En un momento en que los mercados globales revelan su naturaleza profundamente interconectada, las grandes gestoras de activos se enfrentan a una pregunta existencial: ¿pueden seguir midiendo el éxito con las mismas reglas que construyeron en un mundo más simple? Un estudio conjunto del Thinking Ahead Institute de WTW y la CAIA Association documenta cómo los grandes propietarios de activos —fondos soberanos, planes de pensiones— ya han dado el salto hacia un enfoque sistémico, y esperan que sus gestoras los acompañen. La brecha entre quienes evolucionan y quienes permanecen anclados en marcos
Las gestoras de activos deben transformar sus modelos ante nuevas exigencias
La relevancia ya está siendo redistribuida, silenciosamente pero decidida
¿Por qué ahora? ¿Qué ha cambiado en los últimos años que hace que este modelo tradicional de repente sea insuficiente?
Los riesgos no son aislados ya. La geopolítica afecta a los mercados de materias primas, que afectan a la tecnología, que afecta a la estabilidad social. Un gestor que solo mira rentabilidades relativas a un índice no ve esas conexiones. Los grandes inversores institucionales sí las ven, y exigen que sus gestoras también.
Pero si los fondos soberanos y los planes de pensiones ya están cambiando, ¿no deberían las gestoras estar siguiendo naturalmente?
Deberían, pero no lo están haciendo al ritmo necesario. Hay inercia. Los modelos que funcionaron durante treinta años no desaparecen de la noche a la mañana. Y hay un problema de talento: transformar una organización requiere personas que piensen diferente, y eso es difícil de encontrar.
El estudio dice que las gestoras no están invirtiendo en IA como se esperaría. ¿Eso es un problema?
Depende de cómo lo mires. No es que no inviertan en tecnología. Es que entienden que la transformación real no es tecnológica. Es sobre cómo toman decisiones, cómo entienden el mundo. La IA es una herramienta, no la solución.
¿Qué pasa con las gestoras que no se adapten?
Pierden mandatos. Los grandes propietarios de activos están moviendo dinero hacia firmas que demuestran capacidad sistémica. Es silencioso, pero es real. Y en un sector donde el tamaño importa, perder mandatos es perder relevancia.
The Pulse
- Los modelos de negocio construidos durante décadas sobre la rentabilidad relativa a índices están perdiendo relevancia a una velocidad que sorprende incluso a los propios líderes del sector.
- Los grandes propietarios de activos no están esperando: ya están redistribuyendo mandatos y moviendo capital hacia las gestoras que demuestran capacidad sistémica.
- La transformación que se exige no es principalmente tecnológica —la inversión en IA avanza solo marginalmente—, sino cultural, organizacional y conceptual.
- Directivas como Brenda Szymanowski de WTW España y Marisa Hall del Thinking Ahead Institute advierten que la relevancia ya se está reasignando, de forma silenciosa pero decidida.
- Las firmas que no evolucionen quedarán más expuestas a un proceso de consolidación sectorial que ya está en marcha, mientras las expectativas de los clientes siguen escalando.
En un momento en que los mercados globales revelan su naturaleza profundamente interconectada, las grandes gestoras de activos se enfrentan a una pregunta existencial: ¿pueden seguir midiendo el éxito con las mismas reglas que construyeron en un mundo más simple? Un estudio conjunto del Thinking Ahead Institute de WTW y la CAIA Association documenta cómo los grandes propietarios de activos —fondos soberanos, planes de pensiones— ya han dado el salto hacia un enfoque sistémico, y esperan que sus gestoras los acompañen. La brecha entre quienes evolucionan y quienes permanecen anclados en marcos heredados no es solo estratégica: es, cada vez más, una cuestión de supervivencia.
El sector de la gestión de activos atraviesa una encrucijada que muchas firmas aún no han sabido leer. Un estudio conjunto del Thinking Ahead Institute de WTW y la CAIA Association revela una brecha creciente entre dos mundos: las gestoras que siguen operando bajo marcos heredados —midiendo el éxito por rentabilidades superiores a un índice— y los grandes propietarios de activos que ya han adoptado un enfoque radicalmente distinto.
Fondos soberanos, planes de pensiones e instituciones de envergadura global buscan ahora algo más que rentabilidad relativa: buscan resiliencia y la capacidad de entender cómo la salud de los sistemas económicos, sociales y medioambientales afecta a los resultados a largo plazo. El informe denomina este paradigma «inversión a nivel sistémico», un enfoque que exige ver cómo la geopolítica, la inteligencia artificial y la convergencia entre mercados públicos y privados se entrelazan, tomando decisiones integradas en lugar de fragmentadas.
Lo más urgente es que esta transformación ya está ocurriendo. Los grandes propietarios no esperan: redistribuyen mandatos hacia quienes han demostrado capacidad para operar en este nuevo contexto. Brenda Szymanowski, directora de Inversiones en WTW España, lo señala sin rodeos: la relevancia ya se está reasignando, de forma silenciosa pero decidida, hacia quienes han transformado sus organizaciones.
El estudio también desmonta un mito: a pesar de toda la retórica sobre inteligencia artificial, las gestoras no están invirtiendo en tecnología al ritmo que la percepción pública sugiere. El capital humano sigue siendo la prioridad, lo que revela que el cambio requerido es ante todo cultural y conceptual. Marisa Hall, directora del Thinking Ahead Institute, es directa: el pensamiento basado exclusivamente en índices de referencia ya no es suficiente en un mundo de riesgos interconectados.
