La 'ventana hacia el pasado' del James Webb: cómo vemos galaxias de hace 13.100 millones de años

Una ventana hacia el universo cuando apenas tenía 700 millones de años
El Webb capturó galaxias primitivas usando lentes gravitacionales, permitiendo observar la infancia cósmica.
Mark

¿Cómo es posible que veamos galaxias de hace 13.100 millones de años? ¿No debería la luz simplemente desaparecer en el espacio?

Mimi

La luz viaja, pero tarda tiempo. Esa luz ha estado viajando hacia nosotros durante 13.100 millones de años. El Webb es lo suficientemente sensible para captarla cuando finalmente llega.

Luke

Pero espera, ¿cómo sabemos que esas galaxias tienen 13.100 millones de años? ¿Quién midió eso?

Mimi

El equipo científico del Webb analizó el corrimiento al rojo de la luz. Cuanto más roja es la luz, más distante es la galaxia. Es un método bien establecido.

Mark

Entiendo. Pero mencionaste que la lente gravitacional ayudó. ¿Qué hubiera pasado sin ella?

Mimi

Sin la lente gravitacional, esas galaxias primitivas serían demasiado débiles para verlas. El cúmulo SMACS 0723 actúa como una lupa cósmica, amplificando su brillo.

Luke

¿Y el Hubble no pudo verlas antes? ¿Por qué?

Mimi

Hubble capturó la misma región, pero no tiene la sensibilidad infrarroja del Webb. Las galaxias primitivas emiten principalmente en infrarrojo, longitudes de onda que Hubble no podía detectar bien.

Mark

Entonces, ¿esto significa que hay galaxias aún más antiguas que el Webb podría encontrar con más tiempo?

Mimi

Exactamente. La NASA ya anunció que harán exposiciones más largas. Cada hora adicional de observación podría revelar galaxias aún más distantes.

Luke

¿Pero hay un límite? ¿Podemos ver hasta el Big Bang?

Mimi

Teóricamente, no. Hay un punto en el que el universo era opaco a la luz. Pero el Webb podría acercarse más a ese límite que cualquier telescopio anterior.

Mark

¿Y todo esto sucedió en la primera imagen?

Mimi

Sí. Y eso es lo sorprendente. Esto es solo el comienzo de lo que el Webb puede hacer.

  • El Webb capturó en una sola imagen galaxias casi tres veces más antiguas y distantes de lo que cualquier telescopio anterior había logrado detectar.
  • La masa del cúmulo SMACS 0723 curva el espacio y actúa como un amplificador cósmico, estirando y deformando la luz de galaxias primitivas que de otro modo serían invisibles.
  • Las galaxias más significativas de la imagen son las más pequeñas y rojizas: su color delata una distancia extrema, producto de la expansión del universo que desplaza su luz hacia el infrarrojo.
  • El Hubble ya había fotografiado este mismo cúmulo, pero su limitada sensibilidad infrarroja le impedía ver lo que el Webb ahora revela con claridad.
  • La NASA planea exposiciones aún más largas con el Webb, prometiendo que cada nueva observación descubrirá capas más profundas y antiguas de la historia cósmica.

En julio de 2022, el telescopio espacial James Webb devolvió la mirada de la humanidad hacia los primeros instantes del cosmos, capturando galaxias que existieron hace 13.100 millones de años, cuando el universo era apenas un niño. Apoyándose en el cúmulo SMACS 0723 como lente gravitacional —un fenómeno que Einstein predijo hace más de un siglo—, el Webb amplificó la luz de objetos que el Hubble nunca pudo alcanzar. Es un recordatorio de que la ciencia avanza no solo construyendo mejores instrumentos, sino aprendiendo a escuchar el universo con mayor paciencia y profundidad.

Cuando el James Webb publicó sus primeras imágenes en julio de 2022, lo que parecía una fotografía extraordinariamente nítida del cosmos guardaba algo aún más asombroso: una ventana directa hacia la infancia del universo, cuando este tenía apenas 700 millones de años de edad.

La imagen central muestra el cúmulo de galaxias SMACS 0723, cuya luz ha viajado 4.600 millones de años para llegar al telescopio. Pero lo verdaderamente notable no es el cúmulo en sí, sino lo que se esconde detrás de él. La enorme masa combinada de sus galaxias curva el espacio a su alrededor, desviando y amplificando la luz de objetos aún más lejanos. Este efecto de lente gravitacional —predicho por Einstein hace más de un siglo— hace que galaxias primitivas aparezcan estiradas y deformadas en los bordes de la imagen, como si una fuerza invisible las comprimiera.

