La inflación en Colombia sube a 6,29% en septiembre, su nivel más alto desde julio de 2024

La papa se encarece 78% en doce meses y redefine el presupuesto de millones
El alimento básico colombiano lidera la inflación de precios, impulsado por El Niño y ciclos de cosecha.
Mark

¿Por qué el Banco de la República sigue subiendo tasas si la inflación sin alimentos está bajando?

Mimi

Porque la mayoría de la Junta cree que la inflación ya se ha propagado más allá de los alimentos y las tarifas. Ven presión en toda la canasta.

Luke

Pero los datos muestran que los arriendos explican una sexta parte de la inflación anual. ¿Cuánto de lo que ven realmente responde a tasas de interés?

Mark

¿Qué tan grave es que la papa haya subido 78% en un año?

Mimi

Es muy grave porque la papa es un alimento básico en Colombia. Cuando sube, afecta directamente el presupuesto de millones de familias.

Luke

Cierto, pero eso es principalmente por El Niño y el ciclo de cosechas. ¿Es eso algo que la política monetaria pueda resolver?

Mark

Los analistas ahora esperan que la comida suba 8,6% este año. ¿Eso qué significa?

Mimi

Significa que el riesgo principal para el cierre de 2026 es que los alimentos sigan presionando. El resto de la economía podría calmarse.

Luke

Pero también significa que los analistas han estado equivocados antes. En enero proyectaban 4,7%. ¿Cuánta confianza podemos tener en una proyección que cambió tanto en nueve meses?

Mark

¿Cuál es el riesgo que menciona el economista de BBVA?

Mimi

Que si la inflación se mantiene alta durante demasiado tiempo, la gente comienza a esperar inflación alta. Eso ancla las expectativas.

Luke

Eso es real, pero también depende de cuánto tiempo hablamos. ¿Hay evidencia de que las expectativas ya se han anclado, o es una advertencia sobre lo que podría pasar?

  • Inflación de 6,29% en septiembre, la más alta desde julio de 2024
  • Papa encarecida 78% en doce meses; comida subió 0,78% solo en septiembre
  • Banco de la República elevó tasas de 9,25% a 12,25% en cuatro subidas desde enero
  • Analistas proyectan que alimentos cerrarán 2026 con alza de 8,6%, frente a 4,7% esperado en enero

Inflación anual de 6,29% en septiembre, ligeramente por debajo de expectativas pero confirmando presión persistente en precios. Alimentos lideran la inflación con papa encarecida 78% en doce meses; analistas proyectan que comida seguirá presionando hasta fin de año.

La inflación en Colombia alcanzó 6,29% en septiembre, el nivel más alto desde julio de 2024, impulsada principalmente por alimentos y servicios. El Banco de la República mantiene su ciclo restrictivo de tasas de interés.

La inflación en Colombia volvió a acelerarse en septiembre, alcanzando 6,29% en comparación con el mismo mes del año anterior. El dato, publicado esta semana por el DANE, sorprendió ligeramente a la baja respecto de lo que esperaban los analistas consultados por Citi, quienes proyectaban un 6,33%. Pero el resultado no trae alivio: es el nivel más alto desde julio de 2024, y confirma que 2026 se ha convertido en un año de presión persistente sobre los precios. Solo en el mes de septiembre, los precios subieron 0,37%, una cifra que refleja la dificultad que enfrenta la economía colombiana para frenar la carestía.

El Banco de la República ha estado en primera línea de esa batalla. Desde enero, cuando comenzó un nuevo ciclo restrictivo, ha elevado las tasas de interés en cuatro ocasiones, pasando de 9,25% a 12,25%. El movimiento más reciente ocurrió hace apenas una semana, cuando la Junta decidió subir nuevamente, con cinco de los siete codirectores votando a favor. A pesar de estos aumentos, los números no ceden. En los nueve primeros meses de 2026, los precios ya han subido 5,74%, más que en el mismo período del año pasado, cuando la inflación acumulada fue de 4,55%. En siete de esos nueve meses, el alza mensual superó la del mes correspondiente en 2025.

Los culpables principales son bien conocidos: la vivienda, los servicios públicos y, sobre todo, los alimentos. La comida subió 0,78% solo en septiembre, más de lo que esperaban los analistas, y acumula un aumento de 6,74% en el último año. Pero hay un producto que ha disparado los precios de forma dramática: la papa, que se ha encarecido 78% en doce meses. Según el monitor de precios de Bancolombia, la papa subió 13% en las tiendas de barrio durante septiembre, impulsada por el calor y el ciclo de las cosechas. Se trata de un alimento fundamental en la cocina colombiana, lo que amplifica su impacto en la canasta de consumo de millones de hogares. En el mes también pesó la educación, que subió 1,43% y fue la categoría con el mayor incremento.

La inflación básica, la medida que el Banco de la República observa con mayor atención porque excluye alimentos y tarifas fijadas por el Estado, llegó a 6,1% en agosto, su nivel más alto desde mayo de 2024. Aunque el dato de septiembre aún no se conoce, hay una señal que genera cierto optimismo: la inflación sin alimentos, que sí incluye las tarifas, bajó de 6,27% a 6,18%. Es la primera caída después de seis meses consecutivos de aumentos, lo que sugiere que al menos en algunas áreas la presión comienza a ceder.

Esta divergencia en los números ha generado un debate dentro de la Junta del Banco de la República sobre cuál es la verdadera naturaleza del problema. La mayoría de los codirectores cree que la inflación ya no se limita a los alimentos y las tarifas, sino que se ha extendido a buena parte de la canasta de consumo, lo que justificaría continuar subiendo las tasas. Dos codirectores, sin embargo, pidieron una pausa, argumentando que la carestía proviene principalmente de precios que la tasa de interés casi no puede mover: alimentos, tarifas y arriendos. Los datos del DANE respaldan esta lectura: solo los arriendos explican cerca de uno de cada seis puntos de la inflación anual.

Los analistas del mercado parecen inclinarse por esta segunda interpretación. La encuesta mensual que el Banco de la República realiza entre 43 entidades muestra un pesimismo creciente sobre los alimentos. En enero, esperaban que la comida cerrara 2026 con un alza de 4,7%. En septiembre, esa proyección ya había saltado a 8,6%. Con el resto de los precios ocurrió lo opuesto: bajaron su pronóstico para la inflación sin alimentos ni regulados, de 6,7% a 6,2%. La lectura es clara: los analistas creen que la comida será el principal motor de la inflación en los meses que quedan del año, mientras que el resto de la canasta comenzaría a calmarse.

Detrás de este fenómeno está El Niño, el patrón climático que ha afectado las cosechas y presionado los precios de los alimentos. Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research para Colombia, reconoce que parte del efecto suele ser transitorio. Pero advierte sobre un riesgo más profundo: tras varios años sin cumplir la meta de inflación, estos choques transitorios pueden permear de mayor forma la formación de precios y las expectativas de inflación de los agentes económicos. En otras palabras, si la gente comienza a creer que la inflación será alta, esa creencia misma puede convertirse en una profecía autocumplida.

Estos choques transitorios pueden permear de mayor forma la formación de precios y las expectativas de inflación
— Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research para Colombia
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