La Nave A-122: el museo secreto donde SEAT custodia 240 joyas del automovilismo español

Un tesoro oculto que sobrevivió años en la clandestinidad
La colección de SEAT fue rescatada sin autorización oficial y permaneció escondida de los ejecutivos de Volkswagen hasta 2003.
Mark

¿Cómo es posible que una colección de este calibre permanezca prácticamente desconocida durante más de una década?

Mimi

Porque nació en la clandestinidad. Elvira Veloso la rescató sin autorización oficial, y los ejecutivos de Volkswagen simplemente no querían saber nada del pasado de SEAT anterior a 1990. Era incómodo.

Luke

Pero eso cambió en 2003. ¿Qué pasó exactamente? ¿Fue una decisión estratégica o simplemente alguien con poder vio el valor?

Mimi

Andreas Schleef, el presidente, venía de Audi y ya había trabajado con colecciones de clásicos. Vio inmediatamente lo que tenían entre manos.

Mark

Y ahora abre una vez al año. ¿Por qué solo una vez?

Mimi

Porque no es un museo oficial. Es un espacio de almacenamiento y restauración dentro de la fábrica. La única oportunidad es durante el festival 48h Open House Barcelona.

Luke

Pero espera, ¿las entradas se agotan en segundos? Eso sugiere que hay demanda real. ¿Por qué no abren más?

Mimi

Esa es la pregunta que Isidre López lleva años haciendo. Debería haber un museo propio, como tienen otras marcas del Grupo Volkswagen.

Mark

¿Cuál es el obstáculo entonces?

Luke

Hay dos. Primero, muchos de esos coches son básicamente Fiat con badge de SEAT. Segundo, Volkswagen está apostando por Cupra para la movilidad eléctrica, no por SEAT.

Mimi

Es una cuestión de prioridades corporativas. El patrimonio histórico no encaja en la estrategia actual.

Mark

Así que 240 coches únicos, algunos de los cuales no existen en ningún otro lugar, permanecerán cerrados al público la mayor parte del año.

Luke

A menos que algo cambie en la estrategia de Volkswagen. Pero eso es especulación. Lo que sabemos es que la colección existe, está bien cuidada, y la gente quiere verla.

  • Más de 240 vehículos históricos en la Nave A-122 de la Zona Franca de Barcelona
  • Colección iniciada clandestinamente en 2000 por Elvira Veloso, oficializada en 2010
  • Abre al público una única vez al año durante el festival 48h Open House Barcelona
  • Incluye el Panda 'Papamóvil' usado por Juan Pablo II en 1982 y prototipos como el Cupra León e-Racer ganador de la Copa del Mundo FIA ETCR en 2021 y 2022
  • Ampliación de 57 vehículos en julio de 2026 elevó la colección a 241 unidades

Una colección de más de 240 vehículos históricos, prototipos y coches de competición reposa en perfecto estado en la Nave A-122, incluyendo el famoso Panda 'Papamóvil' usado por Juan Pablo II en 1982. La colección nació de forma clandestina en 2000 gracias a Elvira Veloso, quien rescató vehículos de forma altruista hasta que fue revelada en 2003 y oficializada como Seat Históricos en 2010.

La Nave A-122 en la Zona Franca de Barcelona alberga más de 240 vehículos históricos de SEAT, desde el primer modelo de 1953 hasta prototipos únicos, custodiados en un espacio que funciona como cápsula del tiempo de la movilidad española.

En el mismo polígono industrial donde SEAT nació hace 76 años, escondida entre las entrañas de la Zona Franca de Barcelona, existe una nave que nadie busca pero que todos deberían conocer. La Nave A-122 no aparece en las guías turísticas ni figura en los mapas convencionales de la ciudad. Dentro de sus 3.500 metros cuadrados reposan más de 240 vehículos históricos, prototipos únicos y máquinas de competición que cuentan, en metal y gasolina, la historia completa de la movilidad española desde 1953 hasta hoy.

La historia de este lugar comienza casi en la clandestinidad. A principios de los años 2000, Elvira Veloso, responsable del parque de coches de prensa de SEAT en Barcelona, comenzó a rescatar de forma altruista todos los modelos y prototipos que podía salvar del olvido. Con la ayuda de trabajadores de la fábrica, Veloso fue recuperando vehículos dispersos por el inmenso recinto y los almacenaba, a escondidas, en la Nave A-127. Durante años, esta colección sobrevivió en la clandestinidad frente a la propia cúpula del Grupo Volkswagen. Los ejecutivos alemanes que llegaban a Barcelona estaban convencidos de que la historia de SEAT comenzaba en 1990, cuando tomaron el control total de la marca. Todo lo anterior era poco más que chatarra o un pasado Fiat prescindible.

