La prevención proactiva de la hipertensión es clave para evitar complicaciones graves

Pacientes con hipertensión no controlada sufren complicaciones graves incluyendo derrames cerebrales, insuficiencia cardíaca e infarto de miocardio, con riesgo de muerte o discapacidad permanente.
Cuando descubrí la enfermedad, ya era demasiado tarde
Un paciente de casi 80 años reflexiona sobre cómo la hipertensión no diagnosticada a tiempo transformó su vida.
Mark

¿Por qué la hipertensión se conoce como el asesino silencioso si causa tantos síntomas?

Mimi

Porque muchas personas no sienten nada durante años. La enfermedad progresa sin avisar. Cuando finalmente aparecen síntomas, a menudo ya hay daño en los órganos.

Mark

El Sr. Nguyen Van B. hizo todo correctamente—dieta, medicinas, monitoreo—y aun así sufrió complicaciones graves. ¿Qué significa eso?

Mimi

Significa que incluso con un control excelente, el daño acumulado durante años puede no ser completamente reversible. Pero sin ese control, habría sido mucho peor. Probablemente no estaría vivo.

Mark

¿Por qué tanta gente deja de tomar sus medicamentos cuando se siente mejor?

Mimi

Porque se sienten bien. No ven la enfermedad. La presión arterial alta no duele, no causa molestia inmediata. La gente piensa que si se sienten normales, ya no la necesitan. Eso es lo peligroso.

Mark

Vietnam creó Unidades de Ictus y Clubes de Hipertensión. ¿Son suficientes?

Mimi

Son pasos importantes, pero el verdadero cambio tiene que venir de la prevención desde joven. Las unidades de ictus salvan vidas después del derrame. Los clubes educan a quienes ya están enfermos. Pero si la gente nunca desarrolla hipertensión, no necesita ninguno de los dos.

Mark

¿Qué debería hacer alguien joven que no tiene síntomas?

Mimi

Exactamente lo que debería hacer alguien mayor: controlar su presión arterial regularmente, comer bien, hacer ejercicio, manejar el estrés. La hipertensión está aumentando en jóvenes. No esperes a tener 80 años para empezar a cuidarte.

Mark

¿Hay algo que la medicina pueda hacer que la prevención no pueda?

Mimi

La medicina puede salvar tu vida después de un derrame o un infarto. Pero no puede devolverte los años de calidad de vida que pierdes. La prevención es siempre mejor que la cura.

  • 17 millones de vietnamitas padecen hipertensión, con una prevalencia del 26,2 por ciento
  • Más del 50 por ciento de los casos permanecen sin diagnosticar; más del 70 por ciento no reciben tratamiento
  • La hipertensión triplica el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y cuadruplica el de accidente cerebrovascular
  • El 34 por ciento de los pacientes con derrame cerebral tienen menos de 65 años
  • La Unidad de Ictus del Hospital General Regional de Can Giuoc fue establecida en 2024

La hipertensión triplica el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y cuadruplica el de accidente cerebrovascular, afectando a más del 50% de casos sin diagnosticar. Vietnam ha creado Unidades de Ictus y Clubes de Hipertensión para mejorar la detección temprana y el control mediante asesoramiento médico directo y educación comunitaria.

La hipertensión, conocida como el asesino silencioso, afecta a 17 millones de vietnamitas. Los médicos enfatizan que el control regular de presión arterial y cambios en el estilo de vida desde edades tempranas son cruciales para prevenir complicaciones cardiovasculares potencialmente mortales.

La hipertensión avanza sin anunciarse. Durante años, una persona puede vivir con la presión arterial elevada sin sentir nada en particular, sin síntomas que la alerten, sin razón aparente para preocuparse. Luego, de repente, llega el infarto. O el derrame cerebral. O el fallo renal. Y para entonces, a menudo, es demasiado tarde para evitar el daño.

En Vietnam, aproximadamente 17 millones de personas padecen hipertensión, según una encuesta del Ministerio de Salud realizada en 2021 entre adultos de 18 a 69 años. Esa cifra representa una prevalencia del 26,2 por ciento en el grupo estudiado, y continúa creciendo. Lo más preocupante es que más de la mitad de esos casos permanecen sin diagnosticar, y más del 70 por ciento de quienes saben que tienen la enfermedad no reciben tratamiento alguno. La hipertensión es actualmente el principal factor de riesgo de eventos cardiovasculares y muerte prematura a nivel mundial, y en Vietnam es responsable de una proporción significativa de las muertes por enfermedad cardiovascular, la principal causa de mortalidad en el país.

