La mayor colonia de pingüinos del mundo pierde más de medio millón de ejemplares

Más de 500,000 pingüinos barbijo han desaparecido de la isla Zavodovski entre 2011 y 2025, amenazando la viabilidad de una especie con distribución geográfica limitada.
Los pingüinos no pueden seguir al kril hacia aguas más frías
El calentamiento oceánico desplaza la fuente de alimento de los pingüinos barbijo hacia el sur, fuera de su alcance.
Mark

¿Por qué es tan importante que desaparezcan estos pingüinos de una isla específica si existen en otros lugares?

Mimi

Porque las Sandwich del Sur albergan casi un tercio de toda la población mundial de pingüinos barbijo. Si pierden ese tercio, la especie entera se vuelve vulnerable. Es como si una ciudad perdiera un tercio de su población de golpe.

Luke

¿Pero sabemos con certeza que es el cambio climático y no algo más? El estudio descarta otras causas, pero ¿qué tan confiables son esas exclusiones?

Mimi

Descartaron la erupción volcánica de 2016 porque el declive comenzó antes. Descartaron la competencia por espacio y la pesca de kril porque no encontraron evidencia. Lo que quedó fue el calentamiento oceánico y su efecto en el kril.

Mark

¿Y los pingüinos macaroni que están aumentando? ¿Eso confirma la teoría?

Mimi

Exactamente. Si fuera un problema de espacio o de depredadores, ambas especies sufrirían. Pero los macaroni suben porque pueden comer otras cosas y toleran aguas más cálidas. Es la prueba de que el cambio es real.

Luke

Aunque hay que ser precisos: los macaroni aumentaron 28% entre 2011 y 2016, pero se estabilizaron después. No sabemos si seguirán aumentando o si también empezarán a declinar.

Mark

¿Cuánto tiempo tienen antes de que sea demasiado tarde para salvar a los barbijo?

Mimi

Eso es lo que no sabemos. Descienden un 7% anual. Si eso continúa, la matemática es brutal. Pero si el océano se estabiliza, podrían recuperarse.

Luke

Aunque recuperarse de medio millón de pérdidas tomaría décadas, incluso si las condiciones mejoraran mañana.

  • La colonia de pingüinos barbijo más grande del mundo ha colapsado un 63% en nidos ocupados entre 2011 y 2025, con pérdidas anuales del 7%, entre dos y tres veces superiores a las de otras colonias antárticas.
  • El kril, base de la dieta de los barbijo, se desplaza hacia aguas más frías del sur a medida que el océano se calienta, dejando a los pingüinos sin alimento en un territorio que ya no pueden abandonar por las condiciones extremas del agua.
  • Mientras los pingüinos barbijo se desmoronan, sus vecinos macaroni han crecido un 28%, revelando que no es el ecosistema el que falla por igual, sino que el cambio climático castiga de forma selectiva a las especies más especializadas y menos adaptables.
  • Los investigadores advierten que, de continuar la tendencia, los pingüinos barbijo podrían pasar de 'preocupación menor' a 'especie en peligro de extinción' en la Lista Roja de la UICN, con consecuencias irreversibles para una especie de distribución geográfica muy limitada.

En uno de los rincones más inaccesibles del planeta, la naturaleza está enviando una señal que no puede ignorarse: la mayor colonia de pingüinos del mundo, refugiada durante siglos en la isla volcánica de Zavodovski, ha perdido más de medio millón de individuos en apenas catorce años. Los científicos del British Antarctic Survey atribuyen este colapso al calentamiento oceánico que desplaza el kril —alimento esencial de los pingüinos barbijo— fuera de su alcance, recordándonos que el cambio climático no respeta la distancia ni el aislamiento. Lo que ocurre en los confines antárticos es, en realidad, un espejo de decisiones tomadas en el corazón de la civilización humana.

En la isla Zavodovski, un volcán remoto del archipiélago de las Sandwich del Sur a casi dos mil kilómetros de cualquier asentamiento humano, los investigadores del British Antarctic Survey encontraron en 2023 un panorama que no esperaban: la mayor colonia de pingüinos del mundo había colapsado. Los nidos ocupados por pingüinos barbijo habían caído un 63% respecto a 2011, lo que equivale a más de medio millón de aves desaparecidas en catorce años.

Llegar a la isla exigió dos semanas de navegación desde las Malvinas, sorteando tormentas y refugiándose en fiordos. Una vez en tierra, el equipo pasó tres días contabilizando aves con drones, fotografías aéreas y dispositivos de seguimiento. Lo que encontraron fue descrito por el ecólogo Norman Ratcliffe como el mayor cambio en la composición de una comunidad jamás observado en un solo lugar de la Antártida, con descensos anuales del 7%.

Los científicos descartaron la erupción volcánica de 2016 —el declive era anterior y constante— así como la competencia por espacio o la pesca regional de kril. La causa más probable es el calentamiento oceánico: el kril, crustáceo del que dependen los barbijo, migra hacia aguas más frías del sur, pero los pingüinos no pueden seguirlo porque esas temperaturas resultan letales para ellos.