El punto de inflexión llegó en 2003, cuando Fernando Salvador, jefe de comunicación de SEAT, reveló la existencia de esta colección a Andreas Schleef, presidente de la marca entre 2001 y 2006. Schleef, procedente de Audi y responsable de la división de clásicos Audi Tradition, comprendió inmediatamente el valor de aquel tesoro oculto. En 2004 ordenó agrupar todos los vehículos en la Nave A-127 y dos años después, en 2006, dispuso su traslado a la Nave A-122, donde permanecen hasta hoy. En 2010 nació oficialmente Seat Históricos, la división que desde entonces dirige Isidre López, procedente de SEAT Sport. Bajo su liderazgo, un equipo dedicado no solo restaura y mantiene los coches, sino que también trabaja con historiadores que digitalizan y cataogan los archivos de la marca.

Los vehículos se distribuyen en cuatro largas filas dentro de la nave, cada una contando una parte diferente de la historia. Las dos primeras acogen modelos históricos de producción y los SEAT más singulares: el Panda 'Papamóvil' que utilizó Juan Pablo II durante su visita a España en 1982, el 1400 Sport Serra, una joya fabricada en solo 20 unidades por el carrocero Pedro Serra. Otra fila está dedicada a los modelos de competición, desde los míticos Fórmula 1430 que corrían por Montjuïc hasta el Córdoba World Rally Car de 1998, con 300 CV y tracción 4x4. La última fila alberga prototipos célebres que en muchas ocasiones dieron lugar a verdaderos coches superventas. Entre estos pasillos convergen todas las caras de la España sobre ruedas: los símbolos de la democratización del asfalto, como la evolución refinada del SEAT 600 D, comparten espacio con el lujo de representación de un 131 Diplomatic de 1980 o con guiños pop como el Ibiza del Sol, la primera edición limitada del modelo lanzada en 1986 exclusivamente en blanco impoluto. También están las piezas de culto, como el SEAT 124 GR.2, una rareza del automovilismo deportivo de la que solo se ensamblaron 829 unidades.

La colección también incluye prototipos que adelantaron su tiempo. El SEAT Altea Twin Drive de 2009 fue el primer prototipo híbrido enchufable de la marca, capaz de circular en modo 100% eléctrico durante unos 30 kilómetros. El SEAT Exeo ST V8 4x4 fue un proyecto conceptual radical sobre la base de la carrocería familiar con tracción 4x4 y motor V8 que nunca llegó a producción. El Cupra León e-Racer, presentado en 2018 en Ginebra, fue el primer turismo de carreras 100% eléctrico del mundo, ganador de la Copa del Mundo FIA ETCR en 2021 y 2022.

Cada vehículo que entra en la colección pasa por un proceso exhaustivo de restauración que puede durar entre tres meses y más de un año, aunque la media es de un año completo. El equipo desmonta por completo el coche, chorrea con arena la carrocería para retirar pintura y sanea la chapa antes de volver a imprimir y pintar. El motor se desmonta y reconstruye, adaptándolo al uso de gasolina sin plomo, antes de volver a montarlo. Finalmente se restaura el interior y los accesorios de la carrocería. Los vehículos de competición son los más problemáticos, pues al ser unidades de muy baja producción apenas se encuentran repuestos. Los más antiguos, como los SEAT 1400, carecen prácticamente de recambios disponibles, por lo que el equipo ha tenido que fabricar piezas concretas de forma artesanal. Para la restauración, el equipo cuenta con copias de los planos originales de cada modelo, en los que han encontrado anotaciones e instrucciones de los ingenieros de aquella época. El resultado es una colección de vehículos que no solo se exhiben estáticos, sino que se mantienen en perfecto estado de funcionamiento, capaces de competir en un rally de asfalto, realizar una travesía por la península o cruzar el desierto de Marruecos.

A pesar de su valor histórico y cultural, la Nave A-122 no está abierta al gran público de forma regular. Solo personalidades, visitas institucionales y, en ocasiones, la prensa especializada pueden visitarla bajo previa reserva. Sin embargo, existe una excepción anual que permite a los aficionados acceder a este tesoro oculto. La nave se abre al público una única vez al año, el penúltimo fin de semana de octubre, con motivo de la celebración del festival de arquitectura 48h Open House Barcelona, organizado por el Ayuntamiento de Barcelona. Las entradas, que hay que solicitar vía web, se agotan en segundos. Apenas hace unos meses, en julio de este año, la nave dio un salto cuantitativo con la llegada de 57 nuevos vehículos que elevan el catálogo expuesto a 241 unidades, una ampliación récord que ha obligado a reordenar sus pasillos. Isidre López, responsable de SEAT Históricos, ha manifestado en repetidas ocasiones que la colección, por importancia e interés, debería estar abierta al público en un museo propio, tal como tienen otras marcas históricas europeas. Sin embargo, la pregunta sobre cuándo se establecerá un museo permanente sigue sin respuesta.

La colección, por importancia e interés, debería estar abierta al público en un museo propio, tal como tienen otras marcas históricas europeas
— Isidre López, responsable de SEAT Históricos
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