Con el sector ya inmerso en una consolidación acelerada, las firmas que no evolucionen sus modelos quedarán cada vez más expuestas. No es una amenaza lejana: está sucediendo ahora, y quienes no repiensen cómo definen el éxito dentro de sus organizaciones quedarán rezagados.
El sector de la gestión de activos se encuentra en una encrucijada. Las grandes firmas que manejan miles de millones en inversiones globales descubren que las reglas del juego han cambiado, y muchas aún no han reaccionado. Un estudio conjunto del Thinking Ahead Institute de WTW y la CAIA Association pone al descubierto una realidad incómoda: los modelos de negocio construidos durante décadas, aquellos que medían el éxito únicamente por rentabilidades superiores a un índice de referencia, están perdiendo relevancia a una velocidad que sorprende incluso a los propios líderes de la industria.
La investigación, titulada «An Expanding Mandate: A Systems Level Framework for Asset Management», documenta una brecha creciente entre dos mundos. De un lado están las gestoras que siguen operando bajo marcos heredados, confiando en metodologías que funcionaron cuando los mercados eran más predecibles y los riesgos más localizados. Del otro, un número cada vez mayor de grandes propietarios de activos —fondos soberanos, planes de pensiones, instituciones de envergadura global— que han adoptado un enfoque radicalmente distinto. Estos inversores institucionales ahora buscan algo que va más allá de la rentabilidad relativa: buscan resiliencia, buscan que sus gestoras entiendan cómo la salud de los sistemas económicos, sociales y medioambientales más amplios afecta a los resultados a largo plazo.
El informe denomina este nuevo paradigma «inversión a nivel sistémico». No es un concepto abstracto. Significa que una gestora debe ser capaz de ver cómo la geopolítica, la inteligencia artificial, la convergencia entre mercados públicos y privados, y otros riesgos interconectados se entrelazan y afectan mutuamente. Significa tomar decisiones integradas, no en silos. Significa entender que en un mundo donde todo está conectado, los enfoques fragmentados simplemente no funcionan. Sin embargo, el estudio revela algo preocupante: aunque muchas firmas reconocen la importancia de estos grandes temas estructurales, la mayoría aún no es capaz de responder a ellos de forma integrada. Esa capacidad, advierten los investigadores, será determinante para la supervivencia.
Lo que hace más urgente esta transformación es que ya está ocurriendo, silenciosamente. Los grandes propietarios de activos no están esperando a que las gestoras se adapten. Están redistribuyendo sus mandatos, moviendo capital hacia aquellas firmas que han demostrado capacidad para operar en este nuevo contexto. Brenda Szymanowski, directora de Inversiones en WTW España, lo expresa sin rodeos: muchas gestoras siguen aferradas a modelos construidos para un mundo más simple, pero la realidad es que la relevancia ya está siendo reasignada, de forma silenciosa pero decidida, hacia quienes han transformado sus organizaciones.
Hay un aspecto particularmente revelador en el estudio: a pesar de toda la retórica del sector sobre inteligencia artificial, las gestoras no están invirtiendo en IA al ritmo que la percepción pública sugiere. Las proyecciones para los próximos cinco años muestran que las firmas planean mantener la inversión en capital humano como prioridad, mientras que el gasto tecnológico aumenta solo marginalmente. Esto no es necesariamente malo, pero pone de relieve una tensión real: ¿cómo transformar un modelo de negocio sin invertir masivamente en tecnología? La respuesta parece ser que la transformación no es principalmente tecnológica. Es cultural, organizacional, conceptual.
Marisa Hall, directora del Thinking Ahead Institute, es clara en su diagnóstico: la gestión de activos se está quedando sin margen de maniobra con los enfoques tradicionales. En un mundo definido por riesgos interconectados y cambios estructurales, el pensamiento basado exclusivamente en índices de referencia ya no es suficiente. Las firmas necesitan adoptar una visión más integrada y sistémica para seguir siendo relevantes.
Lo que está en juego es la posición competitiva de cientos de gestoras en todo el mundo. El sector ya está atravesando un proceso de consolidación acelerada. Las firmas que no evolucionen sus capacidades y modelos de negocio se encontrarán cada vez más expuestas a estas presiones, a medida que las expectativas de los clientes sigan cambiando. No se trata de una amenaza lejana. Es algo que está sucediendo ahora. Los líderes de la industria están siendo instados a replantearse cómo se define el éxito dentro de sus organizaciones, a reforzar su capacidad para tomar decisiones en un entorno más interconectado, y a desarrollar el talento y las culturas necesarios para operar en un mundo más complejo. Quienes lo hagan, prosperarán. Quienes no, quedarán rezagados.
Notable Quotes
La gestión de activos se está quedando sin margen de maniobra con los enfoques tradicionales. En un mundo definido por riesgos interconectados, el pensamiento basado exclusivamente en índices de referencia ya no es suficiente.— Marisa Hall, directora del Thinking Ahead Institute
La realidad es que la relevancia ya está siendo redistribuida por los propietarios de activos, de forma silenciosa pero decidida, hacia aquellos que han transformado sus organizaciones para esta nueva realidad.— Brenda Szymanowski, Investments Director en WTW España