El contraste con los pingüinos macaroni, que comparten la isla y han aumentado su población un 28%, ilustra con precisión el mecanismo del cambio climático: los macaroni toleran mejor las nuevas condiciones y tienen una dieta más variada, mientras que los barbijo, más especializados y con una distribución geográfica limitada, no pueden adaptarse. Si el declive continúa, podrían pasar de 'preocupación menor' a especie en peligro de extinción. Como resumió el especialista Peter Fretwell: el calentamiento climático alcanza incluso los lugares que parecerían estar a salvo por su lejanía.

En una isla volcánica remota del archipiélago de las Sandwich del Sur, a casi dos mil kilómetros de cualquier asentamiento humano permanente, sucedió algo que los científicos no esperaban. La isla Zavodovski, que en 2011 albergaba la colonia de pingüinos más grande del mundo, ha perdido más de medio millón de pingüinos barbijo en apenas catorce años. El descubrimiento llegó cuando investigadores del British Antarctic Survey visitaron la isla en 2023 y encontraron un panorama desolador: la población de pingüinos barbijo había colapsado.

Los pingüinos barbijo —nombrados así por la delgada línea de plumas negras que recorre su barbilla— son aves que prosperan en condiciones extremas. La isla Zavodovski, con sus acantilados escarpados, vientos violentos y aguas turbulentas, parecía el lugar perfecto para ellos. Junto a los barbijo convivían pingüinos macaroni, identificables por sus penachos amarillos característicos. Pero cuando los investigadores compararon sus datos aéreos y satelitales con los registros de 2011, descubrieron que los nidos ocupados por pingüinos barbijo habían caído un 63% en esos catorce años. Esto representaba una cuarta parte de toda la población de la isla.

Norman Ratcliffe, ecólogo de pingüinos del British Antarctic Survey y principal investigador del estudio publicado en Current Biology, describió el hallazgo con palabras que reflejaban la magnitud del cambio: es el mayor cambio en la composición de una comunidad jamás observado en un solo lugar de la Antártida. Los descensos anuales rondaban el 7%, cifra entre dos y tres veces superior a la registrada en otras colonias antárticas. Ratcliffe fue claro en su conclusión: los pingüinos barbijo estaban enviando una señal muy clara sobre los efectos del calentamiento global.

Llegar a Zavodovski no es tarea sencilla. Los investigadores zarparon desde las islas Malvinas y navegaron durante dos semanas por aguas agitadas, viéndose obligados a refugiarse en fiordos para escapar de tormentas violentas. Una vez en la isla, montaron campamento sobre las rocas y pasaron tres días contabilizando aves mediante drones, fotografías aéreas y dispositivos de seguimiento colocados en los propios animales. El esfuerzo reveló una verdad incómoda: algo estaba cambiando rápidamente en uno de los lugares más remotos del planeta.

Los científicos descartaron varias causas potenciales. Una erupción volcánica ocurrida en 2016 no explicaba el declive, que había comenzado años antes y se mantenía constante. Tampoco encontraron evidencia de que la competencia por espacio de anidación o la pesca regional de kril fueran responsables. La causa más probable, determinaron, era el calentamiento oceánico provocado por la actividad humana. El kril, el pequeño crustáceo que constituye la dieta principal de los pingüinos barbijo, depende del hielo marino para alimentarse y refugiarse. A medida que el océano se calienta, el kril se desplaza hacia el sur, hacia aguas más frías. Los pingüinos barbijo no pueden seguirlo: el agua resulta demasiado gélida para su supervivencia.

Hay un aspecto que complica aún más el panorama. Los pingüinos barbijo tienen una distribución geográfica muy limitada y son una especie bastante especializada. A diferencia de sus vecinos macaroni, que aumentaron su población un 28% entre 2011 y 2016 y se han mantenido estables desde entonces, los barbijo no pueden adaptarse fácilmente a aguas más cálidas ni tienen una dieta tan variada. Los macaroni prosperan precisamente porque pueden comer otras cosas además de kril y toleran mejor las nuevas condiciones oceánicas. Este contraste subraya la teoría del cambio climático: mientras una especie se adapta, la otra se desmorona.

Los investigadores sugieren que si el declive continúa, los pingüinos barbijo podrían ser clasificados como especie en peligro de extinción en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Actualmente están catalogados como de preocupación menor. Noah Stryker, ornitólogo que no participó en el estudio, señaló que lo más preocupante es la rapidez del cambio, especialmente considerando que las islas Sandwich del Sur albergan casi un tercio de la población mundial de pingüinos barbijo. Peter Fretwell, especialista en teledetección del British Antarctic Survey, resumió lo que el estudio demuestra: el calentamiento climático afecta incluso a los rincones más remotos del planeta, lugares tan alejados que parecería que deberían estar a salvo, pero no lo están.

Es el mayor cambio en la composición de una comunidad jamás observado en un solo lugar de la Antártida
— Norman Ratcliffe, ecólogo de pingüinos del British Antarctic Survey
Los pingüinos barbijo están enviando una señal muy clara sobre los efectos del calentamiento global
— Norman Ratcliffe
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