Las galaxias más distantes visibles en la fotografía se muestran pequeñas y de un rojo intenso: señal inequívoca de que la expansión del universo ha estirado su luz hacia longitudes de onda infrarrojas. El Webb, diseñado específicamente para captar esa luz, pudo detectarlas durante 12,5 horas de exposición continua. El Hubble había fotografiado antes el mismo campo, pero su sensibilidad infrarroja limitada le impedía ver lo que ahora resulta evidente.

Lo que hace esta imagen especialmente significativa es que representa solo el principio. La NASA anunció que los investigadores realizarán exposiciones más largas del mismo campo y de otras regiones del cielo, revelando galaxias aún más débiles y distantes. El Webb ha demostrado ser, en esencia, una máquina del tiempo: un instrumento capaz de leer las páginas más antiguas de la historia del cosmos.

Cuando el telescopio espacial James Webb reveló sus primeras imágenes en julio de 2022, la atención se concentró en la claridad sin precedentes de los detalles cósmicos. Pero entre los miles de galaxias capturadas en esa primera fotografía se escondía algo más notable aún: una ventana hacia el universo cuando apenas tenía 700 millones de años de edad, permitiéndonos observar galaxias tal como existían hace 13.100 millones de años.

La imagen principal muestra el cúmulo de galaxias SMACS 0723, un objeto masivo y brillante en el centro del campo visual, ubicado a una distancia tan inmensa que la luz que vemos de él ha viajado durante 4.600 millones de años para alcanzar el telescopio. Alrededor de este cúmulo central aparecen miles de galaxias adicionales, algunas con puntas de luz que corresponden a estrellas cercanas dentro de nuestra propia galaxia. La fotografía completa fue capturada por la cámara de infrarrojo cercano del Webb durante 12,5 horas de exposición continua, lo que permitió al instrumento alcanzar una profundidad visual suficiente para detectar galaxias casi tres veces más antiguas y distantes de lo que se consideraba posible.

Pero el mérito no fue enteramente del telescopio. Un fenómeno gravitacional predito por Albert Einstein hace más de un siglo actuó como amplificador cósmico. La masa combinada de todas las galaxias en SMACS 0723 curva el espacio alrededor de sí misma, desviando y magnificando la luz que viaja desde objetos aún más lejanos situados detrás del cúmulo. Este efecto, conocido como lente gravitacional, hace que las galaxias primitivas detrás del cúmulo aparezcan mucho más grandes y brillantes de lo que serían si la luz viajara sin obstáculos. Es por eso que en la imagen aparecen galaxias estiradas y deformadas alrededor de SMACS 0723, como si estuvieran siendo comprimidas por una fuerza invisible.

Las galaxias más significativas en esta fotografía no son las más grandes ni las más brillantes, sino las más pequeñas y más rojas. Ese color rojo intenso es un indicador de distancia extrema: la expansión del universo desplaza la luz de objetos lejanos hacia longitudes de onda más largas, tiñéndolos de rojo. Según el análisis del equipo científico del James Webb, la galaxia más distante visible en esta imagen se encuentra a tal distancia que la vemos como era hace 13.100 millones de años. Esto significa que estamos observando el universo cuando tenía menos del 6% de su edad actual, en lo que los científicos llaman la infancia cósmica. Las galaxias más lejanas detectadas en la imagen tienen edades que oscilan entre 11.300 millones y 13.100 millones de años.

Esta capacidad de mirar tan profundamente hacia el pasado no es completamente nueva. El telescopio espacial Hubble ya había identificado lentes gravitacionales y las había utilizado para observar regiones distantes del cosmos. De hecho, Hubble había capturado previamente una imagen de campo profundo del mismo cúmulo SMACS 0723. Sin embargo, la limitación fundamental de Hubble era su capacidad restringida para detectar luz infrarroja. Las galaxias primitivas que el Webb revela ahora emiten principalmente en el infrarrojo, longitudes de onda que Hubble simplemente no podía captar con suficiente sensibilidad. El Webb, diseñado específicamente para observar en infrarrojo cercano y medio, puede detectar estas señales débiles y antiguas con claridad.

Lo que hace que esta imagen sea particularmente significativa es que representa apenas el comienzo de lo que el telescopio puede lograr. La NASA anunció que los investigadores continuarán utilizando el Webb para realizar exposiciones aún más largas del mismo campo y de otras regiones del cielo. Cada exposición más prolongada permitirá detectar galaxias aún más débiles y distantes, revelando capas adicionales de la historia del universo primitivo. El telescopio ha demostrado que puede hacer exactamente lo que fue diseñado para hacer: servir como una máquina del tiempo gravitacional, permitiéndonos leer las páginas más antiguas del libro cósmico.

Y esto es solo el comienzo. Los investigadores continuarán usando el Webb para tomar exposiciones más largas, revelando más de nuestro vasto universo
— Comunicado de la NASA
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