El Sr. Nguyen Van B., residente del barrio de Long An en la provincia de Tay Ninh, tiene casi 80 años y lleva casi dos décadas conviviendo con la hipertensión. Desde su diagnóstico, ha hecho todo lo que los médicos le recomendaron: modificó su dieta, redujo drásticamente la sal, aumentó el consumo de verduras, limitó los aceites y las grasas. Se mide la presión arterial en casa cada día. Toma su medicación sin falta. Y aun así, su cuerpo ha sufrido complicaciones graves. Ha padecido insuficiencia cardíaca en dos ocasiones, ambas lo suficientemente severas como para requerir atención de emergencia. Ha sido hospitalizado múltiples veces por enfermedades derivadas de su hipertensión. "Antes de enfermar, era descuidado", recuerda. "Pensaba que si comía normalmente, no tenía que preocuparme por la presión arterial alta. Cuando descubrí la enfermedad, ya era demasiado tarde. Desde hace décadas tomo medicamentos a diario y me mido la presión dos veces al día."

La Sra. Nguyen Thi N., residente de la comuna de Tam Vu, describe cómo la hipertensión ha transformado su vida cotidiana. Incluso una comida ligeramente salada provoca que su presión se dispare, lo que desencadena cansancio, temblores en manos y pies, mareos, dificultad para caminar. Una mujer de más de 60 años fue llevada a la sala de urgencias del Hospital General Regional de Can Giuoc por su familia, donde los médicos diagnosticaron un derrame cerebral. Sus familiares explicaron que ella había tomado medicamentos para la hipertensión durante años, pero había decidido por su cuenta suspender el tratamiento cuando se sentía mejor, ignorando las indicaciones médicas de tomar los fármacos diariamente. El derrame cerebral fue el resultado predecible de esa decisión.

La realidad de los números es brutal: la hipertensión triplica el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y cuadruplica el riesgo de muerte por accidente cerebrovascular en comparación con personas sin la enfermedad. Por cada aumento de 20/10 milímetros de mercurio en la presión arterial, el riesgo de muerte se duplica. Aunque los derrames cerebrales son más comunes en personas mayores, el 34 por ciento de los pacientes que los sufren tienen menos de 65 años. El Dr. Ngo Tuan Hiep, médico y doctor en filosofía del Hospital General de Van An, señala que los factores de riesgo son múltiples: una dieta rica en grasas y sal, la obesidad, el tabaquismo intenso, el consumo excesivo de alcohol, el estrés prolongado, la diabetes, la enfermedad renal, la enfermedad tiroidea, un estilo de vida sedentario, y también factores genéticos, la edad y el sexo. Advierte que la hipertensión es cada vez más frecuente entre los jóvenes debido a los estilos de vida industriales, la falta de ejercicio, el consumo de comida rápida y alimentos grasos, el estrés del ritmo de vida acelerado, y el abuso del alcohol, el tabaco e incluso los cigarrillos electrónicos.

Para combatir esta epidemia silenciosa, Vietnam ha tomado medidas concretas. En 2024, el Hospital General Regional de Can Giuoc estableció una Unidad de Ictus integrada en el Servicio de Urgencias, permitiendo que el personal médico atienda rápidamente a los pacientes con accidente cerebrovascular al momento de su llegada. El tiempo es crítico: la ventana óptima para el tratamiento del ictus es de tres a seis horas desde la aparición de los síntomas. Gracias a esta unidad, muchos pacientes se han recuperado o han sido derivados rápidamente a otros hospitales para recibir tratamiento más especializado. El equipo recibe apoyo técnico de expertos del Hospital 115 de Ciudad Ho Chi Minh. Además, el Centro Provincial para el Control de Enfermedades ha creado Clubes de Hipertensión donde los miembros comparten información sobre su condición, reciben asesoramiento directo de médicos, y aprenden a prevenir complicaciones. Los médicos recomiendan que las personas con hipertensión se midan la presión por la mañana al despertar y por la noche antes de acostarse, siempre en condiciones estandarizadas: después de descansar al menos cinco minutos sentado cómodamente, sin fumar, sin café, sin alcohol, con el brazo a la altura del corazón. Deben tomar al menos dos mediciones consecutivas con intervalo de uno a dos minutos y promediar los resultados.

Para quienes ya han sido diagnosticados, el tratamiento requiere disciplina: medicamentos regulares, control constante de la presión arterial, y revisiones médicas anuales que incluyen análisis de orina, electrocardiograma, ecocardiograma, pruebas de función renal, glucemia, colesterol y examen de retina. Pero la verdadera defensa contra la hipertensión es la prevención proactiva desde edades tempranas. Adoptar un estilo de vida saludable, dedicar tiempo al ejercicio, mantener una dieta equilibrada, manejar el estrés, evitar el tabaco y el alcohol, y someterse a chequeos regulares incluso sin síntomas: estas son las medidas que pueden evitar que la enfermedad silenciosa cause el daño irreversible que ha marcado la vida de tantos vietnamitas.

Antes de enfermar, era descuidado; pensaba que, como comía con normalidad, no tenía que preocuparme por la presión arterial alta. Cuando descubrí la enfermedad, ya era demasiado tarde.
— Sr. Nguyen Van B., paciente con hipertensión de casi 80 años
La presión arterial alta dificulta la vida de los pacientes. Tan solo comer alimentos ligeramente salados provoca un aumento de la presión arterial, lo que causa cansancio, temblores en manos y pies, mareos y dificultad para caminar.
— Sra. Nguyen Thi N., residente de la comuna de Tam Vu
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