedicada a la conversión y transferencia de dinero ilícito. Para las empresas involucradas, la fiscalía pide su disolución.

Según la acusación, Monteverde fue el engranaje central de un sistema de lavado vinculado al Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, conocido como Caja 2. A través de Construmaq SAC, Inversiones El Santuario SAC e Isagon SAC, generó y canalizó fondos ilícitos que la constructora brasileña utilizó para financiar sobornos y contribuciones a campañas políticas peruanas, incluyendo la de Fuerza 2011, antecesora de Fuerza Popular.

Entre los demás implicados figuran María Isabel Carmona, Sara Andrade y Karla Ganoza. Sin embargo, Monteverde y Carmona permanecen prófugos desde 2019, cuando se emitieron órdenes de captura nacionales e internacionales en su contra, complicando el avance del proceso.

Para subrayar la urgencia de su localización, el Ministerio del Interior ofrece una recompensa de medio millón de soles a quien aporte información útil. Monteverde es considerado una figura clave en uno de los mayores escándalos de corrupción de la historia peruana, y su ausencia mantiene en suspenso la posibilidad de que enfrente los cargos en persona.

El Equipo Especial Lava Jato ha presentado ante los tribunales peruanos una acusación de 3,735 folios contra el empresario Gonzalo Monteverde, solicitando una condena de 33 años de prisión por lavado de activos. La fiscalía, representada por José Domingo Pérez, acusa a Monteverde y a otras 27 personas —21 entidades jurídicas y 6 individuos— de participar en una organización criminal dedicada a la conversión y transferencia de dinero ilícito. Las penas solicitadas para los demás acusados oscilan entre 13 y 33 años, mientras que para las empresas involucradas se pide su disolución.

Según la acusación, Monteverde operó como el engranaje central de un sistema de lavado de dinero vinculado a Odebrecht. A través de sus empresas —Construmaq SAC, Inversiones El Santuario SAC e Isagon SAC— generó y canalizó flujos de dinero ilícito provenientes del Departamento de Operaciones Estructuradas de la constructora brasileña, conocido internamente como Caja 2. Estas operaciones no eran simples transacciones comerciales: Monteverde también actuó como receptor de los fondos que Odebrecht utilizaba para financiar sobornos y contribuciones a campañas políticas peruanas, incluyendo la campaña de Fuerza 2011, que posteriormente se convirtió en Fuerza Popular.

La acusación también menciona a otras personas naturales involucradas en la red, entre ellas María Isabel Carmona, Sara Andrade y Karla Ganoza. Sin embargo, tanto Monteverde como Carmona han permanecido fuera del alcance de la justicia desde 2019, cuando se emitieron órdenes de captura tanto a nivel nacional como internacional en su contra. Su condición de prófugos ha complicado el avance del proceso judicial, dejando en suspenso la posibilidad de que enfrenten los cargos en persona.

La magnitud de la búsqueda refleja la importancia que las autoridades asignan al caso. El Ministerio del Interior, a través de su Programa de Recompensas, ha ofrecido medio millón de soles a quien proporcione información que lleve a la ubicación de Monteverde. Esta recompensa subraya tanto la dificultad de localizarlo como la determinación de las autoridades de llevarlo ante la justicia. Monteverde es considerado el operador financiero clave de los pagos ilícitos que Odebrecht realizó en Perú durante años, lo que lo convierte en una figura central en uno de los mayores escándalos de corrupción que ha enfrentado el país.

Generador de los flujos de dinero ilícito para el Departamento de Operaciones Estructurada de Odebrecht y receptor del dinero que la empresa utilizaba para pagar sobornos y aportes a campañas políticas
— Equipo Especial Lava Jato, en la acusación fiscal
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